jueves, 24 de junio de 2010

HABLAR POR HABLAR

Desde varios flancos la España de Vicente del Bosque está siendo atacada tras dos partidos disputados de Mundial


Antonio Blanca


Ha jugado la “Roja” ante Suiza y ante Honduras. Frente al equipo de Hitzfield la selección desplegó buen juego por fases si bien Del Bosque se equivocó en los cambios cuando el resultado era negativo, con un planteamiento que nadie había imaginado pero que se debería tener cubierto, era su obligación. Se perdió 0-1, en una jugada embolicada, con fuera de juego, desbarajuste defensivo. Tuvimos ocasiones para empatar pero no se pudo y perdimos. Se cayó en la desolación en la afición y se atisbó el ¿pasará lo de siempre? Desterrado de los españoles desde el maravilloso 29 de junio de 2008 en Viena.

Luego y sabiendo los nuestros que nos la jugábamos ante Honduras vencimos 2-0. Marcador muy corto por las ocasiones desperdiciadas. Villa se recupera poco a poco (bigoleador), Iniesta se irá rodando, seguirán conjuntándose los nuestros, que han tenido una temporada larga y dura, algunos con demasiadas lesiones. Ojalá me tenga que tragar estas letras, pero creo que Fernando Torres no está para estar en el Mundial. Fue un partido de más a menos, por el estado físico. Siguió Del Bosque con su idea del doble pivote, defendiendo con uñas a Busquets, uno de los vilipendiados hasta el extremo por su mal partido frente a los suizos.

Mañana nos vamos a jugar el ser o no ser en Sudáfrica. Las ilusiones de todo un país, que esta vez y ahora más que nunca se siente orgulloso de sus jugadores, su selección, su país. Le siente y lo duele, le alegra y crispa, lo eleva a los cielos y ante Chile volveremos a vibrar con España. Por esto, y ante lo importante del envite no entiendo la revancha ventajista del un hombre viejo (no ya de edad que lo es, sino de corazón) y amargado, sin palabra, conocedor del fútbol, no lo dudo, pero que no ha superado aún su salida de seleccionador, cuando él mismo fue quien clamó por irse. Enhorabuena por la Eurocopa pero ahora, Luis Aragonés se un caballero. No aproveches el primer tropiezo de la selección de Vicente del Bosque para atizar a los hasta hace dos años queridos jugadores y a Del Bosque, el hombre no ha tenido ni un mal gesto ni una mala palabra con Aragonés. Unimos a ese espíritu revanchista el deseo más profundo que España pierda, estoy seguro que Luis lo siente así, atacó el pasado lunes a la selección de nuevo, por el juego desplegado y los planteamientos, y como es sincero lo dice. Sincero con sus ideas y con los demás no su pobre palabra. Está en todo su derecho para ejercer la libre opinión, faltaría, pero lo que critico es la forma y el cuando. Sería bueno para todos que Luis quedara en evidencia.

Pero no sólo ha sido Luis quien ha criticado a España. La prensa internacional se cebó tras la derrota ante Suiza. Los ingleses, qué bajo ha caído un periódico de la talla del Times sacando a nuestra compañera Sara Carbonero como culpable de la derrota con Casillas en portada (ahora sorprende que un hombre de la talla intelectual y gran comunicador como Urbaneja ataque a Carbonero), italianos, franceses (así les ha ido), argentinos, etc. Algunos verdaderamente sorprendidos, otros con inquina y la felicidad de ver caer a uno de los favoritos. No olviden que quien ríe el último ríe mejor.

Toshack para más inri también se ha sumado a la lista de atacantes a España. Todo sea que aquellos que están deseando el mal ajeno vean torcida su ambición. Que nosotros el once de julio estemos jugando la gran final, o por lo menos podamos saborear unas semifinales, al menos yo pido eso. Y si hay que criticar, cuando se acabe el Mundial seré el primero que afile la pluma. Espero que no haga falta.

miércoles, 23 de junio de 2010

FRANCIA HUMILLADA ANTE EL ANFITRION

Daniel Iglesias

Sudáfrica obtuvo en el estadio Free State de Bloemfontein una estéril victoria por 2-1 sobre Francia que no le impidió convertirse en la primera selección anfitriona eliminada en la fase de grupos de una Copa del Mundo pero al menos puso su honor a salvo. Los franceses, subcampeones del mundo, se fueron a la 'maison' a las primeras de cambio como en el Mundial de 2002 y en la Eurocopa de 2008, con el ridículo añadido de haber mancillado la imagen de su fútbol y de su país con un comportamiento bochornoso.

El equipo 'bleu', que había llegado a Sudáfrica a una tramposa mano de Thierry Henry en la repesca con Irlanda, fue castigado en su deshonrosa despedida con una actuación arbitral casera y justiciera. Descentrados por los escándalos repetidos en su seno, tuvieron que enfrentarse con diez jugadores durante más de una hora por expulsión de Gourcouff, su mayor talento, a unos entusiastas 'Bafana Bafana' que les acorralaron, atosigaron y pusieron al borde de la deblace.

Tras las convulsas vísperas en el planeta azul, Domenech ejecutó la previsible revolución francesa. La cabeza más significativa segada por su guillotina fue la de Patrice Evra, que la víspera ya no había comparecido a su lado en la ritual conferencia de prensa de pre-partido. Capitán de los 'bleus' desde los amistosos preparatorios, el lateral del Manchester United pagó los platos rotos por haber sido una de las cabezas visibles de los amotinados. Su plaza fue ocupada por Gael Clichy en una defensa en la que Abidal, desastroso contra México, fue reemplazado en el eje central por el sevillista Sebastien Squillaci.

Suplente hasta hoy, Alou Diarra cubrió la baja en la medular del suspendido Toulalan y heredó el brazalete de la capitanía. Yohan Gourcouff volvió al equipo flanqueado a la derecha por Gignac, que estrenó titularidad, y en el otro flanco por Ribéry, su teórico inquisidor. Con Anelka, el lengua sucia, ya en Londres y Thierry clavado al banco, Cissé debutó en el Mundial como titular para completar en la punta del ataque un dibujo en 4-2-3-1.

El primer tanto sudafricano llegó en una cantada de Lloris que salió en falso en un córner lanzado con el pie cambiado por Tshabalala a los veinte minutos. El balón llegó al segundo palo donde el central Khumalo ganó la posición a Diaby sobre el que cometió una clara falta no señalada por el árbitro colombiano Oscar Ruiz. Cuatro minutos después el colegiado, abogado de profesión, confirmó que ejercía de fiscal de los franceses al expulsar con roja directa a Gourcouff por un codazo propinado a Sibaya en un salto por un balón dividido dentro del área.

Con diez hombres en el campo, Domenech se quedó anodadado, hiératico y pasivo, sin ninguna capacidad de reacción. Cualquier seleccionador digno de ese cargo hubiese rectificado posiciones de inmediato e introducido modificaciones en su dispositivo. La necesidad de incorporar a un hombre en la medular era clamorosa. Pero siguió jugando con dos delanteros natos como Gignac y Cissé sin desplazar al centro a Ribéry para asumir las tareas organizadoras como la situación reclamaba a gritos.

Los 'Bafana Bafana' aprovecharon el desconcierto galo para llegar por oleadas al área del nervioso Lloris. El segundo tanto tardó poco en llegar. Una pelota remitida al segundo poste, esta vez desde la banda izquierda, fue enviada al fondo de la red por Mphela, que se anticipó a Clichy. Francia era un equipo hundido mientras Sudáfrica conservaba aún esperanzas de clasificarse para los octavos de final.

Domenech tardó una veintena de minutos en ponerse a la altura de las circunstancias. Los que mediaron entre la expulsión de Gourcouff y el inicio de la segunda parte, cuando reforzó el destartalado centro del campo con Malouda y sentó a Gignac. Un disparo al larguero de Mphela, que ya había tocado madera contra México, preludió la sustitución de Cissé por Thierry Henry para vestir, probablemente, por última vez la casaca 'bleu'. trece años después de su debut internacional. El delantero barcelonista, en tránsito hacia Nueva York se colocó el brazalete de capitán como homenaje a una carrera excepcional al que le ha sobrado la última temporada.

Con los cambios, como no podía ser de otra forma, la maquinaria francesa funcionó mejor. Su juego ganó fluidez y profundidad, las combinaciones se hicieron más frecuentes y las pérdidas de balón dejaron de ser constantes en campo propio. La recuperación de los principios fundamentales tuvo como justa recompensa el gol de Malouda, asistido por Ribéry, que inauguró el casillero anotador francés en Sudáfrica. La sequía goleadora duraba desde el empate a uno en el amistoso con Túnez, pues el ignominioso cero había sancionado su inoperancia ante China, en otro preparatorio, Uruguay y México.

Los sudafricanos tuvieron excelentes ocasiones de marcar por tercera vez, sobre todo en las botas de Mphela, muy peligroso toda la tarde. En el descuento Lloris arrebató de los pies de Tshabalala la pelota que podía haber hecho más sangrante la herida 'bleu'. Por lo menos quedan apeados de la competición con el honor a salvo, cosa de la que no pueden presumir sus adversarios.

Los franceses van a regresar a casa con la cabeza gacha y los bolsillos vacíos. La federación francesa ha dejado claro que no cobrarán primas, como parece lógico. El dinero abonado por la FIFA en concepto de gastos de participación será repartido entre el fútbol aficionado y la Liga Profesional. En Francia les esperan las sanciones anunciadas por un Gobierno al, que por otra parte, le ha venido muy bien el vodevil sudafricano para escamotear a la opinión pública los recortes de la reforma de las pensiones.

PLENO ARGENTINO

José Antonio Montoya

Argentina completó su brillante primera fase del Campeonato del Mundo de Sudáfrica como líder del Grupo B tras sumar un nuevo triunfo, esta vez sobre Grecia (0-2), en un encuentro en el que los de Maradona apenas encontraron oposición en un rival que necesitaba la victoria y no hizo nada para conseguirla.

Se estrenó Messi como capitán de la albiceleste en detrimento de la 'brujita' Verón, y aunque algo más gris de lo que había estado hasta ahora en este Mundial, volvió a ser determinante. Al astro argentino le tocó buscar la pelota demasiado lejos del área, apartado de la zona donde acostumbra a multiplicar el peligro, pero su continua movilidad acabó por convertirle como siempre en protagonista.

En ausencia del desequilibrio de Messi, Argentina reposó durante la primera mitad en el equilibrio de Verón y Mario Bolatti. Así se puede explicar la falta de profundidad de los de Diego Armando Maradona, con una circulación demasiado lenta para lo que exige la barrera griega, ajena a sus necesidades.

Pero la albiceleste no necesitaba más para quedar como primera de grupo. Ya desde los prolegómenos lo había dejado claro, introduciendo siete cambios con respecto a los anteriores choques. La preocupación era evitar el desgaste y ahorrar fuerzas de cara a los octavos de final, donde ya esperaba México.

De quien sí extrañó el planteamiento fue de Otto Rehhagel, que aun necesitado de goles y el triunfo no mostró malas intenciones respecto a la portería de Sergio Romero. Grecia mantuvo la racanería que le ha llevado a caer en picado desde que se proclamara campeona de Europa, y esta vez su caída deja aroma a fin de ciclo.

Sin tener nada más que ganar fue Argentina la que más puso en juego. Alternando la solidez de sus centrocampistas con los chispazos de sus delanteros, los de Maradona cercaron el gol al final de la primera parte, pero no fue hasta los últimos minutos del encuentro cuando llegaron los goles.

Verón primero y Messi después, pudieron abrir el marcador al filo del descanso, pero hubo que esperar a la recta final para derribar la muralla helena. Fue un héroe poco habitual, Demichelis, quien hiciera los honores al remachar un disparo que previamente le había taponado Milito. El gol era la única evidencia que le faltaba a la superioridad argentina.

Tanto fue así, que hubo incluso tiempo para dar la alternativa a Martín Palermo. A sus 36 años, 'El Loco' hizo su debut en una cita mundialista y, haciendo honor a ese sobrenombre que le bautiza como 'optimista del gol', lo hizo con un tanto. El veterano ariete remató a placer un balón que quedó muerto tras parada de Tzorvas a disparo de Messi. El ariete barcelonista buscó el broche con ahínco, pero la portería rival es lo único que se le resiste en este Mundial.

martes, 22 de junio de 2010

CON VILLA A POR CHILE

Carlos de Blas

El delantero asturiano David Villa se encargó de cambiar la trayectoria de la selección española en el Mundial de Sudáfrica tras estampar su rúbrica en la victoria ante Honduras (2-0) con los dos goles del choque, en un partido que estuvo marcado por la ingente cantidad de ocasiones que marró la actual campeona de Europa.

En un envite vital para el equipo español, que ya depende de sí mismo para clasificarse como primera de grupo, Villa se convirtió en el gran protagonista de la 'Roja'. El 'guaje' es alma de este equipo y desde muy pronto demostró su hambre de gol, su afán por cambiar las portadas de los periódicos, las quejas internacionales, la hombría de los que ganaron su primer combate.

El '7' español, que estrelló un balón al larguero a los siete minutos, fue el espíritu de un equipo que dio continuidad a su fútbol, el mismo que le encumbró a la primera planta continental en el verano de 2008. Un fútbol eminentemente plástico, que entiende como necesario acariciar el balón tantas veces como sea necesario antes de que visite el área rival.

España pudo haber ganado por cuatro o cinco goles de diferencia. Villa falló incluso un penalti y Navas se hartó de incursionar por el carril del '8'. De hecho, el habilidoso jugador del Sevilla fue uno de los principales estiletes del cuadro nacional, cuyo único defecto fue no haber acabado el encuentro con una goleada de manual.

Ese fue el pero para el equipo de Del Bosque, que fue de más a menos y terminó el envite con un regusto algo indescriptible, una muesca agridulce y extraña a pesar de que la fiesta había empezado tal y como establecía el guión del encuentro. Villa se encargó de abrir la cuenta con una jugada de cine.

El flamante jugador del Barcelona recibió la pelota en banda izquierda, encaró a la zaga hondureña, se abrió el hueco donde no lo había y fusiló a Valladares desde el suelo. El balón tocó la red a la altura de la escuadra. El 'guaje' despejó la ansiedad de toda la afición, así como la suya propia, y colocó el 1-0 a los 18 minutos.

Con la victoria por la mínima se llegó al descanso. España salió al mítico Ellis Park con idéntico once, a pesar del desgaste de Fernando Torres, y buscó con insistencia el segundo tanto que permitiese allanar su camino hacia octavos. Un camino que se encargó de encerar Sergio Busquets, quién se creció con las críticas, en su papel de eterno centrocampista servicial.

Fue entonces cuando España lo intentó de todas las maneras y no batió a Honduras hasta que la pelota no llegó a los pies de Villa. El de Langreo la pegó desde fuera del área, tocó en la espalda de un rival, y puso el segundo de la cuenta (2-0, min, 51). Todo hacía indicar que el choque acabaría en goleada de escándalo.

Pero no fue así. Entre el egoísmo de las grandes citas, la buena defensa de Izaguirre, que tapó con insistencia a Navas, y la falta de acierto, España acabó el choque con la escasa renta de dos tantos. Villa pudo haber colocado el tercero desde los once metros, pero ajustó tanto su lanzamiento que salió rozando el palo.

De esta forma, España se desquita de su derrota inicial, da un paso al frente del campeonato, pero evidencia que aún debe encontrar una tecla que le enseñe la fórmula mágica, el partido perfecto, la goleada soñada, el pase a octavos, el camino a la final del 11 de julio. El Mundial sigue este viernes, ahora viene lo bueno.

lunes, 21 de junio de 2010

EL MUNDIAL DE LAS SORPRESAS

España se juega esta noche la vida en el Mundial de Sudáfrica en el que las selecciones importantes están dejando un mar de incógnitas


Antonio Blanca


Se termina esta tarde noche la segunda jornada del Mundial. Nos toca a nosotros, jugarnos la vida ante Honduras tras el inesperado batacazo frente a Suiza del miércoles 16. Una derrota sorprendente y que ha generado dudas en la prensa nacional, y pleno gozo en la internacional que ardía en deseos de ver tropezar al combinado español de Del Bosque, como Luis Aragonés, cuya opinión es respetabilísima, como la mía para escribir lo mezquino e infame del comentario del ex seleccionador nacional que aún no ha digerido su salida.

Es el momento de tapar bocas, de mostrar que lo ocurrido ante el equipo suizo fue un accidente y no una debacle. Ni antes de empezar el campeonato del mundo ya lo habíamos conquistado ni ahora se ha perdido. Si nuestros jugadores vuelven a mostrarse como ellos saben y la fortuna esta vez se alía de nuestro lado volveremos a paladear el triunfo. ¿Qué mejor que una goleada para volver a darnos una buena dosis de confianza y moral? Pero claro, tampoco es cuestión de si se consigue volver a llenar todo de loas y alabanzas y si lo que se logra es la victoria con mucho sufrimiento incrementar la nube de la duda. Saquemos el partido y luego habrá tiempo de análisis pausado.

Un Mundial como decía lleno de sorpresas, con los equipos de Sudamérica cumpliendo, Chile, Brasil, Argentina (la veo muy lejos con el magnífico estado de forma en el que está Messi), México…

Pero las europeas, a priori las que acumulan el grueso de favoritas está decepcionando. Alemania gustó ante Australia y defraudó con Serbia, Italia ha sacado dos ramplones empates ante Paraguay y Nueva Zelanda. Holanda sí ha cumplido, dos victorias sin esfuerzo, para ser la primera del viejo continente en estar en los octavos de final, el sábado 26 comienza el verdadero mundial. Otra selección que no es que no haya cumplido sino que está sacando a flote los trapos sucios del vestuario, dando una impresión pobrísima es Francia, con Domenech a la cabeza, la crónica de una muerte anunciada, una generación que perdió su alma con la retirada de Zidane y que sigue en el limbo. Necesitan los galos una limpieza total en todos los escalafones de su fútbol.

El continente que más ha decepcionado ha sido el africano. Sudáfrica anfitriona tiene pie y medio fuera, como Nigeria. Camerún ya tiene billetes de vuelta y Costa de Marfil ídem adem ídem, a destacar la dureza frente a Brasil y el teatro de sus jugadores, roja injustísima a Kaká que espero la FIFA le quite.

Así que viendo el panorama existente, no se puede perder la esperanza, hay que creer en la recuperación de España, de su fútbol, de su toque con mordiente, del gol, de Villa, de Iniesta… una apuesta de mi cosecha, Navas merece ser titular, cada vez lo veo más cuajado como extremo y sería fundamental que el sevillano rindiera al máximo nivel, sería un paso muy importante.

No olvidemos que lo importante es sonreír el 11 de julio (día de la final), ahora paso a paso, sin hacer ruido y tapando bocas. Somos campeones de Europa y tenemos crédito para optar seriamente por el cetro del Mundo.