jueves, 9 de mayo de 2013

RONALDO ES MADRIDISTA



El Madrid le endosó un set al Málaga en la noche en que Ozil y Modric brillaron y Cristiano Ronaldo demostró el amor hacia los colores que viste 

Antonio Blanca

El Mou’s eleven retrasó por lo menos cuatro días, el alirón del Barcelona tras bañar al Málaga en el choque adelantado y perteneciente a la jornada 36º. 6-2, un set, para hacer honor al Open de Madrid que se disputa en estas fechas. Al equipo de José Mourinho le bastaron los cuatro goles de la primera mitad para alejar al cuadro andaluz de Europa y celebrar su victoria liguera número 1.000 ante su afición. Una afición que ovación a Iker Casillas (lógico) y a Manuel Pellegrini (memoria feble del respetable, ¿quién no recuerda la grandísima temporada del chileno?) y pitó a “Mou” (un sector, ilógico, no todo el campo como se quiere vender).

El conjunto blanco no sucumbió al match ball y el Barça, que en caso de empate o derrota ante el Málaga le hubiese arrebatado hoy la corona de la Liga desde el sofá, tendrá que esperar al final de semana para terminar los deberes. Ahí ya dependerán de sí mismos, venciendo en el Calderón, se harán con el título.

Los jugadores dejaron a un lado los asuntos personales y pronto dieron señales de querer retrasar la fiesta blaugrana. Se demostró que hay más unión dentro de la desunión que se quiere vender por activa o pasiva.

A los dos minutos, Albiol revivió sus mejores tiempos al recibir un balón desde la esquina y batir a Caballero con un gran remate de cabeza. Pero el Málaga, equipo que dio pie al declive madridista en Liga allá por el mes de diciembre, no iba a quedarse de brazos cruzados. Cumplido el primer cuarto de hora, otra jugada a balón parado iba a mover el marcador del Bernabéu. Esta vez, Santa Cruz recogió un balón interceptado por Lugano y, completamente solo, no falló ante Diego López.

A raíz de ahí, el Real Madrid quiso olvidar los fantasmas del pasado y buscó con ahínco la meta de Caballero. Cristiano Ronaldo se mostró irreconocible cuando primero falló un gol cantado desde el punto de penalti y, después, desperdició una pena máxima cometida por Sergio Sánchez (acción que le costó la roja directa) enviando el esférico al centro de la portería.

Sin embargo, a los pocos minutos pudo enmendar los dos errores anteriores con un tanto de falta directa. Con todo el Málaga metido en su área, el portugués envió la pelota al único hueco que quedaba para firmar su gol 200 con el Real Madrid y acabar siendo coreado por toda la grada. Él respondió con una celebración tocándose el escudo y señalando el césped del coliseo de Concha Espina, como queriendo decir aquí me quedo, esta es mi casa. El astro portugués hasta ya luce el brazalete.

Pero ahí no iba a acabar el festín blanco, que se aprovechó de la debilidad de un Málaga con diez para matar al enemigo antes del descanso. Rebasada la primera media hora de juego, Özil dejó su huella en el tercero de los madridistas. El conjunto de Chamartín condujo una contra de forma magistral y Cristiano le cedió un genial pase al alemán, que dejó sentado a Antunes antes de fusilar a Caballero quien, lesionado, tuvo que dejar más tarde su hueco a Kameni.
   A los tres minutos de este nuevo mazazo para el Málaga, Antunes, desde el borde del área, se inventó una rosca imparable para Diego López, sin duda, un tanto que alimentaba la esperanza del Málaga. Pero poco antes de cumplirse el primer acto, Benzema bajó de las nubes al Málaga con el cuarto gol de la noche, un regalo de Cristiano Ronaldo, que le cedió el balón con generosidad al francés cuando tres jugadores del Madrid se plantaron solos en el área chica.

Casi como si se jugara la vida, el Madrid continuó mordiendo en la segunda mitad, cuando dispuso de más de una ocasión clara para hundir al conjunto de Manuel Pellegrini, quien no esperaba que el guión se torciera tan rápido. No obstante, aún tendría que sufrir algo más el 'ingeniero' en este periodo.

Antes de marcharse al vestuario para dejar su hueco a Di María, Modric también quiso participar en el festín de goles. El croata protagonizó una bonita pared con Benzema y, desde la frontal del área, envió el balón al fondo de las mallas.

Para más inri, Demichelis dejó a su equipo con nueve cuando vio la segunda amarilla a falta de quince minutos para el final. Cuando todo parecía concluido y la afición ya desfilaba del estadio, Di María anotó el sexto y redondeó una noche mágica para el Madrid, donde la única nota negativa fue la lesión de Özil, que me marchó en camilla y despertó las dudas sobre su presencia en la final copera.

lunes, 6 de mayo de 2013

EL BARÇA ESPERA LA CORONA



Con su victoria ante el Betis el equipo culé está a falta de una jornada para proclamarse campeón pudiendo hacerlo pasado mañana si el Madrid no vence al Málaga

Antonio Blanca

Cuestión de tiempo. El miércoles ya se podría producir el alirón. El Real Madrid que vive de nuevo convulso tras el espíritu de unión vivido el pasado martes y que ha quedado en nada, tiene que ganar al Málaga para evitar que los culés sin jugar se vayan de fiesta. Pepe rajó antes de ayer de Mourinho. Increíble pero cierto. La casa blanca se ha vuelto en un lugar de pirotecnia y puede estar a punto de saltar todo por los aires, sin estar la temporada acabada y con la final de Copa del Rey a once días vista. El Barcelona se frota las manos. El ridículo atroz vivido en Champions League frente al Bayern de Múnich ha quedado en segundo plano merced a los fuegos artificiales lanzados sin control que se vive en el Madrid. Cierto es también que ganar la liga ayuda a sobrellevar tal palo, pero en la ciudad condal saben que tienen que refundar su concepto futbolístico amén de realizar fichajes y dar bajas, se trata de renovarse o morir.

Leo Messi volvió a acudir al rescate del Barcelona, resolvió con dos goles el triunfo ante el Betis (4-2) y mitigó la depresión de la dura eliminación europea, en una trigésima cuarta jornada de Liga que devuelve al Deportivo a puestos de descenso, después de tres fechas fuera de estos. Por más que el Barça siga a un paso del título y pueda proclamarse campeón el miércoles si el Madrid no gana al Málaga en el encuentro adelantado por la final de Copa, el equipo de “Tito” Vilanova no emite señales positivas, recibe muchos goles y, cada vez más, parece encomendarse al estado físico del genio de Rosario. Ante el Betis, Messi volvió a ver la primera parte desde el banquillo y, desde ahí, observó cómo su equipo encajó un gol del colombiano Dorlan Pabón en el minuto 2, cómo empató el chileno Alexis Sánchez, siete después, y cómo un gran tanto de Rubén Pérez devolvió la ventaja a los verdiblancos, en el 43.
Tras el descanso, David Villa se redimió de sus errores del primer tiempo, con un gol de cabeza, segundos antes de ser sustituido por Messi. Y con el argentino en el campo, no hubo discusión posible. Leo marcó un gran gol de golpe franco (m.60) y sentenció al culminar una gran jugada de Iniesta y Alexis (m.71).

Una victoria que resguarda la ventaja de once puntos sobre un Real Madrid que, aun sin mucha convicción, se resiste a entregar el título, por si aumenta el desconcierto barcelonista.

En el Bernabéu, donde desde hace tiempo cada partido es una consulta popular sobre las polémicas que alimenta su entrenador, reapareció el mejor Ronaldo, autor de dos de los cuatro goles de su equipo ante un buen Valladolid (4-3). La suplencia de Casillas, la relación con Cristiano, la postrera defensa de Pepe al guardameta...A Mourinho se le acumulan los frentes abiertos, pero no parece dar un paso al costado en el tramo final de su gestión y, eso, divide a la afición.

Por detrás de estos, el Atlético sumó un punto en Riazor (0-0) y ya ha asegurado su vuelta a la Liga de Campeones, pero aún no ha confirmado que acabe tercero, lo que le evitaría la previa del torneo continental. El conjunto de Diego Simeone ya ha cumplido el objetivo principal del curso, pero su juego ha perdido el empuje de antaño, una noticia preocupante ante la disputa de la final de Copa.

Firmaron goleadas el Valencia, que no ceja en su empeño de entrar en "zona Champions" y sobrepasó a Osasuna (4-0), y el Sevilla, que resolvió frente al Espanyol en once minutos de la primera parte, con un gol en propia meta de Capdevila (m.12) y los tantos de Koke (m.19) y Negredo (m.23).

La segunda mitad de la tabla, mientras, vuelve a acumular tensión, porque por ahí aún pueden caer Valladolid, Levante y Athletic, a costa de que salga alguno de los seis equipos que se han acostumbrado a morar por el sótano.

Es esa lucha por el descenso un "thriller", del que ya han aflorado acusaciones de amaño, mientras se suceden los cambios de guión.

Hace poco menos de un mes, Osasuna parecía salvado y el Deportivo avanzaba eufórico. En el lado contrario, el Zaragoza no ganaba desde 2012 y el Granada parecía en caída libre. Ahora, los primeros (33 puntos) temen por su futuro y el Depor ha regresado a la zona de descenso (32), al tiempo que los de Manolo Jiménez (33) y Lucas Alcaraz (35) vuelven a confiar en la permanencia.

Celta (32 puntos) y Mallorca (30), a su vez, se esfuerzan cada semana por sacar la cabeza del agua, porque ninguno se ha ahogado aún.

En La Romareda, el Zaragoza se unió al Granada -que el sábado venció al Málaga por 1-0- como gran beneficiado de la jornada. El conjunto de Manolo Jiménez logró ante el Rayo su triunfo más cómodo, gracias a dos goles de Apoño (el primero por un penalti por supuestas manos de Figueras) y otro de Rodri.

A falta de cuatro fechas, los empates también se observan de forma distinta en la zona baja. El viernes, no le supo tan mal al Celta, frente al Athletic (1-1), y dos días después lamentó el mismo resultado el Mallorca ante el Levante, porque se adelantó pronto (Hemed, m.6) y cedió la igualada por un error de su defensa (Acquafresca, m.41).
Entre medias, lo que el sábado no disgustó al Deportivo (0-0 frente al Atlético), se observa con preocupación 24 horas después, inmerso el equipo de Fernando Vázquez, de nuevo, en los puestos de descenso.

La trigésimo cuarta jornada, se completará este lunes con el partido entre el Getafe y la Real Sociedad, que ofrece a los realistas la oportunidad de confirmar sus aspiraciones europeas.

jueves, 2 de mayo de 2013

ALEMANIA MANDA



El fútbol alemán tendrá su gran fiesta el próximo 25 de mayo en la final de la Copa de Europa entre el Bayern de Múnich y el Borussia de Dortmund en Wembley

Antonio Blanca

No pudo ser. El clásico Madrid-Barça se resiste a una final. Será que el destino no quiere que ambos clubes se vean las caras en un duelo fratricida. Puede venderse como un fracaso de la liga española, pero tampoco lo creo así. El fútbol español ya gozó de su final, en el 2000, como el italiano tuvo la suya, Milan-Juventus. Ahora es el turno del fútbol germano, Bayern-Borussia. En una final, noventa minutos y sobre todo atendiendo al historial del cuadro muniqués, puede ocurrir cualquier resultado, y el Borussia va a tener clarísimamente sus opciones, pero está claro que tras una temporada sobresaliente del equipo de Heynckes, el Bayern es el favorito para ganar su “quinta”.

El Real Madrid lo intentó hasta el final, hasta quedarse con la miel en los labios, hasta de nuevo a quedarse casi a las puertas de la gran final de Londres. Otro año más y ya van tres (el tiempo de Mourinho en el banquillo), el fútbol no es que le deba la Décima al equipo merengue, pero sí al menos la posibilidad de disputarla. Lo dijo Ramos y no le faltó razón, si el equipo blanco hubiera puesto en Dortmund la mitad de actitud e intensidad que el pasado martes estarían el 25 de mayo en la final. Allí en Alemania fue donde el Madrid tiró la Champions. Un 4-1 y aún con todo el Mou’s eleven salió a morir, espoleado por el Santiago Bernabéu de las grandes noches. 2-0, goles al final del partido cuando los blancos tocaron arrebato. Pudo ser épica la machada, otra remontada de las históricas, pero faltó ese tercer gol que pudo llegar como primero en los primeros cuarenta y cinco minutos, pero Higuaín, ¡ay Gonzalo!, marró en el minuto tres un gol clamoroso. Ronaldo y Ozil también tuvieron dos muy claras. No entraron y el Madrid siguió creyendo. Si hay un solo equipo en el mundo que pueda hacer esas cosas es el Real Madrid. Pasarán años, entrenadores, presidentes y jugadores, y ese gen, esa ADN madridista pervive. Las palabras de “Mou” en rueda de prensa suenan a adiós, pero no entraré en ello hoy. El Real Madrid pudo remontar al Borussia, porque es mejor equipo que el de Dortmund, pero no lo demostró en la ida, y eso le condenó. Al menos murieron de pie.

El Barça por el contrario se ha ido de la Copa de Europa humillado. 7-0 en el global. 4-0 en el Allianz Arena, anoche 0-3 en el Camp Nou y sin Messi. No creo que el resultado hubiera sido bien distinto de haber jugado el argentino. Los alemanes arrasaron al Barça. Se intuye que hay equipo para rato con este joven Bayern. Guardiola va a tener ante sí el reto de seguir a este enorme nivel, todo lo que no sea esto será un paso atrás para la entidad teutona. Heynckes un tipo sabio y gran entrenador debe estar maldito en esto de la Liga de Campeones. Cuando tras 32 años sin olerla el Madrid la ganó, lo echaron. Este año que la puede ganar con el Bayern ya está despedido. Paradojas del fútbol, o más bien injusticias. El Bayern es favorito para hacerse con la “orejona”, no es fácil darle tan soberano repaso a todo un Barcelona, y repetirlo en dos ocasiones en una semana.