jueves, 27 de junio de 2013

ITALIA QUIERE 'VENDETTA'

Tras la eliminación en cuartos de la Europa 2008 y la humillación sufrida en la final de la del 2012, los azzurros pretenden apear de la final de la Confederaciones a España

Antonio Blanca

El ánimo de 'vendetta' italiana, nacido en la final de la última Eurocopa, aviva el fuego de la difícil semifinal de la Copa Confederaciones que esta noche de jueves aguarda a España, que en cualquier caso parte como favorita gracias al buen fútbol que está exhibiendo en tierras brasileñas.

Se antojaba como una batalla igualada entre dos selecciones históricas, más aún después del empate de la primera fase en la Eurocopa 2012, pero España destrozó a la selección italiana (4-0) hace exactamente un año en el estadio Olímpico de Kiev. Los tantos de Silva, Alba, Torres y Mata volvían a coronar a la 'Roja' campeona continental. Cuatro años antes, aquella vez en cuartos de final, Italia también había sucumbido en el triunfal camino español.

Estos dos partidos confirmaban un cambio de tendencia histórica, en la que España pasaba de cordero a león a costa de permutar los papeles con Italia, que vislumbra el partido de este jueves como una gran oportunidad para restaurar el orden anterior. Sin embargo, el abrumador fútbol de España y las bajas que sufre Cesare Prandelli complican el objetivo 'azzurro'.

En la búsqueda del único título internacional que aún no adorna su palmarés, la selección española arrolló en una primera parte sublime a Uruguay (2-1), se paseó sin pitorreo frente a Tahití (10-0) y mostró contundencia ante Nigeria (3-0). Pese al resultado, el partido ante el equipo africano fue el más complicado de los tres, en parte por culpa del asfixiante calor reinante en Fortaleza, que vuelve a acoger la semifinal.

La intensidad extra para rendir ante las 'Águilas Verdes' pasó factura a Roberto Soldado y Cesc Fàbregas, cuya participación es dudosa por sendos problemas musculares. La titularidad del delantero, que marró dos claras ocasiones ante Nigeria, ya estaba en entredicho debido también al buen momento de Fernando Torres, 'pichichi' del torneo (5 goles) que podría ocupar su puesto en el once.

Vicente del Bosque no ha descartado volver al 'falso 9' por medio de Cesc, aunque el azulgrana, que estaba completando un gran torneo, tampoco se ha entrenado al cien por cien estos días. Por lo visto en los entrenamientos, David Silva podría ocupar el puesto de Fàbregas, el otro cambio posible en una alineación fija en el resto de puestos. La otra duda se sitúa en la portería, en la que parece que un felicísimo ahora Iker Casillas dejará en el banquillo a Valdés, toda vez que el de Mostoles haya reconocido haber estado "entristecido y compungido", llora que llora por los rincones.

Sin embargo, mayores quebraderos de cabeza afronta Prandelli, que se ha quedado sin su mejor arma ofensiva, Mario Balotelli, y sin el lateral derecho, Ignazio Abate, ambos baja para el resto del torneo por lesión. A estas ausencias se unen las dudas de Andrea Pirlo y Riccardo Montolivo. El 'faro' del equipo parece recuperado de su contractura y apunta a la titularidad, objetivo que tiene más difícil el milanista.

De esta forma, la principal duda italiana pasa por la punta del ataque, donde la experiencia de Alberto Gilardino podría pesar más que la pujanza de El Shaarawy en la decisión de un Prandelli que ha reconocido su inferioridad. "Es un equipo casi imposible de derrotar, es el equipo más fuerte del mundo, pero tampoco es perfecto", ha avisado.

El partido tendrá el aliciente añadido del arbitraje, tarea que recaerá en el británico Howard Webb, quien pitó la final del Mundial 2010, recordada por la salvaje patada de De Jong a Xabi Alonso que saldó con una tarjeta amarilla. En el balance histórico, ambas selecciones se han enfrentado 31 veces, con un balance de nueve victorias para España, diez victorias para Italia y doce empates.

BRASIL A LA FINAL CON ESTILO ITALIANO

Carlos de Blas

La selección brasileña espantó los fantasmas de Maracaná y se clasificó para la final de la Copa Confederaciones, que le medirá a Italia o España el próximo domingo, tras imponerse a Uruguay por la mínima (2-1) en un partido pobre, ausente del 'jogo bonito', y rácano para la 'verdeamarelha'.

Los pupilos de Scolari se apoyaron en un cabezazo de Paulinho, en el minuto 86, para mandar al traste las ilusiones del primer campeón del mundo, sobre todo, cuando el guion del encuentro hacía indicar que el partido llegaría a la prórroga. Pero no fue así, Brasil, aunque no trasmite en este Confederaciones, tiene duende.

La 'canarinha' lo tiene claro: pocos riesgos atrás y mucho acierto en los metros finales. Ese fue el manual de los locales, que ganaron en autoconfianza tras el primer error de Uruguay. A los 15 minutos, Diego Forlán falló un penalti que detuvo Julio Cesar. El jugador del Chelsea David Luiz agarró de forma clara al malaguista Lugano.

Este fallo de los uruguayos dio alas a Brasil, que mejoró su versión con un Neymar menos efervescente que otras ocasiones. Forlán intentó enmendar su error, pero fue la selección local quien logró igualar el partido cuando apenas restaban cuatro minutos para el descanso.

Una buena jugada de Neymar acabó en los pies de Fred, que realizó un extraño escorzo para batir a Muslera con el exterior. El 1-0 no tumbó a Uruguay, que --pese a todo-- salió en la segunda mitad con fuerzas de flaqueza. Cavani, el mejor en las filas de Tabarez, colocó el empate con un disparo al palo largo tras un error de la zaga 'brasileira'.

El partido entró en una espiral sin solución, sobre todo por el pobre fútbol del anfitrión, anclado en la "falta táctica" para detener a su rival en campo contrario. No hubo mucho más aunque Bernard le diese otro aire a Brasil. Al final tuvo que ser un testarazo de Paulinho quien desató el júbilo en la grada del Mineirao. Su rival, en la final, saldrá del España-Italia.

lunes, 24 de junio de 2013

GANANDO ANDANDO

España golea 0-3 a Nigeria con un sofocante calor para meterse en semifinales de la Copa Confederaciones

Antonio Blanca


España ganó este domingo en Fortaleza a Nigeria, goleando por  0-3, con un doblete de Jordi Alba en el último partido de la fase de grupos de la Copa Confederaciones que se está disputando en Brasil, por lo que el combinado dirigido por Vicente del Bosque hace pleno de victorias y se enfrentará en las semifinales a Italia el próximo jueves (21.00 horas) en la búsqueda del único título que falta en las vitrinas y en una clara revancha de la azurra tras la final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania.

Con el único cambio de Víctor Valdés en la portería con respecto al encuentro ante Uruguay y de nuevo bajo un calor bochornoso, la cita empezó de forma tan eléctrica que Jordi Alba asestó el primer golpe al rival sin tiempo para el acomodo. A los tres minutos de juego, el combinado español abría la lata después de una extraordinaria jugada del lateral del Barcelona y con una asistencia de un estratosférico Iniesta.

A pesar de la dolencia anímica del tanto, la campeona de África lejos de replegarse acrecentó la intensidad con el objetivo de aguar la fiesta a un rival que con el balón era inquebrantable pero débil sin él. A pesar de la explosividad de Pedro y el desparpajo de Cesc, España estaba siendo superada físicamente por los nigerianos en un ida y vuelta continuo y nada conveniente para la 'Roja'.

Entre tanto aplomo de las 'águilas', el juego español iba perdiendo lucidez muestra de la agresividad y el buen hacer del rival. Pero entre tanto desvarío, Soldado pudo firmar el segundo tras una gran asistencia de Ramos pero no acertó a rematar con atino. Vulnerable en defensa y con dificultad en la medular, España se resignaba a utilizar la contra como arma más poderosa y el delantero del Valencia volvió a avisar pero sin acierto una vez más.

A pesar de la incomodidad, los arreones insuflaban aire fresco a los de Del Bosque cuando se decidían a buscar la meta de Enyeama. En una de esas acometidas, Cesc mandó el esférico al palo tras una gran asistencia de Soldado desde la banda. En la siguiente jugada, Ideye remataba de tacón pero Ramos aparecía para salvar el empate antes del descanso.

Tras el parón, el partido prosiguió con la misma velocidad de crucero con una España menos brillante que ante Uruguay. Entre el intercambio de golpes inicial, Akpala tuvo una oportunidad de oro para firmar las tablas pero le faltó acierto. Después, la lesión de Cesc y el poco olfato de gol de Soldado supuso la entrada de Silva y Torres (acierto de Vicente en los cambios) en el terreno de juego. Y apenas tres minutos después, el delantero del Chelsea marcó el segundo (su quinto en el torneo y el 36 con la elástica de la selección) tras un centro medido de Pedro (0-2) después de una gran jugada con Silva.

Con el gol, Nigeria quitó el pie del acelerador pero no se entregó pese a la diferencia en el marcador. Teniendo el resultado a favor, la selección española empezó a sentirse más cómoda amparada en la velocidad por banda de Pedro y en el talento inagotable de Iniesta. Mientras tanto, los de Stephen Keshi no aprovecharon las ocasiones de Muhammad y de Obi Mikel para poder recortar distancias.

Mientras el tiempo agonizaba, Villa ingresó en el partido en la búsqueda de una tercera diana pero fue Jordi Alba el que marcó tras una asistencia teledirigida del asturiano antes del pitido final. Con esta nueva victoria (0-3), España cierra la primera fase de la Copa Confederaciones con un total de 15 goles a favor y sólo uno en contra. Espera Italia en las semifinales.

viernes, 21 de junio de 2013

10-0 SIN HISTORIA

Julio Candela

La selección española goleó a Tahití (10-0) en la segunda jornada de la fase de grupos y certificó su presencia en las semifinales de la Copa Confederaciones, tras un partido que evidenció la enorme distancia entre la campeona del mundo y el combinado oceánico, que sólo cuenta con un jugador profesional en sus filas.

España, que no mancilló el orgullo tahitiano, firmó una goleada de las que no favorecen al fútbol: la más abultada en la historia de esta competición. Un buen puñado de goles que fueron creciendo de manera natural, producto de la lógica más aplastante que separa a 'La Roja' (desde su trono del fútbol mundial) 138 puestos con Tahití, según el último ránking de la FIFA.

El equipo de Vicente del Bosque ofreció dos versiones: la primera estuvo condicionada por la prudencia y la piedad, algo que siempre ha definido a este equipo fuera del terreno de juego; y la segunda llegó en el tramo final del primer acto y al comienzo del segundo, cuando España consiguió cinco de sus 10 goles.

Torres y Villa fueron los grandes protagonistas en un duelo que no tuvo análisis posible ante un rival sin criterio, que clamó respeto en la previa, y anclado en una arriesgada posición sobre el verde del mítico Maracaná, escenario que acogió el encuentro. El 'Niño', a los cuatro minutos, ya había colocado el 1-0.

En ese momento llegó la relajación de España, que rebajó el nivel y dejó crecer a los pupilos de Eddy Etaeta, muy vitoreados por la grada 'canarinha'. De hecho, el público brasileño se volcó con Tahití, algo que ya ocurrió en su debut ante Nigeria, consciente de que la victoria de David era imposible ante Goliat.

Media hora después del gol de Torres, España continuaba 1-0 y apenas había trenzado las infinitas combinaciones que definen a este equipo. El rival no invitaba a ponerse el mono de trabajo y el balón largo se convirtió en un recurso habitual. Sin embargo, antes del descanso, la vigente campeona de Europa pegó un estirón con otros tres goles.

En esta ocasión le tocó el turno a Silva, Villa --que lo celebró con rabia-- y Torres, que quebró con maestría a Roche en el cuarto de la noche, la antesala de su triplete. El 'guaje', que no dejó de moverse, tuvo su momento de gloria con dos goles consecutivos, los cuales también le dieron licencia para cerrar un 'hat-trick'.

Con el 7-0 en el zurrón (min.64) y la diferencia de Nigeria enjugada, la selección española continuó su camino hasta el doble dígito, amparado en el fútbol vertical y alegre de Jesús Navas. El flamante jugador del City se disfrazó del mejor aliado de Torres y también de Silva, que estableció el décimo y definitivo.

Antes fue el turno de Mata, que había conseguido estrenarse, y otra vez de Torres (que sigue acrecentando sus números con 'La Roja') pese a que estrellase un penalti en el larguero. La segunda aparición de España no pasará a la historia, pero sirvió para poner de largo el insaciable espíritu de este grupo, el mejor que ha producido nunca el fútbol nacional.

jueves, 20 de junio de 2013

UN ESCENARIO PARA UN RECORD



Segunda jornada de la Copa Confederaciones en la que España puede plantearse batir el récord de goles de toda su historia de 13-1 ante Bulgaria frente a la débil Tahití

Antonio Blanca

El combinado de Vicente del Bosque verá este jueves su compromiso más cómodo (a priori) en la Copa Confederaciones frente a la selección más floja del torneo, la cuasi amateur Tahití, en un segundo duelo que tendrá como principales alicientes la visita a un escenario ilustre como Maracaná o el récord de goles en un partido del torneo.

Un joven Ronaldinho, autor de tres tantos, fue el protagonista en la mayor goleada en la historia de la Copa Confederaciones. Fue en 1999, cuando Brasil le endosó un 8-2 en semifinales a Arabia Saudí antes de doblar la rodilla en la final contra México. Dos años antes, la 'canarinha' ya se había regalado un 6-0 frente a Australia con cinco dianas de Romario.

Superar esos seis goles de diferencia en la Copa Confederaciones puede servir de motivación para la 'Roja', toda vez que la victoria frente a Tahití se da por descontada, al igual que la clasificación para semifinales que llevaría aparejada tras la victoria inicial y el gran fútbol ofrecido ante Uruguay (2-1).

Sin embargo, el modesto combinado oceánico no provocará con casi total probabilidad la tensión que produjo el estreno y el aguerrido campeón de América y a ello habrá que unir la gran rotación que hará Vicente del Bosque. Es casi seguro que habrá más relajación, dado el futuro que se atisba y se producirá una más que posible reserva de energías.

El otro ingrediente para aliñar un encuentro difícilmente más desequilibrado es el escenario. El nuevo Maracaná, reconstruido y reinaugurado hace apenas dos semanas con un amistoso entre Brasil e Inglaterra, está considerado como uno de los templos mundiales del fútbol y la vigente campeona mundial y continental quiere honrarlo con su fútbol de toque. "Es uno de esos estadios que es un privilegio poder jugar", reconoció Juan Mata.

El gran desempeño en el debut, unánimemente elogiado por el resto de selecciones participantes, confirmó la candidatura de España al único título que aún no adorna sus vitrinas. Para esta segunda cita, infinitamente menos exigente que la inaugural, Vicente del Bosque, planea revolucionar la alineación y repartir minutos en una plantilla de 23 integrantes.

De acuerdo a lo visto en los últimos entrenamientos, el seleccionador podría permutar toda la alineación a excepción de uno de los centrales, posiblemente Sergio Ramos. De esta forma, partiría bajo los palos Víctor Valdés, con Albiol en el centro de la defensa y Azpilicueta y Monreal ocupando las bandas.

En el centro del campo, el trío azulgrana Busqueta-Xavi-Iniesta daría paso a Javi Martínez en el pivote y a otros tres 'extranjeros' a elegir entre cuatro jugadores: Mata, Silva, Cazorla y Navas. Para la punta de ataque quedarían Fernando Torres y David Villa, delanteros titulares en la Eurocopa 2008 que inició el ciclo triunfal de la selección y que actualmente no atraviesan su mejor momento. Además, el 'Guaje' anda renqueante.

Al otro lado del campo, el equipo oceánico, que ocupa el puesto 138 en el ranking mundial de la FIFA, tratará de evitar la humillación una vez que su objetivo está cumplido con el gol que anotaron en su debut ante Nigeria (6-1). Su atacante Marama Vahirua, único profesional y que milita en el Panthrakikos griego, volverá a ser el faro para alumbrar en lo posible a un equipo prácticamente amateur. 

miércoles, 19 de junio de 2013

EL FUTURO EN ROJO Y GUALDA

Julio Candela

La selección española sub-21 se ha proclamado campeona de Europa tras ganar en la final (2-4) a Italia con un 'hat-trick' de Thiago Alcántara, reeditando así el título logrado hace dos años y sumando el cuarto entorchado en su palmarés.

Lopetegui contaba de inicio con Morata, que le había dado razones durante todo el torneo marcando en los cuatro partidos anteriores. Y el madridista, aunque no marcó, no tardó en justificar al entrenador, con una gran asistencia a los cinco minutos. Además, el guardameta De Gea igualaba a Santi Denia como internacional español con más partidos en la sub-21, con 27.

Entró con la motivación necesaria España en la final ante la otra selección invicta en el torneo, y a los cinco minutos Morata recibió un balón en la posición de extremo. Se revolvió bien para sacar un centro medido que aprovechó Thiago Alcántara para adelantar a los de Lopetegui.

Sin embargo, la alegría duró poco, hasta el minuto diez. Lo que tardó Immobile en ganar la espalda a Íñigo Martínez, bajar magistralmente un balón que caía del cielo y superar por arriba a De Gea, que veía perforada su portería por primera vez en el campeonato.

El tanto de los italianos no hizo que España bajara los brazos, sino todo lo contrario. Comenzó a dominar de manera aún más clara, con ataques, la mayoría de ellos finalizados por Morata, que hacían trabajar a Bardi.

Y en uno de ellos llegó el segundo tanto del combinado español, tras un pase largo de Koke que Thiago bajó con el pecho y finalizó con la zurda. Bardi se venció a un lado y no pudo detener el disparo centrado que se coló entre sus piernas.

Siguió a lo suyo la sub-21, que no permitía a Italia hacerse con el balón. En otra nueva combinación se plantó Tello en el área, recortó a Donati y el lateral italiano arrolló al catalán con la pierna izquierda. Señaló el colegiado los once metros, lo que aprovechó Thiago para lograr el 'hat-trick' perfecto. Uno con la cabeza, otro con la izquierda y el tercero con la derecha.

Tras el descanso, con el partido ya encarrilado y mermados por el cansancio, el ritmo de ambos conjuntos bajó. Ni siquiera el orgullo italiano salió a relucir para tratar de meterse de nuevo en la final. Quienes sí aparecían eran 'los cuatros magníficos' del ataque español, Isco, Thiago, Tello y Morata, que seguían poniendo en jaque a la defensa 'azzurra'.

Tanta relajación propició una subida por la banda de Montoya, provocando un penalti similar al de la primera mitad. Recortó a Regini, que metió la pierna tarde y derribó al azulgrana. Thiago cedió esta vez la oportunidad a Isco, que metió el cuarto de España, dando sentencia al combinado italiano.

Aún hubo tiempo para un último susto, cuando a falta de diez minutos Borini recortó distancias con un disparo seco desde la frontal, que entró junto al palo izquierdo de De Gea. Pero España controló los últimos minutos, ayudados por la entrada de Camacho en los minutos finales, para certificar la victoria y proclamarse campeones de Europa de la categoría por cuarta vez.