domingo, 11 de diciembre de 2016

REAL "RAMOS" MADRID

Carlos de Blas

Sergio Ramos volvió a ser clave para el Real Madrid en un partido decisivo. Después de ser el hombre más importante en la Décima, la Undécima y la Supercopa y en el Clásico de hace tan solo siete días, el central lo ha vuelto a hacer dando el triunfo a su equipo en el 92' ante el Deportivo con un cabezazo. Sus goles valieron títulos de forma directa y este puede valer una Liga.

Un gol de Mariano a falta de siete minutos permitió al Madrid empatar ante el Deportivo 2-2, después de que los gallegos se adelantasen con un doblete de Joselu.

Con el público y el equipo volcados en busca del tercero, un córner sacado desde la izquierda en el minuto 92' elevó una vez más a Ramos al olimpo madridista. Saltó más que nadie para hacer el 3-2 final. Un gol para seguir a seis puntos del Barcelona y superar el récord del Real Madrid de Beenhakker con 35 partidos consecutivos invicto.

Quizás el gol más importante de Sergio Ramos con el Real Madrid fue el que anotó en Lisboa. El equipo blanco perdía por un gol a cero y cuando apenas quedaba un minuto, se elevó al cielo de Portugal y superó a Courtois con un tremendo cabezazo. El equipo blanco terminó ganando 4-1 en la prórroga y la consecuente 'Décima' Copa de Europa.

El central fue el mejor jugador del Real Madrid en la final de la Champions del pasado 28 de mayo. Era el día más importante de la temporada y se llevó el premio al mejor jugador del partido.

Porque Ramos tenía una cuenta pendiente con la historia porque ser capitán del Real Madrid y levantar una Champions te guarda un sitio en los libros. El central anotó el primer tanto del conjunto blanco tras remachar a la red en posición de fuera de juego después de una falta botada por Kroos que peinó Bale. Pero en esta ocasión su tanto no sirvió para coronar al Real Madrid. Hubo que esperar a la tanda de penaltis, donde Ramos también marcó.

El central empató con un remate de cabeza en el último suspiro cundo el título ya volaba hacia Sevilla. Este tanto recordó su gol en la final de la Liga de Campeones del 2014 ante el Atlético de Madrid en el minuto 93. Esta vez fue 14 segundos antes que en aquella ocasión. Los blancos se proclamaron campeones en la prórroga.

Todo hacía indicar que la victoria en el clásico se quedaría en Barcelona después de que los azulgranas fueran mejores desde el gol de Luis Suárez en el minuto 53. Pero Ramos nunca se rinde y de él fueron dos de los tres remates blancos en los últimos minutos del partido.


Primero lo intentó con un cabezazo que rozó el larguero de la portería de Ter Stegen, pero a la segunda no falló y su cabezazo se estrelló en las redes ante la incredulidad de los jugadores azulgranas. Sin duda, el idilio de Ramos con los últimos minutos es sobrenatural.

jueves, 8 de diciembre de 2016

SEGUNDOS IGUALANDO RÉCORDS

Entretenido choque en el Santiago Bernabéu entre el Madrid y el Borussia que llevó a los de Zidane a igualar el récord de partidos sin conocer la derrota del Madrid de la Quinta del Buitre

Antonio Blanca

El poderío de Pierre Emerick Aubameyang anuló la reivindicación de los señalados Karim Benzema y James Rodríguez, guió al Borussia Dortmund a un empate (2-2) que permite a Zinedine Zidane igualar el récord de 34 partidos invicto, pero que deja a su equipo en el segundo puesto del grupo.

Un delantero que sueña con jugar en el Real Madrid se exhibió en el Santiago Bernabéu para igualar con un tanto y una asistencia dos tantos de desventaja. La historia del conjunto madridista en la Copa de Europa le impide jugar con especulaciones y menos aún ante su afición. El duelo de altura que decidía el grupo era un buen escenario para mandar un mensaje y jugó sin calculadora.

Sorprendió Zidane con la inclusión de James en el once horas después de admitir que era un problema. El colombiano encajaba a la perfección en su idea de partido ante un Dortmund de gran personalidad que saldría por el balón. Liberado con el pase a octavos certificado y viendo el nivel de los rivales, quedes primero o segundo, salió a disfrutar.

La defensa alemana de cinco en fase defensiva, con la inclusión de Weigl como tercer central, marcaba una línea muy adelantada. Un regalo para un Cristiano con ansiedad por sus ganas de brillar. Quejoso desde el primer minuto. Los balones en largo a la espalda de la zaga rival fueron continuos con la modificación del sistema de Zidane. El equilibrio aumenta bajo un 4-4-2 con Lucas Vázquez y James en bandas. Pero sobre todo por el regreso de Casemiro. No se cansó de robar y de jugar con criterio mientras le duró el físico.

El duelo estaba planteado entre dos equipos que apostarían por un fútbol directo. Aún más vertical de lo habitual el madridista, gustándose de primeras en acciones veloces en los últimos metros. Enganchando a sus seguidores con fases de buen fútbol. Sostenido en defensa por un imperial Varane.

El examen sobre Benzema planeaba en el Bernabéu. Su displicencia del Clásico le hacía estar en el punto de mira y comenzó perdonando. Cristiano asistió en velocidad y el remate del francés, centrado, lo sacó Weidenfeller. Lucas eléctrico y James voluntarioso intercambiaban bandas. El Real Madrid funcionaba.

Solo le faltaba el gol al equipo de Zidane y James tenía la más clara. Lucas medido a Cristiano que pisó el balón antes de asistir al colombiano que chutó de derecha sin poder superar la salida del portero. No pasaba un minuto cuando de nuevo lo intentaba desde la frontal del área, ahora con su pierna buena, la zurda, tras la conexión de primeras de Marcelo y Benzema.

El Real Madrid jugaba con libertad porque los errores en la transición los corregía Varane. Y así llegó el tanto, con un pase magistral de Carvajal que podría ponerse en las escuelas para defensas. Con todo a su favor Benzema empujaba a la red.

Por si algo faltaba en la coctelera, Keylor Navas recuperaba su cara salvadora con dos paradas en un minuto. Una pérdida de James permitió a Dembelé generar desequilibrio y asistir a Pulisic, que no encontraba la forma de superar al costarricense con su disparo cruzado. Segundos después dejaba la parada de la noche en una estirada gatuna a una falta que se coló entre la barrera y además botó en el césped para complicarse aún más.

Zidane, que en la segunda mitad mostraría su versión más enfadada en la banda, comenzaba a torcer el gesto en un contragolpe cuatro contra dos que desperdiciaba el conjunto alemán por un pase final con excesiva fuerza de Castro. Le esperaba una buena dosis de sufrimiento en la reanudación.

El Real Madrid se desplomó. Perdió el balón y reculó metros confiado en sentenciar al contragolpe. Perdió el centro del campo y la solidez, a merced de un Dortmund que fue creciéndose según sintió tener más opciones. Dembelé perdonó tras ver como ninguno de los cuatro rivales que le perseguían le entraban. Su disparo se marchó rozando el poste en la acción que confirmaba el cambio de tendencia.

Pasaban segundos cuando Pulisc apuraba la banda derecha y Castro perdonaba con todo a placer para marcar. La pegada del Real Madrid debía reaparecer y lo hizo aprovechando un desajuste defensivo de Bartra. Cristiano asistió a Benzema que perdonó el mano a mano. No le dio tiempo a lamentarse cuando encontró un pase con rosca medido de James desde el costado izquierdo, que cabeceó a la red.

Ganaba 2-0 el Real Madrid y Zidane se desgañitaba en banda. Veía a su equipo sin la tensión defensiva necesaria. El castigo llegaba a la hora de partido. Aubameyang ya había dejado muestras de su calidad mezclando calidad y velocidad. Ganaba la posición a los centrales y remataba a placer el centro de Schmelzer tras tirar mal el fuera de juego la zaga madridista.

Buscaba recuperar el equilibrio perdido Zidane con el regreso de Kroos por un cansado Modric, pero nada hacia efecto. El Dortmund ya estaba lanzado y Aubameyang comenzaba perdonando. Su error costaría caro en una noche inspirada de Cristiano, pero el portugués no tuvo su partido. Un latigazo desde la frontal con camino a la escuadra lo sacó en una gran estirada el portero rival y la más clara la estrelló en el poste en el mano a mano.

Quedaban dos minutos para el final cuando el Real Madrid recibió de su propia medicina. Nadie estaba en condiciones de igualar la velocidad punta de Aubameyang y Reus, suplente por su resfriado, firmaba el empate que deja al equipo de Zidane segundo de grupo pero con el Juventus como rival más peligroso de un sorteo que será el mundo al revés.

martes, 6 de diciembre de 2016

CAMPEÓN PÓSTUMO

Carlos de Blas

En 2009, Chapecoense ascendió de la Cuarta División del fútbol brasileño, la última del Brasileirão; siete años después, la Conmebol lo campeón (eterno) de la Copa Sudamericana, su primer título internacional, por lo que tanto habían luchado las 71 víctimas que tuvo el accidente aéreo en Medellín.

El sentir del Atlético Nacional, su rival en la final, y del mundo entero, tuvo su reconocimiento oficial tras la decisión de las autoridades de la Conmebol, que proclamaron al Chape campeón, un canto que erizó la piel cuando se escuchó en cada uno de los video, después de conocerse la trágica noticia.

Tras el accidente de hace una semana en el que fallecieron 19 de los 22 jugadores que viajaban a Colombia, además del cuerpo técnico y el resto de la delegación, la CSF hizo oficial ayer la coronación del equipo brasileño.

De esta forma, el club de Chapecó logra un notable crecimiento futbolístico en poco tiempo. Antes, el "AFC", como es conocido en Brasil, solo se había ganado el torneo estadual de Santa Catarina en cinco ocasiones: 1977, 1996, 2007, 2011, 2016.

Los tres sobrevivientes del equipo, Jackson Follman, Neto y Alan Ruschel, serán los grandes homenajeados en el momento de recibir las medallas y el trofeo, además de los futbolistas que no estuvieron en el vuelo.

El arquero Follman no podrá continuar con su carrera dada la amputación de su pierna derecha. Mientras que los otros dos futbolistas podrían seguir en el fútbol profesional si su evolución es buena. El caso de Neto es el más esperanzador.

Por otro lado, con la coronación como campeón de la Copa Sudamericana, el Chapecoense está clasificado para la edición 2017 de la Liberadores, así como también la Recopa Sudamericana y la Suruga Bank. Esto se suma a los torneos locales que disputará: el Brasileirão, el Campeonato Catarinense, la Primeira Liga y la Copa de Brasil.


El título es un premio para todos aquellos que dejaron la vida en busca de la obtención de la Copa Sudamericana.

lunes, 5 de diciembre de 2016

POR ARRIBA ESTABA GRIS

Jornada bastante irregular para los equipos de la zona alta de la clasificación, ninguno de los cinco primeros logró los tres puntos

Antonio Blanca

Fue la semana del clásico culminada el sábado por el partido en la sobremesa en el Camp Nou entre el Barcelona y el Real Madrid. El catalogado en teoría como mejor partido del mundo se quedó en lo primero, porque en la práctica hubo más miedo a errar y a perder que en ir a por el partido, por parte de los dos colosos futbolísticos. Un choque que deja las cosas como estaban, con los de Zidane mandando en la tabla, alejando al Sevilla un puntito y manteniendo a distancia a Atlético y Barça, si bien y si Clos Gómez hubiera pergeñado un arbitraje medianamente acertado probablemente se habría dado otro resultado, puesto que no es cuestión baladí los penaltis que dejó de pitar, uno al Barcelona sí, pero es que al Real le birló tres ni más ni menos, amén del tanto de Luis Suárez favorables a los culés que no debió subir al marcador ya que el charrúa estaba en posición ilegal, aunque difícil de ver. Errores del señor colegiado aparte, muy importantes a la par que silenciados, el clásico fueron noventa minutos plagados de tensión e imprecisiones, algo muy alejado de lo que se presupone que tendría que ser una oda al buen fútbol.

La décimo cuarta jornada de La Liga Santander estuvo marcada por el clásico, pero el fútbol no acaba ahí. El gol de Ramos para el Real Madrid ha sido, seguramente, la jugada más vista en todo el fin de semana, pero hay otros protagonistas como Lucas Alcaraz, Aspas o Quique Sánchez Flores. Esto ha sido lo más destacado partido a partido:

1. Granada 2-1 Sevilla: la peineta de Lucas Alcaraz a la cámara
El entrenador del Granada vio el partido desde la grada de Los Cármenes al estar sancionado y vivió el partido como lo que era para ellos, una final. A pesar de que los sancionados no se pueden comunicar con el banquillo, todos se buscan las mañas y Alcaraz lo hizo a través del teléfono móvil, con su segundo, Jesús Cañadas. El técnico veía el partido en una pantalla y se dio cuenta de que aparecía en directo cada vez que hablaba con el banquillo y justo después de un posible penalti sobre Cuenca, el entrenador hizo una peineta en el momento en el que estaba en los televisores de todas las casas. El Granada logró la primera victoria de la temporada en La Liga.

2. Barcelona 1-1 Real Madrid: el buen rollo antes del clásico
La semana previa al partido más importante venía caliente entre la prensa y los aficionados, pero resulta que los jugadores son los que lo viven con más deportividad. Comparten selección, marcas publicitarias y coinciden varias veces al años Sergio Ramos, Busquets, Morata, Piqué, Modric, Sergi Roberto, Kovacic, Rakitic... Debería enseñarse en todos los colegios y en las canteras de los equipos. En lo estrictamente deportivo, pobre bagaje, el Madrid mandó en la primera mitad, el Barcelona en la segunda, Clos Gómez favoreció a los de Luis Enrique y Sergio Ramos marcó el gol suyo de cada ocasión importante.

3. Leganés 0-0 Villarreal: Herrerín, llegar y besar el santo
El portero del Athletic de Bilbao ha llegado cedido al Leganés esta semana y después de solo un entrenamiento jugó como titular ante el Athletic. Logró dejar la portería a cero con una gran actuación y ya ha convencido a todos. Se lesionó Serantes y Asier Garitano no se fía de Brignoli... ni un pelo.

4. Atlético 0-0 Espanyol: homenaje a Quique ante el peor Simeone
El Vicente Calderón mostró su cariño a Quique Sánchez Flores con un mensaje de agradecimiento al inicio del partido. Fue el entrenador que volvió a hacer campeón a los rojiblancos, de la Europa League y de la Supercopa de Europa en 2010, y eso no lo han olvidado. En el banquillo local, Simeone firma sus peores números en Liga: 25 puntos de 42. Además, enlaza dos partidos seguidos en Liga sin marcar en casa por primera vez desde Mayo de 2015.

5. Betis 3-3 Celta: Aspas ya es el mejor jugador de LaLiga
El partido más loco de la jornada es el que se ha jugado en el Benito Villamarín. Se adelantó el Celta, remontó el Betis, empataron los gallegos, respondieron los locales y Roncaglia volvió a igualar la contienda. El mejor jugador del partido fue Aspas con dos goles y eso le convierte en el más influyente de LaLiga, con 9 goles y tres asistencias. ¡Y está a un gol del pichichi!

6. Athletic 3-1 Eibar: la Sociedad Coral de Bilbao dio la nota
La Sociedad Coral de Bilbao ha cumplido 130 años desde su creación y cerca de 200 coralistas cantaron sobre el césped de San Mamés el himno del Athletic. Quedó bonito. Los Valverde barrieron a los de Mendilíbar, partido sobresaliente de los leones.

7. Sporting 3 1- Osasuna: una agresión en Gijón, lo peor de la jornada
El equipo navarro ha denunciado en las redes sociales una agresión en los aledaños de El Molinón antes del crucial partido en el que estaba media salvación en juego. Según la información que aportaron en su cuenta oficial de Twitter, hay tres detenidos. En lo deportivo, el equipo de Abelardo respira con un doblete de Carmona y otro tanto de Douglas, mientras que el de Caparrós comienza a quedarse sin 'balas' pese al gol final de Flaño.

8. Alavés 1-1 Las Palmas: tremendo enfado de Livaja
Reparto de puntos en Mendizorroza en un encuentro entretenido y con ocasiones de gol por ambos bandos. Livaja marcó dos goles en la primera jornada en Mestalla, pero desde entonces tenía la pólvora mojada y había perdido el puesto. Ante el Alavés volvió a la titularidad y logró anotar el tanto del empate. A pesar de ello, Quique Setién le quito a 20 minutos para el final y su enfado al ser sustituido fue de órdago. Le dio una patada a una bolsa y todo voló por los aires.

9. Valencia 2-2 Málaga: Prandelli iguala a Voro... ¡con cuatro partidos más!
Un doblete de Fornals privó al Valencia de la victoria en Mestalla en el último suspiro y dejó en evidencia a su entrenador Prandelli. El italiano lleva siete partidos dirigiendo al conjunto 'ché' y ha conseguido seis puntos, los mismos que Voro consiguió en sus tres partidos como interino.

Esta noche con Riazor como testigo se finiquita la jornada con el Deportivo de la Coruña contra la Real Sociedad. 

domingo, 4 de diciembre de 2016

EMPATE QUE SABE DISTINTO

Julio Candela

Más tarde que otras temporadas, llegó por fin el duelo más esperado de la primera vuelta. Un Barcelona que no terminaba de encontrar la tecla para volver a desplegar el juego del que suele presumir frente un Real Madrid al alza que buscaba dar un golpe a la clasificación liguera.

En esta situación, Luis Enrique, con Iniesta recuperado tras 40 días fuera de los terrenos de juego, decidió apostar por el mismo once inicial que tropezó en Anoeta. El manchego se quedaba en el banquillo. Por su parte, Zidane contaba también con la opción de Casemiro, de vuelta esta semana con sus primeros minutos disputados en Copa, pero siguió dando confianza a Kovacic –titular los últimos siete partidos- y metiendo a Isco como acompañantes de Modric, dejando a Lucas Vázquez como relevo del lesionado Bale.

Con esta mecánica, pese que los focos y las cámaras apuntaban a Messi y Cristiano, el protagonismo del partido estuvo en el centro del campo. Ambos conjuntos dejaron de lado la espectacularidad de sus figuras y decidieron apostar por hacer de este “clásico” uno de los más conservadores de los últimos años. Con el orden y la disciplina defensiva como leitmotiv, las faltas, la intensidad y el juego duro desplazaron a los regates, las combinaciones y el buen juego.

En esta situación, un nombre sobresalió de entre los 22 que estaban sobre el terreno de juego: Luka Modric. El croata se erigió una vez más en el faro del Real Madrid y, en el duelo particular con Busquets para dominar el centro del campo, se impuso con claridad decantando la balanza del primer tiempo para los blancos. Con Isco y Kovacic como escuderos de lujo, todo balón tocado por Modric generaba incertidumbre en el rival. Busquets, casi en solitario dado que Rakitic y André Gomes restaban más que sumaban en sus escasas intervenciones, se vio superado y, por ende, el Barcelona.

Pero esta superioridad blanca no se transformaba en ocasiones, siendo Lucas Vázquez el referente arriba y la banda izquierda defendida por Sergi Roberto y Rakitic, el lugar por el que llegaban los ataques más claros.

El Barcelona, una sombra de sus mejores tiempos, se conformaba con que Neymar inventara ocasiones en alguno de los pocos balones que le llegaban. Sin embargo, las 12 faltas del Barcelona y las 6 del Madrid con las que se cerró la primera parte no reflejaban con exactitud la realidad de un período marcado por el juego físico y la falta de fluidez. El más perjudicado, Messi, que quitando alguna conducción en tres cuartos apenas intervino.

El Madrid echaba en falta algo más de garra por parte de Benzema y Cristiano arriba y el Barcelona claridad y pausa en el centro del campo. Cuando Iniesta parecía la solución perfecta para la segunda mitad, Luis Enrique apostó por seguir con los mismos en la reanudación.

Así, sin mayor novedad, el encuentro se reanudó de la misma manera, con los azulgranas sufriendo ante el empuje blanco. Sin embargo, a los diez minutos, el balón parado volvió a servir de abrelatas al Barcelona. Como hiciera Mathieu hace dos años y Piqué el pasado, en esta ocasión fue Suárez el encargado de abrir el marcador. Tras una falta inocente de Varane en el costado izquierdo del ataque local, el mismo francés fue el que dejó al uruguayo rematar sin salto desde el área pequeña el balón lanzado por Neymar.  Al minuto 53, el 1-0 cambiaba el partido.

De los aplausos por el gol se pasó en poco tiempo a dedicar los mismos a Andrés Iniesta, que entraba en el campo sustituyendo a Rakitic. Con el 1-0 y el de Fuentealbilla, el centro del campo cambió de dueño y con ello el dominio de la pelota y el partido. El Barcelona encontró su juego a través del gol y no al revés.

Tratando de volver a recuperar el equilibrio, Zidane apostó en el minuto 66 por Casemiro en lugar de Isco, que ya tenía amarilla. Al brasileño se le notaba todavía falto de ritmo y su entradano sólo apenas cambió la situación sino que llegaron las mejores oportunidades para sentenciar del Barcelona.

Neymar tuvo la sentencia en el minuto 68, cuando se aprovechó de la falta de ayudas a Carvajal para dejarlo atrás con una finta en un mano a mano dentro del área. Tras hacer lo más difícil, el brasileño falló un gol cantado chutando alto cuando tenía todo el segundo palo para mandar la pelota al fondo de la red.

El Barcelona se iba gustando cada vez más y Neymar y Messi seguían rondando a Navas con peligro. El Madrid, ya pensando más en ir a por el gol que en el orden, dejaba muchos espacios para deleite de le medular y ataque azulgranas.

A 13 minutos del final, Zidane prosiguió con su apuesta por la juventud y metió a Asensio por Benzema mientras que Luis Enrique sacó a Arda en lugar de André Gomes. El toque de corneta blanco deparó un ida y vuelta constante en el tramo final que no hacía sino incrementar la emoción del encuentro.

Seguían los cambios con Mariano por Kovacic y Denis Suárez por Neymar, a la vez que el reloj corría en contra del Madrid y a favor del Barcelona. La racha de 32 partidos imbatidos de Zidane corría peligro.

Si bien a la medianoche se le conoce como la hora de las brujas, el fútbol actual está dejando claro a base de ejemplos que el minuto 90 va siendo cosa de Sergio Ramos. De nuevo, una falta inocente –esta vez de Arda- abrió la puerta a la redención. Como merecedor del MVP del partido, se hizo justicia con Modric cuando se le encargó la tarea de mandar la pelota al área.

En la frontal esperaban Cristiano, Varane, Ramos… no precisamente la lista deseada por ninguna defensa para una situación así. Pocos segundos después de entrar en el tiempo extra, la pelota surcó los aires para ir anunciando lo que parece que ya estaba escrito. Ramos atacó la pelota y con su testa mandó el esférico al fondo de la red. El Real Madrid empataba el partido y abortaba las ilusiones del Barcelona de recortar distancias en Liga, los seis puntos siguen haciendo de frontera entre ambos.

Por cierto, mala actuación de Clos Gómez pues el devenir del partido hubiera sido otro si hubiera pitado los tres penaltis que el Barça cometió (Carvajal también realizó uno), o en lugar de dar el gol de Luis Suárez lo hubiera anulado por estar en posición adelantada. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

BARÇA Y MÁLAGA PINCHAN

Empate fuera de casa del equipo de Luis Enrique y derrota a domicilio del de Juande Ramos ante el Hércules y Córdoba respectivamente

Antonio Blanca

No hubo piedad para el Guijuelo, la Cultural Leonesa y el Formentera. Los tres cayeron 0-6 ante el Atlético, 6-0 contra el Real Madrid y 1-5 con el Sevilla, respectivamente. Además, el Villarreal ganó 0-3 al Toledo y, aparte del Hércules, sólo dio la sorpresa el Córdoba tras ganar 2-0 al Málaga.

Pero el que más sufrió fue el Barcelona, que está viviendo unos días complicados tras empatar 1-1 ante la Real Sociedad el domingo después de firmar un pésimo encuentro. El equipo de Luis Enrique tenía que dar un puñetazo encima de la mesa antes de recibir al Real Madrid y no lo consiguió.

Con un equipo plagado de suplentes y canteranos, el conjunto blaugrana no supo superar al Hércules, que estuvo a punto de llevarse el partido en un duelo en el que primó el orden de sus jugadores. El tanto en el minuto 52 de David Mainz asustó al Barcelona, que, gracias a un cañonazo de Carles Aleñá salvó los muebles. Luis Enrique tendrá trabajo, le esperan dos días para recuperar la moral de sus jugadores.

Peor le fueron las cosas al Málaga. El Córdoba, que estrenaba entrenador en la figura de Luis Carrión tras la destitución de José Luis Oltra este fin de semana, regaló una victoria al técnico catalán. El equipo de Juande Ramos pecó de conformismo y se llevó un 2-0 peligrosísimo para la vuelta. Borja Domínguez y Rodri, con sus dianas, aprovecharon la aparente docilidad de un equipo que tendrá que remontar dos goles si quiere alcanzar los octavos de final.

En el estadio Santiago Bernabéu, el Real Madrid confirmó su pase a los octavos de final de la competición. No hubo sorpresas y la Cultural Leonesa volvió a sufrir una goleada tras el 1-7 de la ida. Los suplentes del conjunto blanco no perdonaron y endosaron un 6-0 contundente a su rival.

El nombre propio de la noche fue el dominicano Mariano Díaz, que marcó un triplete y confirmó que en la cantera madridista hay un jugador de calidad. También brilló Enzo Zidane, que, con su padre en el banquillo, debutó en partido oficial con un buen gol y una actuación interesante en la segunda parte. Al final, todos acabaron contentos en el Bernabéu y el Real Madrid afrontará con moral el clásico ante el Barcelona del próximo sábado.

El Atlético de Madrid se dio un paseó en el estadio del Guijuelo, el viejo Helmántico que volvió a respirar fútbol de calidad y que ahora aloja un equipo de Segunda División B que no pudo impedir que el conjunto rojiblanco se llevara una victoria contundente. El 0-6 final dejará sin emoción al choque de vuelta que se disputará en el estadio Vicente Calderón.

Los hombres de Diego Simeone, que alineó a una gran cantidad de jugadores menos habituales, cumplieron de sobra. Sobre todo el argentino Nicolás Gaitan, que jugó a buen nivel. El belga Yanick Carrasco, con un doblete, Saúl Ñiguez, el croata Sime Vrsaljko, Ángel Correa y el canterano Roberto Núñez, sellaron con sus dianas una buena noche para el conjunto rojiblanco.

También imperó la lógica en el UCAM Murcia-Celta de Vigo. Los gallegos no tuvieron tantas comodidades como el Atlético de Madrid pero se llevó una victoria importante que da una ventaja que podría ser definitiva para sus intereses.

Ganó 0-1 con muchos suplentes, pero lo hizo ante un equipo que tampoco alineó a sus jugadores titulares. Sergi Gómez, al borde del desanso, se encargó de marcar tras aprovechar un rechace del portero para dar una victoria pírrica al Celta pero, de momento, suficiente.

Más igualado estará el choque de vuelta que disputarán en el estadio de El Sadar el Osasuna y el Granada. El conjunto andaluz ha tenido que esperar hasta la Copa del Rey para darse una alegría después de un primer cuarto de curso horrible en Liga, competición en la que no ha ganado ningún partido.

El Osasuna, otro equipo con problemas en el torneo de la regularidad, fue su víctima. Después de una primera parte en la que acabó silbado por su público, el Granada salió en tromba en la segunda y Jon Toral, con un golazo por la escuadra, consiguió el tanto que, por fin, alegró al público granadino.

En Formentera, el argentino Joaquín Correa se exhibió en beneficio del Sevilla, que solucionó la eliminatoria de un plumazo para cumplir con la lógica. En ningún momento hubo indicios de sorpresa y el cuadro de Jorge Sampaoli sentenció con jugadores menos habituales: 1-5 y la vuelta en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán será un trámite.

Con tres dianas, la primera a los 14 segundos, Correa sobresalió por encima del resto y ya de pasó tocó en la puerta de su entrenador para reclamar más minutos en partidos más importantes. No fue el único. El francés Bissam Ben Yedder con un doblete, se encargó de completar un resultado imposible de remontar para el Formentera, que, por lo menos, con el tanto de Gabriel Gómez salvó el honor.

También cumplió con la lógica el Villarreal, que ganó 0-3 al Toledo en un partido que pareció un trámite. Lo provocó el tanto de Adrián Jiménez en propia meta en el minuto 15. El gol del jugador del Toledo fue el principio del fin de su equipo, que se derrumbó el resto del partido. Después, el congoleño Cedric Bakambu y Samu Castillejo se encargaron de redondear un marcador que también servirá como tramite para el choque de El Madrigal.

Además, el técnico Fran Escribá, después de tres partidos sin ganar, pudo respirar tranquilo. Lo hizo con la presencia de Denis Cheryshev sobre el campo. Un año después del incidente en Cádiz, que acabó con el Real Madrid, eliminado volvió a jugar en Copa e impulsó a su equipo hacia la victoria con una buena actuación.

martes, 29 de noviembre de 2016

RESPIRAR

Aránzazu Gálvez

Tras perder goleado ante el Real Madrid, el Atlético de Madrid regresó a la senda de la victoria con dos triunfos en casa ante el PSV y fuera contra Osasuna. El equipo de Simeone se mostró más sólido en ambas citas, olvidando la endeblez defensiva del derbi madrileño. La explicación ha sido casi unánime: volver al doble pivote sin Koke, moviendo al '6' a una banda.

El cambio del entrenador argentino es, en resumen, una vuelta a los orígenes. Un Atlético bien formado en el centro del campo, priorizado el orden y con varias puntas de lanza rápidas en ataque para aprovechar las contras. No se esconde del balón, pero tampoco lo busca como imperativo para jugar. No le importa esperar atrás, haciendo tiempo hasta disponer de oportunidades con el desorden rival. Porque siempre llegan.

La version rojiblanca contra PSV y Osasuna fue superior a la mostrada en el Calderón ante el Real Madrid. No era difícil, pero sí evidenció un aumento de las prestaciones que se echaron en falta en el derbi: más intensidad, menos errores, más solidez en la media. Con Tiago en el centro del campo, la escuadra también ganó en confianza. No era poca cosa, y más después del severo golpe sufrido ante el eterno rival.

Hasta aquí todo correcto. Se trata de una serie de señales claras que se muestran al espectador en todo su esplendor tras 180 minutos de juego. Tiempo, por otra parte, en el que se ha visto que con el esquema de antes también comete errores.

La primera media hora en El Sadar dejó a un Osasuna bien plantado que llegó con frecuencia a los tres cuartos de campo. No lo hizo con su arrojo histórico, sino con un fútbol agradable a la vista, inteligente. Y el Atlético cedió metros. Lo pagó especialmente en la defensa, donde Giménez estuvo muy desacertado. Provocó el penalti, sufrió con Kenan Kodro en varios lances y su sobreexcitación fue motivo de preocupación para la zaga y el resto del plantel. Oblak, con su penalti parado, salvó a un equipo que después golpeó con el mazo de su pegada.

Ante estos hechos, queda la duda, una sospecha: ¿y si el bajón del Atlético no respondiese a esa confección más agresiva del centro del campo? En el fútbol caben otros factores, variables que complementan al esquema. Errores de concentración, el estado de forma de los jugadores, incluso la suerte.

El Atlético desplegó el mejor fútbol que se le recuerda hace tan solo algo más de mes y medio. Atacar con más hombres (con la mejor plantilla de su historia) le permitió ser líder, golear y divertir. Se desnudó más de lo normal, pero en el cómputo global salía ganando. En paralelo a esto, entra dentro de lo lógico un bajón.

La transformación de una escuadra que fundamentó sus éxitos en la defensa necesita tiempo. Simeone, que durante mucho tiempo fue tildado de inmovilista, se atrevió a evolucionar en su juego. El resultado, al igual que no se pudo ver en octubre, tampoco se puede comprobar en noviembre. Tanto para bien como para mal, falta tiempo para evaluar de manera correcta el paso dado por el técnico.


En todo caso, las derrotas ante Sevilla, Real Sociedad y Real Madrid vienen marcadas por varios hechos: el bajón de Saúl, el mal momento de la defensa, la falta de acierto de Antoine Griezmann...matices que, a pesar de quen o justifican los pinchazos, sí ayudan a explicar los malos resultados. La transición a un modelo mucho más ofensivo es determinante de cara a ciertos problemas, pero no es la única de las causas. Parece injusto atribuir a este cambio el mal devenir del Atlético en Liga. Parece necesario dar más tiempo y esperar a la hora de dictaminar juicios definitivos.