martes, 24 de junio de 2014

SALVANDO LA CARA

Carlos de Blas

La selección española de fútbol se ha bajado definitivamente del trono mundial con una victoria intrascendente frente a Australia (0-3) en el partido que cerraba la fase de grupos del Mundial de Brasil, duelo que la 'Roja' resolvió con tantos de David Villa, Fernando Torres y Juan Mata, mostrando cuando ya era tarde las trazas del fútbol combinativo que le llevó a la gloria.

Del Bosque diseñó una alineación que aseguraba minutos en el Mundial a toda la plantilla a excepción de Mata, que también dispuso de minutos en la segunda parte completando el pleno. Especialmente añeja sabía la delantera, en la que volvían a formar dupla Torres y Villa, letales en aquella Eurocopa 2008 que iniciaba el ciclo glorioso. El círculo quedaría cerrado con goles de ambos.

En su último partido con la camiseta roja, el asturiano saltó con muchas ganas, decidido a estirar su plusmarca histórica de goles y lo demostraba con movilidad y juego, precisamente de lo que habían adolecido sus compañeros ante Chile y Holanda. Ayudaba a la tarea la entidad de un rival menor que también se sabía eliminado antes de batirse en el ruinoso césped del Arena da Baixada.

Pese a no contar con su mayor estrella, el sancionado Cahill, los 'socceroos' no escatimaron esfuerzos al inicio del partido, pero enseguida se esfumaron ante la eficaz circulación impuesta por Iniesta, sustituto en la zona de máquinas de un Xavi con molestias que no podía despedirse jugando.

Dos buenas ocasiones de Villa y Jordi Alba antecedieron al tanto del 'Guaje', pergeñado por un gran pase interior de Iniesta, continuado con el pase de la muerte de Juanfran y cerrado con un taconazo de pura clase de Villa, que besó con insistencia el escudo de su camiseta y miró el cielo quizá pensando en lo que durará su récord: 59 goles.

Frente a un rival inoperante, el interés quedó reducido a pequeñas cuitas como el sorprendente cambio poco después del descanso de Villa, quien exhibió un enorme disgusto, los minutos de juego para Cesc tras su altercado el disgusto, o dos nuevos goles que sirvieron para endulzar la despedida.

La clarividencia de Iniesta habilitó a Fernando Torres, que resolvió por raso en el mano a mano, y después fue Cesc quien dejó con todo a favor a Mata, que batió a Ryan por debajo de las piernas. Buenas jugadas que dejaban un sabor agridulce porque confirmaban la campeona no se había olvidado de jugar al fútbol, pero ya era demasiado tarde para obtener fruto.

España aún dispuso de un par de buenas oportunidades para endosar la cuenta, pero daba la sensación de que lo importante se cocía en el banquillo, donde Villa, Xavi o Xabi Alonso -sustituido por Silva- seguían rumiando tanta despedida, la colectiva y las individuales, a falta de que en los próximos días se confirme cuantos miembros de la selección más exitosa de la historia dan un paso a un lado. Tanto jugadores como técnicos.

lunes, 23 de junio de 2014

FIN DE CICLO ANTE AUSTRALIA


La selección española juega ante el cuadro aussie  un partido intrascendente que pondrá punto y final a la generación más brillante de jugadores que ha tenido nuestro fútbol

Antonio Blanca

La selección española disputará esta tarde de lunes su último partido en el Mundial de Brasil y el que posiblemente será también el último de varios jugadores con 'la Roja', ante una Australia que tampoco se juega ya nada tras quedar eliminada, en un choque perteneciente a la última jornada del Grupo B.

En Curitiba se disputará un partido que en lo deportivo tiene poco interés, frente a frente dos selecciones que suman 0 puntos y que ya han quedado eliminadas del Mundial. Sin embargo, en el caso de España, el encuentro tiene un componente emocional interesante, pues podría ser la última vez que se vea juntos en un campo a varios jugadores del mejor combinado nacional de todos los tiempos.

Un equipo que ganó las Eurocopas de 2008 y 2012 y el Mundial de 2010 de manera consecutiva, algo nunca antes conseguido. Tras tanto éxito, sorprende el mal papel de los hombres de Vicente del Bosque en el Campeonato del Mundo disputado en tierras brasileñas. Los españoles fueron goleados por Holanda (1-5) y vencidos por Chile (0-2), por lo que quedaron eliminados de manera precipitada.

Esos malos resultados enturbiaron algo el ambiente en la concentración de 'la Roja' y dejaron a unos jugadores que no están acostumbrados a perder muy tocados. Ahora, esos futbolistas deberán disputar un choque que carecerá de importancia en lo competitivo para ellos, pero que dejará imágenes para el recuerdo.

Puede ser la última vez que se vea con la zamarra roja a Casillas, Xavi Hernández, Xabi Alonso, Villa, Fernando Torres o Reina, todos ellos con un palmarés envidiable y protagonistas principales de un pasado glorioso. Quizás alguno de ellos vuelva a ser llamado con el combinado español, pero todo hace indicar que su etapa ha llegado al final.

El que también puede estar ante su partido final es el seleccionador. Del Bosque tiene contrato hasta 2016, pero en las horas previas al encuentro ante Australia afirmó que no tiene clara su continuidad. "Si soy un estorbo, no dudéis que me iré", dijo ante los medios de comunicación.

El entrenador que consiguió el único Mundial de la historia de España parece que alineará este lunes una mezcla de jugadores que no han debutado en este Mundial y los ya mencionados veteranos que podrían dejarlo este 23 de junio. El objetivo en lo deportivo es despedirse con al menos tres puntos y no finalizar como últimos de grupo.

Enfrente estará Australia. El combinado oceánico, a diferencia de España, ha competido a gran nivel y estuvo a punto de dar la sorpresa ante Chile y Holanda. Los hombres de Ange Postecoglou llegaron a Brasil como la 'cenicienta' del grupo, pero tan solo el infortunio ha hecho que no lleven ningún punto a estas alturas.

Los aussies son un conjunto con lagunas tácticas que suplen con un esfuerzo encomiable, un equipo que no tiene problemas para desplegarse en ataque con varios hombres y que tiene en Cahill a su gran estrella. Sin embargo, el veterano jugador australiano no podrá jugar ante España por acumulación de tarjetas.

Además, los socceroos, con su gran papel, han hecho que un país sin gran tradición futbolística esté muy pendiente de ellos y crea en la victoria ante la selección española, un hito que sin duda marcaría y mucho a este equipo.

Así pues, este lunes en Curitiba se cierra el telón para España, no sólo el del Mundial, sino el de una generación que protagonizó una obra perfecta y que llevó la alegría a muchos hogares españoles. Quizás no ahora, pero en un futuro se reconocerá que estos hombres han sido, por el momento, los más grandes en una nación donde el fútbol es el deporte rey.

sábado, 21 de junio de 2014

COSTA RICA LA SORPRESA

José Antonio Moya

La selección de Costa Rica ha ganado este viernes a Italia (0-1) en la segunda jornada del grupo D del Mundial, donde los costarricenses han consumado la sorpresa al clasificarse en un duro grupo para los octavos de final tras ganar previamente a Uruguay, que ahora se jugará con una Italia desconocida esta tarde el segundo billete para la próxima ronda, tras la eliminación de Inglaterra con este resultado.

Por segunda vez en su historia, Costa Rica jugará unos octavos de final, y lo hará gracias a dos grandes partidos y con el liderato. Ante Uruguay pusieron los cimientos (3-1) con goles de Campbell, Duarte y Ureña, y ante Italia han construido el resto, hasta el tejado. El único gol de Bryan Ruiz, al borde del descanso, les mete en la siguiente ronda, pone en aprietos a Italia y, sobre todo, deja fuera del Mundial a Inglaterra, que estaba pendiente de este duelo.

Tres consecuencias de peso para un partido que tuvo pocas ocasiones, que fue poco atractivo a nivel futbolístico, pero que será uno de los choques claves de la cita mundialista. Por todo esto, y porque ha enseñado la magia que siempre guarda un Mundial cuando un equipo 'a priori' inferior se come a uno de los 'cocos', esta vez, y sin jugar contra ellos todavía, Inglaterra.

Los últimos cinco minutos de infarto que protagonizó Costa Rica en la primera parte les sirvieron para provocar todo esto. Cierto es que al final, con Italia volcada al ataque, pero sin el criterio ni acierto que tuvieron contra Inglaterra en la primera jornada (1-2 de la 'azzurra'), pudo lograr el 0-2 Costa Rica, también alguna ocasión de inicio, pero el partido lo basó en esos cinco minutos.

Italia intentó mover ficha constantemente en toda la segunda parte. Se desdibujó, con Cesare Prandelli dando entrada a Cassano, Insigne y Cerci. No se dejó nada en el banquillo, e intentó abrir vía en la defensa de Costa Rica por todos los medios. No obstante, no se achicó ni arrugó el combinado costarricense, bien organizado atrás y amenazando con sentenciar a la contra.

Tras el gol de Ruiz, de bella factura, no tuvieron demasiadas oportunidades más. Y menos todavía cuando Campbell, quien había sido amenaza constante para la zaga italiana, dejó fundido el terreno de juego en el minuto 74. También se fue a descansar, con los deberes hechos, un Bryan Ruiz que ya no tenía a quien asistir. Los dos punteros de Costa Rica, claves, lo dieron todo para obrar el milagro.

Pero atrás, serios, fueron contando los minutos en una cuenta atrás hacia el histórico pase a los octavos de final, segundo tras el logrado en la cita de 1990, precisamente en Italia, esta vez su víctima. Keylor Navas, atento y presente cuando se le necesitó, celebró que la pólvora de los italianos estuviera mojada, y su punto de vista desviado. Lo probó Insigne, lo probó Cerci, pero siempre fuera.

Para crear, Pirlo tenía que bajar demasiado, y ahora con la presión del paso del tiempo, y obligado. No era algo buscado por el genio de la Juventus. Además, el bombardeo al área de los 'ticos' no era dañino, no hubo sensación de peligro. Se consumaba la derrota transalpina, que se había visto ya, quizá antes de tiempo, clasificada. Ahora, deberá sufrir ante Uruguay, pues quien gane acompañará a Costa Rica en los octavos, verdugo ya de los celestes en la primera jornada.

Pese al dominio italiano quien se fue con la victoria provisional al descanso bajo el brazo ya fue Costa Rica. La selección centroamericana saltó al terreno de juego dispuesta a luchar de igual a igual contra Italia, sin miedo a adelantar la línea defensiva, pese a dejar espacios para un Balotelli que tuvo dos buenas ocasiones debido a ello, y con la idea de morder en cuanto pudiera.

Así lo hizo sobre todo en los últimos cinco minutos antes de irse al descanso. Primero con su hombre estrella, el jugador del Arsenal pero cedido esta temporada en el Olympiacos Joel Campbell, con disparo lejano. Después, con una jugada creada por el capitán Bryan Ruiz, el hombre de más talento, que asistió por arriba a Duarte, que cabeceó alto por poco ante la mirada de Buffon.

De nuevo Campbell fue protagonista, seguramente fruto de un penalti existente de Chiellini no señalado, pero quien confirmó estos minutos de gloria de los 'ticos' fue el capitán Ruiz, autor de un gol al filo del descanso que hizo daño. Un buen centro largo desde la izquierda de Díaz lo cabeceó perfecto para superar a Buffon, en un balón que se salió de dentro de la portería pero que entró claramente.

Italia, por su parte, había dominado el balón y había gozado de buenas oportunidades con la dupla Pirlo-Balotelli, pero sin acierto. Cuando Pirlo apareció, cuando se desató por unos instantes, Italia pareció ver el camino al gol. Asistió con dos grandes balones a 'super Mario' pero éste, primero de vaselina desviada y después de trallazo de volea, no tuvo suerte. Fue un aviso de lo que acabaría siendo el partido.

viernes, 20 de junio de 2014

LUIS SUÁREZ FIGURA MUNDIAL

Carlos de Blas

La selección de Uruguay se agarró al Mundial de Brasil a costa de una Inglaterra que se queda con un pie fuera y gracias a su delantero Luis Suárez, autor de los dos goles (2-1) de la victoria ante la selección inglesa, la cual estuvo lejos de su mejor versión y terminó hincando la rodilla con merecimiento en el segundo partido del Grupo D.

A vida o muerte, dos campeones del mundo se medían en el Arena Corinthians y el cuadro sudamericano ganó la partida a los puntos. No fue un partido brillante, pero los de Tabárez mandaron sobre el césped y en el marcador durante 75 minutos, los que tardaron los de Roy Hodgson en despertar con un gol de Ronney que ponía el empate. Sin embargo, fue un espejismo, Inglaterra fue lenta y pobre en su juego, lo que le deja en una situación más que delicada.

La clave sin duda terminó siendo la irrupción de un Suárez que fue duda hasta el último momento, que se ausentó ante Italia y que finalmente pudo ser de la partida recuperado de una operación de menisco hace menos de un mes. El delantero del Liverpool y su socio de altos vuelos Edinson Cavani desarbolaron a la inofensiva defensa rival en los dos tantos. Como agua de mayo, Suárez apareció para mantener con opciones a los suyos.

Los de Tabárez demostraron más y mejor sobre el campo lo que había en juego. El drama que rodeaba el partido atenazó el ritmo del encuentro, aunque de eso se encargó también la garra e intensidad de los de celeste. Por contra, una Inglaterra muy plana, con Rooney finalmente de media punta y que gozó de las mejores ocasiones incluido un remate al larguero, aunque probando también a una defensa sin gran seguridad.

Como ante Italia en el debut, Uruguay no fue capaz de dar ritmo a su juego, pero contando con la clase mundial de sus dos delanteros, la empresa solo necesitaba un destello como el de Cavani antes del descanso, cuando con calma puso el balón en la cabeza de Suárez dentro del área. El gol acentuó el dominio de los de Tabárez en la segunda mitad, y agravó los problemas de una Inglaterra sin soluciones y con su seleccionador esperando demasiado para mover banquillo.

Y eso que en el arranque tras el paso por los vestuarios, Uruguay perdonó en varias tentativas de las que pudieron acordarse. Inglaterra quedaba reducida a destellos de Rooney, que se estrelló a bocajarro con Muslera, hasta que con el agua al cuello, una jugada individual de Hodgson por la banda derecha terminó en pase de la muerte para el del Manchester Unitad. Su primer gol en un Mundial.

Todo el ritmo que faltó anteriormente se agolpó en los últimos minutos para ofrecer un bonito final que terminó por encumbrar a Suárez. Un saque de Muslera, mal cabeceado por los ingleses, lo atajó en carrera el del Liverpool para fusilar a Hart y meter al campeón de América de lleno en una pelea que sin embargo aun tiene mucha tela que cortar. Ingalterra, pendiente de un milagro, que pude terminar si Costa Rica puntúa en esta segunda jornada contra Italia.

ESPADAS EN TODO LO ALTO

Aránzazu Gálvez

Córdoba y Las Palmas se midieron sin tregua este jueves en El Arcángel con el objetivo de tomar ventaja en la final por el ascenso a la Liga BBVA, un duelo de ida muy abierto y con ocasiones que se quedó sin goles finalmente en parte por la gran actuación de Juan Carlos y Barbosa bajo los palos, con lo que el Gran Canaria decidirá el próximo domingo.

Cada uno con sus armas, sin guardarse nada, los dos equipos ofrecieron una bonita lucha por dar un primer paso para volver a Primera. El premio del último billete que acompañará a Eibar y Deportivo sin duda está dejando una gran pelea, que tuvo su continuación en un primer envite con mucho ritmo y en el que los locales hicieron honor a su condición y a una afición entregada.

Y es que los locales salieron en tromba para tratar de evitar el fútbol control que practica el conjunto insular. A los pocos segundos Uli Dávila ya desaprovechó un mano a mano con el meta rival, y en los primeros veinte minutos los locales sumaban al menos tres ocasiones claras. En medio, los de Josico buscaban bajar los humos a su rival y poco a poco generar peligro con la experiencia y calidad en sus filas.

Con el buen trabajo de Nauzet, Apoño y Aranda el cuadro insular parecía necesitar poco para generar peligro. El duelo estaba abierto, con rapidez y mucha igualdad sobre el terreno de juego, pero en la segunda mitad las fuerza comenzaron a fallar. La larga temporada pesaba en las piernas y la intensidad de la primera mitad, también.

Además, fruto del cansancio, comenzaron las faltas, el duelo se endureció en parte. Los locales gozaron de la mejor ocasión, con un Xisco que no acertó a batir a un gran Barbosa que de nuevo sujetó a los suyos. Las Palmas se fue conformando con el empate, con Valerón dando pausa y criterio, y la eliminatoria por el ascenso se decidirá en su casa.

jueves, 19 de junio de 2014

PENOSO FIN DE CICLO


Segunda derrota en la fase de grupos en el Mundial de Brasil que elimina a España prematuramente tras una tristísima actuación, siete goles en contra y solo uno a favor y de penalti que no fue

Antonio Blanca

Se podría haber caído con más dignidad, pero no con menos autocrítica. Todavía puede ser peor, queda el mal trago de Australia del lunes. España ha cerrado su triunfal ciclo con una aparatosidad torera, concluyente, y así como pasó de la leyenda negra a la rosa sin matices, anoche volvió de golpe a pintarse el blasón de hollín, de manera que solo la proclamación del rey Felipe VI proporciona hoy un motivo de exhibición a la rojigualda. Esta brusquedad nuestra, idiosincrásica, se explica por la inexistencia de la autocrítica, por la sobreabundancia de la adulación, por la secular victoria del amiguismo sobre la meritocracia, por la obsesión hegeliana con la Idea Innegociable de Nuestro Juego, por la hipoteca del estatus en detrimento de la calidad. Vicente del Bosque, caballero de la triste figura en Maracaná para los restos, no quiso negociar con la realidad como Alonso Quijano no quiso hacerlo con los molinos. Pero al final siguen siendo molinos. Y La Roja se ha estrellado contra ellos: el peor Mundial de su historia en números redondos.

Las voces que hemos denunciado esta falta de rigor, el compadreo reinante, el no reconocer el mérito a quién se lo merece, el no alinear a los jugadores en mejor forma, el trato igualitario, el trabajo sobre el nombre, hemos sido señalados de radicales y antipatriotas. ¿Quién es el osado que pone en duda tan magna selección? Del Bosque y su grupo (también el nuestro) murió de éxito. Llevar la estrella en el pecho ha nublado la vista a muchos, y sobre todo al Marqués, que ha perdido la coherencia, que ha dejado la valentía en la confección de una lista cobarde y “bien queda”, que ha preferido el homenaje a la batalla y así nos ha ido, humillados y ridiculizados al extremo, firmando la peor fase de grupos de nuestra historia. A estos jugadores, ¡Gloria a ellos por lo que dieron! Y oprobio también por su final, porque pudo evitarse la humillación, el astillamiento de lanzas, el revolcón de caballos, las carcajadas inmisericordes del planeta fútbol.

Chile se desató sobre España cual tsunami destructor que todo lo arrastra al sumidero de la impotencia. La diferencia es que el ingenioso hidalgo acababa recobrando la cordura en el lecho de muerte, mientras que el campechano marqués declaró tras la debacle: "Hoy el equipo ha demostrado carácter". ¡Ah, qué poca cosa es el carácter cuando se trata de marcar goles! En fin. Corramos un pudoroso velo sobre un espectáculo siempre terrible: el de la pérdida del sentido de la realidad.

La alineación de Javi Martínez y Pedrito parecía atender una petición general, pero ni de lejos fue suficiente. 
En la primera que tuvo Costa, lento todo el Mundial, ya se vio que persistía su crisis de identidad. Tras el Mundial que ha hecho tendrá muy difícil explicar que en realidad no ha jugado para Brasil. Alonso estuvo nefasto, gerontocrático. Da su “patapúm” y a ver qué pasa, pero ahora ya no pasa nada: o al muñeco o al anfiteatro, o a Costa, que es lo mismo. De una pérdida de balón del tolosarra nació la contra fulminante de los chilenos, que en dos pases de genio malvado dejaron a Vargas ante Casillas, que hoy por hoy es poner a Robin Hood ante el arco iris. Gol. Y es que la última caridad de San Iker es aumentar la ficha de los delanteros que le encaran. El dios de la amargura lloró sobre el estudio de Mediaset: allí nadie podía creerse lo evidente.

Sampaoli daba órdenes en banda como un derviche, dirigía su orquesta “electrolatina” para achicarle la pista a los centrocampistas españoles. Chile estaba magníficamente plantado en el césped, tejiendo su madeja de ayudas mecánicas para abortar cualquier fantasía residual de Iniesta o Silva. "El fútbol en realidad está parejo, pero vamos palmando", constataba González en Telecinco.

En breve se desequilibraría aún más. Alexis botó una falta que rechazó Iker adonde no mandan los cánones, pues Casillas nunca fue un portero canónico sino una imprevisible secuencia de milagro y santería. Suave y centradita le quedó la bola a Aránguiz, que la clavó en la red de despectivo punterazo. La zaga, también, a verlas venir. Y vinieron. "¿Qué le pasa a España?", gritaba Carreño, experto en aborígenes según la guía mundialista de Mediaset. Lo que le tenía que pasar y callabais, querido.

La realización se centraba en Del Bosque, caminando por la banda cabizbajo como Suárez bajo los cedros monclovitas. Sacó en la segunda mitad a Koke por Alonso; el papelón para el nuevo, que eso también es muy de aquí. El partido se reanudó en el mismo tono átono, con Silva silbando y Costa tropezando, y casi nos hacíamos la ilusión de vislumbrar a Toquero en el banquillo. Qué falta de gol más pavorosa, señores. La cumbre del dislate fue el fallo de Busquets a puerta vacía tras chilena disparatada de Costa, disciplina que Ramos ha dotado de un nuevo, vistoso y estéril tarzanismo. Dio otro recital del desatino el abracadabrante central sevillano.

"Hay que marcar tres goles", recordaba Carreño, sacando la calculadora. A tal fin calentaba Torres, y era todo como el soneto de Quevedo: "Miré a los Torres de la patria mía...". Acabaría saliendo por Costa, y hay que decir que el equipo, impulsado por Koke y recuperando a Iniesta para la causa, le puso un poco de vergüenza y asedio al choque, sin que llegara por ella a temblar una sola cresta chilena. Arturo Vidal, rey de los ándalos y de los primeros hombres, rebañaba balones en el centro como si emergiera de la tierra, minero del mediocampismo.

"¡Achucha España!", querían los locutores. "Si ahora mismo metiéramos un gol...", calculaba con padecimiento forofo Camacho. Pero peligro, lo que se dice peligro de gol, España no llevaba al área de Bravo, quien por lo demás paró los disparos remoto que, previa consulta al Senado, se atrevieron por fin a realizar Iniesta o Cazorla en el último cuarto de hora.

Todavía perdonó Chile la goleada en fulgurantes contras de Alexis e Isla que solo desbarataron los últimos pétalos de la flor de Casillas. Todavía perdonó el árbitro un penalti de Ramos y una roja por plantillazo en el muslo, cosas de la sangre flamenca. Alguna falta lejana, alguna llegada final de los nuestros para que no se diga, aunque sabían que se diría. Vaya si se dirá. "Cuando los astros no...", empezó Camacho, a quien no le dejaron acabar. El colegiado concedió seis minutos de agonía innecesaria al objeto de que el macabro humorismo de los españoles tuviera tiempo de preparar los mejores memes para sus grupos de Whatsapp.

Por nuestras peleas con la realidad somos el hazmerreír del deporte rey en el mismo real día en que llevamos al trono al nuevo Soberano. La mejor selección de todos los tiempos en el mundo del fútbol, se ha convertido en la peor España de todos los Mundiales.

miércoles, 18 de junio de 2014

LA BATALLA POR SER LA ROJA

Carlos de Blas

La selección española de fútbol, noqueada por la sorprendente derrota ante Holanda en su debut, afronta este miércoles su segundo encuentro del Mundial de Brasil plenamente consciente de que solo le vale el triunfo frente a Chile, un 'viejo conocido' que sueña con reivindicarse como la 'Roja' auténtica y condenar al destierro a la estrella que su rival luce en la camiseta.

España llegaba al Mundial con la vitola de claro favorito tras su triunfo de hace cuatro años en Sudáfrica, pero el debut degeneró en una bofetada histórica que dejó muy tocada la moral del equipo. Tras una primera parte correcta, el equipo se desmoronó por completo en la segunda, circunstancia que aprovecharon Arjen Robben y Robin van Persie para regalarse un homenaje (5-1).

Iker Casillas fue la nítida imagen del derrumbamiento de España. Clave en la final de Sudáfrica 2010 precisamente ante el equipo 'oranje', el capitán completó una actuación impropia de su talento e incluso regaló el cuarto tanto a Van Persie, quien no desaprovechó la oportunidad de anotar a puerta vacía.

De esta forma, Vicente del Bosque, sin abandonar su habitual atalaya de calma y prudencia, se ha visto obligado a realizar una imprescindible labor de refuerzo anímico, aunque no ha olvidado el plano puramente futbolístico, avanzando "dos o tres cambios" respecto a la alineación que naufragó en el Arena Fonte Nova de Salvador.

El salmantino no ha dado pistas en los días previos, aunque el pobre rendimiento de la pareja de centrales podía dejar un hueco a Javi Martínez. En el centro del campo, la pujanza de Jorge Resurrección 'Koke' podría servirle para ocupar el puesto de Xavi Hernández, mientras que, en ataque, se barrunta una oportunidad para la verticalidad de Pedro Rodríguez. En la punta de ataque, Del Bosque podría confiar de nuevo en Diego Costa, cambiar de ariete e incluso recuperar la apuesta del 'falso nueve' con Cesc Fábregas.

Se espera que Chile repite la fórmula ganadora de Holanda y proponga una defensa con cinco integrantes, buscando solidez defensiva y rapidez al contraataque, el arma que empleó Robben para apuñalar con saña la defensa española. Por ello, la velocidad en la circulación será más importante que nunca, sobre todo teniendo en cuenta que, después de la amplia derrota inicial, también se necesitan tantos con la vista puesta en el 'goal average'.

En cualquier caso, nada hay confirmado en la alineación de una selección española que revive la situación de hace cuatro años, cuando sucumbió en su debut ante Suiza (1-0) antes de encadenar seis triunfos hasta la gloria.

La campeona, arrinconada contra las cuerdas, se agarra a aquel precedente, a su talento y a su experiencia para iniciar la resurrección en un escenario tan destacado como Maracaná. También, a un dato estadístico: en los 88 encuentros con Del Bosque en el banco nunca encajó dos derrotas seguidas.

Al otro lado del campo espera un rival crecido tras su triunfo en la primera jornada frente a Australia (3-1), consciente de que otra victoria le metería en los octavos de final y animado por el apoyo de todo un país que reclama el apelativo de la 'Roja', hasta el punto de convertir el partido en un plebiscito sobre la propiedad del término.

Incapaz de superar a España en sus diez duelos precedentes (ocho derrotas y dos empates), el equipo entrenado por Jorge Sampaoli tiene como clara referencia ofensiva a Alexis Sánchez, quien se crece cuando viste la camiseta inicial y deja en el olvido la irregularidad que ha marcado sus tres años en el FC Barcelona.

El otro líder del equipo es Arturo Vidal, que ha llegado al Mundial tras un recuperación relámpago, ya que se operó la rodilla derecha hace poco más de un mes. El centrocampista de la Juventus, que jugó media hora ante los 'socceroos' australianos, ha reconocido que no se encuentra "al cien por cien" y su presencia no es segura. Quienes sí se alinearán serán el portero de la Real Sociedad Claudio Bravo y el delantero del Valencia Eduardo Vargas, punta de lanza de un equipo veloz y agresivo que está decidido a llegar lejos en este Mundial.