domingo, 21 de diciembre de 2014

EL MUNDO ES BLANCO

Carlos de Blas

Otra vez la cabeza de Sergio Ramos lanzó al Madrid a la conquista del Mundial de clubes. El equipo de Ancelotti cerró su brillante 2014, en el que ha ganado cuatro títulos, proclamandose campeón de esta competición por primera vez. Venció en la final a un dimitido en términos ofensivos San Lorenzo de Almagro, que aguantó hasta que la cabeza del central desmontó un andamiaje que le había dado a los argentinos para encharcar el partido y convertirlo en un batiburrillo de faltas, montoneras y protestas. Abotargado en la trampa del Ciclón, fue de nuevo un testarazo de Ramos, igual que en Lisboa, Munich o la semifinal del Mundialito lo que cambió la historia para el Madrid. Sentenció Bale en una segunda mitad en la que los sudamericanos no pudieron meter una marcha más para girar su destino.

Asumida la inferioridad, San Lorenzo se asomó a la final con las intenciones claras. Minar el centro del campo, vencer en todas las guerrillas soterradas, rascar las espinilleras de los rivales y desactivar a los volantes y delanteros del Madrid. Hasta el gol de Ramos, el plan diseñado por Bauza salió a la perfección. Aprovechó todo el conjunto de Boedo para enmarañar la contienda y alejarla del fútbol. Cancheros por ADN, su actitud hacia el árbitro guatemalteco fue la que tiene una clase de secundaria cuando llega un profesor sustituto. Cada encontronazo lo convirtió San Lorenzo en una revuelta.

Sin juego, ni cadencia, ni siquiera tuvo el campeón de Europa las nítidas ocasiones que siempre genera el aplastamiento de sus delanteros, que necesitan de poca elaboración a sus espaldas para amenazar a los porteros. Apenas un par de escaramuzas desde fuera del área de Cristiano Ronaldo y otro de Benzema fue el único tajo de Torrico.

Limitado a la destrucción, que ejecutó con disciplina, no hubo noticias de San Lorenzo del Almagro cerca de Casillas, completamente inédito hasta el minuto 65, cuando la contienda ya estaba alejada del azar tras el gol de Bale. Con mayor o menor influencia en el juego, el galés es un hombre de finales. Dio la victoria al Madrid en la Copa ante el Barcelona, desniveló la prórroga en Lisboa y volvió a cantar bingo en esta final. Antes había vuelvo a avistar la tierra prometida Ramos. Qué manera de cerrar el año para un futbolista que definitivamente se ha subrayado en la historia del club. Héroe ante el Atlético, tumbó la resistencia de San Lorenzo con un remate inapelable, aprovechando un centro de Kroos al corazón del área.

Fue esclarecedora la actitud de San Lorenzo incluso con dos tantos de desventaja. No se estiró el equipo argentino buscando una remontada imposible que hubiera conducido a una probable goleada. Entendió y compró el Madrid este armisticio y se limitó a gestionar un botín a todas luces suficiente. Las únicas ocasiones ciertamente peligrosas de San lorenzo llegaron en los últimos minutos con sendos disparos de fuera del área bien repelido por el portero, uno de los ganadores de Marruecos.

Dos partidos marcados por la suficiencia y el control de esfuerzos y riesgos marcaron la ruta del Madrid por un torneo en el que la diferencia respecto a sus competidores era sideral. En la final del Mundial de clubes, el Ciclón fue el Madrid. El Ciclón fue Sergio Ramos, duda hasta el último minuto, certeza para la eternidad blanca.

sábado, 20 de diciembre de 2014

A SEGUIR GANANDO

Carlos de Blas

El Real Madrid busca su primer Mundial de Clubes, el único título que falta en sus abarrotadas vitrinas, y poner el broche de oro al año en el que conquistó su ansiada décima Copa de Europa, para lo que tendrá que superar la pasión del San Lorenzo argentino, que disputará el partido de su vida.

Solamente el poder de la ilusión puede recortar la abismal diferencia de calidad que separa al Real Madrid del San Lorenzo. El presente marca una distancia futbolística abismal entre clubes millonarios y un fútbol, el argentino, obligado a exportar cada vez más jóvenes a sus estrellas. Aunque el fútbol está repleto de gestas de equipos menores y el equipo del Papa Francisco sueña con protagonizar una en el Gran Estadio de Marrakech.

Un presupuesto de 500 millones de euros ante otro que no llega a los 10. Aunque en el pasado no lo fue todo y en su única aparición hasta ahora en el Mundial de Clubes, el Real Madrid dejó una imagen que debe ser borrada. Fue en el año 2000, cuando acabó cuarto, y perdió la final de consolación ante el Necaxa mexicano en los penaltis tras jugar con nueve futbolistas por las expulsiones de Roberto Carlos y Guti.

En plena racha histórica de triunfos, 21, y récord de goles de un equipo español, el Real Madrid quiere cerrar 2014 a lo grande.

El defensa español sufrió una sobrecarga en semifinales y todo indica que nadie le moverá de su sitio en el centro de la zaga. El colombiano está recuperado de su lesión en un gemelo, pero el técnico italiano debe decidir entre arriesgar en un partido que se perfila duro o dar continuidad a Illarramendi, que ha dado un paso adelante y supera al alemán Khedira en la lucha por un puesto en la medular.

Mucho tendrá que cambiar la imagen el San Lorenzo. En semifinales estuvo a punto de ser eliminado por un equipo semiprofesional como el Auckland City. En la grada golearán los cánticos argentinos. Se esperan 11.000 seguidores del San Lorenzo.

jueves, 18 de diciembre de 2014

EL VALOR DE LOS NÚMEROS


La Premier League de la presente temporada se prevé que sea disputada entre el Chelsea de Mourinho y el City de Pellegrini

Antonio Blanca

Los equipos de fútbol son más que cifras y letras. También son emociones. Sobre todo son emociones.

Con las letras pretendemos describir las buenaventuras del colectivo o sus malentendidos con la fortuna, pero a menudo erramos en la narración de los hechos, sea por falta de información o por falta de conocimiento. Cuando no sabemos explicar con letras lo que hace un equipo recurrimos a las cifras, en busca de la solución al enigma.

José Mourinho ha superado los 400 puntos en partidos de liga inglesa. 401 exactamente. Los ha conseguido siempre con el Chelsea. Ha tardado 174 partidos en lograrlos, bastantes menos de los que tardó Sir Alex Ferguson en conseguirlo con el United (191 partidos), Arséne Wenger con el Arsenal (208) o Rafa Benítez con el Liverpool (209). En esos 174 partidos dirigidos por Mourinho ha habido 122 victorias, lo que significa el 70 % del total.

Pero las cifras no pueden abarcar la magnitud del trabajo realizado por el entrenador portugués en el club londinense. Su primera etapa, indiscutiblemente, estuvo marcada por dos ejes: el viaje en busca de la competitividad extrema, a lomos de la inagotable cartera de Abramovich, y la consolidación de una columna vertebral (Cech-Terry-Lampard-Drogba) que parecía eterna e infalible. Su segunda etapa es bastante más rica en matices, del mismo modo que el juego del Chelsea hoy es bastante más variado que el de hace unos años. Continúa siendo un equipo sólido en organización defensiva, con Courtois de heredero sobresaliente en la portería, Cahill replicando a Terry e Ivanovic y todos ellos cerrando bajo siete llaves el área pequeña. Sin embargo, este segundo
Chelsea de Mourinho ya es bastante más que el primero.

Ya no es balón de Cech al pecho de Drogba, descarga para Lampard y oportunidad de gol. Cinco segundos en total. Ahora también puede serlo, esporádicamente y si el partido lo precisa. Pero ha aprendido a circular con paciencia, a partir de la posición irrefutable de Matic y de la electricidad que desprende Fàbregas, nuevamente reconocible desde que pisara Londres. El equipo de Mourinho despliega un buen ataque posicional, sabe aplicar en cada momento el ritmo necesario, ora paciente, ora frenético, y ha alcanzado ese momentum que caracteriza a los grandes equipos: no solo es capaz de usar todo tipo de ropajes, sino que los individuos lucen más desde el sentido colectivo que desde el individual. Es uno de los misterios del fútbol: los grandes equipos, cuando alcanzan su momentum, no suman sino que multiplican.

Las emociones son esenciales en ese punto. Cuando digo emociones no me refiero a frases de autoayuda. Me refiero a la fortaleza de las convicciones del entrenador, combinadas con su capacidad para adaptarse a la realidad de los futbolistas que administra y a la competición que afronta; me refiero a su habilidad para transmitir con claridad pedagógica esas ideas a los jugadores: esas ideas o todas aquellas que vaya introduciendo, incluso las que contradigan su ideario original pero que resulten beneficiosas para el conjunto; me refiero a la voluntad de los futbolistas por aprender matices nuevos o diferentes, por expandirse y progresar como jugadores y no solo conformarse con el estatus (y el contrato) adquirido previamente; me refiero al ansia colectiva por competir siempre, por más liviano que sea el rival o gris que resulte el partido y las circunstancias. Todas ellas, y muchas más, son las emociones que agitan un vestuario y lo propulsan al éxito o al fracaso, más allá de cifras y letras. Mourinho está en ese punto dulce.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

A LA FINAL SIN DESPEINARSE

Carlos de Blas

El Real Madrid llega lanzado a la final del Mundial de clubes. Está a un partido de conseguir su cuarto título este año. Lo hace después de golear al Cruz Azul, en la que es su victoria vigésimo primera, y con la sensación de que es un equipo imparable. Los de atrás metieron al equipo en el partido y encarrilaron un partido que acabó resultando muy cómodo. Carvajal con sus subidas por la banda derecha, Sergio Ramos con el primer gol de cabeza y Casillas parando un penalti. Fueron los tres hombres claves en la victoria contra el Cruz Azul. Es un Real Madrid demoledor. Tiene tantos recursos y buenos jugadores en todas las líneas que le llega para ganar partidos cuando no entran bien en el inicio Cristiano Ronaldo y Bale. Así fue en la primera parte. El portugués tuvo, en el minuto tres, una ocasión clarísima para marcar en una pelota que golpeó en el área pequeña. El portero Corona se estiró para atajarla. Un paradón o un fallo impropio del luso. En el inicio de la segunda, con el Cruz Azul, más abierto se fue arriba y Cristiano mejoró. Puso un centro para que Bale marcara a placer el tercer gol. Benzema sí tuvo más peligro en la primera parte con un disparo que rozó el poste e hizo el segundo gol tras un pase de Carvajal. 

El Real Madrid se enfrentó a un equipo que llevaba una publicidad en su camiseta que le delataba: ‘Cementos Cruz Azul’. El planteamiento del conjunto mexicano fue darle la pelota al Real Madrid, echarse atrás, juntar líneas y trabar el partido. Quiso ser sólido y acabó fundido. Estuvieron demasiado obsesionados con que Cristiano Ronaldo y Bale no les hicieran daño. No dieron opciones al contragolpe y los pararon con faltas tácticas. El Real Madrid cambió el guión. Volcó sus acciones por el costado derecho, por donde apareció Carvajal con velocidad y profundidad. Tiene tanta calidad para conducir el balón, cambiar el ritmo y poner centros que va sobrado. Fue un dolor para los mexicanos. El primero gol llegó tras una falta a Carvajal en el 15’. Kroos, el encargado de meter los balones con precisión al área, conectó con Sergio Ramos. El central, como en Lisboa, se elevó y atacó la pelota con esa fiereza que le caracteriza. Abrió el cerrojo. Unos minutos más tarde, el sevillano se tiró al suelo para desviar un disparo peligroso de Rojas. Fue decisivo en las dos áreas. Ramos tiene la virtud de ser protagonista y aparecer en los últimos partidos más importantes (Múnich, Lisboa y ahora Marrakech).

El Cruz Azul buscó la banda de Marcelo, por donde entró con facilidad Rojas y encontró espacios Pavone. Se estiró el equipo mexicano en una fase de partido en la que inexplicablemente el Real Madrid se echó atrás. Le faltaba continuidad en el juego al equipo de Ancelotti, que tenía en el campo a Isco, Kroos e Illarramendi. Hubo algún desequilibrio. Pero la calidad manda y Carvajal siguió con su recital por la derecha. En otra de sus incursiones llegó el segundo tanto. Fue en el 35’. Carvajal apuró su jugada hasta la línea de fondo, arrastró la defensa y puso el centro que remató Benzema. 

El partido parecía solucionado y el Real Madrid se relajó. El Cruz Azul siguió llegando en jugadas aisladas. En una de ellas tuvo la ocasión de reducir diferencias. A Pavone le llegó un balón al centro del área, le ganó la espalda a Ramos y éste le tocó con las manos. El delantero cayó y el árbitro no dudó en pitar el penalti. Era el minuto 38. El lanzamiento de Torrado lo desvío Iker Casillas en una estirada similar a la que tuvo hace cinco días en Almería cuando le detuvo el penalti a Verza. Casillas, 'San Iker', se quitó una espina. El fallo de Lisboa, en el gol de Godín, ya parece menor con este paradón en el penalti de una semifinal en el Mundial de clubes.

En la segunda parte el partido quedó resulto pronto con el gol de Bale de cabeza y el Real Madrid no pisó a fondo el acelerador. Una de las jugadas más plásticas fue un centro de Bale y un remate de 'rabona' de Cristiano Ronaldo, según le vino la pelota, que detuvo Corona. Pudo ser un golazo. La otra fue una jugada de salón de Isco, con regates dentro del área, que acabó en el cuato gol. Ancelotti pensó en la final del sábado y quitó a Sergio Ramos para meter a Varane. También Kroos para sacar a Khedira y pudo meter a Jesé por Isco. Khedira pudo hacer el quinto en un remate de cabeza. La pelota pegó en el poste. El campeón de Europa está a un encuentro de cerrar el año como campeón del mundo.

martes, 16 de diciembre de 2014

DÉJÀ VU EN LA CHAMPIONS

Aránzazu Gálvez

El Barcelona se llevó la peor parte del sorteo de los octavos de final de la Liga de Campeones, con un doble enfrentamiento ante uno de los huesos de la competición, el Manchester City, un equipo menor comparado con los rivales del Real Madrid y del Atlético, que se verán las caras con el Schalke 04 y el Bayer Leverkusen, respectivamente.

El cuadro azulgrana no ha tenido suerte. Había tres rivales a evitar. El París Saint Germain, el Juventus y el Manchester City. De los primeros ya se libraron antes del inicio del sorteo. Coincidieron en el grupo y no era posible repetir enfrentamientos.

Sin embargo, el club azulgrana, no se alió con la fortuna. Txiki Begiristain y Andoni Zubizarreta, enviados del club azulgrana al sorteo, no pudieron celebrar un emparejamiento fácil. El Barcelona vive un momento de dudas y lo que menos necesitaba era un rival de los más fuertes para intentar alcanzar los cuartos de final.
Begiristain conoce perfectamente al City. No hace mucho ostentó el cargo de director de fútbol del club inglés. Un par de años después de su nombramiento, en agosto de 2012, volverá con el Barcelona al Etihad Stadium.

No será una eliminatoria fácil. El equipo de Luis Enrique tendrá que cambiar mucho para intentar dejar por el camino a uno de los cocos de los octavos de final. Su empate sin goles en el Colisuem Alfonso Pérez ante el Getafe y las 22 alineaciones diferentes que ha presentado el técnico asturiano, evidencian que el cuadro azulgrana no ha hecho los deberes en el primer tramo del curso.

Pero el City, que ya fue eliminado en octavos por el Barcelona en 2013, tampoco ha hecho sus deberes. Como el Barcelona, peca de ser un equipo que en estos momentos tiene individualidades y muy poco colectivo. Además, Yaya Touré, uno de sus mejores jugadores, no podrá jugar el encuentro de ida por sanción. Sergio Kun Agüero, lesionado, si no hay problemas, llegará a tiempo al choque de ida, a finales del mes de febrero.

Mejor suerte han tenido Real Madrid y Atlético. El equipo de Carlo Ancelotti vivirá un dèjá vu de la pasada campaña. Repetirá su eliminatoria de octavos ante el Schalke 04, al que prácticamente humilló en los dos encuentros. En la ida, ganó 3-1 y en la vuelta se dio un festín con un 1-6 escandaloso. Ahora, será al revés. El camino a la undécima empieza como el año pasado.

"Había rivales teóricamente más difíciles, pero los rivales en Alemania son difíciles. Máximo respeto", afirmó Emilio Butragueño después del sorteo. Ese respeto es indispensable en el fútbol, pero la realidad es otra. Teóricamente, el Real Madrid no debería tener problemas para pasar a la siguiente ronda.

El equipo que dirige Roberto Di Matteo es muy irregular y muy defensivo, como aquel Chelsea con el que ganó la Liga de Campeones. En la Bundesliga es capaz de alternar buenos resultados como un 0-4 al Stuttgart con derrotas inesperadas como un 1-2 frente al débil Colonia.

También viajará a Alemania el Atlético de Madrid. Repetirá los partidos de la fase de grupos de la Liga Europa del curso 2010/11, cuando empató 1-1 en los dos encuentros que disputó ante el Bayer Leverkusen.

A priori, el cuadro rojiblanco, como el Real Madrid, es también favorito, aunque el Leverkusen está un punto por encima del Schalke 04. En estos momentos, ocupa la tercera plaza de la Bundesliga y el equipo de Simeone tendrá que vigilar a nombres como Karim Bellarabi, que suma siete dianas en la Liga alemana.

Otros nombres brillan en la plantilla germana. El Atlético tendrá que estar pendiente de Lars Bender, del coreano Son Heung-Min y del turco mer Toprak, las figuras más relevantes de un club que aspira a superar al finalista de la pasada edición del torneo.

En Francia se iniciará otra eliminatoria de relumbrón. El París Saint Germain-Chelsea será vibrante. Se repetirá la ronda de los cuartos de final de la pasada campaña que se decantó del lado de los ingleses en dos partidos muy emocionantes. José Mourinho intentará seguir adelante para lograr un título que desea conseguir con el Chelsea. Sus vitrinas ya lucen los trofeos que logró con el Oporto y el Inter, pero no con el conjunto londinense. Será un enfrentamiento duro, un choque de trenes con jugadores internacionales de primera línea.

Uno de los favoritos de la competición, el Bayern de Múnich, tuvo más suerte que el campeón, el Real Madrid. El ex jugador alemán Karl- Heinz Riedle, encargado de sacar la bolas de las urnas, cogió para alivio de sus compatriotas, la del Shakhtar Donetsk. Por su parte, el Juventus, uno de los rivales a evitar por todos los clubs, se verá las caras con el Borussia Dortmund.

CRISTIANO RONALDO PERSONALIDAD DEL AÑO PARA LA BBC

Carlos de Blas
Cristiano Ronaldo ha sido nombrado en Glasgow (Escocia) 'personalidad deportiva extranjera de 2014', prestigioso galardón que concede todos los años la cadena británica BBC.

Ronaldo, de 29 años, obtuvo el premio después de haber ganado el Balón de Oro el pasado año y de liderar al Real Madrid en los triunfos en la Liga de Campeones y en la Copa del Rey. El portugués, segundo futbolista que logra el galardón después del brasileño Ronaldo Nazario (2002), superó en la votación a la tenista Serena Williams, al boxeador Floyd Mayweather y al piloto español de MotoGP Marc Márquez.

"Muchas gracias a la BBC por elegirme y a todos mis 'fans' en Inglaterra por votar por mí; es un honor recibir este premio", dijo CR7 tras recibir, de manos de su compañero de equipo Gareth Bale, el trofeo.

"Ha sido un honor jugar contigo esta temporada, te mereces el premio. Muchas felicidades", le dijo Bale a 
Cristiano en el momento de la entrega.

El portugués, quien ha marcado 281 goles en 267 partidos con el equipo blanco, sucede como 'personalidad deportiva extranjera del año' al piloto alemán de fórmula uno Sebastian Vettel, cuádruple campeón del mundo.

Además de Cristiano, el piloto británico Lewis Hamilton, vigente campeón del mundo de fórmula uno con Mercedes, fue nombrado deportista del año del Reino Unido, en una votación en la que superó al golfista Rory McIlroy y a la atleta Jo Pavey.

lunes, 15 de diciembre de 2014

JORNADA REDONDA PARA EL MADRID


El equipo blanco que inició la décimo quinta jornada ganando al Almería el viernes se distancia a cuatro y siete puntos de Barcelona y Atlético de Madrid respectivamente

Antonio Blanca

No pudo salirle mejor al Real Madrid la casi finiquitada décimo quinta jornada de la BBVA del 2015 venidero. Los de Ancelotti ya en Marruecos (Marrakech finalmente y no Rabat) para disputar el Mundial de Clubes, hace doce años que los blancos no se veían en una como ésta, mandan y van a liderar la competición doméstica aún no jugando ya hasta el próximo mes de enero en Mestalla, plaza difícil para volver en un arranque que con toda probabilidad nos brindará el primer derbi del año en Copa del Rey. Barça y Atleti han propiciado tan dulce final de año, en una Navidad más blanca que nunca con sendos e inesperados batacazos en Getafe y en el Vicente Calderón. El Madrid que ya suma veinte victorias consecutivas y que va en busca de sumar veintidós sigue primero en España, y empezando a mandar, sacando ya dos partidos al Barcelona y tres al Atleti. Un dominio forjado desde la derrota en Anoeta frente a la Real Sociedad, allá por Septiembre, hace tiempo. El Madrid se ha olvidado de perder, incluso de empatar, mucho elogio, mucho empalago, mal harían los pupilos de Ancelotti en creerse de “pe a pa” el cuento, porque resta un mundo. Claro ejemplo de esto lo pueden encontrar en ellos mismos la pasada temporada (me refiero a la BBVA) o en el equipo de básquet, que echó por tierra una temporada regular brillante con solo una derrota no ganando la ACB al final. Así que los récords quedan muy bien, pero son solo récords, no dan títulos.

Día poco habitual para el Real Madrid en liga, el viernes los de negro dragón jugaron en el Juegos del Mediterráneo de Almería, para golear, otra más este año al cuadro andaluz por 1-4. Resultado algo engañoso porque los de Juan Ignacio Martínez (que no fue el técnico en el choque) que sustituye al despedido Francisco plantearon un partido físico e intenso, agobiando al Madrid, poniéndolo en un brete cuando Verza pudo anotar el empate desde el punto de penalti (no lo fue de Marcelo). Apareció la flor, de nuevo el Santo, esta vez sí. Casillas se congració consigo mismo, puños fuera, penalti y algún que otro fantasma también. Isco abrió el marcador con gol con aromas de Morante y tarro de las esencias, no se puede tener más arte ni talento que este futbolista. Top. Luego Bale le recordó al Almería, que logró empatar con un gran tiro de Verza desde fuera del área que la alegría dura muy poco en casa del pobre por más época navideña que sea, y Ronaldo sonrío, tras tener un partido malo, acabó en bigoleador. El Madrid que no jugará más liga hasta 2015 y llevará un partido menos, acaba el año como líder. Por otra parte, si el Almería juega el resto de partidos así no descenderá.

Ya el sábado el Barcelona se dejó dos puntos muy importantes en Getafe que pudieron ser tres si Bikandi, el colegiado del partido no hubiera pitado de manera sonrojante el final del partido cuándo Álvaro Vázquez, jugador del Getafe, encaraba solo, mano a mano a Claudio Bravo. Un final dudoso que evitó un posible derrota culé. Empate a cero en el centro geográfico de España de un Barcelona que echó de menos a Neymar. Messi solo estrelló un balón en la madera, por los demás desaparecido, como Luis Suárez que dista aún de su mejor versión. El Getafe estuvo serio, y dispuso de las mejores ocasiones para vencer. No fue así, sumó un justísimo punto (pudieron ser tres) y sacó las vergüenzas al aire del cuadro de Luis Enrique, que se queda a cuatro del Madrid.

El Valencia volvió a ganar por la puerta grande. Los de Nuno vencieron con claridad a un Rayo Vallecano que puso intención, pero que con eso no le valió, ni cuando estuvo en superioridad numérica, ya que los últimos veinte minutos los valencianistas se quedaron con diez por la expulsión de André Gomes. Los de Nuno sentenciaron el encuentro en la primera parte. Feghouli por partida doble junto con un golazo de Piatti, fueron los artífices de colocar un contundente 3-0 en el electrónico, que a la postre fue definitivo. Este resultado permite recuperar confianza al Valencia y ya de paso le sirve para meter presión a Sevilla y Atlético en su claro objetivo por finalizar la temporada en puestos Champions. El Rayo en cambio se queda en la zona media de la tabla.

El Córdoba y el Levante empataron a cero en un partido feo en el que ningún equipo hizo méritos para llevarse los tres puntos. Los locales venían pletóricos, tras haberse quitado la presión de conseguir sus tres primeros puntos y además en San Mamés, pero no lo mostraron en el partido, ya que salieron a no perder. Algo similar ocurrió por parte del Levante, los de Lucas Alcaraz afrontaban este partido con la ida de volver a la senda de la victoria, pero con la sombra de la derrota muy presente, por lo que con este panorama, ninguno de los dos equipos se dedicó a atacar, protagonizando un partido aburrido en el que los porteros tuvieron muy poco trabajo.

El Málaga sigue con su propósito de acabar en Europa. Los de Gracia se llevaron un duelo muy abierto y disputado frente a un Celta de Vigo que encadena ya cinco jornadas consecutivas sin conocer lo que se siente al meter el balón en la portería rival. Ambos equipos salieron sin miedo en busca del encuentro, y en este caso se cumplió el dicho de quién golpea primero golpea dos veces, ya que el Málaga consiguió romper la igualada inicial. 1-0 y tres puntos.  Europa vista.

En la matinal del domingo, Stuani fue salvador de tres puntos para el Espanyol en el Cornellá-El Prat. Minuto noventa, gol del atacante perico. 2-1 para los de Sergio González. Cara de póquer para los de Joaquín Caparrós. El Granada pensaba que iba a lograr sacar algo positivo del campo del Espanyol pero no fue así. Se quedó a las puertas de ello.

El Éibar sigue con su intención de ser el equipo revelación de la Primera división. Campo muy difícil como el Sánchez Pizjuán, empate a cero, punto de oro para los vascos. En mitad de tabla, el equipo de Garitano vive tranquilo. Los de Emery que no esperaban este traspié siguen en puestos de Champions League, pero con el Valencia cercándole.

Diecinueve meses después perdió el Atlético en su campo. Los de Simeone que habían olvidado esas “maneras de palmar” besaron la lona ante un gran Villarreal, sólidamente defensivo, corrosivo en ataque. Vietto brilló y marcó un gran gol, el definitivo 0-1 que dio los tres puntos a los de Marcelino García Toral. El Vicente Calderón vivió un partido extraño en las gradas que enrareció el ambiente. El resto de la afición se encaró con los cánticos del Frente Atleti, y la tradicional fiesta que es el campo del Manzanares se convirtió en un lugar inhóspito. Derrota colchonera que le aleja a siete puntos de la cabeza de la liga.

Empate a uno en el derbi vasco entre la Real Sociedad y el Athletic de Bilbao. Choque igualado, primero golpeó Carlos Vela para los de Moyes, luego San José pondría las definitivas tablas que no contentan a ninguno de los dos.

Esta noche se cierra la jornada con el partido entre el Elche y el Deportivo de la Coruña, en un episodio de drama por la Liga Adelante.