lunes, 16 de febrero de 2015

EL BARCELONA CARBURA


El Atlético de Madrid tiró por la borda la exhibición de la pasada semana ante el Real Madrid dejándose tres puntos en Vigo que le pueden costar la pugna por la Liga

Antonio Blanca

Hace dos meses era el eterno rival el que recibía todos los elogios. Ahora a quién le toca recibirlos es a Messi, a Luis Enrique y al Barça en su globalidad. El Madrid ha perdido el norte, está raro, muy raro, sin cogerle el pulso a los partidos, pesándole las piernas y las ideas a mitad de temporada, un equipo que maravillaba ha pasado a ser predecible, sufrir ante cualquier rival y perder esa magia que le pone al Barcelona muy cerca. Es como si se sintiera que aparece un concorde por detrás, un bólido de fórmula uno que más temprano que tarde le va a sobrepasar por un lateral y se pondrá primero en la clasificación. En la ciudad condal se han olvidado imputaciones presidenciales, fraudes y más fraudes, sanciones FIFA, estafas a Hacienda, para dar paso al buen fútbol, sobre todo arriba con Luis Suárez, Messi y Neymar muy fuertes. Si el Madrid no levanta de su letargo, el equipo culé se hará con esta Liga. Lo bueno para los de Ancelotti es que todavía están a tiempo.

A dos goles empataron la noche del viernes el Almería y la Real Sociedad. Los andaluces se adelantaron por dos veces a los donostiarras, y por dos veces dejaron escapar la ventaja en un choque en el que merecieron algo más que el punto cosechado y que de poco le vale para dejar atrás el fantasma de la Adelante. Un punto también para los de David Moyes que de poco o nada les sirve para vivir en la tranquilidad. Se augura inestabilidad y sufrimiento.

El sábado nos brindaba la sobremesa un partido andaluz total. Sevilla contra Córdoba. No hubo rival para los de Emery que rompieron su racha baja y se impusieron a los cordobesistas con un rotundo 3-0. El cuadro blanquiverde salió timorato, a meterse atrás y esperar la contra. Un equipo que hace unas semanas puso en un brete al Real Madrid, jugándole de tú a tú, que parece haberse dejado las ganas y el fútbol en aquel día. Los de Djukic vuelven a ser farolillo rojo. El Sevilla por su parte no pierde la estela del cuadro valencianista en lo que se prevé un bonito duelo.

Después de la tormenta siempre llega la calma, y después de la goleada encajada en el derbi ante el Atlético de Madrid, se vivió un partido raro en el Santiago Bernabéu. En lo extradeportivo, que también guarda vinculación a lo que sucede en el césped, Casillas y Ancelotti fueron los más señalados por la afición. Recibió división de opiniones Cristiano Ronaldo y leves pitos para Bale. La resaca del nefasto partido pesó, pero no como se pensaba, no fue una de esas broncas sonoras que descomponen al más pintado. La afición se portó bien. No así el Madrid, que aunque estrelló dos balones en la madera, concedió no pocas ocasiones al Deportivo de la Coruña. Sumó los tres puntos que le sirven para continuar líder, goles de Isco y Benzema. El del malagueño, de nuevo el mejor del equipo, sencillamente genial. Al equipo le faltó fútbol, tuvo sus ocasiones, Ronaldo sigue en horas bajas y eso el equipo lo nota, ¡y cómo! Pero la sensación palpable en el ambiente es que de haber habido otro rival más fuerte que el equipo gallego, posiblemente el resultado hubiera sido otro y la actitud del Bernabéu también.

Empate a cero en Granada entre los de Abel Resino y el Athletic de Bilbao. Los de Valverde fueron mejores que el conjunto local pero no estuvieron acertados de cara a puerta lo que les privó de sacar un botín mayor del estadio de los Cármenes.

El Espanyol se llevó el gato al agua frente al Málaga en un partido intensísimo en el que la peor noticia para los de Sergio González fue la lesión de Sergio García. El capitán se lesionó en el momento de marcar el 0-2 y habrá que ver cuál es el alcance de su lesión. Abrió la lata Álvaro para los pericos al borde del descanso. El Málaga dispuso de una ocasión clarísima, pero Casilla la desbarató parando el penalti. Tres puntos valiosos que le dan al Espanyol la calma necesaria para afrontar el tramo final de la temporada.

La matinal del domingo, el Valencia se llevó tres puntos de oro frente a un Getafe correoso que complicó mucho la existencia al conjunto de Nuno. Solo en la segunda parte merced a un tanto de penalti de Negredo pudo el Valencia adelantarse. 1-0, tres puntos para seguir en la cuarta plaza y mantenerse por delante del Sevilla en su pugna por meterse en Copa de Europa. Buena imagen del cuadro de Quique Sánchez Flores pero no corroborada por el resultado.

Ganó por goleada el Barcelona al Levante, fiel a su costumbre ante un rival que casi nunca le pone en aprietos. 5-0, hat trick de Messi que se acerca a dos goles de Ronaldo. El argentino ha revertido la situación respecto del astro portugués y en el mes y medio que se lleva de enero le está superando. Habrá que ver como acaba la cosa. Neymar también sigue a lo suyo y cada vez está más cómodo en el once titular, como Luis Suárez que marcó un verdadero golazo de tijera. Partido fácil para los de Luis Enrique que siguen la estela de un alicaído Real Madrid y esperan el tropiezo merengue para encaramarse a la primera plaza.

El Rayo Vallecano se impuso 2-0 al Villarreal que cierra una mala semana. Dos derrotas para los de Marcelino que abren dudas en su juego. El equipo de Paco Jémez fue muy superior al castellonense y suma tres puntos importantes de cara a la permanencia. De hecho el descenso lo colocan ya a siete puntos, tres partidos, bastante tranquilidad. El Villarreal sigue en puestos europeos en la sexta plaza y mantiene su diferencia de seis puntos con el séptimo, el Málaga.

Fin del domingo de fútbol que no de la jornada en Balaídos. 2-0 se impuso el cuadro de Berizzo al de Simeone. Entre argentinos en los bancos anduvo el juego y se lo llevó el local. El Atlético de Madrid perdió esa sangre inyectada en el ojo de la que hizo gala ante el Madrid para dilapidad justamente esa victoria. De nuevo a siete puntos de los blancos, aquello estuvo fantástico pero no sirve eternamente y menos para ganar ligas. No fue el mejor partido del equipo colchonero que no supo jugar a lo que el Celta de Vigo planteó. Buen partido de los gallegos, tres puntos vitales, el descenso cada vez más lejos, a nadar en la calma.

Esta noche se pone el punto y final con el partido Éibar-Elche.

jueves, 12 de febrero de 2015

LA GUERRA DE LA TELEVISIÓN


Después de que se haya hecho público el monto total que la Premier Legue recibirá por la venta centralizada de los derechos televisivos, en el fútbol español se avecina una cruenta lucha por los mismos

Antonio Blanca

El presidente del RCD Espanyol, Joan Collet, ha asegurado este miércoles que el club blanquiazul y otros clubes de la Liga BBVA están dispuestos a "parar la Liga" desde la Liga de Fútbol Profesional (LFP) como medida de protesta hacia el actual modelo de los derechos televisivos si el Gobierno español no da luz verde al Decreto Ley ya pactado que permitiría firmar un nuevo contrato colectivo.

"Estamos dispuestos a parar la Liga, desde la LFP, si el Decreto Ley no sale de una vez, durante una, dos o tres semanas. Se habló en la última Asamblea de la LFP y hay clubes que están de acuerdo, he hablado con el Valencia, y otros. Ayer salieron unas declaraciones de Miguel Ángel Gil del Atlético, si el Gobierno no se pone las pilas en el Decreto Ley nos plantearemos en serio parar la Liga", manifestó en declaraciones a El món a RAC1.

Collet hace referencia al acuerdo existente entre los clubes y la LFP para la creación de un nuevo contrato colectivo o centralizado de los derechos de televisión, similar al que anunció el martes la Premier League, donde el reparto fuera más equitativo y no hubiera la diferencia actual, con Real Madrid y FC Barcelona cobrando mucho más que el resto.

"Después de tres o cuatro años, la Liga con Javier Tebas y los clubes del 'G30' y 'G35' se han puesto las pilas en este tema. Ahora dependemos de que el Gobierno saque el Decreto Ley y nos obligue a la negociación colectiva, la centralizada, y que todo pase por la Liga y nosotros marquemos nuestros criterios. Este Decreto Ley no acaba de salir y por lo menos a nivel deportivo la capacidad de hacer el ridículo de 
este Gobierno no tiene límite", criticó.

El mandatario blanquiazul cree que es una "vergüenza" que haya dos clubes que sean "los que cobran más de Europa". "No hay nadie que pase de los 90 ó 100 millones de derechos televisivos. Aquí están en 120 largos, seguimos con esta vergüenza. Esto cuelga de Wert, de Cardenal, que nos lo promete hace tiempo y nadie sabe quién lo está parando esto. Probablemente hay alguien que descuelgue el teléfono o lo pare, algún político", achacó en este sentido.

Además, cree que esta temporada sería la ideal para disponer de este acuerdo centralizado porque muchos contratos individuales de clubes finalizan. "Se están acercando a los términos de muchos contratos, pero si sale este Decreto Ley y se empieza a hacer la negociación centralizada, a partir de la temporada 2015/16 quedarán anulados. Ya podríamos tener este contrato centralizado, pero sin el decreto ley estamos pillados de pies y manos", lamentó.

Eso sí, Collet aseguró que el Barça estaría de acuerdo en este cambio, no así el Real Madrid, "que no dice nada". "El Barça no mira para otro lado, he hablado con Bartomeu y hay que reconocer que el Barça, que hasta ahora le ha ido bien este escenario, está de acuerdo de que esto debe cambiar", confesó.

"Parten de la base que no estamos muy de acuerdo de que no deben perder ni un euro de lo que están ganando, lo entendemos, y hay que lograr que el operador pague mucho más para que cobremos todos más y ellos no suban", explicó sobre la posición del club blaugrana.

LUIS ENRIQUE SÍ CALLA BOCAS

Jordi Grimau

La ida de las semifinales de Copa arribó al Camp Nou en plena efervescencia de juego y confianza blaugrana. La inercia, fomentada con la debacle madridista y el baño y masaje en San Mamés, ha disparado las revoluciones individuales y colectivas del Barcelona de Luis Enrique, que llega a este punto del calendario a rebufo del líder -con antagónicas sensaciones- cabalgando sobre el compromiso espiritual con el equipo, recién renovado, de Leo Messi. Así, el técnico asturiano optó por repetir esquema, atribuciones y nombres con la salvedad del descanso otorgado a Busquets, Bravo y Rakitic.

Ter Stegen y Rafinha disfrutarían de minutos de oportunidad de reivindicación, al igual que Mathieu, que entró en el centro de la zaga por Mascherano. El pivote argentino regresaba a su atribución principal en al medular para salvaguardar la espalda de la línea central catalana. Posesión con tinte vertical, desestabilización en banda con Messi y Neymar y atención al repliegue tras pérdida, ya fuera con presión arriba y con ayudas a la contra rival.

El Villarreal tampoco varió filosofía y hoja de ruta con respecto a su despliegue en Liga, que concluyó con 3-2 en favor del bloque barcelonés con un muestrario de contragolpes visitantes que pusieron de manifiesto la endeblez en el balance tras pérdida catalana y la falta de puntería de la vanguardia valenciana. Marcelino buscaba con el doble pivote Bruno-Pina ese motor de ayudas para colapsar el centro y lanzar a la velocidad en transición de sus atacantes. Vietto y Gio buscarían aguantar la pelota para el respiro de sus replegados compañeros y la efectividad en el cierre de líneas de pase y en el remate de las ocasiones creadas en vuelo, variables que definirían si el bloque levantino saldría vivo de este envite para jugársela en El Madrigal.

Arrancó el duelo con el Barça monopolizando la pelota y el Villarreal aceptando el rol, agazapado en su campo. La horizontalidad de la posesión quedaba rota con fogonazos coyunturales de Messi, acostado en banda y trazando diagonales en slalom y en combinación. El argentino ejecutó el primer chut del partido, precedido de pérdida de balón en el intento de salida del conjunto visitante, para la atajada cómoda de Asenjo. Se habían quemado 10 minutos de respeto mutuo que abrieron la puerta a una vertiente más puntiaguda y rápida de la asociación azulgrana.

Alba desbordó en el 15 para centrar templado al segundo poste. Suárez no conectó su cabezazo por muy poco. El Barça dominaba la pelota pero no el tempo de juego. La fluidez frenética en la posesión no se convertía en tendencia y el Villarreal avisaba con contras esbozadas, que no tomaban cuerpo. Messi se erigía, de manera difinitiva, como catalizador del desequilibrio, desde la banda, por el centro, en combinación, en solitario y en largo. La Pulga lamió el poste con un remate que vislumbró Iniesta en su cesión a la segunda línea tras el pase brillante de Neymar, que dejó al manchego con un escaparate de decisiones en el interior del área.

Pasada la media hora se desplegaba un dominio por acoso, sin verticalidad, del Barça con el Villarreal cada vez más encerrado y constreñido a la imposibilidad de mantener la pelota y corres en transición. Sobrevino el gol anulado a Mathieu por fuera de juego tras dos acciones individuales brillantes de Neymar y Rafinha en la frontal y en el 32 aconteció el punto de inflexión del duelo: Bruno, eje equilibrador amarillo y principal lanzador de contras, cayó lesionado en una acción de achique ante Iniesta. Marcelino perdía a su pieza elemental y daba entrada a Trigueros, más creativo y de menor concepción táctica. Recaía sobre Jonathan dos Santos la responsabilidad de crear líneas de salida. Pero el Villarreal eludía la elaboración en transición y cada vez cedía más terreno y pelota, sin generar miedo al endeble balance de repliegue blaugrana, buscando ganar el descanso.

Sin embargo hizo acto de presencia un fallo grotesco en el despeje de Musacchio. El central perdió pelota y posición en la medular y dejó solo, en carrera, a Luis Suárez. El charrúa encontró la llegada en ventaja de Messi y el argentino cruzó a placer para abrir el marcador en el 41. Subió revoluciones e implicación sin balón y en la presión el Barça en busca de la sentencia prematura y las ocasiones se sucedieron: Messi puso un pase delicioso por abajo a Luis Suárez, que cruza demasiado su disparo (en el 42); de una combinación colectiva sensacional en la frontal nace la cesión de Alba al centro chut de Iniesta que Neymar y Suárez no rematan por muy poco (en el 44); el uruguayo cerró la tormenta al perder la opción clara de remate por lentitud tras un pase aéreo suculento de Alves (en el 45). Y en plena ofensiva, capricho del fútbol, el Villarreal se estiró para cazar su primera contra con solera. Ter Stegen salvó a los suyos al despejar a saque de esquina un remate cruzado de Vietto en una transición de cinco zagueros para tres atacantes. Gio -desparecido hasta entonces- condujo, Cheryshev centró al punto de penalti y el argentino remató. Todo ello ante la mirada de la retaguardia blaugrana. Ganaba vestuarios el Barça después de que el colegiado no dejara sacar el córner a los visitantes. Con el suspiro en el pecho.

Ahondó en el sistema Marcelino, que ordenó cierta subida de ambición tras la reanudación y obtuvo resultados inmediatos. El Villarreal subió líneas tras el saque de centro, lanzado hacia la meta de Stegen y, tras una serie de saques de esquina a favor del Submarino y un error de Suárez en la salida de su equipo, Trigueros encontró recompensa al cambio de actitud ejecutando un cañonazo desde larga distancia que el meta alemán convirtió a gol a través de la ausencia de despeje, en una cantada notable. Corría en 47 y llegaban las tablas en un cambio de escenario buscado por el técnico asturiano.

Pero esa subida de líneas en pos de la discusión coyuntural de la posesión condujo hacia la nefasta -para los intereses levantino- reproducción de la escena liguera. Si en el campeonato doméstico el gol visitante disparó la remontada -del 0-1 al 2-1-, en este caso devolvió la ventaja al Barça por un mecanismo similar de reacción ante la alegría: la relajación y la ruptura de líneas. Así, Iniesta y Suárez se colaron con paredes en la zaga amarilla como cuchillo en mantequilla. Llegó el error en el despeje, esta vez en los piés de Mario, y el manchego engatilló en total comodidad. De nuevo pagaban los pupilos de Marcelino su acierto previo y, por el camino, se amplió el fango de la fortuna valenciana con la lesión de Jonathan -inoperante en la construcción de calma-. Rukavina ocupó su puesto en un claro viraje hacia el repliegue del técnico asturiano. Todo ello antes del 50 de partido.

Se sumió entonces el duelo en la premeditada horizontalidad en la posesión blaugrana, que frenaba el ritmo y el riesgo local, complacido con el escenario. Sin mirar a portería, se quemaba el tiempo en el sopor generalizado. Sin embargo, la pegada blaugrana rompió el equilibrio en un testarazo de Piqué a la salida de un córner que retrató y castigó la mala salida de Asenjo y el estrepitoso agujero en el marcaje de Musacchio. Cimentaba su distancia y tranquilidad el Barça, entregado ya a la manutención de la calma a través de la anestesia con la pelota. Rafinha -menos trascendente que en Liga- cedió su puesto a Rakitic en el 67 y tres minutos más tarde Musacchio completaba su cuadro golpeando con la mano una pelota cuando tenía la posesión ganada a Messi en la frontal del área. El penalti fue marrado por Neymar en el 70 y Rakitic cerró el momentáneo chispazo catalán con un cañonazo cruzado desde el pico del área que Asenjó sacó a córner.

El Villarreal vislumbró en el tramo final de juego el cansancio local y la consiguiente ruptura abismal de líneas. Empezó a ganar peso en el manejo del balón en busca de situaciones de remate. No obstante, Gio rozó el tanto tras una salida horrible de Stegen en un saque de esquina levantino en el 79 y cabeceó a las manos del meta teutón en el 83, confirmando el cambio de escenario en la recta final. Pero el marcador no quedaría alterado ya. Luis Enrique ganó a Marcelino ajustando a Mascherano como apaga fuegos de la contra rival y ni Cheryshev -sustituido con una actuación discreta- ni Vietto superaron la baja de Bruno. La contra castellonense quedó mutilada con las lesiones y el Barça decidió guardar la ropa. La impotencia visitante, que buscó rascar sólo en el último suspiro, contrastó con la suficiencia local, que economizó esfuerzos y creatividad en ataque y acudió a los errores rivales para despertar de la horizontalidad de dejar casi sentenciado su pase a la final de la Copa 2015.

lunes, 9 de febrero de 2015

DEL CIELO AL INFIERNO


Goleada y humillación la recibida por el Madrid en el derbi contra el Atlético que hace aflorar todas sus vergüenzas y le da un nuevo aire a la Liga

Antonio Blanca

Olé, olé, olé, “Cholo” Simeone. Es el cántico que la vigésimo segunda jornada de la BBVA nos deja. También el sexto derbi del año que el Real Madrid no gana al Atlético de Madrid. 5 victorias y un empate es el bagaje. Dirán algunos que el Madrid venció el importante, la Décima, que de momento sigue líder, pero no es menos cierto que el equipo ha perdido el norte, que en cincuenta días el cuadro de Ancelotti ha pasado de maravillar a marear, de jugar de dulce a que le jueguen de dulce. La mayor muestra el pasado sábado. Hacía tiempo que no le daban un baño tan grande. Un enero complicadísimo que comenzó en Valencia con derrota por actitud, luego victorias ante Getafe y Córdoba muy sufridas (por no decir inmerecidas), ante el Sevilla en casa victoria por desatino del rival que le ganó la partida de las ocasiones y finalmente en febrero la cúspide de la desidia y el fracaso relativo, 4 goles como cuatro soles del Atlético. Simeone le ha cambiado la cara a su equipo en los derbis, y ahora quién busca rival digno es el de la ribera del Manzanares. Unos derbis, unos partidos invernales que han helado al Madrid y han dejado sin ideas a Ancelotti, y casi al pie de los caballos. Empecinado en el 4-3-3, el italiano maneja un mar de dudas que pueden convertirse en maremoto en marzo. El Madrid ya dilapidó similar ventaja la pasada campaña en Liga. La temporada se bordó por la conquista de la Copa del Rey y la Champions League, dirán las malas lenguas que gracias a Ramos (semis y final sobre todo) y Cristiano Ronaldo, a pesar de Ancelotti. ¿Demasiada dureza ahora con el mister italiano? El entrenador merengue no ha sabido gestionar los minutos, hacer los cambios, manejar una plantilla de quince jugadores y no de once, a lo sumo doce. Ha puesto un once por decreto o casi, porque a pesar de tener un cuadro técnico de su plena confianza (no tenía más personal al que enchufar) las lesiones son una constante este año en la casa blanca. Con estas el Madrid sigue líder, ya apeado de la Copa del Rey y con un enfrentamiento de octavos en Europa bastante asequible. La risa va por barrios, y quién ríe el último ríe mejor. Pero eso no es garantía de que lo haga el Real Madrid.

El viernes del Deportivo de la Coruña certificó su mejoría ante el Éibar. Otra victoria para los de Víctor Fernández. 2-0 al cuadro “armero” tras un gran partido ofensivo y defensivo de los gallegos que les sirve para ponerse en mitad de tabla y alejar el fantasma del descenso a seis puntos. El equipo de Garitano sigue en zona noble con su gran primera vuelta y de momento nada de nerviosismo.

Ya el sábado llegaba el derbi madrileño y la canción que antes sonaba a merengue, ahora lo hace a tango. Simeone volvió a darle un soberano repaso a Ancelotti, que solo ha ganado un partido de sus enfrentamientos directos ligueros ante el Atleti y el Barça. Muy malos números para el italiano. 4-0, ni más ni menos le endosó el Atlético al Real. Tiago merced a una cantada de Casillas (especialista en fallar ante el cuadro rojiblanco), golazo de chilena de Saúl, Varane en propia puerta y Mandzukic de sublime testarazo hicieron las delicias de un Calderón que parecía haber ganado la Liga. Queda mucho para el final, pero las sensaciones son que tanto colchoneros como culés a día de hoy desbancarán al Real y se la jugarán como la pasada campaña. Hacía tiempo que al Madrid no le bailaban en su cara. Ni tan siquiera algo de orgullo, bueno sí Isco, el único que se puede salvar de tan vergonzosa actuación. El culmen, la fiesta de cumpleaños de Ronaldo. Cuándo debían taparse y reflexionar, graban vídeos en una fiesta. Muy mala imagen de cara al seguidor blanco. El Atleti ganó sin patadas, con fútbol, mucho fútbol y bañando a su máximo rival. Hay Liga, gracias al “Cholo”.

El Villarreal si sigue así se va a meter seguro en la pelea por el cuarto puesto, si sigue así de solvente y bien puesto. 2-0 al Granada. No dieron los de Marcelino ninguna opción a los andaluces que vieron como poco a poco el Villarreal iba desplegando su fútbol, haciéndose con el partido y llevándose merecidamente los tres puntos.

Remontó con un enorme David Barral el Levante al Málaga. Los de Gracia se pusieron 0-1 en el marcador e invitaban a noche plácida en Valencia. En absoluto. El equipo de Alcaraz sacó casta y se puso a jugar. Tanto que acabó por anotarle cuatro goles al cuadro blanquiazul. 4-1 final para sumar tres puntos muy necesarios que vienen a poner el corte del descenso a la Adelante en el Córdoba. Tendrán que pelear los granotas por no caer al pozo de segunda, pero claramente este es el camino.

Empate a uno en Anoeta entre la Real Sociedad y el Celta de Vigo. Noche fría en San Sebastián que se convirtió en gélida en los instantes finales con el gol de Nolito que evaporaba los tres puntos para los de Moyes. Un punto para cada uno que vale para seguir en mitad de la clasificación y de momento pensar que el descenso no será un grave problema. Ojo, de momento.

En la matinal del domingo el Córdoba cayó en su casa 1-2 ante el Almería. Michel con un gran partido, remontó en cinco minutos en la segunda mitad el gran gol de Cartabia de falta directa. Los de Djukic han dejado en un recuerdo la buena imagen ante el Real Madrid, como si en ese partido hubieran dejado sus fuerzas y suman un punto de doce posibles que les han hecho caer de nuevo al descenso. De ese partido no se vive y así parecen habérselo tomado los cordobesistas. El Almería con esta importantísima victoria se va a dos partidos del descenso y toma un soplo de oxígeno.

Importante victoria para el Getafe de Quique Sánchez Flores ante el Sevilla que pierde su cuarta plaza en una semana en la Comunidad de Madrid sumando dos derrotas. 2-1 para los de Quique, solventando el partido en los compases finales con un gol de Pedro León que vino a suponer el fin del calvario vivido por este buen jugador. Tres puntos vitales para el Getafe que le valen para poner una raya de cinco puntos con el descenso y poder vivir algo más tranquilos. Los de Emery también parecieron vivir de su imagen ante el Madrid y eso no sirve absolutamente para nada.

1-2 se impuso el Valencia al Espanyol. Resultado que sirve a los de Nuno para recupera la cuarta plaza por la Copa de Europa. Gayá desde el lateral izquierdo comandó a los suyos para conseguir el asalto al Cornellá-El Prat. Buen partido che y el equipo de Sergio González pese a la derrota sigue en posición tranquila.

Noche de fiesta para el Barcelona a costa de un feble Athletic de Bilbao. 2-5 en San Mamés. Gran partido en conjunto de los de Luis Enrique que aprovecharon el favor del Atleti el sábado ante el Real Madrid para ponerse a un solo punto de los blancos y salir disparados como favoritos para relevar en el liderato a los de Ancelotti. La crisis ha tomado el puente aéreo y ahora se ha instalado en Chamartín. Para el Barça todo son risas, y la conexión Messi-Neymar no para de dar alegrías y de jugar a las mil maravillas. Hasta Luis Suárez se sumó a la fiesta culé con un gol un mes después. Como el fútbol también son sensaciones, la que ahora se percibe es la que el Barcelona más temprano que tarde sería el número uno.

Esta noche se cierra la jornada con un partido importante por el descenso entre el Elche y el Rayo Vallecano.