La
tradicional cuesta de Enero no ha afectado al Real Madrid que ha cumplido un
pleno de ocho victorias y ni un solo gol encajado
Antonio Blanca
El Real Madrid ha completado un mes de enero perfecto,
el mejor en su centenaria historia. Ha disputado ocho encuentros (cuatro de
Liga y otros cuatro de la Copa del Rey) y lo cierra con un balance de 17 goles
a favor y ninguno en contra. El equipo de Ancelotti, además de clasificarse
para las semifinales de la Copa, ha recortado las distancias en la Liga y está
a sólo un punto del Barcelona y el Atlético de Madrid. Esta mejoría tiene
muchas claves, pero la que más destacan los miembros del cuerpo técnico es la
solidez y el equilibrio logrado.
Hay un dato que destaca por encima de todo. El Real
Madrid ya no concede tantas ocasiones de gol como a principio de temporada. En
estos ocho encuentros únicamente le han disparado 12 veces entre los tres
palos. No llega ni a dos disparos por partido, algo que contrasta con el mal
inicio de la temporada cuando le llegaban más y sufría casi cinco por
encuentro. Aquí está el secreto del nuevo Real Madrid.
Los factores a los que se debe tal recuperación
empiezan en la mejoría física. Los centrales, Pepe y Sergio Ramos, han
experimentado una clara mejoría desde el punto de vista de su preparación
física. El parón navideño les ha ido bien y servido para descansar y recuperar
la forma. Están más ágiles, se anticipan a las jugadas por abajo y por arriba e
imponen su autoridad en las acciones de contacto. Los laterales también están
mejor. Sobre todo Marcelo, que ha perdido peso y se desdobla en más ocasiones
por su banda izquierda. Por la derecha, Ancelotti mantiene la rotación de
Arbeloa y Carvajal y ambos son dos portentos físicos.
Más atención. La defensa, con Xabi Alonso jugando casi
como tercer central o líbero, ha mejorado la atención y la concentración. Ya no
hay tantos despistes en las jugadas a balón parado y ha desaparecido la relajación.
Hay un fuerte compromiso por no recibir goles ni conceder ocasiones. Los
rivales disparan menos y cuando lo hacen sus maniobras son más forzadas. Se
sienten incómodos.
Todo el equipo corre. Lo destacó Aguirre tras el
partido del martes en el Bernabéu. “Si un equipo grande, con calidad, se
esfuerza como colectivo, no hay nada que hacer. En el Real Madrid ahora todos
los jugadores corren”. En este sentido hay que decir que ha subido el nivel de
trabajo sin pelota, la presión y la intensidad. Los tres de arriba (Benzema,
Bale o Jesé y Cristiano Ronaldo) también están más implicados.
Casillas y Diego López suben sus prestaciones. La
competencia en la portería está beneficiando al equipo. Iker acaba de batir el
récord de imbatibilidad y lo ha dejado en 682 minutos. Un récord que estaba en
Paco Buyo en la temporada 94-95. Casillas ha conseguido que en ocho partidos no
le marquen gol. Diego también lleva ocho encuentros de Liga en los que ha
dejado la portería a cero. En los últimos cuatro no ha encajado un tanto.
Intervienen menos y cuando lo hacen se muestran seguros. Son decisivos.