lunes, 18 de noviembre de 2013
DE VUELTA AL SUEÑO
miércoles, 23 de junio de 2010
FRANCIA HUMILLADA ANTE EL ANFITRION
Sudáfrica obtuvo en el estadio Free State de Bloemfontein una estéril victoria por 2-1 sobre Francia que no le impidió convertirse en la primera selección anfitriona eliminada en la fase de grupos de una Copa del Mundo pero al menos puso su honor a salvo. Los franceses, subcampeones del mundo, se fueron a la 'maison' a las primeras de cambio como en el Mundial de 2002 y en la Eurocopa de 2008, con el ridículo añadido de haber mancillado la imagen de su fútbol y de su país con un comportamiento bochornoso.
El equipo 'bleu', que había llegado a Sudáfrica a una tramposa mano de Thierry Henry en la repesca con Irlanda, fue castigado en su deshonrosa despedida con una actuación arbitral casera y justiciera. Descentrados por los escándalos repetidos en su seno, tuvieron que enfrentarse con diez jugadores durante más de una hora por expulsión de Gourcouff, su mayor talento, a unos entusiastas 'Bafana Bafana' que les acorralaron, atosigaron y pusieron al borde de la deblace.
Tras las convulsas vísperas en el planeta azul, Domenech ejecutó la previsible revolución francesa. La cabeza más significativa segada por su guillotina fue la de Patrice Evra, que la víspera ya no había comparecido a su lado en la ritual conferencia de prensa de pre-partido. Capitán de los 'bleus' desde los amistosos preparatorios, el lateral del Manchester United pagó los platos rotos por haber sido una de las cabezas visibles de los amotinados. Su plaza fue ocupada por Gael Clichy en una defensa en la que Abidal, desastroso contra México, fue reemplazado en el eje central por el sevillista Sebastien Squillaci.
Suplente hasta hoy, Alou Diarra cubrió la baja en la medular del suspendido Toulalan y heredó el brazalete de la capitanía. Yohan Gourcouff volvió al equipo flanqueado a la derecha por Gignac, que estrenó titularidad, y en el otro flanco por Ribéry, su teórico inquisidor. Con Anelka, el lengua sucia, ya en Londres y Thierry clavado al banco, Cissé debutó en el Mundial como titular para completar en la punta del ataque un dibujo en 4-2-3-1.
El primer tanto sudafricano llegó en una cantada de Lloris que salió en falso en un córner lanzado con el pie cambiado por Tshabalala a los veinte minutos. El balón llegó al segundo palo donde el central Khumalo ganó la posición a Diaby sobre el que cometió una clara falta no señalada por el árbitro colombiano Oscar Ruiz. Cuatro minutos después el colegiado, abogado de profesión, confirmó que ejercía de fiscal de los franceses al expulsar con roja directa a Gourcouff por un codazo propinado a Sibaya en un salto por un balón dividido dentro del área.
Con diez hombres en el campo, Domenech se quedó anodadado, hiératico y pasivo, sin ninguna capacidad de reacción. Cualquier seleccionador digno de ese cargo hubiese rectificado posiciones de inmediato e introducido modificaciones en su dispositivo. La necesidad de incorporar a un hombre en la medular era clamorosa. Pero siguió jugando con dos delanteros natos como Gignac y Cissé sin desplazar al centro a Ribéry para asumir las tareas organizadoras como la situación reclamaba a gritos.
Los 'Bafana Bafana' aprovecharon el desconcierto galo para llegar por oleadas al área del nervioso Lloris. El segundo tanto tardó poco en llegar. Una pelota remitida al segundo poste, esta vez desde la banda izquierda, fue enviada al fondo de la red por Mphela, que se anticipó a Clichy. Francia era un equipo hundido mientras Sudáfrica conservaba aún esperanzas de clasificarse para los octavos de final.
Domenech tardó una veintena de minutos en ponerse a la altura de las circunstancias. Los que mediaron entre la expulsión de Gourcouff y el inicio de la segunda parte, cuando reforzó el destartalado centro del campo con Malouda y sentó a Gignac. Un disparo al larguero de Mphela, que ya había tocado madera contra México, preludió la sustitución de Cissé por Thierry Henry para vestir, probablemente, por última vez la casaca 'bleu'. trece años después de su debut internacional. El delantero barcelonista, en tránsito hacia Nueva York se colocó el brazalete de capitán como homenaje a una carrera excepcional al que le ha sobrado la última temporada.
Con los cambios, como no podía ser de otra forma, la maquinaria francesa funcionó mejor. Su juego ganó fluidez y profundidad, las combinaciones se hicieron más frecuentes y las pérdidas de balón dejaron de ser constantes en campo propio. La recuperación de los principios fundamentales tuvo como justa recompensa el gol de Malouda, asistido por Ribéry, que inauguró el casillero anotador francés en Sudáfrica. La sequía goleadora duraba desde el empate a uno en el amistoso con Túnez, pues el ignominioso cero había sancionado su inoperancia ante China, en otro preparatorio, Uruguay y México.
Los sudafricanos tuvieron excelentes ocasiones de marcar por tercera vez, sobre todo en las botas de Mphela, muy peligroso toda la tarde. En el descuento Lloris arrebató de los pies de Tshabalala la pelota que podía haber hecho más sangrante la herida 'bleu'. Por lo menos quedan apeados de la competición con el honor a salvo, cosa de la que no pueden presumir sus adversarios.
Los franceses van a regresar a casa con la cabeza gacha y los bolsillos vacíos. La federación francesa ha dejado claro que no cobrarán primas, como parece lógico. El dinero abonado por la FIFA en concepto de gastos de participación será repartido entre el fútbol aficionado y la Liga Profesional. En Francia les esperan las sanciones anunciadas por un Gobierno al, que por otra parte, le ha venido muy bien el vodevil sudafricano para escamotear a la opinión pública los recortes de la reforma de las pensiones.
viernes, 11 de junio de 2010
VUVUSELAS COMO PISTOLETAZO
Las selecciones nacionales de Sudáfrica y México serán las encargadas este viernes a las cuatro de la tarde, de dar el pistoletazo de salida al primer Mundial en África, en un encuentro donde los 'Bafana Bafana' esperan que su condición de anfitrión equilibre su choque contra el aguerrido conjunto de Javier Aguirre.
Ambos afrontan el partido como un duelo que puede ser clave, ya que, a priori, parten con desventaja ante el favoritismo de Uruguay y Francia, sus otros dos rivales en el Grupo A. De esta forma, una victoria en el debut podría suponer un paso adelante para las dos selecciones en sus opciones de pasar a los octavos de final.
Ésta será la tercera vez que un conjunto africano disputa el partido inaugural de un Mundial, y curiosamente siempre han vencido. Camerún derrotó a Argentina (1-0) en 1990 y Senegal hizo lo propio ante Francia en 2002. Sin embargo, México tiene el balance ante los 'Bafana Bafana' a favor, con dos victorias y una derrota, con nueve goles a favor y sólo cuatro en contra.
Los sudafricanos llevan mucho tiempo preparando esta cita y esperan continuar con la estadística que dice que ningún anfitrión se ha quedado fuera de la segunda fase. El apoyo del público, la posible presencia de Nelson Mandela en el Soccer City de Johannesburgo y el hecho de no haber perdido en sus últimos doce encuentros, hacen crecer el optimismo en los anfitriones.
El brasileño Carlos Alberto Parreira, técnico de los 'Bafana Bafana', tendrá que decidir si definitivamente pondrá de titular, en el lateral izquierdo a Masilela, que se ha perdido los dos últimos amistosos antes del Mundial por culpa de una lesión, o si seguirá confiando en Thwala. Mientras que ya cuenta con el meta Khune que está recuperado de sus molestias.
En cuanto a México, opondrá su habitual estilo aguerrido, marca que le ha dado Javier Aguirre, que sabe que la clasificación para los octavos pasa por no fallar en el estreno. La victoria ante Italia (1-2) en el último amistoso ha servido de acicate para la 'Tri', que no había podido anteriormente con Inglaterra (3-1) ni Holanda (2-1) y que tiene en el gol su asignatura pendiente.
El "Vasco" tiene dudas también en el lateral zurdo, donde debe decidir entre Salcido y Osorio. El barcelonista Rafa Márquez comenzó a entrenar con el grupo y todo hace indicar que estará de inicio, al contrario que Guille Franco, que aún no está listo y cederá su puesto a Javier Hernández.