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lunes, 24 de septiembre de 2018

CONTINÚA LA GUERRA

Jaime Trevijano

Como el perro y el gato, Luis Rubiales y Javier Tebas buscan lugares en los que seguir su pelea personal. Los presidentes de la RFEF y La Liga han demostrado en los últimos meses, desde que el primero llegó a su cargo actual, que no se iban a ahorrar ni una frase, ni un ataque. Si la cosa es a cuenta del partido en Miami, adelante; si lo que tocan son los horarios de la Liga, más madera. Y así con todo.

Este domingo, caluroso en exceso para lo que se acostumbra en septiembre, ha habido algún golpe de calor en el partido que se disputaba en Valencia al mediodía entre el Levante y el Sevilla. Rubiales calificaba de "vergüenza" e "inadmisible" que se disputase el evento a más de 30º. Además amenazaba con recuperar la competencia en la materia de horarios.

Decía Rubiales: “Si @LaLiga mantiene horarios disparatados, recuperaremos la competencia para 19/20. VERGÜENZA para AFICIONADOS y GENTE del FÚTBOL. A más de 30º no se puede jugar a determinadas horas. Golpes de calor por decenas.
INADMISIBLE. En la @rfef estamos hartos#RespetemosElFutbol”

Respondía en el mismo medio (Twitter) Javier Tebas: “Amigo @LuisRubiales  mucha demagogia, hoy en #AragonGP 32° y 114.000 personas al sol disfrutando de las carreras, sin quejas.Por cierto este agosto torneo de niños Evergrande/RFEFen Las Rozas 36°. No se puede recuperar lo que no es de uno”.

Ese "amigo" del principio es todo lo irónico que puede llegar a ser. Tebas estaba en el motociclismo, algo curioso porque pocos le recuerdan yendo al fútbol, que no deja de ser el territorio en el que se mueve normalmente. Recordó un torneo celebrado en las instalaciones de la Ciudad del Fútbol en días bastante más cálidos de los que se están dando este fin de semana.

Los dos, posteriormente, se pusieron en los micrófonos de la COPE. No juntos, evitan el contacto, pero sí intentando desarrollar sus respectivos discursos, que no son más que una escena de una película mucho mayor. De hecho, la reclamación de Rubiales se refiere a los horarios y él asegura que es algo que le compete a él, o le puede volver a competer, pues actualmente está transferido. "Tenemos las competencias en los horarios en 1ª y 2ª que están transferidas y las queremos recuperar. Y que en 2ªB y 3ª pase lo mismo". "Que se mire por el dinero pero sin poner en riesgo la salud", explicaba el presidente federativo. "Cuando se supere una temperatura, tendrán que retrasarse los horarios. 30ºC a las 20.00 de la tarde no son 30ºC a las 16.00 de la tarde", abundaba el mandatario.

En el mismo lugar, unos minutos después, respondía Tebas. "Ya dijimos que si no nos ponemos de acuerdo, que parece ser que no nos vamos a poner de acuerdo, es un tema competencial, los horarios, no por el calor. Que resuelvan los tribunales quién es el competente con el tema", señalaba Tebas. "Nosotros consideramos que desde la Ley del Deporte es el organizador de la competición el que tiene el tema de los horarios, ratificado en 2015, pero si la federación considera lo contrario, habrá que discutirlo y llevarlo a los órganos que correspondan".

En este sentido, Tebas está convencido de que no le van a quitar ese punto, que es clave en la estrategia televisiva de la liga. También apuntó que se ha reunido en ocasiones con el secretario general de la RFEF y el jefe de la asesoría jurídica y han discutido estos temas, apuntando a que hay cierta demagogia en las palabras de Rubiales, que sabe en qué punto están esas conversaciones.

Tebas, además, le dejó un recado a Rubiales en la grupa de la FIFA. "Con el protocolo de FIFA del Mundial se han jugado partidos a 36 y 37 grados, por qué si lo que puede hacer la FIFA, ahora que tanto nos gusta la FIFA, no copiamos el protocolo. Si hay las medidas adecuadas pertinentes no hay ningún problema para la salud de nadie". Lo dice porque esta misma semana la RFEF ha rechazado su plan para hacer un partido en Miami excusándose, precisamente, en la opinión de Infantino.

viernes, 21 de septiembre de 2018

RUBIALES GOLPEA A TEBAS

Carlos de Blas

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) impedirá que el partido entre Girona y Barcelona, perteneciente a la jornada 21 de la Liga Santander, se dispute en Miami el 27 de enero "no autorizando" su celebración fuera de las fronteras nacionales para no adulterar la competición.

La RFEF ha asegurado que "las posibilidades de que se juegue el Girona-Barcelona en Miami son del 0,0%" y que este viernes, a primera hora, enviarán una carta al presidente de La Liga, Javier Tebas, para que se dé por enterado de la postura adoptada por el ente que preside Luis Rubiales.

En esa misiva, la RFEF explica que ni UEFA, ni FIFA son partidarias de esta idea, que el Gobierno español "no lo ve con buenos ojos" y que el sindicato de futbolistas AFE también ha mostrado "una postura contraria". Además, esta misma carta será enviada a los organismos internacionales del fútbol para poner en conocimiento la posibilidad de que un partido de la Liga española se dispute en EEUU.

Tebas, que recibió la noticia esta misma noche, aseguró que "eso no son argumentos" al conocer el contenido de la presunta carta. "Eso no son argumentos: la UEFA no se ha manifestado públicamente, la FIFA no tiene potestad y con AFE estamos negociando", dijo en declaraciones a la misma emisora.

El derbi catalán entre culés y gerundenses de la segunda vuelta sería el primer partido del campeonato nacional en celebrase fuera de las fronteras españolas. Una circunstancia que no ha gustado, por ejemplo, al entrenador del Real Madrid, Julen Lopetegui. "Todos los equipos deben jugar en los mismos campos", dijo hace una semana en rueda de prensa.

Quién también se ha manifestado al respecto fue Jordi Alba, uno de los afectados en su condición de jugador del Barça. "Es una decisión que tiene que tomar el club, pero de momento no nos han comunicado nada. Por lo menos, no a mí", dijo el lateral blaugrana.

martes, 24 de julio de 2018

LOS LÍOS DE RUBIALES

Julio Candela

El pasado 17 de mayo accedía a la presidencia de la Real Federación de Fútbol Español (RFEF) un exjugador con un discurso reformista y con la promesa de acabar con la corrupción que había llevado a Ángel María Villar, máximo mandatario durante casi tres décadas, a la cárcel de Soto del Real.

Ese aire nuevo prometido a la RFEF llegaba de la mano de Luis Rubiales, anterior delfín de Villar y expresidente de la AFE. Como futbolista su carrera fue menos productiva que en los despachos. Guadix, Mallorca B, Lleida, Xerez, Levante, Alicante y, finalmente, el Hamilton escocés fueron sus equipos.

La regeneración y la ilusión por recuperar una Federación a la altura del nivel del fútbol español desapareció en menos de dos meses. De hecho, incluso sobra uno de ellos. Rubiales decidió tirar el Mundial con la destitución de Lopetegui a sólo dos días del debut de la Selección ante Portugal.

El orgullo y las presiones recibidas para cobrarse pequeñas venganzas contra el Real Madrid fueron los motivos de que se convirtiera en bombero pirómano para terminar con la ilusión de todo un país. El canario, criado en Motril e hijo de un político del PSOE que terminó en Podemos, tardó muy poco en enseñar sus malas artes y la falta de empaque para el puesto.

Sin embargo, daría un paso más con un show radiofónico propio de otra época en el que se enzarzó dialécticamente con Pepe Castro, presidente del Sevilla, por la elección de la sede de la Supercopa de España y su disputa a partido único. Encarnado en un Jesús Gil del siglo XXI, Rubiales no dudó en amenazar al mandamás del conjunto andaluz con la publicación de conversaciones privadas que demostraran su versión.

Extraño movimiento del máximo mandatario de la Federación, que fue acusado de plegarse a los intereses del Fútbol Club Barcelona y perjudicar al equipo sevillano. Pero más extraña es la designación de Tánger como sede del primer título de la temporada. No es Asia, donde la Premier se impone en un mercado tan atractivo como competitivo, ni Catar, con los petrodólares llevando una competición para promocionar su país. ¿Por qué entonces esa elección de Marruecos?

Desde Andalucía, según Canal Sur, disparan con bala y apuntan al proyecto Tánger Med para entender la decisión. Dicho puerto es el principal rival del de Algeciras por el control de entrada al Mediterráneo. También fue uno de los impulsores de la candidatura marroquí para organizar el Mundial apoyado tanto por el propio Rubiales como por la Federación.

La relación a tres bandas, por lo publicado en dicho medio andaluz, termina en el Fútbol Club Barcelona y, especialmente, en su presidente. Josep María Bartomeu es a su vez consejero delegado de ADELTE Group, empresa encargada de construir las pasarelas de embarque para dicho puerto. La Supercopa en Tánger es una polémica tan innecesaria como extraña y en la que sólo el propio Rubiales sabe qué beneficio se saca, cabreando además a la afición sevillista, que ya ha prometido un boicot.

Tras el 'caso Lopetegui' y la Supercopa se añadía al 'palmarés' del nuevo presidente de la RFEF la huida de Cruzcampo como patrocinador. Ahora, Movistar se une a esa diáspora de marcas que dejan de apoyar a la Federación después de los escándalos.

Para colmo, sólo 67 días después de su llegada al poder, el juzgado número 6 de Valencia ha abierto una investigación para esclarecer si Rubiales pagó una reforma de su casa con dinero de los futbolistas. La denuncia, presentada por el presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol Miguel Galán, asegura que adjudicó el proyecto de la Casa del Futbolista a la misma arquitecta que reformó su domicilio y desvió parte de las facturas para su deuda privada.

Galán ha sido el autor de esta denuncia que pone en jaque a un Rubiales al que los problemas se le acumulan a la velocidad del sonido. El entonces presidente de la AFE asegura no haber cometido ninguna "irregularidad" y que no tiene "ninguna deuda". Su defensa también se basa en que la arquitecta "está denunciada por varias causas" y que ha actuado desde la venganza.

Siempre según el texto de la denuncia, Rubiales contrajo una deuda de más de 120.000 euros con la arquitecta que reformó su casa, Yasmina Eid-Mached. El próximo día 12, y como primera diligencia, dicha persona deberá acudir al juzgado de Valencia para corroborar o desmentir dichos hechos.

Las nueve semanas y media de Rubiales en el cargo apagan definitivamente la llama de la regeneración y agitan su poltrona a la espera del próximo embrollo. De momento, y no es poco, acumula un gran fracaso deportivo, una guerra abierta contra dos de los clubes más importantes de España, una pérdida constante de patrocinadores y una investigación abierta por un presunto delito de administración desleal. Los escándalos cercan y amenazan con convertir a Rubiales en Luis 'El Breve'.

viernes, 20 de julio de 2018

UN SELECCIONADOR CONTROVERTIDO

Jaime Trevijano

Luis Enrique fue presentado este jueves como nuevo seleccionador español de fútbol en un acto en el que avisó de que "hay muchas decisiones que tomar" y prometió una "evolución" antes que una revolución.

Una semana después de comunicar el nombre del nuevo seleccionador, la Federación Española (RFEF) celebró un acto con la prensa en el que Luis Enrique mostró su ilusión por mejorar los últimos resultados del equipo nacional. Fue el Luis Enrique más cordial posible, alejado de la imagen arisca que trasladó durante su etapa como entrenador del Barcelona.

Tras un vídeo de presentación con la trayectoria de Luis Enrique como futbolista y técnico, incluida la selección española, el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, dio la bienvenida a su nuevo entrenador. "Fue el único entrenador con el que hablamos. Le deseo toda la suerte y en la federación vamos a hacer todo lo posible para que te sientas cómodo y volver a ilusionarnos con nuestra selección", le dijo a Luis Enrique.

Posteriormente, el seleccionador agradeció la "confianza" depositada en él. "Aquí estamos para que podamos conquistar grandes retos y grandes objetivos. A por ellos", deseó.

El nuevo técnico fue presentado apenas cuatro días después de que terminara el Mundial de Rusia. España era considerada como una de las grandes favoritas, pero cayó en octavos ante la anfitriona después del escándalo que supuso la destitución del seleccionador Julen Lopetegui. El técnico vasco fue despedido dos días antes de debut de España después de haber llegado a un acuerdo para entrenar al Real Madrid una vez terminara el Mundial. Su lugar lo ocupó de forma interina Fernando Hierro, pero no pudo llevar muy lejos a la selección.

Luis Enrique agradeció hoy el trabajo a sus dos predecesores, aunque matizó: "El fútbol es una continua evolución y ya hace tres campeonatos que no se pudo conquistar nada y la idea es evolucionar".

"Hay muchas decisiones que tomar. Hay cambio generacional y hay que valorar qué es necesario para ser competitivos dentro de dos años", añadió.

A Luis Enrique no le importó hablar de los primeros problemas detectados en la selección española, y más concretamente en el Mundial de Rusia, aspectos que se comprometió a intentar mejorar. "Vamos a seguir teniendo nuestro estilo, reforzándolo e intentando mejorarlo. Hay que defender mejor, hay que tener más profundidad y más ocasiones de gol, que es lo que han querido mis predecesores. Se debería parecer a un equipo", relató.

Luis Enrique apostó por la buena comunicación con jugadores y entorno. Y se le vio esforzado en su primer día como seleccionador ante los medios. "Hay mucha expectación con esto. Soy muy cercano. Voy a intentar ser lo más profesional posible. No seré simpático, aunque lo soy fuera con mis amigos. Aquí no tengo que serlo. Yo separaría la relación con la prensa y con la afición. Con la afición nunca he tenido ningún problema", dijo.

En una rueda de prensa de intento conciliador, incluso intentó acercarse a cualquier aficionado que se pudo sentir molesto con algunas de sus afirmaciones del pasado.

"No soy 'anti nada' y es un orgullo para mí representar el fútbol español. Con la edad que tengo, pocas cosas hay para ser 'anti'", resumió.

Luis Enrique tendrá por delante seis semanas hasta facilitar su primera lista como seleccionador, que será el 31 de agosto, con vistas a los encuentros de la nueva Liga de Naciones de la UEFA ante Inglaterra (8 de agosto) y Croacia (12).

Es el comienzo de una nueva era para la selección española y Luis Enrique fue el elegido por la federación para intentar sacar al equipo nacional de cuatro años con resultados como poco mediocres en las grandes citas. "Me gusta la imagen de la selección, pero hay que evolucionar", fue su mensaje final.

martes, 10 de julio de 2018

UN SELECCIONADOR POLÉMICO

Jaime Trevijano

El técnico asturiano, tras un año sabático, sustituye a Fernando Hierro tras la gran decepción que supuso la eliminación de España en el Mundial de Rusia 2018. El técnico, según anunció el presidente Rubiales, no tendrá cláusula de rescisión.

"Ha tenido ofertas tremendamente importantes, económicamente era imposible que nosotros llegáramos a sus números. Ha puesto mucho de su parte porque si no hubiese sido imposible. Quería ser seleccionador y liderar estos dos próximos años. Esperemos que lo haga con el mayor de los éxitos", declaró Rubiales ante los medios respecto a la disposición del asturiano por sentarse en el banquillo de la Roja.

La elección de Luis Enrique se confirmó apenas una semana después de la eliminación de la selección española del Mundial de Rusia en octavos de final, tras caer en los penaltis ante el equipo anfitrión, y la confirmación ayer de la marcha de Fernando Hierro, quien ocupaba la dirección deportiva y asumió el cargo para el campeonato. Sus compromisos inmediatos serán los de España en la nueva Liga de Naciones, en la que la "Roja", incluida en el grupo 4 de la Liga A, debutará el sábado 8 de septiembre en Inglaterra frente al combinado inglés y luego recibirá a Croacia el día 11 en Elche.

Dice que en sus equipos siempre él es el líder y lo demuestra día a día, con sus decisiones en el banquillo y su dialéctica en la sala de prensa, Luis Enrique Martínez García (8 mayo 1970, Gijón) será el nuevo seleccionador español, seguramente el carácter que necesita 'La Roja' para volver al punto de salida perdido desde la marcha de Luis Aragonés y Vicente del Bosque. Está acostumbrado a los grandes retos y no le tiembla el pulso. Llegó al Barcelona en el verano de 2014 con la idea de recuperar las sensaciones perdidas, tras el paso del 'Tata' Martino por el vestuario del Camp Nou y en el primer curso firmó un triplete histórico.

Como técnico barcelonista resistió tres temporadas, en los que su equipo consiguió ocho de los diez títulos en juego; tres cursos en los que transformó el juego del equipo azulgrana, que dejó de lado el fútbol de toque de la escuela La Masía para buscar un juego más directo.

Pero en la nómina de delanteros azulgrana se encontraban por aquel entonces tres de los mejores del mundo: Leo Messi, Neymar jr y Luis Suárez, que batieron año tras año récords de anotación. Tácticamente casi siempre optó por mantener el dibujo histórico del Barça, con cuatro defensas (dos de ellos abriendo los carriles), un mediocentro (Sergio Busquets), dos medios de diferente perfil (uno más creativo, otro más de contención) y libertad para los tres delanteros, especialmente en el caso de Leo Messi.

Curiosamente cuando en el Barça se atrevió a cambiar el tradicional 4-3-3 por otro dibujo, las victorias se repitieron y por goleada, utilizando el doble pivote (4-2-3-1), una defensa de tres (3-4-3) y un poco habitual 3-4-2-1 en situaciones excepcionales. En su presentación como entrenador del Barcelona tenía aprendidos dos conceptos: "ilusión y motivación", que repitió durante su discurso y llamó la atención que se refirió a sí mismo como "el líder" del proyecto, pese a que sabía que en el Barça solo hay un líder que es Leo Messi.

En su carrera como técnico siempre ha trabajado con un psicólogo, Joaquín Valdés, quien hasta le acompañaba en las ruedas de prensa. "No os preocupéis que el psicólogo me lo traigo para mí. También lo puede utilizar algún periodista si lo necesitáis", dijo en sus primeras días en el Camp Nou.

Como entrenador del filial barcelonista, Roma, Celta de Vigo y en el Barcelona, Luis Enrique contó con Robert Moreno como entrenador ayudante, también con Rafel Pol como preparador físico y su mano derecha siempre ha sido Juan Carlos Unzué. Luis Enrique es un tipo muy exigente, más un 'ironman' que un deportista. Cuando se retiró del fútbol (2004), empezó corriendo maratones y se obsesionó con bajar de las tres horas, lo consiguió a la tercera en Florencia, tras no conseguirlo en Nueva York ni en Amsterdam.

Pasada esta pantalla se dedicó a los triatlones, después participó en un 'ironman', en el 'Marathon des Sables' (250 kilómetros, 6 días por el desierto del Sahara) y en multitud de carreras ciclistas, la última este mismo año en Sudáfrica (Cape Epic). Obsesivo con el trabajo físico, dicen que uno de los peores momentos para sus futbolistas era someterse a las sesiones de peso antes del inicio de la temporada y comprobar que el índice de masa muscular (IMC) y el peso del técnico era el mejor de toda la plantilla. Ahora añade un reto más a su carrera.

lunes, 9 de julio de 2018

SE HARTÓ DE RUBIALES

En un gesto de honradez y sentido común, Fernando Hierro ha dejado su cargo como seleccionador así como cualquier tipo de vinculación con la Real Federación Española de Fútbol

Antonio Blanca

A veces la importancia en un mensaje no solo está en lo que se dice, sino en cómo se dice. La Real Federación Española de Fútbol explicó por todos sus medios que Hierro dejaba de ser director deportivo de la entidad, pero para hacerlo no se limitó a un título enunciativo sino que utilizó una construcción alambicada y con mensaje añadido en la forma. "Fernando Hierro y la RFEF comunican que, pese a tener contrato en vigor como Director Deportivo, declina seguir en el cargo". No es una frase simple, todo lo contrario, y busca exponer una cordialidad y enfatizar el hecho de que la decisión no es traumática. El nuevo departamento de comunicación, llegado de la política, y la neolengua.

Se despide un director deportivo -y seleccionador- en una mañana de domingo, en pleno verano, con el Mundial aún por concluir y sin conferencia de prensa conocida para exponer los motivos de lo que, al final, es una ruptura. Más o menos amistosa, con mejor o peor forma, pero una ruptura. El comunicado es elogioso con el técnico, incluso cercano, de un modo no muy diferente al que lo fue Rubiales con Lopetegui en la comparecencia en la que le destituyó, hablando de los valores deportivos y humanos del profesional pero, finalmente, anunciando el fin de este camino. Hierro, como le ocurría a Lopetegui, nunca fue del equipo del nuevo presidente sino parte de la herencia recibida, término muy común en política y algo extraño para una federación que llevaba 28 años bajo la misma batuta.

La relación era profesional, pero distante. Rubiales no lleva ni dos meses en el cargo y tampoco tenía espacio para maniobrar en la parcela deportiva con el Mundial de Rusia echándose encima. Hierro y Lopetegui eran de otra época, y la transición a lo nuevo fue dura desde el primer día, especialmente para el director deportivo. Porque a los pocos días de llegar Rubiales, Hierro vio como uno de sus principales apoyos en la casa recibía la rescisión de contrato. El nuevo presidente atacó como prioridades las áreas de comunicación y márketing, y en esta última cayó su director, Vicente Casado.

No le gustó nada a Hierro ese movimiento, pues en Casado tenía un amigo y, de algún modo, un aliado. Ambos se conocieron en el Málaga del jeque, cuando aún tenía dinero y proyecto. El de Vélez era director deportivo, Casado director general y ambos congeniaron mucho y trabaron amistad. Que Rubiales decidiese, sin mucha consulta, destituir al dirigente, escamó a Hierro. Por el hecho en sí y también por el mensaje que se mandaba sobre la institución y la valoración de las capacidades profesionales de los ejecutivos.

Porque además Casado, como le ocurría al propio Hierro, no era producto del villarismo sino de la etapa posterior, con Larrea, en la que se vivió una transición 'light' con la entrada de algunos ejecutivos que, se creía, tenían prestigio suficiente para ser de consenso. Casado, antes de desembarcar en la federación, había sido jefe de relaciones externas de La Liga -no terminó amigablemente con Tebas-, director general del Málaga, directivo en el master de tenis de Madrid y, antes, en Francia, responsable de la fundación Platini y jefe de proyecto de Le Tour de France du Sport Populair.

La sustitución, a los pocos días de llegar Rubiales a la oficina llevó al cargo a Rubén Rivera, que previamente había trabajado con el nuevo presidente en AFE y había activado el patrocinio de la Copa Coca Cola, pero al que fuentes conocedoras del sector señalan como un perfil inferior al de Casado que hasta este momento no había tenido responsabilidades de esta altura. Es más, se llegó a especular sobre la posibilidad de que llegase un jefe de departamento por encima de Rivera, pero no llegó a aparecer. Al menos no de momento.

Aquello escamó a Hierro que tomó distancia desde el primer instante. Claro que, del mismo modo que le ocurría a Rubiales, el entonces director deportivo tampoco tenía tiempo para cambiar demasiado las cosas. Llegaba el Mundial de Rusia y, con él, el terremoto de Lopetegui. Hierro, como cualquier otro engranaje de la federación, vivió el proceso con estrés, como no puede ser de otro modo cuando la concentración previa al gran evento cuatrienal salta de repente por los aires. A Hierro no le gustó la decisión de Lopetegui ni la manera de llevar a cabo el anuncio, y de aquello quedó constancia en unas imágenes televisivas en las que el director deportivo reprendía al entrenador.

Aceptó la decisión del presidente y tomó las riendas de un banquillo que, solo unos días antes, no veía como suyo. El Mundial salió como salió y desde el mismo momento en el que acabó, en los penaltis contra el anfitrión, se asumió que no seguiría como entrenador. Lo otro, la dirección deportiva, no estaba asegurado, pero ni él quería seguir ni Rubiales pretendía mantenerle, pues no es uno de los suyos y en poco más de un mes la convivencia ya había tenido los suficientes altibajos como para pesar que esa entente no podía ser cordial.

El vodevil de estas semanas ha tenido, además, una consecuencia inesperada en la federación, y es que Luis Rubiales tendrá las manos libres para hacer suyo el proyecto deportivo. Porque desde el principio tuvo claro que podría cambiar, y cambiaría, toda la estructura institucional, comunicativa y comercial, pero en principio los contratos señalaban que Lopetegui seguiría al menos dos años más, como de hecho ambos rubricaron al desembarcar el nuevo presidente, y que Hierro se mantendría supervisando el área deportiva. Ahora podrá aspirar a otros nombres que sean propios y no heredados.

Este lunes hay junta directiva de la federación y, en teoría, se analizarán nombres para los dos puestos que han quedado vacantes. La planificación deportiva de estas instituciones se ha demostrado imprescindible. Antes, hace años, era solo tener un seleccionador, pero de un tiempo a esta parte equipos como Alemania, Bélgica, Francia o Inglaterra, así como la propia España, han demostrado que todo funciona mejor con una estructura sensata que trabaje el conjunto de las categorías y acomode a los jugadores a la selección. Con un modo racional de hacer las cosas, el que ejerció Hierro en su primera etapa en la casa, el camino al éxito es más sencillo. Buscarlo es competencia de Luis Rubiales, que no tenía pensado este cambio pero se lo ha encontrado por el camino.

lunes, 2 de julio de 2018

GRACIAS RUBIALES

España se despide del Mundial de Rusia tras una pobrísima actuación ante la anfitriona en un partido en el que salieron a relucir todas las carencias de un equipo que echó muchísimo de manos a “su” entrenador

Antonio Blanca

España dijo adiós al Mundial en octavos de final tras caer ante la anfitriona (jamás hemos ganado a uno) en la tanda de penaltis después de empatar a uno en el tiempo de juego. Ignashévich en propia puerta en el minuto 12 adelantó a España. Una mano infantil y torpe de Piqué al filo del descanso provocó el penalti que transformó Dzyuba para igualar el marcador.

De nuevo ante un muro defensivo de un rival que le regaló la pelota desde el pitido inicial, España fue incapaz de generar peligro. Se recreó en el pase, más de mil, pero sin velocidad ni verticalidad quedó atrapada en la frontal del área ante una Rusia satisfecha de su papel contemplativo. Cero tiros en los primeros cuarenta y cinco minutos (los primeros llegaron en el descuento obra de Diego Costa) atestiguan el bloqueo español en ataque. Isco, solo el genio del Real Madrid lo intentó por activa y por pasiva, pero fue imposible, él solo contra un muro.

Llegó España a este partido de octavos de final arrastrando tres problemas de la fase de grupos: endeblez defensiva, concentración cuestionable y déficit anotador ante rivales cerrados. Hierro buscó soluciones dando entrada a Nacho, Asensio y Koke. Iniesta, Carvajal y Thiago, titulares ante Marruecos, verían el partido desde el banquillo.

De esos tres problemas, con Koke en el medio acompañando a Busquets, se logró estabilizar los desajustes en la zaga. Pero a la vez, ese miedo a las contras que tanto daño han provocado en la fase de grupos, congeló la velocidad del pase. Asegurando que no hubiera fallo, España daba a Rusia el tiempo suficiente para parapetarse. Falto de velocidad y desborde para atacar la telaraña defensiva, España se enquistaba.

Sólo el balón parado dio aire a España. Asensio, desde una falta lateral, convirtió la pelota en una golosina enviada al corazón del área donde Ramos, ya cayendo al suelo con Ignashévic, provocó que el defensa tocara la pelota lo suficiente como para desviar la pelota al interior de la portería. Recién pasados los diez minutos España lograba ponerse por delante.

El tempranero gol en contra no cambió la estrategia rusa. Cherchesov tenía claro su plan, esperar encerrada buscando una contra o un error. Y el error llegó. El segundo de los problemas de España: la concentración. Así, en el minuto 41, Piqué saltó para bloquear un remate de cabeza con las manos en alto. La pelota acabó chocando en ese brazo en alto y Kuipers no lo dudó, penalti. Dzyuba desde los once empataba el partido. Haciendo menos que nada, Rusia veía recompensada su propuesta.

Con el dominio total y absoluto de la pelota, quedó expuesto el tercero de los problemas, la falta de gol. Cero tiros a puerta en los primeros cuarenta y cinco minutos de partido. Mientras el estadio coreaba y se entusiasmaba con cada balón largo lanzado a la nada por Afinkeev y con cada córner o saque de banda que tenían los anfitriones, España se regodeaba con toque, toque y toque. Del central al medio, del medio al media punta y de vuelta para atrás. Isco gambeteaba y se asociaba, pero los jugadores se “autoanestesiaban” yendo a una velocidad de trote cochinero. Jugar andando e incluso hasta parados.

Salvando los estímulos de los dos goles, el partido fue en sí mismo una oda al sopor. Un equipo entregado a la nada y otro incapaz de tirar a puerta. Hierro buscó aprovechar a Iniesta con la zaga rusa cansada y el héroe de Johannesburgo entró al borde del minuto 70 por un Silva desaparecido en combate. El canario, vital en la fase clasificación, se marchaba del partido, y a la postre del Mundial, con nula relevancia sobre el terreno de juego.

Ya en el ochenta, fue Aspas el que relevó a Diego Costa. El gallego dio otro aire a España y en esos diez minutos fue cuando mayor peligro se logró generar. Sin embargo, las jugadas que abría Aspas en la banda para centrar se encontraban con que no había rematador en el área. Precisamente, la conexión entre Aspas e Iniesta fue la que protagonizó la mejor ocasión de España en la segunda mitad.

Si los 90 minutos habían sido los más soporíferos del Mundial, la recompensa para el espectador neutro fue tener treinta minutos más de prórroga. Más tiempo para seguir igual, con el exponente de que Rusia ansiaba en esa situación los penaltis. Hierro aprovechó la posibilidad de estrenar la nueva norma de la FIFA con el cuarto cambio en caso de tiempo extra. Así, Rodrigo apareció en el campo para sustituir a Asensio.

El delantero del Valencia se inventó una ocasión haciendo algo que sorprendió a propios y extraños, correr. Dejó atrás a su marcador con un amago y se introdujo como un rayo en el área, su tiro fue rechazado por Afinkeev y el rebote le cayó a Carvajal, que no acertó con su disparo en segunda instancia.

Recuperada de la novedosa iniciativa del delantero, España volvió a chocar con el muro ruso. El tiempo se agotó y la suerte de Rusia y España quedaba a expensas de los penaltis.

Rusia anotó los suyos. España, no. Koke, el tercer lanzador, erró su tiro, al igual que Aspas en el quinto. España quedaba eliminada del Mundial en octavos de final. De nuevo, cruzarse con la anfitriona resultó fatal. Un Mundial que se torció 48 horas de nuestro debut ante Portugal con la inesperada, burda a la par que absurda, presa de un ego supino y una necedad inmisericorde de Luis Rubiales, que echó a Lopetegui, el hombre que llevó a España al Mundial ganándolo todo merced a un ataque iracundo de soberbia, porque el entrenador vasco había firmado por el Real Madrid, ni que eso fuere a entorpecer las decisiones del seleccionador. Una decisión contraria al ánimo general del vestuario, de sus jugadores, poniendo un parche con Hierro, que demasiado hizo pues él no es entrenador, y que ha costado la participación en Rusia. Gracias Rubiales.

jueves, 14 de junio de 2018

INEPTO POR ORGULLO

Precipitación y pocas miras por parte de Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, al prescindir de Julen Lopetegui a poco más de 48 horas del arranque del Mundial de Rusia

Antonio Blanca

¿Desigualdad de trato? ¿Orquestación del antimadridismo militante para atacar y defenestrar al hasta ayer máximo dirigente de España, que era muy válido, invicto en sus 20 partidos, y que desde que se anunció su fichaje por el Real Madrid, dejó de serlo? Puede ser que tras ganar tres Copas de Europa de forma consecutiva, algunos aprovecharon la ocasión para echar toda la bilis acumulada sobre el nuevo entrenador blanco. El vasco simplemente fue un daño colateral por los palos que siempre evitó Zidane. El bueno de Lopetegui ya lo sabía, pero no han hecho falta ni 24 horas para que compruebe que los palmeros se convierten en expertos lanzadores de puñales en cuanto uno pone su firma en un contrato con el membrete del equipo de Chamartín.

No todo son malas noticias para el ex seleccionador. Ha llegado al club que siempre soñó entrenar y encima ha recibido la mejor campaña de imagen posible para ganarse, en tiempo récord, el cariño de todo el madridismo. Si algo tiene la afición merengue es la unidad ante las adversidades y los ataques injustos. Desde que Luis Rubiales destituyó al técnico como seleccionador español a solo dos días del debut en el Mundial, el entrenador se erigió en un nuevo mártir al que a los hinchas blancos convertirán en héroe.

Con buena lógica, tampoco han faltado las críticas a Florentino Pérez por presidir el Real Madrid. Algo de difícil comprensión que solo debe ser apto para mentes privilegiadas o quizá es que algunos quieren tomar a los demás por tontos. ¡Cómo se le ocurre mirar por los intereses del club! ¡Qué desfachatez! ¡Qué malo es Florentino por fichar al mejor entrenador posible en el mercado!

Dejando la ironía a un lado, lo que verdaderamente duele es Florentino Pérez. ¿Por qué? Porque al Madrid le va bien. Porque gana y porque la entidad se ha convertido en un gigante de dimensiones inalcanzables para los agentes externos que intentan meter mano. Otros contarán mentiras como que hace crecer el antimadridismo, pero por mucho que las repitan no se convertirán en verdad. En España existen dos tipos de personas (seguidores de fútbol) los madridistas y los 'anti', y luego estos últimos eligen un segundo equipo. Una vez más, y como diría don Santiago Bernabéu, el Real Madrid contra todo. Sin él no se entiende el pasado de esta institución, pero sin Florentino Pérez ni el presente ni el futuro.

Lopetegui debe tener la conciencia tranquila. Miljanic, Kubala, Santini, Aragonés, Scolari, Hiddink, Van Gaal, Conte... todos ellos firmaron con un club antes, incluso durante, de un gran torneo. Sin embargo, los palos solo se los ha llevado Julen. La única diferencia es que ha fichado por el Real Madrid. Lo anómalo no está en la decisión del entrenador, la bomba en Krasnodar la ha puesto Rubiales con su decisión inaudita. Podía haberse comido el orgullo y sentarse ante los medios junto a Lopetegui para normalizar la situación. Eso era lo que esperaba el ya ex seleccionador. Eso era lo que requería el momento y estar a la altura del cargo en el que se estrena, pero eligió el autoritarismo y no escuchar ni a los propios jugadores que pedían la continuidad de Lopetegui.

Por cierto, Marchena, perteneciente al Sevilla, recién fichado por la selección, debe ser un caso diferente. Como siempre, la doble óptica para medir…

viernes, 18 de mayo de 2018

EL CAMBIO MÁS NECESARIO

José Antonio Moya

Luis Manuel Rubiales se convirtió este jueves en presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) al obtener mayoría absoluta en la primera votación de la Asamblea General, en la que se impuso al otro candidato, Juan Luis Larrea. Ochenta votos para Rubiales, 56 para Larrea y un único voto en blanco refrendaron la confianza de la Asamblea en el expresidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), cargo que abandonó el pasado noviembre para optar a convertirse en el máximo responsable federativo,

Rubiales (Las Palmas, 1977) relevará a Ángel María Villar como presidente de la Federación que éste dirigía desde julio de 1988 y completará el mandato que éste inició el 22 de mayo del año pasado y que terminará en el año 2020.

La votación, en el salón Luis Aragonés de la Ciudad del Fútbol, se prolongó durante dos horas y los únicos asambleístas que no acudieron fueron los futbolistas Iago Aspas y Pedro León. El escrutinio duró unos 25 minutos.

En mitad del aplauso de los asambleístas, Rubiales estrechó la mano de Juan Luis Larrea antes de dirigirse a la sala para agradecer el respaldo recibido una vez proclamado presidente.

La RFEF convocó elecciones a la presidencia el pasado 16 de marzo después de la destitución de Ángel María Villar por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) al haber incumplido la normativa en los últimos comicios en los que había sido elegido para un octavo mandato consecutivo, el 22 de mayo de 2017.

El nuevo presidente dijo que va a haber "una Federación para todos", independientemente de a quien hayan votado: "Tengo que dar gracias a todos los estamentos del fútbol, clubes, futbolistas, entrenadores, árbitros, presidente territoriales, gracias. Independientemente de que hayáis pensado que mi opción era a mejor o la de Juan Luis, todo tendréis lugar. Voy a hacer una federación para todos, en la que todos tengan cabida".

Rubiales se dirigió a la Asamblea General después de una votación de dos horas y cuarto, un escrutinio de casi media hora con solo un voto en blanco, antes de tomar la palabra saludó a Larrea con un apretón de manos. "Tomo posesión como presidente y lo hago con mucha emoción, con responsabilidad, sobre todo con el afán de devolver la confianza que el fútbol español me brinda y para ello tengo que dar las gracias a mucha gente", señaló el nuevo presidente de la Federación

El nuevo presidente de la RFEF felicitó al Atlético de Madrid, ganador este miércoles de la Liga Europa, y dijo que los clubes y la selección son "los espejos en los que el mundo se mira", y sus éxitos tienen que "trasladarse no solo al mundo deportivo". "Tenemos que hacer una federación líder en transparencia, darle mucho más al fútbol modesto, y este es un compromiso desde el principio", añadió Rubiales, que hizo referencia a los "kilómetros" que ha realizado para recabar apoyos, en los que ha conocido "mucha gente de fútbol que se ha sumado y ha conseguido que éste sea un proyecto mejor, más plural".

"Mi compromiso es darlo todo por esta federación, hacer un fútbol, mejor, la mujer en el fútbol es fundamental, el fútbol sala, el fútbol playa", prometió.

Rubiales también aseguró que dará "todo para alcanzar el diálogo con las instituciones del fútbol nacional e internacional", que todas las instituciones "participen", que todos se encuentren "cómodos desde la convivencia, el respeto y la lealtad". "Han sido miles de kilómetros y un camino largo, pero también muy motivador, evocador, hemos conseguido entre todos dar un paso tremendo hasta el futuro", señaló.

El nuevo presidente de la Federación señaló que espera crear una organización "moderna" que consiga "muchos más ingresos para las bases y el fútbol modesto" y sea "líder en transparencia" y que también aproveche "las cosas buenas" de las etapas anteriores.

Aseguró que tanto los clubes como el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Comité Olímpico Español (COE) tendrán en él "un leal colaborador" y también se dirigió brevemente en inglés a los organismos internacionales, la UEFA y la FIFA, que tenían algunos representantes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (Madrid). "Me gustaría que transmitierais a vuestros presidentes que trabajaré hombro con hombro en el compromiso de construir el mejor fútbol que podamos imaginar y con mi compromiso de lealtad y respeto", aseguró en inglés Luis Rubiales.

El nuevo presidente de la RFEF calificó esta elección como "un paso adelante" pero pidió ser "ambiciosos y respetuosos". "Tenemos que darlo todo, como cuando salimos al campo, ¿verdad? Vamos a conseguir una federación líder, con humildad y respeto, pero nadie nos va a ganar a trabajo. Os lo he dicho y lo repito: el cambio es imparable", finalizó Luis Rubiales tras ser elegido como nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol.

jueves, 22 de marzo de 2018

¿EL FIN DE ÁNGEL VILLAR?

Carlos de Blas

Las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol (RFEF) están programadas para el 9 de abril y, a falta de poco más de dos semanas, los dos candidatos apuran sus opciones de influir en los votantes, la Asamblea General que el CSD (Consejo Superior de Deportes) no pudo tumbar antes de los comicios. Tanto Juan Luis Larrea, presidente interino y opción continuista, y Luis Rubiales, expresidente de la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles) se encuentran inmersos en una sucesión de tretas, zancadillas y dobles verdades que puede derivar en el fin efectivo de la era de Ángel María Villar después de más de 30 años del vasco en el cargo.

El proceso se encuentra declinado a favor de Rubiales y eso significaría un cambio clave en el fútbol español: sería la primera vez que Villar, inhabilitado por su implicación en la 'operación Soule', perdiese por completo el trono que para él y su entorno ha sido la presidencia de la RFEF. El hecho sería tan trascendental que, ante la posibilidad real de que esto ocurra, el candidato con mejores datos guarda silencio y con ello presiona a un Larrea que trata de sacar pecho, de morir matando.

El hecho de que todos los miembros de la Asamblea puedan avalar a los dos candidatos ha desvirtuado de alguna manera el indicador claro sobre el devenir de la batalla, pero hay tres verdades casi absolutas: que Larrea presentó 70 avales, que Rubiales presentó 57 y que necesitarán 69 votos para ganar (el seleccionador, Julen Lopetegui, se mantendrá neutral junto a dos ayudantes y dejará el censo en 136 personas en lugar de los 139 miembros de la Asamblea).

A partir de ahí, entran en juego los factores propios de una guerra de guerrillas. La realidad es que Rubiales se siente ganador y Larrea barrunta una posible derrota. Tanto es así que ha pensado en abandonar la pelea antes de las elecciones, pero por el momento sigue batiéndose en duelo. La táctica es la de presionar a votantes potenciales y persuadir a los que flirtean con la opción de Rubiales, a la que se desea poner todos los obstáculos posibles.

El primer gremio presionables es de los árbitros, que poseen 11 votos. Victoriano Sánchez Arminio, jefe del sector y del círculo de Villar y Larrea, va a organizar una comida el mismo día de la votación en la que previsiblemente se instará a elegir al candidato continuista. Se trata de una manera extrema de llevar votos a su mochila y que se acompañará de otras.

El posicionamiento en contra del voto secreto que pide Rubiales para proteger a los votantes, la intención de que se juegue el Villarreal-Athletic el día de los comicios para evitar que Óscar de Marcos acuda a votar y la presión de Javier Tebas (cada uno de los 20 equipos de Primera votan, de los cuales muy pocos, en teoría, se decantarán por Rubiales) son algunas de las estrategias que se encuentran en la lista de Larrea.

Mientras tanto, Rubiales se enfrenta a todas estas escaramuzas intentando erigirse en el protector de los votantes que le han brindado su apoyo en los avales. El objetivo número uno del expresidente de la AFE es que las presiones de Larrea no tengan efecto en sus electores. Su entorno maneja el dato de más de 85 votos y pretende fomentar la mayor participación posible, escenario que le favorece al máximo.

Un importante porcentaje de los avales de Larrea no son preocupantes para Rubiales, puesto que se tratan de votantes que han hecho lo mismo con los dos candidatos para sacudirse las presiones y se muestran partidarios de un cambio total en la RFEF. De ahí que, estima su propia candidatura, Larrea no supere los 40 votos. Sería el principio de una nueva etapa en el fútbol español. Una etapa sin vestigio alguno de Ángel María Villar.

viernes, 23 de febrero de 2018

UNA FEDERACIÓN PARA EL FUTURO

Carlos de Blas

Tras una larga incertidumbre, el próximo 9 de abril será el día en que el fútbol español elija al fin un nuevo presidente, tras 29 años de hegemonía de Ángel María Villar. La junta gestora de la Real Federación Española de Fútbol ha confirmado la fecha elegida para unas esperadas elecciones que, sin embargo, aún podrían verse afectadas por el devenir de los acontecimientos.

El ente federativo aún trata de recomponer sus pedazos tras el terremoto que la Operación Soule provocó en julio. Su estallido destapó una trama que condujo a la destitución de Ángel María Villar del cargo de presidente que ocupó sin interrupción desde julio de 1988, acusado de presuntos delitos de administración desleal, apropiación indebida y/o estafa, falsedad documental y corrupción entre particulares. Antes de su cese en diciembre, Villar había sido suspendido de forma cautelar por el CSD y sustituido por el ex tesorero Juan Luis Larrea.

En noviembre, el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) trasladó al Consejo de Estado el recurso extraordinario de revisión que, a su vez, le había hecho llegar el Consejo Superior de Deportes (CSD). Aún a la espera de su decisión, si el Consejo de Estado decidiera que las últimas elecciones a la Asamblea fueron irregulares, Larrea se vería obligado a convocar un proceso electoral completo, es decir, para los 140 miembros de la Asamblea y, sólo después, las elecciones a la presidencia.

Si esto sucediese, la votación definitiva para elegir al nuevo presidente podría retrasarse hasta otoño. No obstante, el veredicto del Consejo de Estado -órgano consultivo del Gobierno que sólo se reúne los jueves- se espera desde hace casi tres meses. A finales de enero, el Consejo pidió retrasar la entrega de su informe para solicitar documentación adicional al CSD.

Candidatos
Como anunció la propia RFEF en su calendario electoral, el plazo para la presentación de las candidaturas se abrió el pasado 19 de febrero y se extenderá hasta el 9 de marzo. Los aspirantes a la presidencia necesitan contar con el aval del 15% de los asambleístas para formalizar su candidatura, lo que supone un total de 21 apoyos.

Pese a todo, en la carrera hacia la presidencia ha habido sorpresas. Emilio García Silvero, director de integridad de la Uefa, parecía destinado a ser el líder de unas instituciones renovadas en el fútbol español. No en vano, era el candidato de consenso que contaba con el apoyo de casi todos, incluso del ex presidente Villar. Sin embargo, esgrimió que no percibe las condiciones necesarias para regenerar la Federación, por lo que tomó la decisión de renunciar.

Por el momento, los únicos candidatos confirmados son Juan Luis Larrea y Luis Rubiales, ex presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), cargo al que renunció en noviembre para aspirar a la presidencia de la RFEF. De hecho, Rubiales presentó en noviembre una moción de censura contra el ex presidente Villar, que fue archivada después de que el TAD destituyese al dirigente a finales del pasado año.

Precisamente, el paso atrás de Silvero ha propiciado que Larrea mantenga sus apoyos y decida presentarse. Además, Larrea solicitó en nombre de la RFEF el acceso al Comité Ejecutivo de la Uefa, con la intención de ocupar la plaza que dejó vacante Villar tras su renuncia. Con un único puesto por cubrir y sólo su candidatura por el momento, parece claro que Larrea será nombrado miembro de este organismo en la reunión del próximo 26 de febrero en Bratislava.

Para entrar en este Comité Ejecutivo es necesario formar parte de una federación nacional y, aunque Larrea tendrá que dimitir antes de presentar su candidatura a las próximas elecciones, los tiempos son favorables para el actual presidente, que podrá apurar el plazo hasta marzo, momento en el que previsiblemente ya será miembro del Comité Ejecutivo de la Uefa.

En cuanto a terceras opciones, una de las más rumoreadas es la de Manuel Llorente, el ex presidente del Valencia. Pese a que no ha confirmado su candidatura, en el pasado Llorente ha dejado caer en varias ocasiones su ambición de presidir la Federación. Entre sus avales, el que fuera presidente valencianista también fue miembro de la Junta Directiva de la RFEF.

El proceso
La elección del presidente de la Federación corresponde a la Asamblea General, que tiene 140 miembros: 20 de ellos son natos -el presidente de la RFEF y los 19 líderes de las Territoriales- y los otros 120 son electos. El 90% de estos representantes proceden del fútbol y el 10% restante del fútbol sala. De esta forma, la Asamblea está compuesta por miembros de los diferentes estamentos del fútbol nacional, con una proporción del 45% para los clubes, 30% para los futbolistas, 10% para los árbitros y 15% para los entrenadores. Al mismo tiempo, el 40% de estas plazas corresponde a clubes, jugadores, árbitros y entrenadores que actúan en el fútbol profesional y el 60% al resto de competiciones.


Este reparto provoca que, por ejemplo, sólo 20 equipos de 1º y 2º división puedan votar en estas elecciones, quedando fuera de la actual Asamblea algunos clubes históricos como Athletic, Real Madrid o Valencia, entre otros. Por el contrario, son 29 los equipos del fútbol no profesional con derecho a voto, entre los que sí figuran el Colindres cántabro o el Rusadir melillense. Del mismo modo, mientras que sólo 13 jugadores profesionales -con Iago Aspas, Pedro León o Miguel Ángel Moyá entre los más renombrados- tienen un puesto en la Asamblea, 19 futbolistas de las categorías no profesionales podrán votar al nuevo presidente de la Federación.

martes, 13 de febrero de 2018

ELECCIONES HISTÓRICAS EN LA FEDERACIÓN

Jaime Trevijano

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por decisión de su junta gestora, ha convocado hoy nuevas elecciones a la presidencia, justo 364 días después de haberlo hecho por última vez para unos comicios que cerró con la reelección de Ángel María Villar el 22 de mayo. En esta ocasión la convocatoria está fijada para el 9 de abril, 12 días antes de la final de Copa del Rey en el Wanda Metropolitano.

Por el momento, Luis Rubiales es el único candidato confirmado ya que Manuel Llorente, expresidente del Valencia CF, está buscando apoyos y Juan Luis Larrea, presidente de la RFEF, debe decidir si desea presentarse deberá abandonar la presidencia de la Gestora.

La convocatoria difiere mucho de la anterior y está forzada por los acontecimientos de los últimos siete meses. Sobre todo, la detención de Villar el 18 de julio y su posterior suspensión y destitución del cargo de presidente en el que llevaba desde julio de 1988. Tras todo ello figura la acusación del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz contra Villar por presuntos delitos de administración desleal, apropiación indebida, estafa, falsedad documental y corrupción entre particulares.

La instrucción de la llamada Operación Soule continúa y la semana pasada declararon ante el juez los presidentes de las territoriales de Murcia y Cantabria como investigados, igual que lo están los responsables de Rioja, Ceuta, Melilla y Valencia. Este martes la Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes (CSD) va a estudiar si adopta algún tipo de medida sobre ellos.

Pero estas nuevas elecciones vuelven a estar rodeadas de nuevo de polémicas y dudas. Ahora porque el nuevo llamamiento a las urnas para elegir presidente puede no tener sentido si el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), con el aval del Consejo de Estado, dicta que lo que hay que hacer es repetir todo el proceso electoral. Es decir, elegir primero a los miembros de la Asamblea -120, más los 19 responsables de territoriales- para que ellos voten luego al presidente y a la Comisión Delegada.


El TAD espera que el Consejo de Estado le avale en este sentido, después de estimar una reclamación del presidente del CSD, José Ramón Lete, cuando se conocieron datos del sumario de la Operación Soule sobre las presuntas actuaciones irregulares de Villar. Lo que diga este órgano consultivo, tras el que el TAD tendrá que fallar en firme, puede influir en otros recursos pendientes de resolución. Entre ellos, el que está en la justicia ordinaria y que fue presentado por Jorge Pérez, exsecretario general federativo, contra la elección de los miembros de la Asamblea por el manejo del voto por correo.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

VILLAR SIGUE EJERCIENDO DE 'CAPO'

Julio Candela

Ángel María Villar se resiste a salir de la Real Federación Española de Fútbol por la puerta de atrás después de 29 años como máximo responsable. El CSD lo suspendió por un año cuando se destapó el caso Soule y el juez Pedraz aún investiga si cobró comisiones por la celebración de partidos de la selección o desvió fondos a empresas vinculadas con la trama, alguna con participación de su hijo, entre otras cuestiones. Pero su sombra en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas aún es alargada, ya que mantiene su cargo como presidente de la Fundación de la RFEF.

Este lunes, Villar recurrió ante el Contencioso Administrativo su suspensión alegando que el CSD no ha castigado de la misma forma a cinco presidentes territoriales (Valencia, Ceuta, Melilla, Rioja y Murcia) relacionados con el caso Soule por falta de información. Y Villar se siente discriminado. A pesar de todo, sigue siendo el presidente (aunque suspendido) porque no ha dimitido y no han pasado seis meses desde su última elección (22 de mayo), cuando se abre el plazo para la presentación de mociones de censura, plazo al que Luis Rubiales (presidente de la AFE) está muy atento.

Villar acude de forma habitual a la Ciudad del Fútbol, tal y como confirman fuentes de la Federación. Y lo cierto es que tiene motivos profesionales para ello, ya que a día de hoy continúa siendo presidente de la Fundación. “Sí, entiendo que sigue siendo el presidente. A mi no me han anunciado lo contrario”, aseguran en los despachos de la Fundación. Y lo corrobora el registro de la Asociación Española de Fundaciones (AEF).

La Fundación se encarga, entre otras muchas cosas, de cobrar 135 euros por el alquiler de cada uno de los cinco campos de la Ciudad del Fútbol; dirigir la Escuela de Fútbol en la que hay matriculados unos 800 niños menores de 13 años que pagan entre 500 y 600 euros; gestionar los campus de verano; y organizar cursos de formación, como el de Gestión Deportiva, con un precio de 2.500 euros y al que acuden unos 50 alumnos. Y todo esto sigue estando bajo el control de Villar.

El motivo de su continuidad al frente de la Fundación es sencillo. Se trata de una “entidad privada sin ánimo de lucro” pese a que pertenece al ámbito estatal. “La administración pública solo supervisa la actuación de las fundaciones a través de los protectorados, que son los órganos competentes, pero no es un cargo público”, aseguran en la AEF. La Fundación de la RFEF está registrada en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Protectorado Único de Fundaciones Estatales).

Pero independientemente de que existan órganos reguladores, para destituir al presidente es necesario el acuerdo entre las personas que forman el patronato de la Fundación. En el caso de la Federación, al presidente Villar le rodea su círculo más cercano. Juan Padrón Morales (vicepresidente) Jorge Pérez Arias (secretario) y Juan Luis Larrea Sarobe (Tesorero), el presidente de la RFEF en funciones. Los dos primeros están imputados en el caso Soule, mientras que el tercero fue llamado a declarar. Ellos son quien tienen la potestad de moverle la silla, pero nada indica que vayan a hacerlo.

Según la AEF, el presidente y el patronato también pueden "cesar en el ejercicio de sus funciones por inhabilitación o incompatibilidad; [...]; falta de diligencia en el ejercicio de sus atribuciones declarada en resolución judicial”. Algo que no ha ocurrido en la Fundacion de la RFEF hasta la fecha.

Puestos en contacto con el CSD, interpretan que "el presidente de la Fundación es el de la RFEF, por estatutos. Por lo tanto al estar suspendido de la RFEF también lo está de la Fundación". Sin embargo, juristas legales expertos en derecho deportivo niegan esta versión. Tal y como reza el artículo 21 de los estatutos  aprobados en 2016 por unanimidad, la Fundación no forma parte de los organismos de la RFEF, por lo que Villar no fue suspendido de forma automática del cargo que ostenta desde 2004.

La Fundación es un órgano importante dentro de la Federación desde que fuera creada en 2004 “para promover los principales valores así como para desarrollar los fines de carácter deportivo y solidarios", tal y como detallan en la web. Así, es el organismo que gestiona los ingresos que recibe la RFEF por "actividades deportivas nacionales e internacionales (campus-escuela), por formación o actividad social y de cooperación".

Pero lo más importante es que la Fundación nació “con fines, claros y diferenciados”, entre ellos, “gestionar y explotar la Ciudad del Fútbol”. Es decir, que las instalaciones donde entrena y se aloja la selección española durante las concentraciones las explota económicamente la fundación que preside Ángel María Villar.

“Nos encargamos de todo lo que conlleva el mantenimiento, conservación y cualquier tipo de medida que suponga mantener la Ciudad el Fútbol de Las Rozas, tanto el campo como las instalaciones”, aseguran desde la Fundación.

En el auto del juez de Pedraz aparece en varias ocasiones el nombre de la Fundación, ya que Villar "creó un entramado que ha permitido la desviación de fondos (tanto públicos como privados) de dichas asociaciones (Fundación, RFEF y MUPRESFE) a sociedades vinculadas, estableciendo asimismo un clientelismo tanto en la contratación del personal".

Según el auto, Jorge Pérez "en el período 2013-2016, datos de la AEAT, ha sido perceptor de retribuciones dinerarias, de la RFEF y su fundación, por valor total de 106.010,66 €". Además, el hijo de Vicente Bernard Vico (Estudio 2000), "recibió 106.010,66€" por "la amistad que une a Juan Padrón y a su padre" y pasó a ser "el único monitor de la escuela de fútbol de la Fundación de la RFEF que ha entrado fijo, pese a ser el último o uno de los últimos que ha entrado en la misma".

 Y la Fundación también aparece en irregularidades cometidas en el 'caso Haití', en un proyecto de tecnificación internacional, otro de capacitación para gestores en América y un cuarto para escuela de fútbol en África e Iberoamérica.

El CSD subvencionó en 2010 estos proyectos con 1,2 millones de euros a través de la Fundación, pero estas cantidades no llegaron a sus destinos y la RFEF no pudo justificarlo. En 2012 el órgano gubernamental pidió a la Federación las facturas y en 2016 inició expediente de reintegro. A principios de este año 2017, la RFEF devolvió la cantidad reclamada junto a los intereses.


Poco más datos hay sobre la Fundación de la RFEF, ya que Villar y los suyos rechazan desde 2012 todas las ayudas públicas y subvenciones para no someterse a las exigencias de la Ley de Transparencia y no presentan las cuentas anuales.

miércoles, 2 de agosto de 2017

VILLAR EN LA CALLE

Julio Candela

Ángel María Villar y su hijo abandonaron la prisión de Soto del Real este martes tras pagar los 300.000 y los 150.000 euros de fianza que les había impuesto respectivamente el juez Santiago Pedraz para dejarles en libertad. El presidente de la Federación Española de Fútbol, inhabilitado por el CSD, entró en la cárcel el pasado 20 de julio en el marco de la Operación Soule, en la que se encuentra investigado por administración desleal, apropiación indebida y/o estafa, falsedad documental y corrupción entre particulares, y la dejó a las 19:00 horas de este martes.

El máximo mandatario del fútbol español, que se encuentra inhabilitado actualmente por el CSD (Consejo Superior de Deportes), podrá luchar a partir de ahora por recuperar su puesto. De momento, no ha dimitido, a pesar de que gente próxima a él le ha pedido que lo haga, según Onda Cero. Su suspensión, a día de hoy, lo es “de forma cautelar y provisional por un período revisable de un año (…) y puede ser reconsiderada en función de cómo se vayan produciendo los acontecimientos”, según reza el comunicado emitido por el organismo el pasado 25 de julio. Es decir, su inhabilitación está sujeta a la interpretación -y, obviamente, a su inocencia-, del CSD. Ahora, en libertad bajo fianza, Ángel María Villar puede luchar por reducir esa suspensión y volver a la Federación.

Santiago Pedraz estima que tanto el presidente de la Federación Española de Fútbol como su hijo Gorka “difícilmente pueden obstaculizar la instrucción de la causa” y que su situación puede ser modificada -es decir, pueden estar en libertad- tras las diligencias practicadas y las medidas cautelares decretadas (embargos y bloqueos de cuentas). Y lo mismo ocurre con Juan Padrón, vicepresidente de la Federación, que todavía no ha salido de prisión, pero podría hacerlo en las próximas horas. El juez, eso sí, les obliga a comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a sus domicilios, a entregar el pasaporte y a estar localizables vía telefónica en cualquier momento para ponerse a disposición del juzgado.

A su salida de Soto del Real, Villar habló ante los medios de comunicación y dio las gracias a todos los que le han defendido pública y privadamente. Además de “a los presos del módulo 1, por el cariño y afecto que han tenido con nosotros. Les deseo que tengan suerte en sus litigios y espero verles en la calle”, confesó el máximo mandatario del fútbol español.

No hubo más palabras. Ángel María Villar salió junto a su hijo de Soto del Real y ahora su situación queda en manos de la justicia. El presidente fue detenido el pasado 18 de julio y conducido a prisión dos días después, junto a su hijo y Juan Padrón, por existir “bastantes motivos para creerlos responsables de los delitos” mencionados anteriormente.

En el caso de Villar, presuntamente, desde 2009, el juez estima que usó varias sociedades para el desvío de dinero y estableció un “clientelismo tanto en la contratación del personal, que recae fundamentalmente en familiares, como en la presunta adjudicación arbitraria de contratos de suministro y prestación de servicios a empresas vinculadas, bien directamente o bien a través de familiares”. Asimismo, podría haber concedido “beneficios a algunos de los presidentes de las federaciones territoriales en cuyo ámbito no tenía el apoyo asegurado”. Todo para obtener “la mayoría necesaria” para ser reelegido como presidente.


En el caso de su hijo, su empresa, Sports Advisers, podría haberse beneficiado del favor de su padre. Y, en cuanto a Juan Padrón, la entidad Estudio 2000 SL también se podría haber visto favorecida como proveedora de determinado material de servicios de la RFEF (Real Federación Española de Fútbol).

domingo, 23 de julio de 2017

VACÍO DE PODER

Jaime Trevijano

Tras la detención el pasado martes del presidente de la Real Federación Española de fútbol, Ángel María Villar, junto a su hijo Gorka Villar y Juan Padrón y Ramón Hernández, el futuro de la entidad queda entre sombras para el futuro más inmediato.

Villar fue reelegido como presidente de la RFEF por octava vez el pasado mayo tras ser el único candidato que se presentaba. Este mes se iba a ratificar su cargo y el de su nueva junta directiva en una Asamblea General que ha sido finalmente aplazada hasta el próximo miércoles, 26 de julio.

Con Villar en prisión incondicional, y sin que se haya producido amago por su parte de presentar la dimisión, la Asamblea tiene la misión de ratificar la nueva junta directiva, decisión que vendrá tomada de las reuniones del día anterior de la junta y la comisión delegada.

Sin embargo, el Consejo Superior de Deportes ha solicitado al Tribunal Administrativo del Deporte expedientar a todos los directivos afectados por el auto, dándole luz verde para inhabilitar a los mismos. En caso de que el TAD admita la petición del CSD, éste entraría de oficio para nombrar una comisión gestora encargada de convocar unas nuevas elecciones y llevar los asuntos ordinarios hasta que se lleven a cabo.

Esta comisión gestora saldría de los 140 miembros de la Asamblea, elegidos durante el último proceso electoral. De la misma manera, serían esos 140 miembros los que elegirían a un nuevo presidente en esos futuribles comicios.

En el entretanto, los nombres de Marcelino Maté, presidente de la Federación de Castilla y León, y Luis Rubiales, presidente del sindicato de futbolistas (AFE), han sido los primeros en salir como posibles candidatos. Pero también las federaciones menos proclives a Villar –Aragón, Andalucía y Galicia- han mostrado su desacuerdo con la Asamblea, cuya formación está recurrida en los tribunales de lo contencioso-administrativo por posibles irregularidades en el proceso tras la denuncia de Jorge Pérez, último candidato que intentó enfrentarse a Villar y que se retiró tras impugnar las elecciones.


Según confirmó la RFEF, la junta directiva está citada para el martes 25 a las 18.00 horas; la comisión delegada para ese mismo día a las 20.00 horas y la asamblea para el día siguiente, miércoles 26 a las 11.30 horas.

miércoles, 19 de julio de 2017

UNA DETENCIÓN MÁS QUE ESPERADA

Aránzazu Gálvez

Junto con Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, la Guardia Civil detuvo en el día de ayer a uno de sus hijos, al vicepresidente económico de la Federación y a dos altos cargos de la Federación Tinerfeña de Fútbol. Y es que, tal y como ha informado la Benemérita en un comunicado de prensa publicado en su página web, si bien el caso se encuentra todavía bajo secreto de sumario, a los detenidos se les acusa de haber cometido presuntamente los delitos de "administración desleal, apropiación indebida, corrupción entre particulares y falsedad documental".

En el marco de esta operación Soule, cuya investigación comenzó en 2016 a raíz de la denuncia presentada a estos efectos por el Consejo Superior de Deportes (CSD), la Guardia Civil ha realizado varios registros en las sedes de las organizaciones implicadas (incluyendo la madrileña de Las Rozas), así como en los domicilios privados de los acusados y en las empresas asociadas a los mismos. A grandes rasgos, lo que se investiga es si Ángel María Villar se habría servido de la celebración de partidos amistosos de la selección española de cara a lucrarse irregularmente mediante la adjudicación de servicios a las empresas de su hijo Gorka. Al resto de los detenidos se les acusa más bien del desvío de fondos de la RFEF hacia sus propias empresas.

Cabe destacar que el bilbaíno Ángel María Villar es presidente de la RFEF desde 1988 (también ha ocupado otros cargos relevantes en el mundo del fútbol, siendo en la actualidad vicepresidente de la FIFA), y que no es la primera vez que su gestión se encuentra bajo el foco de la Justicia. Y es que también tiene abiertas otras dos causas más, así como no pocas personas relacionas con la organización ya habían afirmado en su día que durante su gestión se han cometido múltiples irregularidades. Mientras que en la primera causa pendiente de resolución se le acusa de trato de favor a ciertos clubes de fútbol (a los que habría subvencionado irregularmente de cara a evitar su desaparición), la segunda es mucho más grave, ya que presuntamente desvió fondos de la RFEF destinados a la ayuda humanitaria en Haití.


Por su parte, desde el CSD se ha comunicado que este organismo, dependiente del Ministerio de Cultura y Deportes liderado por Ínigo Méndez de Vigo, ya había presentado a la Fiscalía las convenientes denuncias en su momento, así como ha declarado que el fútbol no "se escapa del control de la justicia". Por otra parte, la RFEF, que no ha querido hacer declaraciones al respecto, ha aplazado las reuniones previstas para los próximos días, en las que, entre otras cuestiones, se iba a decidir el calendario de la liga española de fútbol.

viernes, 30 de diciembre de 2016

EL TRONO EN DISPUTA

El imperio Villar en la Real Federación Española de Fútbol puede ser puesto en jaque por la candidatura de su antiguo Secretario

Antonio Blanca

Por vez primera, Ángel María Villar va a tener que luchar para ser reelegido presidente de la Federación Española de Fútbol. Jorge Pérez, exsecretario general de la casa, se ha convertido en adversario importante. De momento, ha logrado el número suficiente de votos para que haya asamblea extraordinaria en que se discuta punto tan importante como la distribución de los dineros que proporciona la Copa del Rey de la que es dueña la Federación. Pérez tiene en su proyecto presidencial repartir los beneficios entre clubes de Segunda B y Tercera. Quiere hacer partícipes de los beneficios de la competición a todos los estamentos que participan en ella.

Jorge Pérez ha tenido la habilidad de encontrar un asunto que es bien acogido por la generalidad de los clubes de las citadas categorías. De acuerdo con su propuesta, de los 14 millones de euros a repartir, cada club de Segunda B recibiría 85.000 euros y cada uno de Tercera, 33.000. Esta medida, que ya cuenta con el número suficiente de votos para convocar la asamblea extraordinaria, puede ser el primer golpe de efecto de la candidatura de Jorge Pérez.

Villar ha vivido con cierta tranquilidad durante más de veinte años y con el relevo de Miguel Cardenal, Secretario de Estado para el Deporte, por José Ramón Lete, se sintió personalmente beneficiado. Supuso que con el nuevo Secretario de Estado iba a tener mejor conexión. Sus cantos alegres, manifestados en la revista que edita la propia Federación, tal vez comiencen a ser menos divertidos y no sólo por la convocatoria de la Asamblea Extraordinaria.

El Gobierno de Felipe González instituyó lo que se conoció como la “Ley Porta”, que recortaba los mandatos de los dirigentes federativos a dos legislaturas. Tenía la posibilidad adicional de que, tras un mandato de descanso, el relevado podía presentar de nuevo su candidatura. Lete ya ha anunciado, en público, ante gentes del deporte, que en su programa existe la idea de volver a limitar los mandatos. Villar ya ha superado cualquier medida que dicte el Gobierno.

jueves, 8 de septiembre de 2016

VILLAR PINCHA SU GLOBO EUROPEO

El actual presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hizo público ayer miércoles su decisión de no postularse a la presidencia del máximo organismo futbolístico europeo

Antonio Blanca

Ángel María Villar ha reculado, para decepción del fútbol español, en su intención de abandonar España para macharse a presidir la UEFA. La intención inicial del bilbaíno de preparar una huida hacia adelante se ha dado de bruces con un obstáculo insalvable, la falta de apoyos en el fútbol continental, en el que ha ocupado su presidencia de forma interina, tras la destitución de un Michel Platini salpicado por un escándalo de corrupción.

Villar se ha encontrado con más portazos de los esperados y con la negativa de muchas federaciones potentes a apoyar su candidatura, ya que se le relaciona con Blatter y la oscura política que ha gobernado el fútbol mundial en los últimos años. El favorito para convertirse en presidente de la UEFA es el esloveno Aleksander Ceferin, quien se ha referido a Villar con palabras que no le dejan en buen lugar: "La gente quiere más transparencia. La gente está harta de los viejos métodos. La gente quiere otras formas de hacer las cosas, nuevas ideas. Ya basta".

Ante tal escenario, Villar ha decidido replegar líneas y regresar a España a defender el fuerte, la RFEF o el “cortijo”, que preside desde hace 28 años. "Son abundantes las voces de los representantes del fútbol español que me han hecho sentir y me han solicitado que continúe trabajando por el fútbol de mi país presentando en los próximos meses nuevamente mi candidatura a presidente de la RFEF, a la cual he dedicado la mayor parte de mi vida como directivo", ha advertido Villar para justificar su intención de volver a presentarse a la presidencia de la RFEF. Entrañable y cándida causa.

Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, ha sido el primero en comentar esta decisión de Villar: "Lo llevo diciendo desde hace 10 meses. Tenía menos posibilidades que mi hijo de 5 años. Ángel (Villar) está muy desvinculado de lo que está pasando en el mundo del fútbol. Cuando se ha ido a dar cuenta contaba con muy pocos apoyos y no ha tenido más remedio que dejarlo. Todos los que viajamos un poco sabíamos que no contaba para nadie".

La numerosa oposición al presidente de la RFEF tiene claro que el bilbaíno se presenta "para ganar tiempo. Confía en ganar y disponer de otro mandato para barrer debajo de las alfombras antes de salir de la Federación". Lo cierto es que el dirigente futbolístico sigue sin hacer públicas las cuentas de su Federación escudándose en su negativa para recibir subvenciones públicas, lo que le permite mantener en secreto los números de su gestión. Mientras esto ocurre, la oposición está alineada en torno a la figura de Jorge Pérez, uno de los colaboradores más estrechos de Villar, que hace meses que hizo pública su intención de disputarle la presidencia a su jefe. Perdida Europa, Villar defenderá España.