lunes, 18 de junio de 2012
RONALDO ENTRÓ EN ESCENA
jueves, 14 de junio de 2012
"PICHICHI" MARIO GÓMEZ
lunes, 12 de julio de 2010
EL MUNDO SE RINDE A ESPAÑA
España se proclamó campeona del mundo, por vez primera en su historia, después de derrotar, por 1-0, a Holanda en la final, disputada en el Soccer City de Johannesburgo (Sudáfrica), con un gol del centrocampista Andrés Iniesta, en el minuto 116, a sólo cuatro del final de la prórroga.
España, que hasta Sudáfrica 2010 había sido cuarta en Brasil'50 como mejor resultado, ganó su primer título de la Copa del Mundo en su primera final, mientras que una rácaba y brusca Holanda volvió a repetir el subcampeonato de 1974 y 1978.
La 'roja' se convirtió en la octava campeona del mundo con otro gol, el de Iniesta, que pasará a engrosar el panteón de los goles históricos y cerró el círculo que empezó a trazar hace dos años, con aquel gol de Fernando Torres y la conquista de la Eurocopa en la final contra Alemania en Viena.
Del Bosque repitió el mismo once que contra Alemania en las semifinales, con el canario Pedro entre líneas en lugar de un referente en ataque como Fernando Torres. Pero la fórmula sólo resultó un éxito durante el primer cuarto de hora, en el que España se adueñó del balón como acostumbra.
En ese tiempo, Sergio Ramos hizo de su flanco derecho una autopista por la que creó todo el peligro. Suyo fue un disparo, en el minuto 11, que pudo adelantar a la 'roja' pocos minutos después de que, el mismo Ramos, intentara emular a Puyol con un cabezazo en un saque de falta de Xavi que despejó con apuros Stekelenburg.
España presionaba la salida de balón y ahogaba a un sucedáneo de la 'Naranja Mecánica', que sólo construía su fútbol con balones largos lanzados por su portero y alguna acción individual de Robben, tratando de frenar el ímpetu inicial de la campeona de Europa, que se fue diluyendo con el paso de los minutos.
A base de faltas, Holanda desquició al grupo de Del Bosque, que ya no encontraba a Pedrito y en el que Villa era una isla a la que no llegaba ningún balón. Además, el árbitro inglés Howard Webb, el del infausto recuerdo de la derrota ante Suiza, no utilizó la misma vara de medir y castigó a España casi con las mismas tarjetas -Puyol y Ramos, por España, y Van Bommel, De Jong y Van Persie- que el juego brusco de los tulipanes.
Incluso, el conjunto de Van Marwijk dispuso de sus opciones para haberse ido al descanso por delante en el marcador, en una falta lejana del centrocampista del Inter de Milán Wesley Sneijder y en un chut ajustado al palo que desvió Íker Casillas con muchos problemas a córner.
El guión fue un calco en el arranque de la segunda parte. España puso el fútbol y Holanda, las faltas y el juego brusco. A un testarazo de Puyol no llegó por milímetros Capdevila en otro saque de esquina, una jugada a la que la 'roja' ha sacado mucho rendimiento en este campeonato.
Del Bosque buscó en Navas la profundidad que, en esta ocasión, no pudo crear con el talismán Pedrito, y el cambio surtió el efecto deseado, pues España volvió a recuperar parte de sus sensaciones de control y buen toque.
En cambio, la mejor ocasión la tuvo Robben, en el minuto 62, tras una asistencia de Sneijder, en la que Casillas le aguntó el pulso hasta el último segundo y abortó con la pierna el posible gol holandés.
La réplica se la dio España poco después, cuando Villa, en el minuto 69, no pudo convertirse en la 'Bota de Oro' del Mundial, al ver cómo Heitinga sacaba casi en la línea de gol su disparo después de una gran acción personal de Navas. Sergio Ramos, en el 77, tuvo también el 1-0 en otro remate en el área pequeña en el enésimo saque de esquina en el que España creaba peligro, pero su cabezazo se fue por encima del larguero.
Holanda sólo fiaba su suerte a los balonazos a Robben, quien volvió a poner el corazón de los 46 millones de españoles en un puño en una jugada en la que Puyol se jugó la expulsión y Casillas adivinó, de nuevo, la intención del extremo del Bayern de Múnich antes de alcanzarse la prórroga.
En el tiempo extra España siguió acumulando méritos para llevarse el trofeo dorado con dos ocasiones de Cesc y otra de Navas, antes de que Iniesta, con un tiro cruzado que se quedará grabado en la retina de todos los españoles para siempre, hiciera justicia con casi un siglo de historia y 700 futbolistas, muchos de ellos de ensueño.
'Dani Jarque, siempre con nosotros', rezaba la camiseta interior de Iniesta, que, como hizo Mohamed Alí tras vencer a Sony Liston en el Mundial de los pesos pesados en 1964, pudo gritar aquello 'Soy el rey del mundo, el más grande, he conquistado el mundo'.
domingo, 11 de julio de 2010
CITADOS CON LA HISTORIA
La selección española de fútbol afronta este domingo el partido más importante en sus noventa años de historia, la final del Mundial de Sudáfrica que afronta como favorita por su vigente trono europeo, por la incuestionable calidad de sus jugadores, por su estilo de toque mundialmente alabado y por el empuje de más de 46 millones de españoles que sueñan con el único gran triunfo deportivo que aún se le resiste al país.
Zamora, Samitier o Pichichi son jugadores ilustres que inauguraron un camino, el de la selección española que debutó en 1920 con un triunfo sobre Dinamarca (0-1) en Bruselas gracias a un gol de Patricio. Casi un siglo después, Casillas, Xavi o Villa aspiran a honrar a estos pioneros y a los más de 700 futbolistas que han vestido la camiseta española con el objetivo de tocar una gloria que nunca estuvo tan cerca como ahora.
Una vez vencida la maldición de cuartos y superado el estereotipo de la furia, el juego de toque y combinación que comanda Xavi en el centro del campo ya sirvió para conquistar la pasada Eurocopa con autoridad y puede guiar al trono mundial apenas dos años más tarde. Sería la culminación de un ciclo ganador histórico.
Superadas las dudas que sembró la derrota inicial ante Suiza (1-0), la 'Roja' realizó un ejercicio de supervivencia frente a Honduras (2-0) y Chile (2-1) antes de afrontar cotas mayores en las eliminatorias, donde sumó tres triunfos por un gol a cero ante Portugal, Paraguay y Alemania.
Agarrada a la eficacia de David Villa (cinco tantos) y al cerrojo de Casillas, la selección superó todos los escollos y se elevó en semifinales mostrando al fin ese juego completo y veloz que le hizo plantarse en Sudáfrica como principal aspirante al título. Superar con claridad a Alemania, que había sido un rodillo frente a ingleses y argentinos, generó la chispa que ha encendido definitivamente a España.
Para disputar la final, Del Bosque cuenta con diez piezas innegociables y una única duda en punta de ataque. Puyol, héroe de semifinales, y Piqué formarán la pareja de centrales con Ramos por la derecha y Capdevila por la izquierda. La defensa contará con el auxilio impagable de Busquets, un seguro de vida que no ha dejado de crecer desde las críticas que recibió tras el choque contra Suiza.
La autoridad y los desplazamientos largos de Xabi Alonso aseguran las espaldas de Xavi e Iniesta, con plena libertad para mover la pelota hasta provocar mareos en el rival. Por delante, Villa, máximo goleador del Mundial junto con Sneijder, formará pareja con Pedro o Fernando Torres. La velocidad del canario o la experiencia en grandes partidos del madrileño es la única disyuntiva del seleccionador. Cualquier otro cambio en un once inicial histórico sería una sorpresa.
Elija lo que elija, Del Bosque cuenta con sus 23 hombres disponibles al igual que su colega Bert van Marwijk, por lo que ninguna lesión ni sanción empañará la gran final. El técnico holandés recupera a su lateral derecho Gregory van der Wiel y al mediocentro Nigel de Jong, sancionados en la semifinal contra Uruguay.
De esta forma, Holanda, cuyo mayor conquista en el Mundial fue eliminar en cuartos a la pentacamepona Brasil, alineará su mejor once, iniciado en la portería por Stekelenburg, que ha mostrado un gran nivel en Sudáfrica. Seguridad con Heitinga y Mathijsen en el eje y capacidad de sorpresa con Van Bronckhorst en la banda izquierda. El capitán, autor de un golazo contra la selección uruguaya, colgará las botas tras la final.
Por delante, De Jong y Van Bommel aseguran fuerza y lucha formando un muro para las incursiones de los menudos creadores españoles. Los dos mediocentros otorgan plena libertad a Wesley Sneijder, que aspira a completar una temporada mágica tras su triplete con el Inter de Milan. El ex madridista es un todoterreno y el alma del equipo gracias a su envidiable estado de forma.
Las bandas en tareas ofensivas son tarea de Kuyt y Robben. El futbolistas del Liverpool destaca por su incansable hiperactividad, mientras que el extremo del Bayern se presenta como la mayor amenaza para la zaga española. Olvidadas las lesiones, ha recuperado su nivel de antaño y Capdevila deberá esmerarse para anular su fútbol incisivo y vertical.
Como único delantero centro figura Roben Van Persie, punta de lanza de un equipo que aspira a vengar a la 'Naranja Mecánica' de Johan Cruyff, subcampeona en 1974 y 1978 tras sucumbir frente a Alemania y Argentina. Holanda quiere que a la tercera vaya la vencida en un duelo que coronará a un ganador inédito, al octavo campeón mundial de la historia del fútbol.
miércoles, 7 de julio de 2010
LA NARANJA MECANICA 32 AÑOS DESPUES
Holanda se convirtió en la primera finalista del Mundial de fútbol de Sudáfrica, tras acabar (2-3) con los sueños de Uruguay, gracias a la mayor calidad individual de sus jugadores, especialmente Robben y Sneijder, y se cuela por tercera vez en su historia en una final, tras las disputadas en 1974 y 1978.
De esta forma, la 'naranja mecánica' buscará el próximo domingo 11 de julio su primera Copa del Mundo contra el vencedor del Alemania-España de este miércoles en Durban y asegura que el título viajará a Europa después de un inicio de campeonato en el que dominaron los equipos sudamericanos.
Y ellos a pesar de que en los primeros minutos, los dos conjuntos dieron muestra del nerviosismo lógico de las grandes citas, aunque a medida que pasaba el tiempo, empezaron a desplegar su cartas sobre el terreno de juego. Mientras que los charrúas hacían una presión incansable en el medio campo, la 'oranje' intentaba jugar el balón.
En una de esas jugadas, Robben desbordó por la banda derecha y propició la primera ocasión de peligro, aunque Kuyt no acertó a rematar entre los tres palos un balón que le llegó al pie tras un mal despeje de Muslera. No fue el único error que cometieron los pupilos de Tabárez dentro del área, ya que la defensa se mostró muy insegura durante los primeros compases. Otro mal despeje permitió a Sneijder intentarlo desde fuera del área.
El jugador del Inter de Milán no tuvo suerte aunque no le ocurrió lo mismo a Van Bronckhorst, que consiguió abrir el marcador con uno de los mejores goles del Mundial. El capitán de Holanda cogió el balón y lanzó un disparo, desde más de 30 metros, que se coló por la escuadra de la portería uruguaya. El tanto holandés vino acompañado de los momentos de más dominio de los europeos, mientras que los uruguayos intentaban recuperarse del 'mazazo'.
Los jugadores de Tabárez empezaron a reaccionar y 'asfixiaron' aún más a sus rivales, aunque sin demasiada fortuna. Los sudamericanos robaban balones, pero eran incapaces de crear ocasiones de peligro, hasta que finalmente la garra y el empuje de la 'celeste' tuvo su recompensa.
Forlán, que no había aparecido demasiado en el encuentro, agarró el esférico y lanzó un zurdazo, que, tras realizar un 'extraño', se coló en la portería defendida por Stekelenburg, que no estuvo acertado. El jugador del Atlético de Madrid volvía a hacer soñar a los charrúas, que se fueron al descanso con tablas en el marcador.
Tras la reanudación, sudamericanos y europeos salieron a por todas desde el principio. Holanda tenía más la pelota, pero Uruguay también gozaba de sus oportunidades. A pesar de que tanto uno como otros se mostraron mucho más agresivos en ataque, el partido decayó en calidad.
La primera ocasión clara vino de un lanzamiento de falta que Forlán colocó muy bien cerca del palo derecho, pero en esta ocasión el portero holandés no se equivocó y despejó sin problemas. Poco después fue el guardameta uruguayo el que se lució tras un tiro perfecto de Van der Vaart, que había salido en el descanso.
Cuando la 'naranja mecánica' aún se lamentaba de la oportunidad perdida apareció Sneijder para 'coronarse', una vez más, como el héroe de su selección. El jugador del Inter de Milán colocó el 'jabulani' en las mallas de la meta charrúa que colocaba a su selección a un paso de la esperada final.
Pero no fue Sneijder el que sentenció el partido sino Robben, tres minutos después. El extremo del Bayern Munich, que no había hecho nada en el encuentro, definió con un testarazo perfecto un pase de Kuyt. Ante la situación, Tabárez apostó todo y saco al 'Loco' Abreu, artífice de la clasificación de su equipo para semifinales, por Álvaro Pereira, aunque minutos más tardes retiró a Diego Forlán.
Los cambios beneficiaron aún más a Holanda, que estuvo a punto, en numerosas ocasiones, de aumentar el resultado pero no lo consiguieron y acabaron sufriendo. El 'mono' Pereira metió el miedo en el cuerpo al equipo de Bert Van Marwijk cuando a dos minutos para el final recortó diferencias. Finalmente los holandeses certificaron por tercera vez en su historia su presencia en una final del Mundial, a la que además llegan invictos.