miércoles, 2 de julio de 2014
BÉLGICA SIGUE SIENDO LA SELECCIÓN MÁS 'HIPSTER' DEL MUNDIAL
domingo, 27 de junio de 2010
ÁFRICA SIGUE VIVA
La selección de Ghana hizo historia tras deshacerse en la prórroga (1-2) de Estados Unidos, por lo que se medirá en lo cuartos de final del Mundial de Sudáfrica a Uruguay, tras dejar en la cuneta al conjunto americano, que sucumbió en el tiempo extra debido a un gol de Gyan.
El tanto del ariete ghanés, unas de las revelaciones de la cita mundialista, abortó el orgullo norteamericano, que igualó el tanto inicial por medio de su mejor jugador, Landon Donovan, que transformó un penalti mediado la segunda parte. Sin embargo, Ghana, único superviviente del continente negro, consiguió sobreponerse y sellar el triunfo.
Y es que es de justicia futbolística que en el primer Mundial celebrado en suelo africano, una selección del continente esté entre los ocho mejores. Ésta será Ghana, sin duda la que mejor cara a mostrado durante la fase de grupos y la que más se merece su lugar entre los mejores. Los de Milovan Rajevac igualan la mejor actuación de una selección africana en un Mundial, tras Camerún en 1990 y Senegal en 2002, que también alcanzaron los cuartos.
A los de Bradley sólo se les puede reprochar su desidia durante el primer acto. Después de lograr una clasificación milagrosa en el último minuto del tercer partido ante Argelia, lo americanos salieron al césped del Royal Bafokeng sin tensión, como si ya estuviera todo hecho.
Sin embargo, enfrente se encontraron a un conjunto aguerrido, crecido en el escenario perfecto. El monólogo empezó pronto. En el minuto seis, Boateng batió por bajo a Howard y mandó un aviso, iban en serio. Lejos de amilanarse y encerrarse por la ventaja en el marcador, Ghana siguió mandando.
El dominio durante el primer acto fue total, sólo salpicado por una gran ocasión de los 'yankees', que Kingson, estelar durante todo el choque, abortó. Antes del descanso, su homólogo en el marco rival también evitó el segundo, y mando a los suyos a los vestuarios con la sensación de que el marcador era la mejor noticia.
Tras la reanudación, Estados Unidos salió con la firme idea de lavar su imagen, nada acorde con la que éste equipo puede dar. Y es que en un país donde el fútbol americano, el béisbol y el baloncesto los son todo, esta generación de futbolistas ha conseguido llamar la atención en las fronteras de la primera potencia mundial.
Tras su buena Copa Confederaciones (eliminaron a España y plantaron cara a Brasil en la final de la competición) su papel de posible revelación le ha pasado factura, le ha pesado. A pesar de ampararse en un sideral Donovan, este conjunto puede más de sí, aunque no cesó en su empeño de poner las tablas durante la segunda mitad.
Un carrusel de ocasiones ser cernió sobre la meta del portero ghanés, impecable durante todo el choque. Pero cuando se llevaba una hora de partido, una gran jugada individual de Dempsey acabó con el del Fulham derribado en el área. El árbitro señaló la pena máxima y Donovan no perdonó.
Lejos de espolearles, el tanto volvió a sentar como un somnífero en el estado anímico americano. Como el guerrero que equilibra una batalla y no hace más por derrotar definitivamente a su enemigo. Así, y con los dos equipos firmando la prórroga, se llegó al inevitable tiempo extra, donde apareció Gyan.
El delantero del Rennes es un especialista en aprovechar la mínima ocasión y convertirla en oro. Tras marcar dos penaltis ante Serbia y Australia, Gyan convirtió un pelotazo de su defensa en el milagro, en la confirmación de que el fútbol africano sigue creciendo, en esperanza.
No hubo tiempo para más y las baldías acometidas de los de Bradley fueron saldadas con suficiencia por la defensa ghanesa, incapaz de dejar escapar este sueño. Por primera vez en su historia están en cuartos de final. Ahora les espera la Forlán de Uruguay, que será una dura roca en la lucha por las semifinales.
domingo, 13 de junio de 2010
TABLAS ALIADAS
La selección de Inglaterra no pudo pasar del empate (1-1) ante Estados Unidos en un partido igualado con ocasiones y que se pudo llevar cualquiera de los dos equipos, aunque este empate abre un cúmulo de dudas entorno a los de Fabio Capello, que no consiguen despegarse en su grupo a la espera de lo que ocurra mañana en el Argelia-Eslovenia.
Nada más arrancar el encuentro Inglaterra sorprendía a Estados Unidos con un gol que ponía el encuentro en franquicia para los británicos. El tanto nació en las botas de Rooney que combinó con Heskey en la frontal y el jugador del Aston Villa cedió para que Gerrard, libre de marca dentro del área 'fusilara' al guardameta americano Tim Howard.
Los minutos siguientes al gol estuvieron marcados por el escaso fútbol y por el protagonismo del juego aéreo. En esta fase del encuentro la selección norteamericana intentó reaccionar a través de las jugadas a balón parado y de los centros al área. En una de estas jugadas Altidore rozó el gol con un buen remate de cabeza que salió cerca de la puerta de Green.
Sin embargo las mejores ocasiones fueron para Inglaterra que pudo ampliar su ventaja merced a dos internadas por banda de Lennon y Heskey, cuyos pases no encontraron rematador cuando el gol ya se cantaba en las gradas.
Los siguientes minutos transcurrieron sin un dominador claro, con poco fútbol y ninguna ocasión hasta que en el minuto 38 Donovan, con un buen disparo desde la frontal que se marchó fuera por poco, avisó de las intenciones de su equipo.
Dos minutos después estas intenciones se consumaban con el tanto del empate. Disparo flojísimo desde la frontal que incomprensiblemente Green no consigue atajar y que termina colándose en las mallas inglesas.
Tras la reanudación los de Fabio Capello salieron al césped con la intención de mandar en el partido. Inglaterra adelantó sus líneas y aplicó una férrea presión que encerró a los americanos en los primeros compases de la segunda mitad.
Este planteamiento dio frutos pronto ya a los diez minutos de la reanudación Heskey se plantaba sólo ante Howard y disparaba al cuerpo del meta estadounidense desperdiciando una clarísima ocasión.
Diez minutos después Estados Unidos contestaba con otra clarísima ocasión. Gran galopada de Altidore que encaraba a Green pero su disparo impactó en el cuerpo del arquero inglés y mas tarde en el palo. Sin duda esta fue la mejor ocasión del partido para los pupilos de Bob Bradley.
Tras los primeros quince minutos de la segunda mitad, el conjunto británico descendió en intensidad y los siguientes minutos fueron de dominio alterno y sin grandes ocasiones.
Fue en el último tercio de encuentro cuando los ingleses buscaron de formas más clara el triunfo encerrando a Estados Unidos en su área. En esos minutos tuvo Inglaterra buenas opciones de marcar en las botas de Rooney y Wright Phillpis, que desperdiciaron dos buenos disparos dentro del área que Howard se encargó de despejar.
La impotencia del combinado inglés dio alas a los norteamericanos que en los últimos minutos del encuentro reaccionaron y se sacudieron el dominio de una selección inglesa que se vino abajo de repente. En los últimos compases parecía que sorprendentemente la balanza podría acabar desnivelándose en favor de los americanos.
Sin Embargo la falta de profundidad de los norteamericanos impidió que estos se pudieran llevar un mayor premio. No obstante el empate final fue sin duda el resultado más justo visto lo desplegado por ambos cuadros sobre el terreno de juego.
jueves, 25 de junio de 2009
HABIAMOS OLVIDADO PERDER
Antonio Blanca
Es posible que no probable, que España se enfrente a EEUU en diez ocasiones y en nueve de ellas salga victoriosa. Pero en la tarde-noche de ayer, en el frío invierno sudafricano, ocurrió esa derrota de entre los diez partidos. Y fue me atrevería a decir una merecida derrota. Porque aunque los medios de comunicación, la afición que está detrás del combinado nacional, vendan la moto y la piel del oso antes de haberlo cazado, viviendo con antelación la final ante Brasil, juzgando con piedad y prepotencia a la selección norteamericana, ¿cuántos goles les meteremos?, tres, cuatro, cinco… o más macho o más; los jugadores se lo creyeron y salieron con el equívoco pensamiento de haber ganado el partido en el vestuario. Pues los Estados Unidos nos mandaron a besar la lona, tras 35 choques sin saborear el amargo de la derrota, un 24 de junio, dos años después de que Rumanía nos ganara.
Cierto es que EEUU sólo chutó dos veces a puerta, dos goles. Nos vencieron 0-2, lo que deja en evidencia y a las claras el flojo papel de la defensa española. Piqué fue el más entonado, con un Puyol desquiciado, Capdevila desubicado y Ramos haciendo regalos y cometiendo errores infantiles. De dos clamorosos fallos llegaron los goles americanos, Altidore en la primera parte, Dempsey en la segunda, para matar nuestras ilusiones y quedarnos con las enormes ganas de vivir una final con Brasil, medir nuestras fuerzas ante el país dominante de la historia del fútbol. Una pena.
Pero hay veces que las lecciones de humildad vienen bien. Y ayer Estados Unidos, a la que todos habíamos denostado, se ha metido en la final. El día que éstos se lo tomen en serio puede que cambie el devenir del fútbol mundial. Éramos los más guapos, los más listos, los más fuertes. El típico chaval que trae loquitas a las niñas con sólo pasarse la mano por el pelo. ¡Ay! un suspiro. Pero al más guapo se le escapa un peo. Y los gases ayer nos nublaron las ideas, los nuestros no supieron romper la francamente bien tejida defensa estadounidense. En formación “pentágono”, con dos franjas de 4 y 4. La primera en trincheras, la segunda guardando la retaguardia de Howard (le salió al meta del Everton el partido de su vida), España no batió el marco rival.
A un paso de la final, EEUU nos dejó con las ganas, pero tenemos 365 días para volver a Sudáfrica, a disputar el Mundial. La Confederaciones ha sido el ensayo general, muy, muy bien orquestado por la FIFA, tanto que nos lo habíamos creído. Pero el fútbol da oportunidades, y si Dios quiere, en 2010, vendrá con nosotros Iniesta, el mejor abre latas.
miércoles, 24 de junio de 2009
EL DREAM TEAM ESPAÑOL
Esta noche, la selección española busca a partir 20:30 horas el pase a la final de la Copa Confederaciones ante la sorpresa del torneo, EEUU. El conjunto norteamericano se metió en las semifinales tras conseguir la segunda plaza en un grupo donde partía como clara ‘cenicienta’. Su goleada a Egipto, campeona de África y a priori una selección superior, y la debacle italiana ante Brasil, le han llevado hasta una ronda que supone satisfacer las mejores expectativas previas.
Pero los jugadores españoles, protagonistas del momento más dulce en la historia de la selección, deben por juego, historia y tradición hacer despertar a los estadounidenses de su sueño y colarse en la final del domingo. Así lo demuestran también los números. Los hombres de Del Bosque tienen a tiro batir el récord absoluto de partidos consecutivos sin perder. Actualmente, España está igualada a 35 encuentros con la Brasil de Romario, invicta entre diciembre de 1993 y enero de 1996. Ante Sudáfrica se consiguió el mejor registro de partidos consecutivos ganando, con 15. De hecho, el actual seleccionador español ha disputado 13 encuentros y los ha ganado todos.
Esta racha, el liderato del ranking FIFA y, sobre todo, el fútbol que práctica España (motor de todos los exitosos números) convierten a la ‘Roja’ en el actual ‘Dream Team’ del fútbol mundial. Sin embargo, en EEUU, máxima potencia también en el deporte, el soccer (como se conoce allí al ‘deporte rey’) no termina de calar, y se tienen que conforman con su actual posición en el panorama internacional, ocupando una zona media, lejos de las grandes selecciones, pero con un nivel suficiente para dar la talla en los torneos que disputa.
En definitiva, para el equipo dirigido por Bob Bradley el partido de hoy será tan complicado de ganar, como fue en su día superar al auténtico ‘Dream Team’: la primera selección estadounidense cien por cien NBA y que arrasó en los JJOO de Barcelona ’92. Los Xavi, Torres, Xabi Alonso, Casillas, Villa, Cesc, etc. son los Jordan, Magic, Bird, Pippen y compañía de ahora. Le llueven por ello los elogios a España y el mayor peligro, precisamente, es caer en la suficiencia. Para evitar esto, trabaja duro Del Bosque.
Desde la humildad que caracteriza a este grupo, campeón de Europa hace un año, se seguirá afrontando cada partido. Así lo aseguró el seleccionador salmantino esta semana, mientras avisaba del peligro principal del bloque americano: su gran derroche físico. A falta de calidad, EEUU basa su juego en no cesar de correr y en disputar todos los balones, aprovechando al máximo los balones parados. Son armas peligrosas pero que se antojan insuficientes si nuestros futbolistas hacen lo que acostumbran.
El once de España sólo tiene una duda, el acompañante de Puyol en el centro de la zaga. Todo hace pensar que será Piqué, pero Raúl Albiol también tiene opciones. El resto del equipo titular lo completan los más utilizado últimamente por Del Bosque, con Casillas bajo palos, Sergio Ramos y Capdevila en los laterales, Xavi y Xavi Alonso llevando la manija con Cesc y Riera partiendo desde las bandas en la medular, y Villa y Torres en ataque.