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jueves, 7 de junio de 2018

EXTRAVAGANTE CUANTO MENOS

El nombramiento de Maxim Huerta como Ministro de Cultura y Deporte genera polémica y estridencia después de sus tweets metiéndose con el mundo del deporte

Antonio Blanca

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, el que apretaba la mano de Donald Trump en vez de estrechársela con recelo como hicieron tantos otros líderes mundiales, abrió el camino al regreso de los tecnócratas al poder. Él colocó a un médico de familia como Ministro de sanidad, a un empresario agrícola como Ministro de agricultura o a un inmigrante somalí como Ministro de inmigración, refugiados y ciudadanía. No se le olvidó ni un detalle. Ni siquiera el deporte, al frente de cuya cartera colocó a Carla Qualtrough, una exnadadora paralímpica que participó en los Juegos de Seúl 1988 y Barcelona 1992.

El gobierno de Pedro Sánchez tiene una clara inspiración canadiense. El gobierno de los mejores y los más aptos en cada parcela. Un astronauta para la ciencia. Una economista del más alto nivel de la Unión Europea para Economía. Una fiscal conocida por su lucha contra el yihadismo para Justicia. ¿Y para el deporte? Para el deporte un periodista que ni sabe ni ha manifestado interés por saber. Ahí están sus tuits para aclarar dudas.

<<Umberto Eco: "odio a los deportistas". Yo, el deporte. Que manera de sobrevalorar lo físico! Ozu
No tuiteo de fútbol porque no tengo ni puta idea. Perdonadme.
Menos deporte creo que hago de todo
Cuanta gente del mundo del deporte no acaba de entender esto.
Desconozco el mundo del deporte, pero lo imagino. Mi respeto.>>

En apenas ocho días el balón echará a rodar en Rusia. Comienza el 14 de junio el Mundial de fútbol, donde la selección española de los Iniesta, Ramos o Piqué parte como una de las grandes favoritas al título, y el máximo representante de nuestro deporte ha dejado claro que de fútbol 'ni papa'.

El nombramiento como ministro de Cultura y Deporte de Maxim Huerta, ha sido tan celebrado por el mundo cultural como recibido con escepticismo por la parte deportiva. De hecho, muchos argumentan sus recelos en base al primer tuit que publicó nada más conocerse su nuevo puesto en el gobierno de Pedro Sánchez acompañado de una foto junto a Ana María Matute. "La cultura nos hace más libres", dice. Del deporte, nada.

De este modo, junto con el astronauta Pedro Duque, el de Maxim Huerta es, probablemente, el nombramiento más mediático del nuevo gobierno socialista, donde las mujeres ocupan 11 de las 17 carteras asignadas por Pedro Sánchez. Un movimiento en clara tendencia a fortalecer el papel de la mujer en los puestos clave del ejecutivo que, sin embargo, ha quedado opacado precisamente por el ministro de Cultura y Deporte.

Desde el mismo momento de su nombramiento, y más allá de unos tuits de hace varios años, lo cierto es que Maxim Huerta aterriza en una cartera llena de trampas y en la que el deporte no le será un colchón donde descansar de las difíciles decisiones que deberá tomar como responsable de la cultura española. Ni siquiera se habla aún de las funciones de mediación tan necesarias y aún pendientes en el deporte español.

A José Ramón Lete, secretario de Estado para el deporte saliente, apenas le ha dado tiempo a nada tras la salida de Miguel Cardenal, aunque las investigaciones de la Guardia Civil tras las denuncias del Consejo Superior de Deportes de este desembocaran en el desarrollo del 'Caso Soulé' por el que Ángel María Villar acabó primero en la cárcel y después inhabilitado. Con Luis Rubiales al frente de la RFEF, la nueva batalla con diferentes protagonistas del fútbol español será uno de sus grandes desafíos desde el el día uno. Aunque no el único.

Mucho más allá de eso, la guerra contra los amaños de partidos profesionales y semiprofesionales (la pasada semana la Guardia Civil denunció sus sospechas sobre dos partidos de Segunda División); el enfrentamiento entre la Federación Española de Baloncesto y los clubes de la ACB a cuenta de las ventanas FIBA; la necesidad de potenciar, dar visibilidad, estructura y peso al deporte femenino en el ámbito de profesional; la negociación con las administraciones locales y autonómicas tanto política como económicamente ya sea en los Juegos del Mediterráneo de Tarragona o en la candidatura para los Juegos de invierno que se está gestando en Barcelona; o el deporte en sí mismo como vía para hacer de la española una sociedad mejor, donde la obesidad y el sedentarismo desaparezcan ahorrándole así miles de millones a la sanidad nacional serán los auténticos retos a contrarreloj de un ministerio que ya nace cuestionado.

Las dudas en torno a la figura de Maxim Huerta y su trabajo radican precisamente así, en su capacidad de gestión. Más allá de la política que nunca ha ejercido de forma profesional preocupan los retos de gestión y mediación donde la figura del ministro es fundamental. No sólo en el deporte, pues a esos retos se enfrentará igualmente en el mundo de la cultura.

También es cierto, sin embargo, que en España, tradicionalmente, la persona al frente del deporte patrio ha sido el secretario de Estado para el deporte. De Gómez Ángulo y aquel himno de Riego en la final de la Copa Davis frente a Australia a Cardenal y su enfrentamiento personal con los rectores del fútbol español o los supuestos cobros irregulares de Rafael Cortés hasta llegar al perfil negociador de Lete y sin olvidar la figura de Jaime Lissavetzky y las candidaturas olímpicas fallidas de Madrid.

El gran acierto de Maxim Huertas será encontrar a la persona idónea (o aceptar la que el PSOE le diga que es la persona adecuada) y dejarle trabajar como secretario de Estado para el Deporte, aunque eso, una vez más desde el primer nombramiento de un secretario de Estado para el deporte en 1977 en la figura de Benito Castejón, sea la enésima falta de aprecio por parte de todos los gobiernos de todos los colores a un ámbito de la sociedad tan fundamental como el deporte, ya sea en cuanto a visibilidad o en lo que a la parte económica se refiere.

jueves, 23 de julio de 2015

EL MADRID EL CLUB MÁS VALIOSO


Según la prestigiosa revista financiera norteamericana Forbes, el Madrid sigue encabezando la lista de clubes deportivos con mayor valor de mercado en el mundo

Antonio Blanca

El club presidido por Florentino Pérez encabeza la prestigiosa lista Forbes un año más, a pesar de la caída del euro frente al dólar, y a pesar de que esta lista está repleta de equipos de la National Football League americana (NFL).

El valor que se le otorga al Real Madrid es de 3.260 millones de dólares (2.973 millones de euros), un 5% menos que el año pasado, pero que le sirve para seguir el primero en el ranking, algo que se debe en buena parte a sus ingresos, que en el último año ascendieron a 746 millones de dólares.

El Barcelona también se cuela en los primeros puestos de la clasificación, siendo cuarto y con un valor de 3.160 millones de dólares. Estas cifras consolidan tanto al Real Madrid como al Barça como los dos equipos más importantes del mundo del fútbol.

En la lista elaborada por Forbes, aparece el que ya es un habitual, los Dallas Cowboys de fútbol americano, que lleva ocho años consecutivos siendo el más valioso de la NFL. Los texanos están valorados en 3.200 millones de dólares, y son uno de los veinte equipos de fútbol americano que aparecen entre los 50 primeros de la clasificación.

El top 5 lo completarían los New York Yankees de la liga de béisbol americana (MLB) con el mismo valor que los Cowboys, el ya mencionado Fútbol Club Barcelona, y el Manchester United (3.100 millones de dólares).

De acuerdo con Forbes, que empezó a contabilizar el valor de las franquicias deportivas en 1998, el valor medio de los 50 clubes de la lista suma 1.750 millones, un 31 por ciento más respecto a 2014.

Como no podía ser de otra manera la NBA aporta un buen número de equipos entre los cincuenta más valiosos, diez en total (dos menos que la MLB y tres más que el fútbol). Solo dos aparecen en el top 10, Los Ángeles Lakers con un valor de 2.600 millones de dólares en sexta posición y los New York Knicks, octavos, con un valor de 2.500 millones de dólares.

En una zona menos puntera de la lista podemos encontrar a las escuderías de motor como Ferrari con 1.350 millones (Fórmula1) que se sitúa en trigésimo segundo lugar, mientras que los Toronto Maple Leafs (único equipo de hockey hielo de la lista, con 1.300 millones) se sitúan trigésimo séptimos.

miércoles, 13 de enero de 2010

LA LINEA ECONOMICA NO HA DEFRAUDADO

Carlos de Blas
El club español de fútbol Real Madrid es una de las diez entidades deportivas más valiosas del mundo, gracias a un patrimonio de 1.350 millones de dólares que le ha valido la sexta posición en una lista publicada hoy por Forbes.

Superado en el ránking de la revista económica tan sólo por otro equipo de fútbol, el Manchester United, que ocupa el primer puesto, el club español se ha metido en una lista poblada casi en su totalidad por entidades estadounidenses y con la que Forbes quiere demostrar que, pese a la crisis, el deporte es un buen negocio.

Los expertos de la publicación económica destacan que, para la elección del Real Madrid para la sexta plaza, pesaron las "extensas" obras de remodelación que el que definen como "el club más exitoso de Europa" ha realizado en el estadio Santiago Bernabéu y que han supuesto una reducción de su capacidad en un tercio.

"El Real Madrid ha dado la bienvenida a un modelo de negocio deportivo moderno, en el que los ingresos por localidad vencen sobre la asistencia de público total", asegura la revista, que detalla que, pese a una recesión que ha afectado a distintos países alrededor del mundo, "las entidades más ricas siguen viviendo bien".

La lista de Forbes está liderada, sin embargo, por segundo año consecutivo por el equipo inglés Manchester United, cuyo valor subió un 4 por ciento entre abril de 2008 y el mismo mes de 2009, un intervalo de tiempo en que el patrimonio del club alcanzó los 1.870 millones de dólares.

"Podría decirse que el Manchester United es la marca deportiva más poderosa del mundo", aseguran los expertos económicos sobre un club "con base mundial de seguidores" que entre 2008 y 2009 vio cómo sus ingresos aumentaron un 9 por ciento.

El otro equipo de fútbol que aparece en el ránking es el también británico Arsenal, que ocupa el séptimo puesto con 1.200 millones de dólares y del que se destaca el acuerdo de patrocinio que alcanzó con Emirates Airline, de Dubai, y que le debe reportar 145 millones de dólares en ocho años.

Estados Unidos copa los principales puestos
"A pesar de una economía maltrecha, la lista de clubes que valen más de mil millones de dólares se ha mantenido intacta", asegura Forbes, que también ha colocado en el preciado club a varios equipos de fútbol americano, como los Cowboys de Dallas y los Redskins de Washington, y también de béisbol, como los Yankees de Nueva York.

Los Cowboys y los Redskins se han colocado en segunda y tercera posición, gracias a un patrimonio de 1.650 y 1.550 millones de dólares, respectivamente, mientras que la cuarta plaza es para los Yankees (1.500 millones de dólares), tras conseguir este año su título número 27 de la Serie Mundial e inaugurar un millonario estadio en la Gran Manzana.

El resto de equipos recogidos en la lista de Forbes son clubes de fútbol americano, como los Patriots de Nueva Inglaterra, que ocupan el quinto puesto (1.360 millones de dólares), y los Giants y los Jets de Nueva York que están en octavo y noveno lugar con 1.180 y 1.170 millones de dólares, respectivamente.

La lista queda cerrada por los Texas de Houston, cuyo patrimonio está calculado en 1.150 millones, pese a que, según aseguran los encargados de la lista, no han llegado a las fases finales del campeonato de fútbol americano en sus ocho años de historia.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008 UN AÑO INOLVIDABLE

Exitoso año que se marcha y que nos preguntamos si volverá a repetirse en la historia de nuestro deporte patrio

Antonio Blanca

A horas de que el bisiesto 2008 desaparezca para siempre de nuestras vidas, que estos 366 días que hemos gozado queden inmersos en un dulce y casi orgásmico recuerdo, es hora de resumir, tiempo de reflexión, planear los buenos propósitos de cara al nuevo año venidero, de echar un vistazo hacia detrás y ver lo que este año que se va nos ha dejado y también debemos pedir o desear mejor escrito, que el próximo sea por lo menos igual que éste al que ya le quedan unas pocas horas. Si se cumpliera sería histeria colectiva, para frotarnos entre todos los ojos y las
manos.

Éxitos en un principio impensables (¡recuerden 29 de junio!), y aunque este Fútbol Arena sea en principio y ojo, también en final un blog dedicado al fútbol, mi humilde pluma, bueno si soy sincero teclado del portátil no me han dejado resistirme a escribir sobre el deporte en global, habiendo sido este 2008 un año olímpico y todo.

Refiriéndome a las Olimpiadas de Pekín (de poco han servido para abrir la dictadura hacia la libertad como así lo pretendía el COI), han sido lo Juegos supersónicos, dadas las marcas registradas (también podrían apelarse “superhumanos”). "Superman" no existe, es personaje ficticio, pero en el planeta tierra si que hay cabida para dos héroes muy reales, que perdurarán al paso del tiempo, el jamaicano Usain Bolt, tricampeón olímpico en el eléctrico tartán de la capital china y el estadounidense Michael Phelps “tiburón de Baltimore”, ocho oros colgados después de levitar sobre la piscina del 'Cubo de Agua', convirtiéndose en el mejor deportista olímpico de la historia y para otros muchos en uno de los mejores de todos los tiempos; supusieron airear en parte el férreo mando chino comunista al mundo exterior (censura de prensa y recortes de derechos individuales al margen) y el estancamiento del deporte español: aprobado/bien raspado (18 medallas, cinco de oro), pero muy lejos del salto cualitativo que desde los estamentos deportivos españoles (Jaime Lissavetzky, secretario de estado para el deporte) se prometía en la víspera. En los corazones, eso sí, se recordará el mejor partido de baloncesto de la historia: España, los chicos de Aíto García Reneses, rozaron el título olímpico en una final memorable ante la engrasadísima maquinaria estadounidense, con casi todos sus geniales elementos en liza, Bryant, James, Wade… y los árbitros, pero con ese factor casi que ya se contaba. Una plata que moralmente fue oro. Sin pasar por alto tampoco, la medalla de oro que Nadal obtuvo en el tenis masculino, donde el manacorí se paseó literalmente por la pista rápida.

Hablando de Rafa Nadal, número uno del mundo, Roland Garros, Wimbledon, Premio Príncipe de Asturias y la mencionada medalla de Oro en Pekín. ¡Todo en un mismo año! Casi nada para un chaval que acaba de cumplir 22 primaveras. La final en Wimbledon, ante Roger Federer, el rey destronado, resuelta en cinco agónicos sets, quedará para siempre en el recuerdo: fue uno de los grandes momentos de 2008, sin lugar a dudas, el más deslumbrante si de deportes individuales hablamos, y posiblemente entre los tres mejores partidos de la historia del deporte de la raqueta. La gota que colmó el vaso fue la final de la Copa Davis, Argentina partía como favorita pero el pundonor de Feliciano, Verdasco y Ferrer fue más que suficiente para engordar nuestras arcas con la segunda ensaladera de la historia del tenis español allá en la Patagonia.

Un deporte que lleva varios años dando alegrías a la afición española y en las grandes plazas es el ciclismo (para servidor el deporte más duro y sacrificado de cuantos hay). Triple corona, Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España. Las tres grandes conquistadas dos de ellas por el mejor ciclista del panorama, el pinteño Alberto Contador, y el Tour, la ronda eterna, para un ciclista de los llamados gregarios, y que con una lección todopoderosa de cómo se debe subir l’Alpe D’Huez, Carlos Sastre se adjudicó el maillot oro, que ya no soltaría hasta los Campos Elíseos de París. Pero la gesta española en la bicicleta no queda ahí, porque casi sin tiempo para digerir el gran éxito de Sastre (tercer Tour de manera consecutiva para España), Samuel Sánchez se colgaba la medalla de Oro, en la Gran Muralla china en la final de fondo en carretera masculina.

No me puedo olvidar de los dos grandes iconos del deporte español fuera del 'Reino', Fernando Alonso y Pau Gasol, tuvieron un año cuanto menos peculiar. Al primero, su enemistad con el binomio Ron Dennis-Lewis Hamilton le sacó de la potente McLaren para volver a su amada Renault. Flavio Briatore le abrió los brazos, pero no le devolvió al camino del éxito (dos mundiales en 2005 y 2006) pasado, el asturiano subió en dos ocasiones a lo más alto del podio, fue en la recta final del campeonato ganado por Hamilton y después de una primera parte de mundial en la que el monoplaza del asturiano luchaba con los peores de la parrilla. Por su parte, Gasol (plata olímpica) dio la primera gran noticia del año al deporte español, en enero se anunciaba su traspaso a Los Ángeles Lakers. Su rendimiento, agotado físicamente y acribillado por las lesiones, fue decreciendo hasta llegar a la final de la NBA contra los Celtics de Boston sin apenas gasolina: él y su equipo lo notaron, y se quedaron sin el ansiado anillo.

Como es lógico y evidente no me podía olvidar del deporte rey, el fútbol. Marcado con letras de oro en la historia por un acontecimiento, la Eurocopa 2008. Por fin, allá por el mes de junio, España entraba en una locura patriótica. La gente salía a gritar a la calle que viva España, se hermanaba con sus conciudadanos, se fundían en abrazos, el orgullo de ser español era (y es) notorio y palpable. La culpa de esa situación, España, sí España la de la selección de fútbol, 44 años después, esta vez en Viena, lo había logrado, el 29 de junio, ¡éramos campeones de Europa! plasmó a la perfección, Una fabulosa generación de futbolistas entrenada por Luis Aragonés, plasmó a la perfección la idiosincrasia del fútbol español, el fútbol poesía, o lo que es lo mismo, jugadores de poco peso al servicio del balón. Así, se quedaron por el camino Suecia, Italia (en una tanda de penaltis agónica, en la que Casillas se hizo extraterrestre por los siglos de los siglos), Rusia (exhibición incluida de Xavi, Cesc, Iniesta, Silva y todos los demás magníficos solistas del equipo español) y, por su puesto, Alemania en la final: 1-0, gol de Torres y título 44 años más tarde para el fútbol español, que, con Xavi (merecidamente elegido mejor jugador del torneo) y Villa (pichichi con cuatro tantos) presidiendo los galardones individuales, se coronó como una potencia del fútbol mundial. Un sueño cumplido por todo un país. Gracias eternas.

Antes de aquello, la liga española cayó en las manos del Real Madrid por segunda temporada consecutiva. Menos industrial que en la versión del curso anterior (se notó, menos de lo esperado eso sí, el relevo en el banquillo: Bernd Schuster sustituyó a Fabio Capello), el equipo de Chamartín se comportó como un grupo solvente, solidario, rocoso y muy bien empezado y terminado, o lo que es lo mismo, con un gran Iker Casillas y un letal Ruud Van Nistelrooy. Por el camino, creció Higuaín, y mucho, Raúl (injustísimamente se quedó sin europeo) rejuveneció diez años y los defensas contratados (Pepe y Heinze) cumplieron con nota en comparación a centrales blancos anteriores. Fue una liga de récord la conquistada por los blancos (máximo de puntos obtenidos por el primero), que hicieron de nuevo de las remontadas su bandera, siendo épica la conseguida en Pamplona, bajo la lluvia, en cuatro minutos (del 41 al 45 de la segunda parte), para darle la vuelta a un 1-0, y vencer 1-2 proclamándose campeones de liga y haciendo histórica la instantánea del pasillo del Barcelona al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. La Champions fue a parar para el Manchester United de Cristiano Ronaldo (temporada prodigiosa del portugués) en una final totalmente británica y decidida injustamente por penaltis ante el Chelsea, que sin Mourinho en el banquillo mereció mucho más que la derrota. La UEFA la conquistó un desconocido equipo de San Petersburgo, el Zenit, capitaneado por un rubio llamado Arshavin que posteriormente en la Eurocopa enamoraría a medio continente. La Copa del Rey la obtuvo el Valencia en su año más convulso, quedándose el Getafe por segundo año con la miel en los labios. El Getafe de Laudrup que nos dejó en abril un partido para la historia, apunto de derrotar al Bayern de Munich en la UEFA, con toda una proeza de partido, jugando con un hombre menos casi toda la vuelta por la expulsión rigurosa de De la Red, y que en la prórroga a 10 segundos de finiquitarse el choque, se llevó otro palo enorme, los alemanes empataron el partido dejando en la cuneta a los “azulones”. Año de fútbol bueno, como el que ahora está desplegando el Barça de Guardiola, líder destacado de la liga BBVA. Pero sin duda, este 2008 será recordado por toda una nación, España, por haber logrado la Eurocopa de Austria y Suiza, un cálido 29 de junio, dando la mayor satisfacción al país en mucho tiempo.

Ahora, márquense una lista con sus objetivos y deseos para el 2009 y ojalá los puedan llevar a cabo. Sin más, disfruten de estos próximos 365 días, y ¡Feliz Año Nuevo!