miércoles, 21 de mayo de 2008

EL OLIMPO PARA FERGUSON O LA JUSTICIA PARA MOURINHO

Daniel Iglesias

Y ambos destinos así, bien puestos, con mayúsculas. Esta noche se juega en Moscú la final de la Champions League 2008. Seguramente el mejor partido que se puede ver hoy día en Europa. Aunque desde luego los principales protagonistas han de ser, en este y en cualquier otro encuentro, los futbolistas, en este caso merecen atención también los ocupantes de los banquillos, y eso que uno de ellos ni siquiera estará en el Luzhniki Stadium: Alex Ferguson y José Mourinho.

En cuanto al "Sir" escocés, poco se puede añadir que no sea de dominio público. Ha ganado 10 de las últimas 16 ediciones de la Premier League, lleva en el cargo casi 22 años, reflotó el club cuando coqueteaba con el descenso y llevaba más de 20 años sin ganar la liga. Se tiene a Ferguson como un tipo huraño, cascarrabias, pero desde luego sensibilidad también tiene, al menos para el fútbol. Se ha rodeado siempre en el vestuario de grandes capitanes con los que compartir camino: Bryan Robson, Paul Ince, Steve Bruce, Eric Cantona, Roy Keane o Ryan Giggs. Y nunca rechazó a los jugadores de talento, ni tuvo problemas con ellos; seguro que la relación del día a día con él es difícil, pero salvo el momento en el que David Beckham dejó de ser un futbolista para convertirse en una marca, ninguno de los suyos le han criticado con sinceridad.

Siempre con su típicamente británico 4-4-2 al frente, ha dotado al Manchester United de una esencia especial. Nunca antepuso estilo a resultados, mimó a la cantera cuando ésta le respondió con su generación, la de los "Fergie Babes". Podríamos seguir así durante varios párrafos más. Si Ferguson se marchara hoy de Old Trafford, su leyenda estaría construída, edificada y respetada para siempre…¿imaginan si gana la tercera Copa de Europa para el club, a los cincuenta años de la tragedia de Múnich?

Pues no. Aunque a algunos aún nos cueste reconocerlo, Mourinho, The Special One, ya no ocupa el banquillo del Chelsea FC. Con el debido respeto, esta noche Avram Grant podrá decir que ha ganado la Liga de Campeones. Y no sería mentira, desde luego. Y tendría sus méritos, por supuesto. No ha debido ser fácil entrar en el vestuario de Stamford Bridge un día después de la marcha del portugués y mirar a los ojos a Drogba, a John Terry, a Lampard, aunténticos espartanos de un equipo que un día Mourinho construyó, con una tremenda ayuda económica, sí, pero con un espíritu común casi inquebrantable. El Chelsea, quizá aún hoy, es el equipo más competitivo de Europa desde el verano de 2004. Ganó dos Ligas, Copas, pero Mourinho no pudo dar al club y a Abramovich la ansiada Champions que logró en Oporto. Y lo merecieron, desde luego al menos jugar una final. El FC Barcelona de Ronaldinho y Messi en los mejores momentos de su carrera y "The Kop", la grada de Anfield Road que logró que un toque de Luis García para el Liverpool fue considerado gol sin serlo, lo impidieron.

Si John Terry levanta la Copa esta noche, Mourinho deberá sentirse partícipe. No estará allí para quitarse la medalla y salir corriendo al vestuario para dejar el protagonismo a los jugadores, pero este equipo sigue siendo suyo al 99%, merecería al menos vivir el partido.

Las dos alineaciones más probables que presentarán Ferguson y Mourinho (perdón, Grant), serían:

MAN UNITED: Van der Sar, Brown, Ferdinand, Vidic, Evra, Carrick, Hargreaves, Scholes, Park, Ronaldo, Rooney.
CHELSEA: Cech, Essien, Terry, Carvalho, A.Cole, Makelele, Lampard, Ballack, Kalou, J.Cole, Drogba.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que se debería reconocer esta final como éxito para Grant, pues no tenía una tarea fácil, lidió como pudo con el vestuario y consiguió éxitos.
Además no nos olvidemos de Ten Cate, cuya labor se ha notado muchísimo en el Chelsea