Antonio Blanca
Los emparejamientos de la Copa del Rey han querido dar al fútbol una dosis más de rivalidad enfrentando a Real Madrid y Atlético en un momento crucial de la competición. Un derbi madrileño es siempre atractivo, pero si el choque es además a vida o muerte, se convierte en un duelo de alto voltaje. Junto al del Camp Nou en Liga, éste es el partido más decisivo en lo que llevamos de temporada para los blancos que, tras cinco años sin llegar a cuartos, se juegan su continuidad en un torneo por el que han decidido que sí van a luchar (merced al planteamiento de su entrenador Mourinho). El Atlético, sin embargo, busca en la Copa cerrar la herida abierta en el último encuentro liguero, donde fue goleado por el Hércules. Precisamente eso es lo que hace más peligroso a los colchoneros. La confianza de la afición está en juego y no darle otro disgusto depende de lo que pase en el Bernabéu hoy, y en el Calderón la próxima semana.
Pero si algo es el Atlético, es imprevisible, y eso puede jugar en contra de sus vecinos. Además, Quique no quiere ir con el cartel de víctima a Chamartín y ya avisó a su colega Mourinho: “Él sabe que un equipo herido, si tiene herramientas, es más peligroso”. Tras su temprana eliminación de la Liga Europa, sus posibilidades de ganar un título se redujeron y la Copa queda como el objetivo más asequible. Hace más de once años que los rojiblancos no sacan un triunfo del Bernabéu, pero cuentan con un plus de confianza por su fiabilidad en sus eliminatorias a doble partido, donde ha salvado sus últimas once citas de este tipo. El partido ante el Madrid es, según palabras del propio Quique, lo más parecido a una final.
El Real Madrid no lo ha tenido muy complicado hasta el momento, pero a partir de ahora sus rivales son de categoría. Superó sin problemas al Real Murcia y al Levante, pero en el caso de deshacerse del Atlético, en semifinales tendría enfrente al Villarreal/Sevilla y en la final podría vérselas con el Barcelona. Un cuadro realmente complicado comparado con el de los azulgrana, con Betis (su rival en cuartos) y Deportivo y Almería.
A estas alturas de la competición no es momento para que Mourinho reserve a alguno de los intocables, aunque el calendario que tiene por delante invite a eso precisamente. Aunque puede que su once incluya algunas rotaciones, no prescindirá de hombres clave como Sergio Ramos, Xabi Alonso o Cristiano Ronaldo. Con Higuaín recién operado de su hernia discal, los problemas en la delantera son los mismos que el Real Madrid arrastra desde la lesión del argentino. Al técnico no le queda más remedio que dar continuidad a Karim Benzema, aunque el regreso de Kaká aporta al equipo más empuje ofensivo. El que estará extra motivado será CR7. Encabeza la lista de goleadores de la Liga, pero, junto con el Barcelona, el Atlético es el único equipo cuya portería no ha perforado.
Quique, por su parte, recupera a Diego Forlán y a Luis Perea en el centro de la defensa. El uruguayo está recuperado de su esguince de tobillo y podrá acompañar al Kun Agüero en el ataque. Juanfran, el último fichaje del Atlético, también está en la lista de convocados tras recibir el ‘transfer’ de la Federación Brasileña. Junto a él, Elías Mendes, éste sí pendiente de la llegada del pase internacional, y el canterano Koke, convocado por cuarto partido consecutivo, están en la lista del técnico. Reyes ocupará el extremo izquierdo y Assunçao también es fijo en el centro del campo. Perea estará acompañado en la zaga por Álvaro Domínguez, Antonio López o Filipe Luis en la izquierda y Tomas Ujfalusi en el lateral derecho.
Jamás si no ha sido en una final el Atlético ha vencido al Real Madrid en una eliminatoria copera. De 15 enfrentamientos, 10 han ido del lado merengue, pero un pálpito me lleva a apostar en colchonero, creo que la Copa del Rey 2011 visitará Neptuno, antes debe vencer a su rival Cibeles, ¿lo logrará o por contra se volverá al cuento de siempre?