Dos
buenos resultados los cosechados por Barcelona y Atlético de Madrid en la ida
de los octavos de final de la Copa de Europa que les hacen ver con optimismo su
pase a cuartos
Antonio Blanca
Anhelantes
estaban todos los aficionados de fútbol de máxima categoría. Desde diciembre de
2013 la música de la Copa de Europa no sonaba y esta semana sus acordes fueron
melodía celestial para el seguidor futbolero. La semana que viene se completan
los partidos de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. En esta
semana han quedado casi dilucidados tres de cuatro cuartofinalistas, Bayern de
Múnich, Barcelona y PSG. El Atlético de Madrid lo tiene en su mano, si bien el
partido de vuelta en el campeón será otra historia bastante dura, puesto que el
Milán no cejará en su empeño de remontar el 0-1 final de ayer.
El
martes el Barcelona asaltó y acalló el estadio del City. Los culés fueron
superiores en la segunda mitad, cuando el Manchester City se quedó con un
hombre menos por la polémica expulsión del argentino Demichelis tras derribar a
Messi cuando este se marchaba a encarar a Hart. Penalti y expulsión. Error en
lo primero que no en lo segundo. 0-2 se llevó el choque el equipo del “Tata”
Martino ante los pupilos de Pellegrini que acabaron desquiciados. La eliminatoria
la empezó a perder el chileno con un planteamiento cobarde, poniendo al equipo
a defender y a esperar las acometidas catalanas. Los blaugranas supieron
manejar el choque y acabaron por sobrepasar por todos los flancos a los
ingleses. Los cuartos de final esperan al Barça tras imponerse en la ida de la
eliminatoria estrella de la Champions.
Con
un cabezazo impecable de Diego Costa conquistó el Atleti de Simeone San Siro. Cayó
el Milán sin merecerlo por 0-1 pero perdió y se le pone bastante oscuro su
discurrir en la Copa de Europa. Los de Seedorf dominaron en la primera parte,
hasta tres veces se topó el balón con la madera, impidiendo a los italianos
adelantarse. Los palos tuvieron protagonismo así como Courtois, que con una
parada magistral insufló a sus compañeros valor para salir a por su rival en la
segunda mitad. Todo parecía abocado al 0-0 y a resolver el pase en el
Vicente Calderón, pero en los instantes
finales del encuentro apareció la figura del hispano brasileño Diego Costa, que
se lució y marcó el único gol del partido. Delirio rojiblanco. El Atlético está
a noventa minutos de reencontrase con los cuartos de final. 2014 ha sido el año
del adiós definitivo de Luis Aragonés a este mundo, quién sabe si el destino le
tiene un gran tributo para que desde el cielo lo vea.
El
otro equipo español en liza jugará el próximo miércoles ante el Schalke 04.