sábado, 10 de abril de 2010

PUEDE SER DEFINITIVO

Antonio Blanca

Madrid y Barça afrontan el partido más importante de la liga BBVA (al menos eso se está vendiendo). El Santiago Bernabéu será testigo de excepción de uno de los mejores clásicos de los últimos tiempos, ya que la victoria en el encuentro de este sábado puede decantar la liga del lado madridista o del lado azulgrana. Sin duda, un partido en el que se puede dirimir el campeonato nacional, y donde recordemos el Barcelona de Guardiola parte con ventaja (1-0 en la ida).

A excepción de la India, en la mayoría del planeta tierra, a las 22.00 horas (en España), los aficionados postrarán sus ojos hacia el televisor para asistir a uno de los eventos deportivos del año.

El gran partido de la temporada enfrenta a los dos primeros clasificados y cualquier mínimo detalle puede decidir el campeonato 2010. Pero el recuerdo del 2-6 de la pasada temporada todavía escuece en la casa blanca, que quiere continuar con su buena racha en el Santiago Bernabéu, un recinto inexpugnable en liga, donde ha sumado sus quince partidos por victorias.

En los días previos a la disputa del partido mucho se ha hablado de Messi y Ronaldo, los dos jugadores más desequilibrantes de ambos equipos. Pero los 'actores secundarios' de ambas plantillas pueden ser los determinantes del encuentro, fundamentalmente dos: Iker Casillas y Xavi Hernández.

En la portería, los dos guardametas menos goleados de la liga pueden ser un factor desequilibrante en un partido que se prevé muy igualado. Valdés, con diecinueve goles en su contra y Casillas, con veintiséis, podrían ser básicos en un encuentro que se antoja como un verdadero festival atacante, con jugadores de renombre mundial y de calidad más que contrastada.

Dentro de este grupo de elegidos no estarán ni Kaká ni Zlatan Ibrahimovic. Los dos lesionados es seguro que echarán mucho más de menos la baja del sueco sus compañeros, que los merengues a un desdibujado Kaká. El brasileño, que aún arrastra sus problemas de pubalgia y el sueco, con una rotura en el sóleo de su pierna derecha, serán las principales ausencias en un partido de grandes nombres.

Además, en el Barcelona será baja en el once inicial Eric Abidal, que recayó el pasado miércoles ante el Arsenal de su rotura del aductor izquierdo. Gerard Piqué, 'tocado', ha entrado en la convocatoria y se prevé que sea titular, mientras que Iniesta que jugó algunos minutos en Champions, podría participar a lo largo del partido. En Real Madrid tan sólo serán baja por lesión Pepe y Drenthe.

El Barcelona repetirá, prácticamente, el equipo que endosara a los blancos el famoso 2 a 6 de la pasada campaña. A excepción de Abidal y de Samuel Eto’o, vendido en el mercado de invierno, los once jugadores con los que cuente Pep Guardiola de inicio participaron en esta goleada. En el Madrid, sin embargo, sólo repetirán seis jugadores: Casillas, Ramos, Gago, Marcelo, Van der Vaart e Higuaín.

Manuel Pellegrini alineará su once de lujo. Casillas ocupará la portería, mientras que Albiol y Garay lo harán en el eje central de la defensa, escoltados por Sergio Ramos y Arbeloa en los laterales. El medio del campo será para Gago y Xabi Alonso, acompañados de Van der Vaart y Marcelo en las alas. Y la punta de ataque será para la pareja más goleadora de la Liga: Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín.

Pep Guardiola, por su parte, también contará con su equipo de gala. El técnico azulgrana contará con Víctor Valdés en la meta, acompañado por Dani Alves, Puyol, Piqué y Maxwell en la retaguardia. El medio del campo será ocupado por Xavi, Busquets, Keita y Pedro, mientras que la dupla atacante la ocuparán Bojan y Messi, en un espectacular estado de forma.

Ahora llegó el momento de la verdad, en el que ninguno de los dos equipos puede fallar si quieren dar un paso de gigante en la presente Liga. Ambos conjuntos son los claros dominadores, y una victoria en el Bernabéu puede ser determinante de cara al tramo final del campeonato. El Bernabéu será el encargado de dictar sentencia.

¿QUIÉN ES MEJOR?

Aránzazu Gálvez

La Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidade da Coruña (UDC) ha elaborado un estudio en el que analiza el juego y las características del jugador del Barcelona Lionel Messi y del Real Madrid Cristiano Ronaldo, comparando cuestiones como la velocidad de cada uno en carrera, su participación en las jugadas de equipo y sus regates.

Tal y como informó la UDC, un día antes del clásico que enfrentará al equipo de Chamartín con el liderado por Pep Guardiola, el argentino supera en regate, pases y capacidad goleadora al portugués, que le sobrepasa en aspectos como la velocidad y la potencia del tiro.

Así, en cuanto a las velocidades de cada uno en carrera, Messi se ve superado en dos kilómetros por hora por el '9' del Madrid, que alcanza los 30 kilómetros por hora. Esta potencia del portugués queda patente en sus disparos: 119 kilómetros por hora a balón parado y 90 en carrera; frente a 95 del argentino en el primer caso y 90 en el segundo.

En el turno de la eficacia en los pases, el barcelonista alcanza el 54 por ciento frente a un 48 por ciento de Cristiano. Esta diferencia entre ambos se agranda en el éxito de los regates: el culé completa el 72 por ciento de ellos, mientras que el madridista lo hace en el 59 por ciento de las ocasiones.

La eficacia de los pases es otro punto analizado y pone de manifiesto que el jugador azulgrana supera en seis puntos al merengue (54%-48%), diferencia que se amplía hasta los 14 puntos en el caso de la participación en las jugadas de equipo: Messi interfiere en el 80 por ciento de ellas, mientras que el delantero blanco lo hace en el 66 por ciento.

El mismo estudio evalúa también el rendimiento como delantero de ambos futbolistas y revela que Messi alcanza la portería el 53 por ciento de las ocasiones y que una de cada cinco veces sus tiros se convierten en gol.

Los disparos de Cristiano tocan la red el 12 por ciento de las veces y se dirigen entre los tres palos el 39 por ciento de las ocasiones. Así, el argentino marca gol cada 87 minutos, mientras que el portugués lo hace cada 102.

Para este análisis, la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la UDC tuvo en cuenta como referencia los datos estadísticos obtenidos durante 30 jornadas de competición e hizo un corte comparativo en la jornada número 14.

viernes, 9 de abril de 2010

RONALDO ANTE MESSI POR UNA LIGA

Carlos de Blas

Real Madrid y Barcelona se miden este sábado noche en una nueva edición del clásico, que, en esta ocasión, por la igualdad clasificatoria con la que afrontan ambos conjuntos el choque y por su importancia vital para el desenlace del campeonato, se presenta como unos de los duelos entre los dos archienemigos del fútbol español que más expectación ha generado en los últimos años.

Pese a que después de este encuentro todavía restarán siete jornadas para el final, blancos y azulgranas son conscientes de que los tres puntos que se juegan mañana en el Santiago Bernabéu no tienen el mismo valor que los demás. Y es que, dada la superioridad que están mostrando ambos sobre el resto, el que salga líder de esta batalla tendrá media Liga en sus manos.

Tal es la igualdad en la lucha por el título, que incluso el número de goles podría ser trascendental. En ese aspecto, el Barcelona tiene parte del terreno ganado, gracias al 1-0 conseguido en el Camp Nou. Ese triunfo por la mínima en la ida, permitiría a los de Guardiola ver con buenos ojos un empate que le serviría para recuperar el liderato.

En la Liga en la que los dos grandes aventajan en más puntos al resto, el choque presenta más atractivos que nunca. La pegada y contundencia del aspirante contra el juego brillante y combinativo del campeón, el mejor ataque del campeonato contra la mejor defensa, el mano a mano entre los dos mejores jugadores del mundo en la actualidad y últimos balones de oro (Messi y Cristiano Ronaldo) o los muchos duelos individuales que dejará el partido, justifican el inusitado interés.

En el bando local, sin otra aspiración ya en el camino que la Liga, el triunfo se antoja vital. Después de una campaña en la que las decepciones han sido más sonadas que las alegrías, el Real Madrid no puede fallar en su obligación de brindar a su afición una victoria que sitúe a sus seguidores más cerca de regresar a La Cibeles, tras un último año de dominio absoluto azulgrana, y que sirva para vengar el humillante 2-6 de la pasada campaña.

Conscientes de que en juego tienen complicado competir con su rival, la ambición, el buen funcionamiento defensivo y la excelsa capacidad goleadora son las virtudes a las que se agarran los blancos para creer. Además, la fortaleza mostrada en su feudo, donde no han cedido ni un solo punto desde que comenzara la temporada, es otro motivo para la esperanza madridista.

Con las únicas bajas de Pepe, Drenthe y Kaká, que no ha llegado finalmente a tiempo, ni siquiera para estar en la convocatoria, Manuel Pellegrini se jugará un encuentro más que decisivo para su futuro en el banquillo blanco con una zaga en su versión más defensiva, con el fin de parar a Messi. Albiol y Garay serán los centrales y Sergio Ramos y Arbeloa, encargados de frenar las incursiones del argentino por la banda, los laterales.

Al regresar el ex jugador del Liverpool al lateral izquierdo, Marcelo pasará al centro del campo, donde le acompañarán Gago, Van der Vaart y Xabi Alonso, de cuya actuación puede depender gran parte de las opciones de victoria de su equipo, ya que se enfrentan a la difícil papeleta de imponerse al juego de toque en la zona ancha de los 'bajitos' del Barça.

Arriba, el chileno no tiene dudas. Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín, en donde están depositadas las mayores esperanzas del Real Madrid, son fijos en el ataque. La sociedad letal que forman el portugués y el argentino, dos de los cuatro máximos artilleros del campeonato, buscarán incrementar los 42 goles que suman entre los dos.

Con este equipo, el conjunto blanco, que, aunque con dudas en el juego, llega a la decisiva cita con 13 victorias consecutivas a sus espaldas, se mirará para lograr el triunfo en el espejo de su mejor versión, las mostrada ante Sevilla, Valencia o Deportivo, olvidándose de la ofrecida en sus noches más negras, como la de Alcorcón o las de los dos duelos ante el Olimpique de Lyon.

Por su parte, el FC Barcelona acude a la cita en estado de gracia y con el pase a semifinales de Liga de Campeones. En la eliminatoria contra el Arsenal los hombres de Josep Guardiola dieron, en buena parte de los 180 minutos, lo mejor de sí.

Se vio el juego de toque y asociación que llevó al equipo blaugrana a ganar el año pasado el triplete (seis competiciones si se suman las Supercopas y Mundial de Clubes de este año). Además, apareció la mejor de las versiones de Messi, autor de los cuatro goles en el 4-1 contra los 'gunners'.

Por ello, y porque la presión de tener que mantener el liderato estará en los jugadores blancos, los blaugrana acuden a la cita del Bernabéu con ganas. No obstante, hay mucho respeto en Barcelona hacia el Real Madrid y en ningún momento se piensa en algo parecido al 2-6 de la temporada pasada.

Un factor muy importante será la baja de Zlatan Ibrahimovic, quien ni siquiera ha entrado en la convocatoria debido a los problemas en el sóleo de la pierna derecha, fruto de un mal gesto en el calentamiento previo al partido contra el Athletic de Bilbao.

Junto al sueco, se queda en Barcelona el lateral Eric Abidal, quien quizá forzó demasiado para jugar contra el Arsenal y sufrió una recaída que, pese a no ser grave, le impedirá estar contra el Madrid. No obstante, el central Gerard Piqué está totalmente recuperado y, casi seguro, estará en el once inicial. Como chico de La Masia, estará muy motivado junto al resto de canteranos blaugrana.

REVERDECER LAURELES

Daniel Iglesias

El Atlético de Madrid volverá a estar presente en unas semifinales de competición europea tras 11 años de ausencia, gracias a su empate contra el Valencia (0-0) en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Europa League, en el que los rojiblancos supieron administrar el empate cosechado en territorio enemigo.

Tal y como había previsto Unai Emery, los primeros minutos de partido parecieron la continuación de la batalla registrada en Mestalla, que quedó resuelta en tablas, pendiente de más victoria que la parcial del Atlético por jugar en campo contrario.

Fuera por el apoyo de su afición o por la intención de mandar un aviso, los rojiblancos quisieron dar primero, golpear para medir fuerzas y mantener a distancia al contrincante. Tras una seria advertencia de Agüero, que pasó rozando el palo y las esperanzas 'chés', el Atlético empezó a ceder terreno, a colocar el peso sobre la espalda del Valencia, que al fin y al cabo era el único de los dos equipos que estaba obligado a marcar.

Cometido en ristre, los valencianos no se reservaron nada y saltaron al campo con toda la pólvora posible, sin esconder sus intenciones de hacer daño cuanto antes. Así pasó el balón a los pies visitantes, más hambrientos de gol y menos dispuestos a dejar pasar los minutos. Ese lujo corrió a cargo del Atlético de Madrid durante la primera mitad, bien a resguardo con una defensa que ha ganado enteros en los últimos encuentros.

A diferencia de otras ocasiones, la zaga 'colchonera' no fue motivo de preocupación y sí de seguridad, y gracias a su buen hacer los de Unai Emery vieron frenado cualquier acercamiento durante la primera mitad. Pero el rojiblanco es de natural inquieto, rebelde, inconformista, y olvidó el comedimiento tan pronto como le tocó volver a saltar al césped. Esa moderación de la primera mitad dejó su lugar a una actitud más ofensiva.

Para evitar cualquier sobresalto, los de Sánchez Flores, ya sin el revolucionado Reyes, buscaron más la portería de César, que desde los primeros minutos apenas había tenido trabajo. De este modo llegaron las ocasiones que podrían haber puesto la eliminatoria aún más de cara.

Fue el caso de Forlán, que de manera inexplicable perdonó un mano a mano lanzando una vaselina que no encontraría marco, y fue el caso de Ujfalusi, que tras una buena jugada de Agüero en banda no supo qué hacer contra el portero.

El Valencia sufría y ya no era por no encontrar agujero en la defensa rival, sino ya por no tener el cuero. Crecían los anfitriones, con palo incluido de Forlán y se desesperaban los visitantes, que recurrían a Vicente y a Zigic para refrescar las posiciones más avanzadas.

Sería el paso de los minutos el que avivaría al Valencia, acelerado por las urgencias. Empujado por la necesidad de un gol, los 'chés' se lanzaron hacia arriba con todo, sin ambages y con más peligro del que hasta entonces había tenido que soportar el Atlético de Madrid.

Primero fue Villa el que mandó un balón al larguero estando solo frente a De Gea, y luego fue el jovencísimo guardameta rojiblanco el que desbarató un cabezazo a bocajarro de Zigic. Precisamente el espigado ariete sería protagonista en el córner siguiente, sufriendo un penalti que no vio el árbitro.

Después de una segunda mitad tranquila, los atléticos se vieron obligados a achicar agua durante los últimos minutos. Un sufrimiento indecible que endulzó más si cabe la clasificación para las semifinales de la Europa League, donde se verán las caras con el Liverpool de su Fernando Torres.

jueves, 8 de abril de 2010

SE BUSCA SEMIFINALISTA

Duelo de vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa donde el Atlético parte con ligera ventaja en el Vicente Calderón

Antonio Blanca

El Atlético de Madrid y el Valencia dirimen este noche a la orilla del Manzanares en el Vicente Calderón su futuro en la competición europea, en la vuelta de los cuartos de final de la Europa League, tras el empate a dos cosechado en Mestalla el jueves santo y que deja abierta la eliminatoria en la lucha por el billete para la semifinal.

Los rojiblancos no quieren desaprovechar esta oportunidad, en la que parten con cierta ventaja con los tantos de Forlán y Antonio López, y están ilusionados con seguir mejorando en este tramo final para disputar la semifinal de la Europa League, conscientes de que mañana el Vicente Calderón registrará un lleno histórico para no fallar a los suyos en uno de los duelos más trascendentales de la temporada y de la reciente historia colchonera. Hace muchísimo tiempo que la parroquia del Calderón no vive una noche de ensueño europea.

La mejoría defensiva colchonera está siendo un bálsamo para el conjunto de Quique Sánchez, que ha visto como en los dos últimos encuentros la portería de De Gea no ha sido perforada. Además, el Atlético quiere romper la mala racha en casa en Europa, ya que el Calderón esta campaña no conoce la victoria de su equipo que en los cinco últimos choques se saldaron con cuatro empates y una derrota.

Ilusionados y convencidos en seguir haciendo historia, los de Quique Sánchez Flores quieren volver a disputar una semifinal, cuyo rival saldrá del Benfica-Liverpool, algo que no ocurre desde la temporada 1998/99, cuando cayó en la UEFA ante el Parma en 'semis'.

Así, Quique Sánchez Flores juega al despiste con el once que puede alinear ante su ex equipo, consciente de lo que hay en juego, ya que tendrá la duda hasta última hora de un José Antonio Reyes, que se estaba reencontrando con su mejor juego, mientras que delante estará la dupla Agüero-Forlán, motivados para dar una alegría a su afición.

Por su parte, el Valencia viaja a Madrid con la defensa en cuadro para intentar lograr el pase a las semifinales de la competición. El entrenador Unai Emery ha tenido que improvisar la zaga desde que hace dos meses comenzara la plaga de lesiones y sanciones que azota al equipo. La última es la del central Dealbert, que por un rotura muscular deberá estar de baja tres semanas.

El técnico valencianista no podrá contar con Bruno y Éver Banega, sancionados para este encuentro por acumulación de amonestaciones, ni con Marchena, Dealbert, Mathieu y Miguel, lesionados, además de Domínguez que no puede jugar esta competición. Sin embargo, para este partido recupera a los centrales David Navarro y Alexis y al mediocentro Albelda. En principio los dos primeros, ambos formarán de inicio en la retaguardia ante la avalancha de bajas.

El conjunto valenciano necesita ganar el partido o empatar a más de dos tantos para pasar a la siguiente ronda de la competición. Para ello cuentan con el recuerdo del partido en Bremen en la Europa League, que terminó 4-4, resultado que valdría en esta ocasión.

Emery apostará de nuevo por la pareja atacante Silva y Villa que estarán flanqueados por Mata y Joaquín. El 'Guaje' llega en un buen momento al partido de mañana después de lograr dos goles en el último partido de Liga ante Osasuna y tras marcar en la ida al Atlético en Mestalla.

miércoles, 7 de abril de 2010

ES DE OTRO PLANETA

Jordi Grimau

El FC Barcelona consiguió esta noche el pase a semifinales tras apabullar y anular al Arsenal (4-1) en un partido con un juego muy bueno, similar al de la ida, y en el que se remontó un gol inicial del Arsenal gracias a un Messi que sigue haciendo historia, y que con sus cuatro goles de esta noche acerca al Barça al Bernabéu y consigue ser, a sus 22 años, el máximo artillero de la historia blaugrana en Europa.

Espectacular. Se enchufó en la primera parte y metió tres goles, de bella factura. En la segunda parte, cuando el Arsenal intentaba apretar, aceleró y consiguió el cuarto en la cuenta particular para sentenciar un partido que ya lo estaba al ochenta por ciento. Cierto es que el Barça tuvo otros 20 minutos más flojos de lo normal, pero es que el juego de este Barça se autoimpone un listón cada vez más alto.

Se preveía una guerra por el control del balón, que el Barça empezó a ganar desde el saque inicial. De nuevo, Messi se colocó detrás de Bojan, hoy '9' de los catalanes, y el juego fue fluido si bien más lento que en el Emirates, pero la exhibición del argentino fue para enmarcar. Lo que no cambió fue el acierto de Almunia, que sacó el 1-0 a Messi en su primer disparo. No tuvo que intervenir más en un inicio de 'fútbol control' blaugrana en el que la 'Pulga' volvió a avisar de lejos, siempre peligroso.

"Tengo un equipo que nunca se da por vencido", avisó ayer Arsène Wenger. Sus jugadores, que no quisieron dejar mal a su técnico, se quitaron el miedo de encima con una acción que levantó muchas dudas, infundadas, pero que acabó en el 0-1. El gigantón Bendtner completó un trastabillado contraataque en el que, tras una pérdida de balón por parte blaugrana, se asoció con Walcott para, a la segunda, meterla en la portería de Valdés.

El Barça, muy metido en el partido, tardó un suspiro en igualar la contienda. Messi recogió un rechazo de Silvestre, que casi le hizo una pared sin quererlo en la frontal del área, y a la tercera ocasión hizo bueno el dicho y puso el empate en el marcador, colocando de nuevo al Barcelona en semifinales. A Almunia, esta vez, no le bastó con su estatura para llegar al disparo, que se coló potente por su escuadra izquierda. Sí que estuvo fino en una falta directa, muy lejana, que Alves resolvió con una "folha seca".

La máquina se encendió. El empate se le puso mal a un Arsenal que siguió escondiéndose en su cueva para intentar salir al contraataque. No llegaron y, en el lado local, el Barcelona empezó a mover con más rapidez el balón siempre buscando en última instancia a Leo o Bojan, si bien fue el argentino el hombre objetivo en la mayoría de acciones.

Gozó de varias para avanzar a los blaugrana, pero no tardó en sellarlas. En el 36 y en el 41, Messi consiguió dos goles de inmenso valor para sellar un ya enésimo 'hat-trick'. En una primera parte memorable, tanto para el argentino como a nivel de equipo, Messi hizo dos vaselinas, la primera suave y con la derecha y la tercera más marcada y con la 'buena', la zurda, para dejar sentado al portero "gunner".

En el tercer gol, recogió una asistencia genial e ingeniosa de Keita con la cabeza que le dejó con espacio suficiente para que, con su velocidad y el velcro entre la bota y la pelota, se plantara ante un Almunia que hoy encajó lo que evitó en el Emirates. Esta vez, con su izquierda, hizo una cuchara de café para superar al español y casi sentenciar la eliminatoria.

Sobre el minuto 60, tras unos primeros minutos de segunda parte dominados por el Barça, los locales aflojaron un poco, quizá por los cambios de Maxwell y Touré y el cambio de sistema, y el Arsenal aprovechó para estirar líneas y apretar las tuercas al Barcelona, que suerte tuvo del buen hacer de Milito, colosal el 'mariscal', y del renacimiento del 'Kaiser de Michoacán'.

Aún así, el ambiente estaba enrarecido. En ataque no había fluidez, el doble pivote defensivo formado por Busquets y Touré no dio la consistencia esperada, sino que incluso perdió balones, y Xavi era una isla en la creación donde los balones en condiciones eran espejismos. En defensa, el Arsenal no tuvo pegada, pero puso en aviso a los catalanes. En este escenario, Pedro tuvo el cuarto a pase de Messi, pero su larga vaselina se escapó.

El partido siguió con esta tónica mucho tiempo. El Barcelona llegó también al área de Almunia, pero no supo matar el partido. El Arsenal envió dos balones ya anulados a los palos de Valdés, que seguro suspiró por el acierto arbitral en señalar sendos fueras de juego. Para cambiar el juego, Guardiola hizo entrar a Iniesta, que calentó durante mucho tiempo en la banda y evitar así cualquier recaída.

Quizá por el efecto imán, Messi quiso poner el broche de oro a la noche e hizo su cuarto gol, esta vez en una jugada marca de la casa en la que se fue de quien se le puso delante, Eboué, Sagna y Vermaelen, y superó a Almunia con un túnel que deshizo el primer rechazo del guardameta. Espectacular Messi, que llevó al Barça a semifinales y todavía tiene cuerda para rato. Memorable la actuación del "pibe".

lunes, 5 de abril de 2010

MEDIA LIGA EN EL BERNABEU

Con empate a puntos llegan al gran clásico del sábado 10 de abril, Real Madrid y Barcelona para dirimir quien se queda al frente de la clasificación


Antonio Blanca


Se va a cumplir el guión previsto, y el próximo sábado a las diez de la noche, todos los ojos del mundo del fútbol mirarán al estadio Santiago Bernabéu. La igualadísima liga BBVA, el campeonato español dilucidará quien se encarama al frente de la tabla. Empatados a puntos, la friolera a estas alturas de 77, los que en su casillero suman los pupilos de Pellegrini y de Guardiola. Los blancos deberán ganar al menos por 1-0 para que el “gol average” particular no caiga del bando de los culés, a los que el empate, la victoria o la derrota anotando goles en casa de su rival les sirve para volver a ostentar el liderato. Será un partido intenso, en el que el Real Madrid buscará resolver media liga, ojo con fallar después, quedarán siete encuentros por jugarse, veintiún puntos y aunque el clásico deje las bases firmemente asentadas para despejar el camino sobre el futuro campeón 2010, quien salga vencedor el próximo fin de semana no tiene para nada garantizado el éxito en el mes de mayo. La liga es el trofeo al mejor, al más regular, al que menos falla y en absoluto sirve vencer este sábado si no se da continuidad en los restantes encuentros.

En el aire flota el 2-6 del año pasado, el “sextete”, las loas y alabanzas que día sí y día también reciben los culés, frente a las críticas (merecidas en su mayoría) que el Real Madrid se lleva jornada tras jornada, por mucho que sume doce victorias consecutivas y esté pulverizando registros. El madridismo no olvida que esta semana ellos sólo tendrán la mente en el partido frente al Barça, mientras que los blaugranas sólo pensarán en los merengues cuando pase la noche del martes y se finalicen los cuartos de final de la Copa de Europa.

Se puso el Sábado de Gloria la jornada de liga en juego, en Zaragoza. Buen partido de Arizmendi y del equipo de Gay que logró sumar los tres puntos venciendo por 2-0 al Málaga. El equipo andaluz aun tiene un colchón de seis puntos, pero los flojos resultados de estas semanas anteriores pueden ponerle en una posición delicada en el tren final del campeonato.

Antes del clásico y del partido de vuelta de los cuartos de Champions recibía en el Camp Nou el Barcelona al Athletic de Bilbao en uno de los partidos con más sabor e historia de nuestro fútbol. Alineó Guardiola a la Masía casi en pleno, y los cuatro goles fueron anotados por canteranos, Jefrén, Bojan por partida doble y Messi. 4-1, un barrido frontal, lateral, vertical… desde todas partes. No fue rival el equipo bilbaíno para los culés que sin ponerse el mono de trabajo, con un equipo suplente teórico, apabulló a una de las sorpresas de esta BBVA. Los de Caparrós con un gol de Susaeta solo pudieron maquillar el vendaval de fútbol que soportaron. El Barça espera ahora una de las semanas decisivas de su temporada, puede ser triunfal o por el contrario plagar de dudas lo que resta.

Venció su primer partido al frente del Sevilla, Antonio Álvarez. 3-0 ante el Tenerife que pinta a segunda división. Fácil, rápido y casi sin despeinarse vencieron los sevillistas en el Ramón Sánchez Pizjuán para no perder el tren de la cuarta plaza, pues la tercera se ha hecho un cuasi imposible. Semana de Pasión sevillana que para el seguidor del equipo de Nervión ha culminado con una sonrisa.

Domingo de Resurrección. Día de alegría, taurino y futbolístico. De tener los transistores de radio cerca, las pipas y estar frente al televisor.

En Mestalla, el Valencia con David Villa en estado excepcional se impuso goleando 3-0 al Osasuna, que aguantó dignamente el partido hasta que el “guaje” en dos coletazos al final del partido puso tierra de por medio. Con este resultado el equipo de Emery se pone muy de cara la clasificación vía directa para la Champions de la próxima campaña.

Se encontró de nuevo el Getafe con un partido fácil, en el que dominó a su rival, se puso por delante y lo terminó tirando por la borda, dejándose empatar (golazo con extraño incluido de Osvaldo) y poniendo en remotas las posibilidades de que los de Michel tras empatar a 1 con el Espanyol puedan tomar vuelos europeos la temporada 2010/2011. Los de Pochettino lograron un punto del Coliseum con el que no contaban para su haber.

El Villarreal hundió un poquito más en la clasificación al Valladolid, al conseguir la victoria por 0-2 en Zorrilla, gracias a los goles de Ángel (un señor zapatazo desde más lejos de la frontal del área) al comienzo de la primera mitad y de Nilmar (cabezazo por toda la escuadra) en los primeros compases del segundo período. El conjunto vallisoletano fue silbado por su afición y, los de Onésimo se quedan a siete puntos de la salvación con un panorama oscurísimo.

Además, en un duelo directo por evitar el descenso, el Sporting empató a 2 ante el Xerez, al que no le sirve el punto, y continúa como colista. Fue un partido de alternativas en el marcador gracias a los fallos defensivos. Se adelantó por dos veces el conjunto de Manolo Preciado con goles de Rivera y Miguel de las Cuevas, pero no supo aguantar la ventaja y los de Gorosito empataron con tantos de Mario Bermejo y Alustiza.

Mientras, el Mallorca sacó un valioso punto de tierras almerienses, al empatar 1-1 en los compases finales del partido gracias a un estupendo cabezazo de Pier Webó. Los de Gregorio Manzano fueron todo el encuentro a remolque después de que Kalu Uche adelantase a los rojiblancos en la primera mitad. Este punto le sirve al conjunto balear para igualar a puntos al Sevilla, y al Almería para ir poco a poco acercándose a la salvación con carácter matemático.

Jugaba el Real Madrid en el Sardinero con la presión de ganar sí o sí para llegar al clásico del próximo sábado como líderes. Y los pupilos de Pellegrini lo lograron merced a un penalti transformado por Ronaldo y a un buen gol de Higuaín. Por lo demás un fútbol insulso, aderezado en la segunda mitad por la entrada de “Guti”. Canales, futuro jugador blanco cumplió con el expediente e incluso puso el susto en el cuerpo de aquellos que serán sus nuevos compañeros con una endiablada vaselina que se marchó cerquita del palo izquierdo de Casillas. Por lo demás, poco que contar de un Madrid que pulveriza registros, los bate de todos los colores, pero que no enamora. Es directo y efectivo, pero poco vistoso y plástico. E insisto, 250 millones de euros deben dar para algo más. El sábado los dos transatlánticos de nuestro balompié, frente a frente. Con algo más que una liga en juego.

Goleó 3-0 el Atlético en el Calderón al Deportivo de Lotina, y ya mira a la Liga Europa a sólo cinco puntos de distancia. La inercia de los últimos resultados, las sensaciones positivas de la eliminatoria europea contra el Valencia, y un campo atestado de seguidores clamando y vibrando con los suyos hicieron que el “Depor” no fuera rival en la noche de ayer. Juanito, Forlán y Tiago redondearon el marcador rojiblanco que da boleto para seguir ilusionados con la una clasificación para Europa. Aún así, hay otros dos frentes abiertos que la pueden certificar.