domingo, 20 de junio de 2010

AL BORDE DEL ABISMO

Aránzazu Gálvez

La selección italiana firmó un inesperado y pobre empate (1-1) ante Nueva Zelanda en el partido que cerró la segunda jornada del Grupo F del Mundial de Sudáfrica y en el que el conjunto transalpino tendrá que asegurar su clasificación ante Eslovaquia en la última jornada.

Italia, fiel a su estilo conservador y sombrío, acumula dos puntos en otros tantos partido y necesitará una carambola poco previsible para ser primera de su grupo. Buscará ganar a Eslovaquia y que Paraguay pierda contra Nueva Zelanda. El conjunto oceánico acudió a la cita mundialista sin mucho crédito, pero ya suma dos empates y tiene opciones de clasificarse.

Y es que los de Marcelo Lippi no pierden su estilo --que lo tienen--, por muy aburrido y feo que le parezca al mundo del fútbol. Esta Italia es la del 82, la del 2006 que en Alemania sufrió lo indecible. Pero es la Italia de las cuatro estrellas en el pecho, las que no se ganan jugando bien, sino con victorias, algo que forma parte de su naturaleza.

No necesitan jugar bonito, casi no necesitan ni tener una ocasión para meter el primer gol, pero lo hacen. Y si como ocurrió contra Nueva Zelanda, se ven por detrás en el marcador, provocan un penalti con lo mínimo y lo convierten. La selección 'azurra' nunca ha sido de firmar nueve puntos en la primera fase y luego desinflarse cuando vienen curvas, es más bien al revés.

A pesar del contratiempo por el tempranero tanto de Smeltz, la cuatro veces campeona del mundo no se descompuso, porque no sabe. Son un bloque armado desde atrás, que deja poco lugar a las frivolidades. Si alguien goza de calidad en el centro del campo es Montolivo, que dio el primer susto a Paston con un tiro envenenado que se estrelló en la madera.

Sólo dos minutos después, en el 29, un penalti por agarrón en el área fue convertido por Iaquinta. Éste es el panorama, que a priori, menos beneficia a los transalpinos, que no saben llevar el peso del partido, no combinan, pero suelen matar. A sabiendas de la poco que le iba exigir Nueva Zelanda, Lippi buscó algo más tras el descanso con Camoranesi y Di Natale, pero ni por esas.

Cuando un bloque lleva varios años acostumbrado a jugar de una manera, la que les ha llevado a ser campeones del mundo, no sabe arriesgar, no les sale. Conducir el balón desde los dos centrales hasta la zona de ataque es casi un esfuerzo sobrehumano para ellos, acostumbrados a ganar a balón parado, a sembrar lo que no recogen en los minutos finales.

Por eso, sólo los tiros lejanos y las acometidas baldías parecieron lavar la cara de Italia. No dieron su fruto, porque juegan a cara o cruz. La primera cruz la vivieron hace dos años, cuando España les apeó de los cuartos de final de la Eurocopa de Austria y Suiza por penaltis.

En este Mundial han sufrido dos reveses, pero está viva. Con una victoria ante Eslovaquia, están prácticamente en octavos. Siempre parece que han agotado su suerte, que ya no serán los que fueron, pero su gen competitivo siempre aflora. Italia sabe lo que es vivir en el alambre.

jueves, 17 de junio de 2010

EN TODA LA BOCA

Derrota sorprendente por 0-1 de España ante Suiza que deja atónito al mundo y desolado al país


Antonio Blanca


¡Zas! En toda la boca. Menudo golpe que se llevó ayer España, la selección y sus 46 millones de seguidores. Se esperaba como agua de mayo el debut de la “Roja”, para inhibir de la crisis económica laboral en la que la piel de toro se encuentra inmersa, y ese debut ante el país de los paraísos fiscales, cobijo de delincuentes y vacas, relojes de grandísima precisión, nos ha dejado en depresión, tristeza absoluta. Me decían en un bar de Madrid que era como si Federer le gana a Nadal una final de Roland Garros, no lo creo, partiendo que Federer es mil veces mejor en su campo que la selección de Hitzfield, que puso el autobús, esperó atrás, dio leña a más no poder y marcó en jugada embarullada, con fortuna, rebotes y fuera de juego. No ere fácil de ver, pero el primer gran error arbitral ya lo hemos sufrido, y no quiero con ello justificar una derrota penosa e injustificable.

Decía Del Bosque que si se volviera a jugar el partido no se perdería (es muy posible). Castillos en el aire desde luego. Le faltó a la selección gol, más acierto en el último pase. Muy pesado se le vio a Villa, Silva bajo de forma, Iniesta con síntomas de flojedad, Torres ido para variar… siendo lo mejor Xabi Alonso y la defensa. Hubo toque para aburrir, pero sin dañar y así desde luego por mucho que te cuelguen el cartel de favorito no ganas a los rivales. Quedan dos partidos, Honduras y Chile, no se puede matar a una selección que tiene crédito, precisamente como ha hecho Luis Aragonés, deseoso de ver palmar a España, deseoso de rajar contra Del Bosque, ayer el “sabio de hortaliza” se quedó más ancho que largo. Veremos quien ríe el último Luis.

El mundo aparte de nuestra tristeza se quedó boquiabierto. Desde Argentina a Alemania, la prensa internacional se ensañó con nuestra selección. ¡Cuántas ganas había de que España perdiera! Perdimos, ante un equipo flojo, muy flojo, que sacó a relucir nuestra impotencia ofensiva para manejar situaciones complicadas, y que nos pone interesante a la par que compleja nuestra clasificación, pues ni ganando los dos partidos que restan estamos asegurados en octavos, con el agravante que tras este batacazo sonrojante frente a la banda Suiza, si pasamos de fase espere la Brasil de Maicon, Kaká, Luis Fabiano…

Pero bueno, todo sea poder estar en octavos. Ningún equipo que ha empezado perdiendo ha ganado el Mundial, las estadísticas están para romperse, ayer de nuevo el mal bajío, el azar invertido tan amigo nuestro en los mundiales de fútbol se volvió a presentar, aún este país le da confianza a nuestra selección, chicos demostrad que no nos equivocamos.

miércoles, 16 de junio de 2010

LLEGÓ LA HORA

Carlos de Blas

La selección española inicia este miércoles a las cuatro de la tarde en la sobremesa ante Suiza su camino en el Mundial de Sudáfrica, una cita en la que la 'Roja' se enfrenta al mayor reto de su historia, el de responder a las grandes expectativas creadas y cumplir con el papel de serio candidato al título que le ha sido asignado.

Nunca partió España con tantas esperanzas depositadas en un Mundial. La que será su decimotercera aparición en el máximo escenario internacional se presenta como la oportunidad histórica de un equipo al que todos coinciden en señalar como uno de los rivales a batir.

Pese al optimismo con el que la selección española ha iniciado cada una de las grandes citas en las que ha participado, justo antes de que la competición se encargara de convertir la ilusión en decepción, en esta ocasión el juego y los números sí justifican la vitola de favorita con la que acude la 'Roja' a Sudáfrica.

En ese cambio hay un antes y un después, el triunfo en la Eurocopa de Austria y Suiza de 2008, un torneo que sirvió no sólo para reivindicar y recompensar un estilo de juego basado en el toque, sino para acabar con una larga lista de 'sinsabores'.

Y es que desde aquel cuarto puesto en Brasil'50, el mejor resultado mundialista, España ha vivido muchas decepciones en las siguientes citas hasta México'86, donde rozó las 'semis', lo mismo que en Estados Unidos'94, cuando se chocó contra Italia, o Corea y Japón 2000, donde la modesta anfitriona también hizo de los cuartos de final una barrera infranqueable, una despedida precipitada que se produciría una ronda antes en Alemania 2006, ante Francia.

Sin embargo, el campeonato que mañana inicia la campeona de Europa llega en el mejor momento de su historia. 43 victorias, 3 empates y una sola derrota en los últimos 47 encuentros son los números que avalan a los de Vicente Del Bosque, que se ganaron la plaza mundialista con una histórica clasificación en la que lograron el pleno (diez triunfos en diez partidos).

Este intachable curriculum, unido a un juego combinativo, que ya se ha convertido en 'marca de la casa', ha situado al combinado nacional en la 'pole position' para Sudáfrica. No obstante, lo logrado hasta ahora no garantiza la presencia en la final del 11 de julio y desde la puesta en escena de mañana tendrá que comenzar a traducir su superioridad en resultados, los elogios en victorias y, en definitiva, su sueño en realidad.

A este estreno, España llega tras tres positivos ensayos. Pese a las dudas que crearon las sufridas victorias ante Arabia Saudí (3-2) y Corea del Sur (1-0), el 6-0 a Polonia disipó las desconfianzas en torno al estado físico de los internacionales, después de una larga temporada.

Además, la ausencia de cualquier lesión de importancia es la mejor noticia que han dejado los tres amistosos previos, en contraposición a los problemas que han sufrido otras selecciones. Sólo Andrés Iniesta, con una edema en el muslo derecho, ha mantenido en vilo al seleccionador, pese a que todo indica a que el manchego llegará finalmente a tiempo.

En caso de no poder jugar, algo que está prácticamente descartado, Mata o Pedro cubrirían su hueco en un once que, por lo demás, está claro. Casillas, en portería, Sergio Ramos, Puyol, Piqué, y Capdevila (que parece que le ganará la partida a Arbeloa en el lateral izquierdo), son fijos en defensa, con Busquets, Xabi Alonso, Xavi y Silva, como acompañantes de Iniesta en el centro del campo.

Arriba, Del Bosque, que afronta su primer Mundial como seleccionador con 25 victorias en 26 partidos dirigidos, apostará por Villa como único punta, antes de que Fernando Torres, ya recuperado de su operación en la rodilla, esté al cien por cien para ser titular. El otro jugador que llegó tocado a la concentración, Cesc Fábregas, también parece que esperará su oportunidad desde el banquillo.

Enfrente, y tratando de amargar el estreno de España, Suiza, que afronta su novena fase final mundialista intentando superar por primera vez la barrera de octavos, basará sus opciones de dar la sorpresa en una solidez defensiva de la que ya dio cuenta en Alemania 2006, donde fue eliminada en octavos sin encajar un solo gol.

Además, el combinado helvético, que logró el billete hacia Sudáfrica liderando, por delante de Grecia, su grupo europeo, ha hecho más hincapié en este aspecto con la llegada al banquillo, tras la Eurocopa de Austria y Suiza, del alemán Ottmar Hitzfeld, que ha dotado de rocosidad a un equipo al que le falta 'pegada' para estar un escalón por encima.

El experimentado técnico germano confía en una selección de jóvenes talentos --el pasado noviembre Suiza ha sido campeona del mundo sub-17-- acompañados de nombres importantes como los de los centrocampistas Tranquillo Barnetta y Hakan Yakin o el del capitán y goleador Alexander Frei, que se 'perdió' la última Eurocopa tras lesionarse en el primer partido y que mañana será baja por un esguince de tobillo.

Pero ante todo el cuadro suizo es un bloque. Diego Benaglio, portero del Wolfsburgo, aporta garantías y en la defensa todos están pendientes del rendimiento que pueda dar el nuevo central del Fulham y ex del Arsenal Philippe Senderos, que está algo falto de forma.

En el centro del campo, también destaca Valon Behrami, que, con problemas en el muslo, tampoco podrá estar ante España. Arriba, los encargados de llevar el peligro a la meta de Casillas serán Derdiyok (Bayer Leverkusen) y Nkufo (Twente).

BRASIL SUMA CONTRA COREA

Julio Candela

La selección nacional de Brasil inició con una gris victoria (2-1) sobre Corea del Norte su andadura en el Mundial de Sudáfrica, en un partido correspondiente al Grupo G, el mismo en el que también están encuadradas Portugal y Costa de Marfil, y que se decidió tras los únicos destellos de calidad de Maicon y Robinho.

El combinado carioca se encaramó al liderato de su agrupación en esta primera fase después de las 'tablas' sin goles de ibéricos y africanos, aunque debió esperar para dominar en el marcador hasta que la magia que profesa el 'jogo bonito' de sus raíces se impusiera a la desidia que propone el bloque liderado por Dunga.

Ya desde el comienzo del choque, la disciplina norcoreana fue la que sorprendió al tutear a la favorita y al buscar la meta de un recuperado Julio César. De hecho, el principal peligro de los asiáticos llevó la impronta del líder de su vestuario, el ariete Tae-Se Jong, cuya velocidad dificultó la posición de la defensa 'verdeamarelha'.

Ante la sorpresa de la 'Penta', los pupilos de Jong-Hun Kim continuaron con su particular guión, basado en la presión asfixiante en la zona de creación sudamericana y en el rápido contragolpe. Así, la cenicienta del campeonato prosiguió con su esquema ante la ineptitud de las filas brasileñas.

Y es que la histórica selección mundialista apenas levantó aplausos de las gradas bañadas de 'torcedores'. Brasil se presentó sin ambición, con un juego plano y gris como lo ejemplifica su doble pivote fajador compuesto por Gilberto Silva y Felipe Melo, y con escasa verticalidad en los últimos pases.

Asimismo, la escasa presencia de Kaká (aún desaparecido) y de Elano en el despliegue ofensivo dejaron el cargo del timón a Robinho y a Maicon. El primero, el único virtuoso y con tintes imaginativos sobre el campo; el segundo, un puñal desde el flanco diestro con centros envenenados al arco rival, fueron los únicos en acelerar el ritmo apático de la 'canarinha'.

Ya en los últimos minutos de esta primera mitad, la número uno de la clasificación de la FIFA avanzó metros tras recular Corea del Norte a su área. Entonces se agudizaron las carencias de los brasileiros, que, sin encontrar huecos, buscaban el daño a partir de lanzamientos improbables desde lejos.

Al regreso de los vestuarios, una jugada, a 'priori' aislada, cambió el signo del partido. El autor fue Miacon, uno de los jugadores más cotizados del actual mercado estival, y el encargado de desatascar la dirección de los de Dunga al colar hábilmente un disparo cruzado al primer palo tras dejarlo libre el portero Myong-Guk Ri.

Ahora, abierta la veda, la retaguardia de la 'Furia comunista' padeció el cansancio de los batalladores 45 minutos inaugurales y adelantó sus líneas. Esta circunstancia la aprovechó Robinho, quien asistió entre líneas al 'sky blue' Elano para que impusiera la tranquilidad y para relajar la dudas en torno a la 'canarinha'.

Mientras, con el resultado a favor, se fueron sucediendo las incorporaciones sobre el campo de varios animadores del juego brasileño, como Alves o Nilmar. Pese a la evidente mejoría, Corea del Norte encontró un hueco por la izquierda con Ji Yun Nam, quien accedió sin dificultades para batir con clase a Julio César.

De este modo, Brasil debutó sin fiesta y con un aprobado justo en suelo sudafricano ante la aparente selección más débil del llamado 'grupo de la muerte', el G, puesto que tato Portugal como Costa de Marfil presentan más réditos. Por su parte, el bloque asiático, un desconocido para el fútbol occidental, plantó cara y confía en hacer lo propio en sus choques restantes.

lunes, 14 de junio de 2010

ROSELL ACABA CON EL LAPORTISMO

El que fuera vicepresidente del Barcelona se hizo con las elecciones celebradas ayer obteniendo un 62% de los votos siendo el candidato favorito y consumando su particular venganza

Antonio Blanca

El candidato Sandro Rosell fue escogido este domingo nuevo presidente del FC Barcelona por los socios del club blaugrana, que le dieron una amplía mayoría (61,35 por ciento) sobre sus rivales Agustí Benedito, que dio una sorpresa --aunque menor-- y se metió segundo en una batalla que perdieron con claridad Marc Ingla y el 'delfín' de Joan Laporta, Jaume Ferrer.

Rosell, que será el 39 presidente en la historia del FC Barcelona, el quinto escogido en unas elecciones, tomará posesión del cargo el próximo 1 de julio, por lo que tendrá que convivir hasta el 30 de junio con el presidente saliente, Joan Laporta. Rosell obtuvo el 61,35 por ciento de los votos, un porcentaje muy por encima del 14,09 por ciento de Benedito, el 12,29 de Ingla y el 10,80 de Ferrer.

Con un total de 35.021 votos recibidos, Rosell dio todo un golpe de efecto e hizo buenos los pronósticos, que le daban como favorito desde que anunció que se presentaba como candidato. Tras él, Benedito confirmó su auge y con 8.044 votos dio una sorpresa y un susto a la vez, como él mismo pronosticó.

Peor lo tuvieron Ingla y Ferrer, que se repartieron los pocos votos de continuismo. Ingla y sus tres mosqueteros obtuvieron 7.014 votos mientras que Ferrer, el 'delfín' oficial de Joan Laporta, fue el que salió peor parado al obtener solamente 6.168 votos.

Respecto a las firmas presentadas, Rosell se mantuvo arriba, y con una amplia mayoría absoluta. Sumando los votos de sus tres rivales, 21.226 votos, la cifra se queda igualmente muy lejos de los 35.021 de Rosell. Benedito, eso sí, subió del último lugar en firmas al segundo en votos, provocando la pérdida de un escalafón para Ingla y Ferrer.

En total, 57.088 socios blaugranas fueron a votar a lo largo del día a las instalaciones del Camp Nou. Fueron más de 150.000 los que se pasaron por el feudo blaugrana, contando aficionados, acompañantes y familiares. Sin embargo, teniendo en cuenta el censo electoral, 118.665 socios, hubo una participación del 48,11 por ciento. Solo hubo 722 votos en blanco (1,26 por ciento) y 119 fueron nulos (0,21 por ciento).

domingo, 13 de junio de 2010

TABLAS ALIADAS

Aránzazu Gálvez

La selección de Inglaterra no pudo pasar del empate (1-1) ante Estados Unidos en un partido igualado con ocasiones y que se pudo llevar cualquiera de los dos equipos, aunque este empate abre un cúmulo de dudas entorno a los de Fabio Capello, que no consiguen despegarse en su grupo a la espera de lo que ocurra mañana en el Argelia-Eslovenia.

Nada más arrancar el encuentro Inglaterra sorprendía a Estados Unidos con un gol que ponía el encuentro en franquicia para los británicos. El tanto nació en las botas de Rooney que combinó con Heskey en la frontal y el jugador del Aston Villa cedió para que Gerrard, libre de marca dentro del área 'fusilara' al guardameta americano Tim Howard.

Los minutos siguientes al gol estuvieron marcados por el escaso fútbol y por el protagonismo del juego aéreo. En esta fase del encuentro la selección norteamericana intentó reaccionar a través de las jugadas a balón parado y de los centros al área. En una de estas jugadas Altidore rozó el gol con un buen remate de cabeza que salió cerca de la puerta de Green.

Sin embargo las mejores ocasiones fueron para Inglaterra que pudo ampliar su ventaja merced a dos internadas por banda de Lennon y Heskey, cuyos pases no encontraron rematador cuando el gol ya se cantaba en las gradas.

Los siguientes minutos transcurrieron sin un dominador claro, con poco fútbol y ninguna ocasión hasta que en el minuto 38 Donovan, con un buen disparo desde la frontal que se marchó fuera por poco, avisó de las intenciones de su equipo.

Dos minutos después estas intenciones se consumaban con el tanto del empate. Disparo flojísimo desde la frontal que incomprensiblemente Green no consigue atajar y que termina colándose en las mallas inglesas.

Tras la reanudación los de Fabio Capello salieron al césped con la intención de mandar en el partido. Inglaterra adelantó sus líneas y aplicó una férrea presión que encerró a los americanos en los primeros compases de la segunda mitad.

Este planteamiento dio frutos pronto ya a los diez minutos de la reanudación Heskey se plantaba sólo ante Howard y disparaba al cuerpo del meta estadounidense desperdiciando una clarísima ocasión.

Diez minutos después Estados Unidos contestaba con otra clarísima ocasión. Gran galopada de Altidore que encaraba a Green pero su disparo impactó en el cuerpo del arquero inglés y mas tarde en el palo. Sin duda esta fue la mejor ocasión del partido para los pupilos de Bob Bradley.

Tras los primeros quince minutos de la segunda mitad, el conjunto británico descendió en intensidad y los siguientes minutos fueron de dominio alterno y sin grandes ocasiones.

Fue en el último tercio de encuentro cuando los ingleses buscaron de formas más clara el triunfo encerrando a Estados Unidos en su área. En esos minutos tuvo Inglaterra buenas opciones de marcar en las botas de Rooney y Wright Phillpis, que desperdiciaron dos buenos disparos dentro del área que Howard se encargó de despejar.

La impotencia del combinado inglés dio alas a los norteamericanos que en los últimos minutos del encuentro reaccionaron y se sacudieron el dominio de una selección inglesa que se vino abajo de repente. En los últimos compases parecía que sorprendentemente la balanza podría acabar desnivelándose en favor de los americanos.

Sin Embargo la falta de profundidad de los norteamericanos impidió que estos se pudieran llevar un mayor premio. No obstante el empate final fue sin duda el resultado más justo visto lo desplegado por ambos cuadros sobre el terreno de juego.

viernes, 11 de junio de 2010

VUVUSELAS COMO PISTOLETAZO

José Antonio Montoya

Las selecciones nacionales de Sudáfrica y México serán las encargadas este viernes a las cuatro de la tarde, de dar el pistoletazo de salida al primer Mundial en África, en un encuentro donde los 'Bafana Bafana' esperan que su condición de anfitrión equilibre su choque contra el aguerrido conjunto de Javier Aguirre.

Ambos afrontan el partido como un duelo que puede ser clave, ya que, a priori, parten con desventaja ante el favoritismo de Uruguay y Francia, sus otros dos rivales en el Grupo A. De esta forma, una victoria en el debut podría suponer un paso adelante para las dos selecciones en sus opciones de pasar a los octavos de final.

Ésta será la tercera vez que un conjunto africano disputa el partido inaugural de un Mundial, y curiosamente siempre han vencido. Camerún derrotó a Argentina (1-0) en 1990 y Senegal hizo lo propio ante Francia en 2002. Sin embargo, México tiene el balance ante los 'Bafana Bafana' a favor, con dos victorias y una derrota, con nueve goles a favor y sólo cuatro en contra.

Los sudafricanos llevan mucho tiempo preparando esta cita y esperan continuar con la estadística que dice que ningún anfitrión se ha quedado fuera de la segunda fase. El apoyo del público, la posible presencia de Nelson Mandela en el Soccer City de Johannesburgo y el hecho de no haber perdido en sus últimos doce encuentros, hacen crecer el optimismo en los anfitriones.

El brasileño Carlos Alberto Parreira, técnico de los 'Bafana Bafana', tendrá que decidir si definitivamente pondrá de titular, en el lateral izquierdo a Masilela, que se ha perdido los dos últimos amistosos antes del Mundial por culpa de una lesión, o si seguirá confiando en Thwala. Mientras que ya cuenta con el meta Khune que está recuperado de sus molestias.

En cuanto a México, opondrá su habitual estilo aguerrido, marca que le ha dado Javier Aguirre, que sabe que la clasificación para los octavos pasa por no fallar en el estreno. La victoria ante Italia (1-2) en el último amistoso ha servido de acicate para la 'Tri', que no había podido anteriormente con Inglaterra (3-1) ni Holanda (2-1) y que tiene en el gol su asignatura pendiente.

El "Vasco" tiene dudas también en el lateral zurdo, donde debe decidir entre Salcido y Osorio. El barcelonista Rafa Márquez comenzó a entrenar con el grupo y todo hace indicar que estará de inicio, al contrario que Guille Franco, que aún no está listo y cederá su puesto a Javier Hernández.