domingo, 19 de abril de 2009

DROGBA METE AL CHELSEA EN LA FINAL DE LA FA

Ganó 1-2 el Chelsea al Arsenal y espera rival del partido de esta tarde entre el United y el Everton

Daniel Iglesias

Los "blues" impusieron su mayor pegada ante unos "gunners" que volvieron a pecar en su inocencia a la hora de definir. Así el Chelsea comenzó dominando territorialmente y en llegadas el duelo al fallar Drogba un mano a mano ante Fabianski en el minuto tres de partido.

El Arsenal fue tomando el mando del encuentro conforme Cesc Fábregas aumentaba su protagonismo. El internacional español fue el primero en tirar al marco del nervioso Cech (increíble el bajón que ha dado este guardameta) y el iniciador de la jugada que dio origen al tanto del Arsenal.

El español prolongó un balón para la subida del joven canterano Gibbs, que sirvió un balón al segundo poste a Walcott, que remató en semifallo y ante el que Cech pudo haber reaccionado de manera más eficaz.

Los pupilos de Guus Hidink adelantaron sus líneas y Lampard comenzó a tener más tiempo el balón en sus pies. Las intervenciones del internacional inglés se convertirían en decisivas a la postre, ya que cumplida la primera media hora asistió a Malouda, que definió con la diestra. El Chelsea siguió creciendo, pese a tener a Anelka ubicado en una inusual posición de interior diestro. El francés apareció justo antes del descanso para estrellar en el poste un potente disparo desde la frontal.

La segunda parte continuó con la mordiente ofensiva exhibida en los primeros 45 minutos, pero con el Arsenal contando con numerosas ocasiones. Sin embargo, ni Adebayor ni Walcott fueron capaces de inquietar el marco de Cech, obcecados con avanzar hasta dentro de la portería con el balón controlado.

Mientras los pupilos de Wenger se volcaban, Hiddink amparaba sus opciones al contragolpe. Lampard, a cinco minutos del final, lanzó un pase largo al hueco para que Drogba midiera su velocidad con Silvestre para superar al galo y romper en el mano a mano a Fabianski en un gol que dejó sin margen de maniobra a un Arsenal que perdonó en exceso.

jueves, 16 de abril de 2009

BAJO EL GUIÓN PREVISTO

Tres equipos ingleses, Arsenal, Chelsea y Manchester United junto con el Barcelona conforman las semifinales de la Copa de Europa 2009

Antonio Blanca

No ha habido lugar ni posibilidad a una campanada. Las sorpresas han sido desechadas de esta Champions League, y los cuatro equipos que están en las semis, son los que a priori eran los principales favoritos en sus eliminatoria de cuartos de final. Destaca el poderío del fútbol inglés. Se nota donde se hacen las cosas bien, donde está el dinero, la inversión, con ello los grandísimos jugadores, que hace unos años figuraban en los onces titulares de las escuadras italianas, no ha mucho, los disfrutábamos en nuestra liga, y ahora copan las alineaciones de los equipos de la Premier. Por segundo año consecutivo, las Islas Británicas sitúan entre los cuatro mejores equipos del continente a tres representantes. Repiten Chelsea y United, y el Arsenal suple al Liverpool. También repite el Barcelona, por lo que el cartel queda configurado de manera semejante al 2008, y demuestra dos cosas, que el poderío del fútbol mundial hoy por hoy reside en dichos conjuntos, sobre todo Manchester con Cristiano Ronaldo a la cabeza y Barça con Messi como comandante en jefe. Es la que muchos apuestan como gran final del 27 de mayo en Roma. Pero antes de tal choque, los ingleses deberán vérselas con el Arsenal de Wenger (gran entrenador para descubrir talentos, pero que en 13 años atesora un pobre palmarés, sólo 3 títulos); y el súper Barcelona, que tiene al alcance de la mano el “triplete”, debe eliminar al renovado Chelsea de Guus Hiddink. Los “blues” se han soltado la melena, y tributan fútbol-espectáculo por doquier, entreteniendo a sus aficionados como a los contrincantes, no teniendo nada que ver con el esquema especulativo de Scolari o la táctica harto defensiva de José Mourinho.

El equipo de Pep Guardiola es el mejor de los que ha habido en liza en esta presente edición de la Copa de Europa. Su fútbol-arte, su manera de concebir este deporte no sólo asombra en la BBVA, sino que al viejo continente lo ha dejado boquiabierto. La eliminatoria frente al Bayern, 4-0 y 1-1, en la que los alemanes no han tenido opción alguna de pasar, ha confirmado la supremacía del conjunto culé. Es el claro favorito para llevarse el título, tan claro se le da como virtual campeón que puede suponerle esa vitola una losa más que un galardón.

No pudo el Villarreal vengarse del penalti de Riquelme de hace cuatro años. El Arsenal fue muy superior a los castellonenses, tanto en la ida como en la vuelta. Para colmo de males, Pellegrini cambió su estilo ofensivo, por uno especulador y garantista. Los de Wenger, con un buen Fábegras y un excepcional extremo, Walcott, dieron una lección de fútbol en el Emirates Stadium, y van a gozar de la posibilidad de cuatro años después volver a estar presentes en una gran final, y caprichos del destino, quizás su rival vuelva a ser el Barça.

Pudo soñar el Oporto. Soñar, imaginar, que la mente recorriera las mieles del triunfo. Porque apareció Cristiano Ronaldo, que durante la semana había sido criticado amargamente por Ferguson, para con un soberbio latigazo, cual picadura de mamba negra, para desde más de 30 metros, con un derechazo imparable por toda la escuadra, colocar a los “red devils” con boleto para entrar en una final, y hacerlo de manera consecutiva, hecho que no se ve desde la todopoderosa “Juve” de Del Piero y Zidane. No es el mejor United, pero ahí está, y desde luego es uno de los rivales a tener en cuenta, no en vano es el vigente campeón.

Luego queda el Chelsea de Roman Abramovich. El multimillonario ruso ha gastado toda una fortuna en intentar ganar la Champions. La temporada pasada lo mereció, pero el infausto penalti de Terry le birló la oportunidad, que si eliminan al Barça, tendrán rémora 365 días después gracias a la “justicia divina futbolística”. Los de Hiddink, en un partidazo ante el Liverpool de Benítez, cerraron su pase a semifinales, tras otra gesta en Anfield en el partido de ida, remontando el tanto inicial de Torres, y dejando la eliminatoria casi vista para sentencia con el 1-3. Lampard, Drogba y cía. se han vuelto a encontrar, y los londinenses caminan de nuevo a 1000 revoluciones/minuto. No son favoritos, pero harán sudar sangre y sudor al Barcelona para obtener vuelo directo a Roma.

miércoles, 15 de abril de 2009

MONUMENTO AL FUTBOL

El Chelsea se medirá en semifinales al Barcelona tras eliminar por segundo año consecutivo al Liverpool

Julio Candela

Un Chelsea sobrado de confianza se clasificó este martes para las semifinales de la Champions tras lograr un más que reñido empate a cuatro en Stamford Bridge ante un Liverpool al que le pesó el lastre de la ida y que tuvo que decir adiós, pese a haber estado muy cerca de otra de sus remontadas épicas. Era casi una misión imposible para un conjunto bendecido, históricamente, por la buena fortuna. El 1-3 que les asestaba el Chelsea en su templo de Anfield dejaba un árido panorama por salvar a los hombres de Rafa Benítez. Aunque no estuvieron tan lejos.

Desde el silbato inicial, los locales apretaron a los hombres de Benítez, una presión que trató de contener el Liverpool con una gran jugada del israelí Yossi Benayoun a Fernando Torres, que generó tensión en el área londinense. El Chelsea tuvo una ocasión clara en el minuto 13, con un lanzamiento de falta de Frank Lampard que salió desviado por el palo derecho de la meta de Reina. Suficiente para oler el peligro y para hacer que las alarmas del Liverpool saltaran.

Que el Liverpool goza de buena fortuna lo sabe todo el mundo en Inglaterra y en esta primera mitad, el factor suerte tampoco le dio la espalda. La plantilla visitante lograba bloquear la fortísima presión "blue" para estrenar el marcador y lograr a los 19 minutos de partido ese ansiado primer gol del que tanto hablaba Benítez la víspera. Lo marcó el brasileño Fabio Aurelio con una falta directa que se coló pegado al palo izquierdo de la meta del checo Petr Cech. Ese tanto dio chispa al encuentro y motivación al conjunto visitante. Pero quedaban más sorpresas.

De nuevo, el ángel de la guarda del club de Anfield acudió en su auxilio en forma de penalti. Ocurrió en el minuto 26, cuando el árbitro, el español Luis Medina Cantalejo, pitó la pena máxima. Fue, irónicamente, debido a una falta cometida por el "héroe" del primer encuentro de la eliminatoria, el jugador serbio Branislav Ivanovic, que agarró a Xabi Alonso en el área para que el ex de la Real Sociedad transformara su falta en un segundo gol para un Liverpool cada vez más esperanzado.

Stamford Bridge enmudeció. De pronto, nada parecía imposible. ¿Factor suerte, otra vez? En cualquier caso, los "reds", que salían sin nada que perder, se colocaban un paso más cerca de lograr la remontada inalcanzable. Los hinchas locales jaleaban a su equipo y el Chelsea volvía a las andadas tratando de neutralizar los avances de un visitante que se volvía a ratos más incómodo. Otra falta lanzada por Lampard la remató Alex, que obligó a intervenir a Reina, que lograba abortar el amago de gol.

El paso por vestuarios dio determinación a un Liverpool que ahora se creía capaz de todo; pero también empujó al once de Hiddink, consciente de lo que podían perder si se relajaban. Y espabilaron. Una negligencia de Reina le costó carísima al once visitante, que encajó un doloroso gol de Didier Drogba en el minuto 51. Un momento que añadió drama a la temporal racha de euforia del equipo más 'español' de Inglaterra y que animó, de paso, a los seguidores del Chelsea.

Y de pronto, se alteró el guión, con un Chelsea que reclamaba lo que consideraba suyo. Le tocó el turno esta vez al brasileño Alex, que niveló el marcador con un potente lanzamiento de falta que no pudo detener el portero español y que tranquilizó sobremanera al club de Roman Abramovich.

El anfitrión se embaló y a Reina le tocó frenar una embestida del germano Michael Ballack, por la izquierda, a un pase de Ashley Cole. Pudo haber sido el tercer tanto para el Chelsea. La recta final fue frenética. Sucesión de goles en cuestión de instantes. El Liverpool encajaba otro doloroso tanto de Frank Lampard, que remató un pase de Drogba. Y, para mayor emoción, el Liverpool replicó en cuestión de sólo tres minutos, el tiempo que tardaron el brasileño Lucas, primero, y el holandés Kuyt, después en poner por delante a su equipo. Pesaba todavía, eso sí, el lastre numérico de la ida. Pero el nerviosismo se instaló de nuevo en la afición local. Volvió a empatar Lampard -capitán hoy de los 'blues', en ausencia de John Terry- y esta vez ya no hubo más momentos mágicos para el Liverpool.

Fue el Chelsea, un club reacio a ampararse en el "factor suerte", como recalcó su técnico el día antes, el que avanzó camino de otra final europea. A la que aspira el Barcelona, al que se medirá en las semifinales.

lunes, 13 de abril de 2009

ENRACHADOS

Ni Barcelona ni tampoco Real Madrid fallan en su particular y desigual pelea por el cetro liguero y suman otra jornada más los tres puntos

Antonio Blanca

Quedan ya tan sólo ocho jornadas para que la liga 2009 escriba su último renglón, y en Barça y el Madrid prolongan su pulso por ver quien se hace con el título finalmente. Evidentemente los culés lo tienen todo en la mano para lograr vencer esta temporada, siguen manteniendo al Real a seis puntos, su fútbol-arte es elogiado por todos, los rivales o se atenazan y no les plantan cara, o cuando lo hacen se encuentran con tempraneros goles en contra y el arbitraje de turno favorable a los pupilos de Guardiola, esa manita del “trío calavera”, que esta temporada está menos activa, pero que cuando aparece, es cuando realmente siempre hace falta, barriendo para el mismo lado. El Real Madrid aburre, invita a la tan española siesta, al bostezo y al denuesto, pero sigue ganando, suma que te suma, entrecejo fruncido, en la cabeza la remontada, harto complicada, pero los de Juande Ramos quieren morir matando, y no arrojarán la toalla hasta el último suspiro, cuando ya la matemática no permita seguir creyendo en una más que cuasi imposible remontada. Por abajo, se aprieta bastante la lucha por eludir la caída a la Adelante, y en un pañuelo de cuatro de puntos se sitúan cinco equipos, quedando el Espanyol de Pochettino tocado y hundido, aún puede mantener la esperanza, pero la cera de la ilusión, se consume a pasos agigantados.

El Sábado Santo, en el Nou Camp se ponía de largo la jornada treinta. El Barça recibía al Recreativo, que salió a jugar sin complejos, pero que en el primer minuto de partido ya perdía por 1-0, tanto de Iniesta. No le perdió la cara al partido el equipo de Alcaraz, que se recompuso y asedió el área blaugrana sin terminar de concretar cara a puerta. Mientras, los de Guardiola, se veían sobrepasados por las ganas onubenses, en una contra y con algo de fortuna (gol en propia puerta de Morris), ponían el definitivo 2-0. Con este adverso marcador, el “Recre” tampoco bajó los brazos, y siguió intentando batir a Valdés, consiguiéndolo en la segunda parte, aunque el señor de negro, inició su aparición, Eduardo Iturralde González, anuló de manera dudosa el gol del Recreativo de Huelva, no les señaló dos penaltis, uno por clara mano de Silvynho que evitó un gol, y el otro por un clamoroso empujón de Valdés que salió tardísimo. Sí que pitó una mano Iturralde en el área del Recre, igual que la del Silvynho, pero está visto que a favor del Barcelona sí se puede llevar uno el pito a la boca. Marró sorprendentemente Messi la pena máxima (no estuvo a gran altura el argentino), hecho que no incidiría a posteriori en el desarrollo final del encuentro, el Barça se quedó los tres puntos, por méritos propios y arbitrales. La manita de siempre, ¡que no falte!

0-2 se impuso el Málaga de Antonio Tapia al Villarreal en el Madrigal. Los de Pellegrini con la mente puesta en el choque del miércoles ante el Arsenal, estuvieron lentos, fallones y superados en las contras por un eléctrico rival, con Eliseu siendo la mejor arma de los andaluces. Para colmo de males, el equipo castellonense perdió a Senna, baja sensible que se suma a la de Cazorla, y que no transmite buenos augurios de cara al encuentro de vuelta en el Emirates. Chapó para el Málaga, en UEFA a dos puntos de Champions, temporada enorme la que están cerrando, un club con un presupuesto de trece millones y medio de euros, que viene a ser la mitad del sueldo de Terry o Ibrahimovich. Sobresaliente seguro, ahora falta saber si en mayo la matrícula de honor será un hecho.

Llegó el domingo, de Resurrección. Día muy taurino en el calendario y también futbolístico.

En el Bernabéu a las cinco de la tarde, el aficionado merengue acudía con la ilusión de ver a su equipo resucitar, jugar un fútbol distinto del que viene desplegando. La cosa se resume bien fácil, “tus ganas”. Porque el equipo de Juande Ramos jugó como siempre, aburriendo a las moscas, invitando al sueño, haciendo que aquellos que ven los noventa minutos por completo se conviertan en auténticos héroes, en fieles seguidores. 2-0 venció el Real Madrid al Valladolid, con goles de Raúl (cuando de nuevo las voces discordantes aparecían, el capitán volvió a cerrar bocas) y Robben, que culminó un magistral pase de “Guti” (el ‘14’ blanco puso la única dosis de buen gusto) de cincuenta metros. Los de pucela apenas inquietaron al Real, no creyeron en la posibilidad de obtener algo positivo del coliseo de Concha Espina, y les pasó lo de siempre, acudes al Bernabéu a empatar y te vas para casa con la derrota. Sigue el Madrid a seis puntos de diferencia del Barça, dos partidos, quedan ocho, uno directo entre ellos, darle la vuelta a la tortilla queda difícil, sobre todo cuando el huevo está pegado a la sartén por una de sus caras.

Debutaba nuevo entrenador en el banquillo del Betis. Lo hacía en el Sardinero, y José Manuel Nogués, pudo hacer cierto el dicho “entrenador nuevo, victoria segura”. 2-3 ganó el equipo de don “Manué”, que podrá gozar de una felicísima Pascua de Resurrección. Emaná fue el baluarte bético, el bastión al que sus compañeros se aferraron, y con el que pudieron lograr unos oxigenantes y vitales tres puntos.

A vida o muerte se jugaba el partido en Soria entre el Numancia y el Espanyol. Los dos necesitadísimos de lograr la victoria, que no cayó de ningún frente. 0-0 y a seguir inmersos en la escalada para salir de la zona fantasmagórica de la liga.

Camacho ha impregnado a Osasuna de su casta y garra, y los “rojillos” a base de coraje y fuerza, con una gran racha han logrado afianzarse fuera de los puestos de descenso. Ayer vencieron en casa al Athletic por 2-1, dejando claro que quieren permanecer en la BBVA y de paso metiendo en la pugna por no descender al flamante finalista de Copa. Los de Caparrós no deben confiarse en demasía si no quieren pasar apuros a final de temporada.

In extremis se llevó el Valencia los tres puntos del Molinón. Gol de Mata en el noventa, 2-3 y de vuelta a puestos de Liga de Campeones. Los asturianos del equipo de Emery, Villa y Mata, junto con un golazo de Silva, fueron clave en la victoria de los chés ante el Sporting de Gijón, que no mereció perder el partido, pero que no estuvo acertado ni cara a puerta, ni en defensa, donde anduvieron flojos y dubitativos. Villa fue homenajeado como el hijo pródigo, y correspondió anotando gol y no festejándolo ante la afición que tanto le admira. De bien nacido es ser agradecido.

2-0 ganó el Mallorca al Almería. Golazo de chilena de Cléber Santana incluida. Los baleares fueron mejores en la segunda parte que los pupilos de Hugo Sánchez que se vieron sobrepasados en los últimos compases del partido, y que se llevaron una merecida derrota.

Dio la sorpresa el Getafe en un partido dificilísimo. Primero por la entidad del rival, el Sevilla, porque se jugaba en el Pizjuán, campo muy complicado para sacar algo positivo, y por último por el estado de ansiedad en el que se haya el cuadro de Víctor Muñoz, que supo aguantar las embestidas de Kanouté, Luis Fabiano y Perotti, y en una postrimera contra conducida y bien finiquitada por Gavilán, hizo que los “azulones” sacaran los tres puntos de Sevilla, y llenen un poco la botella de oxígeno de la salvación, que en las últimas jornadas había sufrido un alarmante descenso.

Se acababa la trigésima jornada en Riazor. Partidazo entre Deportivo y Atlético. 1-2 final para los rojiblancos, con un gran Agüero que fue el principal aval de los de Resino para sacar los tres puntos. No mereció perder el Deportivo de Lotina, pero el gran partido de Leo Franco hizo que los tres puntos viajaran de la Coruña a Madrid, para que el Atleti mantenga viva la ilusión por meterse en Copa de Europa.

miércoles, 8 de abril de 2009

AL EMIRATES A POR LA EPICA

Daniel Iglesias

El Villarreal no pudo superar al Arsenal en El Madrigal y empató a un gol con el equipo londinense, por lo que su deseo de revancha por la eliminación ante el mismo rival hace tres años deberá esperar al partido de vuelta de estos cuartos de final de la Liga de Campeones. Aunque el equipo español empezó más fuerte, posteriormente experimentó un bajón en su rendimiento, a la par que el del Arsenal incrementaba, por lo que el marcador hizo justicia al trabajo de unos y otros sobre el campo.

El partido empezó con un ritmo de juego muy alto. Los dos equipos trataban de imponer su estilo, aunque en los primeros minutos quizá fue el Villarreal el que llevaba ligeramente el peso del encuentro.Un cañonazo desde fuera del área de Marcos Senna serviría para abrir el marcador a los diez minutos de juego. El meta español del equipo inglés Almunia no pudo hacer nada para detener el poderoso disparo del hispano brasileño. Sin embargo, el gol espoleó al Arsenal, que empezó a mandar con claridad, ya que el brillante centro del campo del conjunto inglés complicaba el trabajo de los locales, aunque el sistema defensivo del chileno de Manuel Pellegrini funcionaba a la perfección.

El Villarreal logró superar esta fase de mayor empuje del equipo londinense, que vio como Almunia debía retirarse por lesión. De hecho, el Arsenal empezó a desesperarse ante la buena colocación del equipo español y el peligro que llevaban los locales en la frontal del área inglesa.El equipo de Arsene Wenger se diluyó en la misma medida que la aportación el español Cesc Fabregas descendía en el centro del campo.

Así, el Villarreal se creció y tocaba el balón con celeridad ante un rival desconcertado que antes del descanso se vio obligado a hacer dos cambios por lesión. En la reanudación, el equipo español empezó con la fuerza con la que acabó la segunda parte pero el Arsenal empezó a apretar conforme avanzaba este periodo. Aunque la defensa local se mostraba muy férrea, el equipo de Wenger comenzó a funcionar con más diligencia y a superar al Villarreal en el centro del campo y el equipo de Castellón pasó por momentos críticos.En el minuto 65, Adebayor aprovechó un gran pase de Cesc para empatar el partido. El atacante del conjunto inglés controló con el pecho la magnífica asistencia del internacional español y marcó un tanto acrobático. El gol hizo daño en las filas del equipo de Pellegrini, que había perdido el control del balón y no era capaz de liberarse del dominio que ahora ejercía el Arsenal, ya que en el centro del campo los locales se mostraban muy imprecisos, con numerosos pases fallados.

El mejor Villarreal reapareció en los diez últimos minutos. El cuadro local recuperó el mando del choque y puso en aprietos la meta inglesa, si bien sus intentos no encontraron la meta de Fabianski y ya no varió el 1-1 del marcador.

lunes, 6 de abril de 2009

PENITENCIA PARA MUCHOS EN SEMANA SANTA

No fallaron Barcelona y Real Madrid, el Valencia se suma de nuevo al tren de la Copa de Europa y el Getafe y el Atlético de Madrid se complican sus diferentes aspiraciones

Antonio Blanca

Nos aproximamos al “sprint” final de la liga, y ahora, las corbatas mal anudadas comienzan a apretar cuellos sudorosos y temerosos de un descalabro que no por anunciado, puede en un mes y medio convertirse en realidad, casos más clarividentes los de Getafe, que coquetea de forma más que peligrosa con el descenso a la Adelante, y del Atlético de Abel Resino, que ya ve la Champions a cinco puntos de distancia, y no sólo eso, sino que las sensaciones que transmite a los suyos, es que hasta meterse en la UEFA puede ser un calvario, un vía crucis, que, como no hay mejor fecha para darle inicio, lo puso en marcha ayer Domingo de Ramos (¡al fin llegó la Semana Santa!), en su casa, ante Osasuna, que le dio un baile y sacó los colores rojos, que no los blancos, en la cara de los jugadores colchoneros. Por arriba, el Barça sin despeinarse venció al Valladolid en Pucela, campo talismán culé, y el Madrid con presión y un gran Higuaín, logró sacar los tres puntos de la Rosaleda y de paso incrementar como viene siendo habitual en los chicos de Juande Ramos, las horas de sueño de un país sacudido por la crisis. Buenas obras de los blancos en la recién comenzada Semana de pasión.

Con motivo del comienzo de la Semana Santa, el domingo 5 de abril, el grueso de la jornada 29 se pasó al sábado, a excepción de cuatro encuentros fijados para el día de la Palma y la ramita de olivo.

Así, la jornada arrancó en cinco campos a la vez, dándose en Almería la gran sorpresa. Los de Hugo Sánchez con un pletórico Negredo barrieron al Villarreal en su casa, por 3-0, sacando los colores a los de Pellegrini, que quizás tenían la cabeza más en el Martes Santo y su partido ante el Arsenal, y que junto a la goleada recibida para más INRI, ahora deben lamentar la desgraciada lesión de Cazorla, que con el peroné roto, dice adiós a la temporada.

0-1 venció el Barcelona en Valladolid a las huestes de José Luis Mendilíbar que plantaron cara y mucha al equipo de Pep Guardiola. Pusieron toda la carne en el asador los pucelanos, pero la falta de acierto cara a puerta evitó darle un disgusto al líder de la liga, que no falló y que sigue sumando de tres en tres en su camino hacia la conquista de la liga BBVA, cada vez más cerca. Y de paso, como no ocurría en las últimas jornadas, el Barça pudo trasladar en esta ocasión la presión al Real Madrid, que saltaba dos horas más tarde en Málaga con la imperiosa necesidad de ganar y volver a rebajar la diferencia de nueve a seis puntos.

A quien nadie le está cantando odas como merece, es a Manolo Jiménez y a su Sevilla, que está realizando una temporada magnífica, y se asienta con su victoria a domicilio por 0-1 ante el Recreativo (que vuelve a jugar con fuego), en la tercera plaza de la clasificación y cumplimenta casi con toda seguridad su inscripción en Champions League para la próxima campaña. Kanouté anotó de penalti y sigue marcando. Ya van cinco jornadas consecutivas para el malí viendo puerta.

Vibró San Mamés, tras verse durante muchos minutos agobiado por un gran Mallorca que mereció mucho más que la derrota por 2-1. Ganó el equipo de Caparrós por arrojo y profesionalidad, y por ese estadio que tiene. Cuando la parroquia bilbaína anima a los suyos, lo hace de verdad, pone los vellos como escarpias y se convierte en el auténtico jugador número doce, para llevar en volandas a los suyos a la victoria, y darle una necesaria dosis de calma a los “leones”, que podrán pasar una Semana Santa muy tranquila, sobre todo el míster utrerano que ahora sí, disfrutará más que nunca la procesión de su Macarena, la “madrugá” del Viernes Santo.

Locura en el Ruiz de Lopera. 3-3 entre el Betis y el Numancia, en un choque que tuvo hasta tres penaltis (los tres lo fueron), 1-2 para los sorianos. No mereció perder dos puntos el equipo local, pero esta temporada, esta canción empieza a ser “hit” para el Betis, juegan bien, deben ganar por lo desplegado sobre el césped, pero en ocasiones por mala suerte y en otras por desaciertos propios, hacen que los pupilos de Chaparro se queden las más veces con cara de póquer. El aliento del descenso se siente demasiado caliente por Heliópolis, será que los jeques árabes han venido a calentar el campo bético.

Sí o sí, el Real Madrid cerraba el sábado con el mandato imperativo de obtener los tres puntos, o decir adiós a la pugna por la liga. Si es que ya con la diferencia existente de seis puntos, y viendo que el Barcelona no falla, el equipo merengue no se ha despedido ya del sueño de la remontada. Ganó el Real 0-1 ante un Málaga que mejoró la imagen pobrísima que mostró ante el Barcelona hace quince días, pero que está dando síntomas de haber agotado su mejor fútbol, y ahora puede desinflarse en estas jornadas finales. Fue un partido aburrido, lento, sin apenas ocasiones, tres para cada equipo las que se me vienen a la mente ahora frente al ordenador portátil. Se llevó el gato al agua el conjunto de Juande Ramos, merced a un gran Higuaín, el argentino cada vez es mejor futbolista, y ahora mismo como están los blancos, faltos de calidad y de imaginación (“Guti” ha sido condenado definitivamente por el entrenador manchego), se convierte en una pieza clave y me atrevería a decir que cuasi imprescindible para el equipo. En resultados, evidentemente nada se le puede reprochar a Juande Ramos, el equipo no pierde desde el 2-0 del Nou Camp, pero el fútbol cobarde y "amarrategui" del manchego, la humillación de los octavos de la Copa de Europa, hacen que las suaves voces discordantes con las estrategias de Juande, empiecen a convertirse en gritos cada vez más fuertes, pidiendo otra forma de encarar los partidos, y de realizar el juego. Los resultados buenos, muy buenos, pero Ramos debe entender que eso no es suficiente para contentar a la masa social blanca, que la Semana Santa, le sirva para reflexionar y poder resurgir de ese fútbol defensivo y aplatanado en el que ha subsumido al Madrid.

Domingo de Ramos, de sol, de procesiones, de vacaciones, de salida, de azahar y de primavera. Maravilla de vida en pura efervescencia. Y como no podía ser de otro modo, el fútbol quiso poner su granito de arena, en jornada tan señalada.

Vergonzosa y contundente fue la derrota del Atlético de Madrid en el Calderón ante el Osasuna. Pronto empezó a sufrir el equipo de Abel, que nunca supo encarar el partido, muy bien planteado por Camacho, que borró a Agüero y Forlán, y explotó a las mil maravillas las debilidades de la floja zaga rojiblanca. 2-4, la Champions a dos partidos (cinco puntos) y la sensación de que el equipo se ha venido a menos. Lógica y demasiado feble la crítica de los aficionados en la tarde de ayer, ante la irritación devenida por el partido tan malo del Atlético.

El que no aprovechó la derrota del Atlético de Madrid fue el Deportivo de La Coruña, a quién le hubiera bastado puntuar en Montjüich para hacerse con su plaza europea, pero los gallegos se dejaron los tres puntos en Barcelona (3-1), muy necesitados por el Espanyol, que mantienen la llama de la salvación encendida, gracias a un genial De la Peña que vuelve al nivel de aquel “divino calvo” que tanto enamoró hace ya una década.

4-1 ganó el Valencia al Getafe. Sale del pozo el equipo de Emery, y se hunde a velocidad de vértigo el de Víctor Muñoz. Los chés con esta goleada se ponen a dos puntos de la clasificación para la Liga de Campeones, y el “Geta” mira ahora de reojo a la segunda división.

Final de la jornada en Gijón. Pseudo derbi astur-cántabro. Sporting de Gijón ante Racing de Santander. 0-2 venció el equipo visitante, gracias a los goles de Zigic y Colsa. Tres puntos vitales para alejar los fantasmas temibles del descenso para los de López Muñiz y una derrota que debe servir como toque de atención importante para evitar malos ratos a final de temporada a los chicos de Preciado.

jueves, 2 de abril de 2009

JUGAMOS COMO NUNCA Y GANAMOS COMO SIEMPRE

Sigue contando sólo por victorias la España de Vicente del Bosque que anoche igualó el récord de partidos, 31 sin perder

Antonio Blanca

La selección española alargó su estado de gracia para imponerse a Turquía por 1-2, gracias a un tanto de Albert Riera en el tiempo de descuento tras una muy buena jugada del hasta hace poco defenestrado injustamente, Dani Güiza.

España así deja casi sentenciada su presencia en el próximo Mundial de Sudáfrica y extiende su racha de invicta a 31 encuentros, los mismos que firmó la era Clemente, con la salvedad que este registro está compartido por el binomio, Aragonés-Del Bosque.

A España le sale todo, o casi todo, y prueba de ello fue la épica victoria que logró en el infierno turco, escenario en el que nunca había ganado e incluso nunca había logrado un gol. Pero para eso está la historia, para ir cambiándola poco a poco, paso a paso. Ahora nos toca a nosotros, a los españoles, escribir la historia del fútbol a principios del Siglo XXI.

Y de paciencia Del Bosque sabe mucho, tanto que manejó el partido a su gusto. El salmantino retiró a Fernando Torres (partido muy gris tirando a negro el del ariete madrileño del Liverpool) a falta de cinco minutos, cuando el empate parecía el marcador final. Sin embargo, Güiza justificó su polémica convocatoria con una jugada en la que juntó rabia y picardía.

El delantero jerezano (que dispuso sólo de cinco minutos) peleó un pelotazo de la zaga española, le ganó la partida a Hakan Balta y sirvió en bandeja a Riera el gol del triunfo, igual que hiciera ante Bélgica el pasado mes de octubre para sacar idéntico resultado. Un tanto que pone algo de manifiesto, España es capaz de todo.

Y lo es porque en los primeros 45 minutos, a pesar de recibir el gol, dominó el encuentro gracias a la enorme superioridad de su centro del campo, y eso que Xabi Alonso no tuvo el mejor día. Una vez superados los minutos iniciales, los de Del Bosque se hicieron dueños de la posesión, y en consecuencia del partido, lo que culminó con varias ocasiones.

La primera fue para Albert Riera, que a punto estuvo de sorprender a Demirel a los 14 minutos con una volea lejana, que acabó en córner. El interior zurdo del Liverpool aprovechó la ocasión que le dio Del Bosque desde bien pronto y se ofreció siempre en la ayuda a Capdevila (otro que hizo un partido muy regular).

No obstante, todo esto valió de poco cuando un centro del villarrealense Nihat dejó sólo ante Casillas a Arda Turan, que cedió a Senturk para que marcase a placer. Este gol no entraba en los planes, y más cuando el equipo hizo méritos como para no sufrir, pero algo hay claro, con Marchena en la zaga, el riesgo siempre existe.

Piqué sacó notable y Casillas apenas tuvo trabajo, sin embargo Turquía vencía 1-0 al descanso. Fue tras la reanudación cuando la calma de Del Bosque invadió el juego español, que se basaba en el toque y más toque que tanto cautivó en la Eurocopa aunque no sirviese para abrir el cerrojo otomano. Se echó en falta a Iniesta, el carburador perfecto de España y del Barça.

A pesar del buen trato visitante del esférico, el primer gol español en su historia en tierras turcas llegó desde los once metros. Un remate de Torres tras un córner en el costado izquierdo golpeó en las manos de Uzulmez. Xabi Alonso transformó sin problemas, y el partido cambió de cariz. Quedaban más de 20 minutos y había que hacer un gol. No era una imposición, sino que España es así por naturaleza, ha cambiado el curso de la historia y ahora sabe ganar partidos que antes hubieran tenido otro signo.

Esta España tiene otro estilo, además de números y estadísticas que demuestran su inmaculada trayectoria desde noviembre de 2006.