jueves, 4 de julio de 2013

ISCO CON NUMERO DE ESTRELLA '23'



El jugador malagueño fue presentado en loor de multitudes ayer miércoles en un estadio Santiago Bernabéu que aclamó a su presidente Florentino Pérez

Antonio Blanca

"No hay cosa más grande que estar en el Real Madrid", fueron las primeras palabras del flamante fichaje blanco, Francisco Román Alarcón Suárez, “Isco”, una de las jóvenes joyas del fútbol español, fue presentado este miércoles como nuevo jugador del Real Madrid, club con el que se ha comprometido para las próximas cinco temporadas y al que llega procedente del Málaga. Después pasar reconocimiento médico y de firmar su nuevo contrato, ha vivido su puesta de largo como jugador madridista en el palco de honor del estadio Santiago Bernabéu.

Isco no perdió la sonrisa en ningún momento y se mostró exultante. "En primer lugar agradecer el esfuerzo del presi, el cariño de la afición y el apoyo de la familia. Para cualquier futbolista no hay nada más grande que estar en el Madrid, es lo máximo.
Espero disfrutar muchos aquí, hacer disfrutar y ganar muchos títulos aquí", fueron las primeras palabras del nuevo '23' del Real Madrid. Es que el centrocampista malagueño llevará el mismo dorsal con el que fue presentado David Beckham justo ayer hace diez años y que también han lucido cuando llegaron Van der Vaart, Sneijder y Özil.

Florentino Pérez, entre vítores de los aficionados que se acercaron al Bernabéu para presenciar en directo el acto de presentación, fue el encargado de dar la bienvenida a Isco a su nueva casa: "Tenía otras ofertas pero ha elegido el club más importante de la historia. Aquí encontrará jugadores únicos en lo futbolístico y también uno de los mejores vestuarios que yo he conocido como presidente".
"Este club tiene grandes jugadores, pero está obligado a perfeccionar su apuesta deportiva. Queremos tener jugadores con un altísimo nivel de exigencia y hambre de victoria y que se gane el corazón de nuestra gente, consciente de la responsabilidad altísima que contrae. Por eso presentamos a nuestros seguidores a Isco", continuó.

"Con 21 años ha conquistado a los aficionados al fútbol con su juego creativo y pleno de imaginación. Es un joven sobradamente preparado que ha hecho una magnífica temporada y además nos ha emocionado a todos en el Campeonato de Europa Sub-21, recogiendo los mayores elogios de los especialistas. También ha ganado el Golden Boy 2012, que premia al mejor jugador Sub-21 de Europa, y ha debutado con la Selección absoluta. Estamos ante uno de esos jugadores distintos que ha demostrado su talento en un Málaga histórico. Seducirá al madridismo, que siempre quiere más. Llegas a un club en el que no existe la palabra imposible y que tiene un alto nivel de exigencia, pero estaremos siempre a tu lado. Creemos en ti, en tu clase y en tu talento", concluyó.

El malagueño, nacido en Benalmádena hace 21 años, acaba de proclamarse campeón de Europa sub-21 con la selección española en Israel, donde fue uno de los grandes protagonistas junto al barcelonista Thiago Alcántara.

Elegido mejor jugador joven europeo (Golden Boy) en 2012, Isco se formó en la cantera del Valencia, del que dio el salto en 2011 al proyecto del equipo malaguista, con el que su evolución ha sido imparable.
En dos temporadas en el Málaga Isco disputó 69 partidos, en los que consiguió catorce tantos; diez en la Liga de Campeones, con tres goles y el logro de alcanzar los cuartos (fue eliminado en los cuartos de final por el Borussia Dortmund en un final polémico); y otros tres encuentros en la Copa del Rey.

A título individual, la LFP también designó a Isco jugador revelación de la Liga BBVA en la campaña 2011-12, e incluso tuvo la oportunidad de debutar con la selección absoluta de Vicente del Bosque (se estrenó en febrero de este año en un amistoso frente a Uruguay).

Isco es el primer gran fichaje del nuevo Real Madrid que dirigirá el italiano Carlo Ancelotti. Es 'producto nacional', como el 'repescado' del Bayer Leverkusen Dani Carvajal, con el que compartió el Europeo sub-21, al igual que Álvaro Morata, máximo artillero del torneo de Israel.

lunes, 1 de julio de 2013

BRASIL NOS BAILA LA SAMBA



Inapelable victoria del cuadro carioca en la final de la Copa Confederaciones por 3-0 sobre una desdibujada España

Antonio Blanca

Alguna vez tenía que llegar y mejor que sea en un torneo menor que en un Mundial o Eurocopa, que también llegarán, las derrotas. La selección española despertó de su sueño dorado arrollada por 3-0 por Brasil en la final de la Copa Confederaciones disputada este domingo en el mítico estadio de Maracaná, un desenlace que apartó a la actual campeona del mundo y Europa de conquistar el título que falta en sus vitrinas y que devuelve a la pentacampeona mundial a escena, a un año del Mundial que organizarán.

Con tres goles en momentos clave, Fred por partida doble al inicio de cada parte y otro de Neymar al borde del descanso, los de Luis Felipe Scolari se llevaron su cuarta Copa Confederaciones, la tercera de forma consecutiva. España no pudo imponer su juego y se quedó lejos de alcanzar su primera Confederaciones y de su mejor versión, la que le ha llevado a ganar el Mundial 2010 y las Eurocopa de 2008 y 2012.

Un penalti fallado de Ramos en el minuto 55, con el tres cero en contra, pudo cambiar las cosas, pero el vendaval brasileño no tuvo freno. Con una gran presión y liderados por Neymar en ataque, Brasil impidió a España entrar en juego. Los de Del Bosque, con Brasil y Maracaná eufóricos, sufrieron incluso con un jugador menos, por la expulsión por roja directa de Piqué en el 68', el despliegue local.

Ese ejercicio de los de Scolari se encontró con la final soñada desde bien pronto. Un gol en contra en el segundo minuto de partido, ante Brasil, en Maracaná, era una losa muy pesada para España. Pero más pesado se hizo aguantar la presión y el empuje de los brasileños. Como en la primera parte ante Italia, la campeona del mundo sufrió un cortocircuito en su juego. Xavi e Iniesta, desaparecidos en combate. Falta de precisión, poca movilidad y ausencia de peligro provocados en gran parte por el buen hacer táctico de los de Scolari.

El tanto de Fred, tras una carambola en el área pequeña entre Arbeloa, Piqué y Casillas, dio a Brasil la tranquilidad que necesitaba, cuestionada por su juego y obligada a defender su honor en casa ante la mejor selección del momento. Sin embargo, en cuanto a juego no cambió el planteamiento. Brasil se esmeró en mantener a los creadores de la 'Roja' fuera de la zona de peligro.

La presión de la anfitriona, con Paulinho y Luiz Gustavo dominando el centro del campo, impedía a España jugar a su gusto y además, provocaba salidas en superioridad como en el minuto 8, cuando Oscar rozó el poste derecho de Casillas. Los de Del Bosque necesitaban su mejor versión, la que solo necesita un toque por jugador para llegar a la portería rival, pero el guión era muy diferente.

El primer tiro de España llegó en el minuto 20, de Iniesta y muy lejano, aunque más optimismo dio una parada providencial de Casillas a disparo de Fred en el 32'. De nuevo una pérdida provocaba la salida en tromba de los brasileños. La aparición del 'santo' daba fe a la campeona de Europa, que sufría como nunca (al menos en los últimos cinco años) en un partido de fútbol. Sin embargo, los de amarillo también tuvieron a su 'ángel'.

En el minuto 41, la primera salida en superioridad de España llevó a Mata y Pedro ante Julio César, pero el disparo cruzado del tinerfeño lo sacó David Luiz bajo los palos. Tras el aviso de los de rojo, Brasil se esmeró de nuevo en no dar más opciones. Las faltas y la buena disposición táctica volvieron a trabar el juego de España, que, de nuevo en un minuto clave, se llevó otro castigo en forma de gol. Del posible 1-1 se pasó al 2-0 en una nueva contra que pillaba a España partida.

Oscar veía bien el desmarque de Neymar, a la espalda de Arbeloa, y el flamante fichaje del Barcelona fusilaba a Casillas para poner el 2-0. España se iba al vestuario tocada y sobrepasada por la intensidad, el juego y el físico brasileño. La esperanza de los de Del Bosque pasaba por sacar su mejor versión y esperar un bajón físico y de concentración en su rival. Esto segundo estuvo lejos de pasar. Brasil quería más.

Es que, sin tiempo para acomodarse, de nuevo Fred veía portería (3-0) tras una buena jugada de Marcelo, muy activo como el resto de sus compañeros, y con la complicidad de Neymar. El máximo goleador del torneo (con 5 tantos), junto a Fernando Torres, ajustaba el balón al palo con un balón raso. La losa era ya más que pesada para España, viendo además cómo los de Scolari, inyectados en motivación, no bajaban el pistón.

Antes del tercero, sin duda la idea española era llegar a la portería de Julio César, adelantar líneas. Para eso entró Navas y con él, llegó la más clara. El de Los Palacios provocó el penalti de Marcelo, pero Ramos la mandó fuera. Maracaná se atragantaba a la campeona del mundo y de qué manera. El abultado marcador en contra obligaba a España a tirar hacia arriba y los brasileños se frotaban las manos con Neymar sin ninguna obligación defensiva.

En una de esas, Piqué cazó a su nuevo compañero en el Barça y dejó a España con 10. La final estaba finiquitada, el sueño español se desvanecía. La generación de oro se quedaba sin la guinda que faltaba. España quiso morir arriba, pero las tentativas de Villa y Pedro las sacó el meta brasileño. Con el pitido final se consumaba la derrota, se esfumaba de nuevo la Confederaciones como en las semifinales de 2009, algo que no empaña la gloria alcanzada por la 'Roja', impensable hace cinco años, y que tratará de retomar en este mismo escenario, el próximo año, en el Mundial.