Atlético de Madrid y Sevilla se citan hoy en el Camp Nou (21.30 horas) en una final inédita donde ambos conjuntos sueñan con cerrar la temporada con un triunfo, los madrileños para firmar otro doblete histórico y los sevillistas para acabar con un título esta campaña.
Los rojiblancos, liderados por un enrachado Diego Forlán, siguen soñando con un título que hace 14 años que no llevan a sus vitrinas, mientras que los andaluces quieren repetir la fiesta de hace tres años cuando levantaron por última vez el trofeo copero.
Con los deberes continentales hechos (billete para la Champions para el Sevilla y título de la Europa League para el Atlético) tras una irregular campaña, ambos conjuntos se miden en un Camp Nou, que acoge por tercera vez en su historia una final copera, y que será dirigida por el colegiado asturiano Mejuto González, que colgará el silbato tras esta final, diciendo adiós al arbitraje profesional.
El Atlético de Madrid es ambicioso y tras hacer historia al ganar la primera edición de la Europa League la semana pasada quiere seguir con la fiesta, trasladando el escenario de Hamburgo a Barcelona para dar una alegría más a su afición, que poblará las gradas del coliseo blaugrana, dándole colorido rojiblanco y lograr la 'décima' Copa del Rey de su historia.
Quique Sánchez Flores, que no contará con Pernía y Asenjo en la expedición rojiblanca, quiere mantener el sueño de tomar el relevo de Radomir Antic que en la campaña 1995-1996 logró un histórico doblete tras ganar la Copa del Rey y la Liga.
El técnico madrileño alineará mañana a su once habitual, variando respecto al equipo que se alzó con la copa de la Europa League, la presencia del portugués Tiago, que no podía jugar la cita continental, que ocupará el puesto de Raúl García en el centro del campo.
Así, los colchoneros apelarán al acierto goleador de Diego Forlán, héroe de la final de Hamburgo, y Sergio Agüero, así como a las jugadas preparadas por Simao y Reyes, para el que el duelo será especial al medirse al que fue su equipo.
En cuanto al Sevilla, ya no es el equipo infalible que dirigiera Juande Ramos, aunque ello no le resta un ápice de posibilidades de ganar una final para la que parte como favorito, entre otras cosas, por el mejor rendimiento liguero que ha ofrecido en comparación con su rival.
Además, los sevillistas, que ganaron la última de sus cuatro Copas del Rey hace sólo tres años, han mejorado bajo la dirección de su técnico Antonio Álvarez, relevo del cesado Manolo Jiménez. El de Marchena ha sumado siete triunfos en 10 partidos disputados, entre ellos el 3-1 endosado recientemente en Liga al propio Atlético, que no sirve de referencia por las reservas con las que jugaron los rojiblancos, atentos a su final de la Europa League.
Tal vez el punto flaco de los nervionenses esté en su defensa y, sobre todo, en la medular. Sin embargo, recibió la buena noticia de la anulación de la expulsión de Álvaro Negredo en Almería, por lo que el vallecano podrá ser de la partida, aliviando la parte de la delantera, mermada ya por la baja del lesionado Luis Fabiano.
De este modo, Álvarez, que se ha llevado consigo a toda la plantilla, no tendrá que modificar, en principio, su habitual esquema y jugará con Negredo y Kanouté en punta, acompañado en las bandas por Jesús Navas y Diego Capel, y con Zokora y Renato en la creación.
Segunda liga consecutiva del Barcelona de Guardiola que se convierte con 99 puntos en el equipo que más puntos logra en una liga y con mayor número de victorias 32
Antonio Blanca
Ya tiene el Barcelona en sus vitrinas la liga número 20. En redondo, la vigésima, ante su público cumpliendo con el guión, haciendo que la lógica y teórica del fútbol se impusiesen sin dar cabida a susto o posible milagro. El equipo catalán hizo sus deberes, y ya lleva dos BBVA seguidas, habrá que ver que ocurre en 2011, pero es para sacar pecho, para presumir y para sentirse orgulloso, como dice Laporta. No seré yo sospechoso de apoyar y coincidir en algo con este sujeto, un bellaco de la calaña de Laporta, pero sí lleva razón Joan al decir que está orgulloso. Es para estarlo, de Messi, bota de oro y pichichi, de Valdés, de Piqué, de Puyol, de Iniesta, Xavi, Pedro, Bojan… todos canteranos, un equipo no basado en la chequera, sino en los valores de un escudo y una camiseta. Concretamente los valores que el Madrid echando aquel infausto 2003 perdió con Del Bosque y que no ha sabido recuperar, aunque hayan mediado dos ligas, la de Capello y la de Schuster.
Los de Guardiola han firmado una memorable temporada, y como siempre defiendo y digo, al cabo de 38 partidos, ganando 32 de ellos, empatando 5 y solo habiendo perdido 1, ¡ese Atleti campeón de la Liga Europa!, el Barcelona sin dudas es el merecedor de llevarse la liga, acreedor total a ello. Una liga cara, histórica, peleada hasta la última jornada, porque el Madrid hay que agradecérselo después de la derrota en el Bernabéu ante Messi y los suyos, se empeñó en no arrojar la toalla y en creer en un milagro que esta vez no resultó. Curiosamente la meta de los Pellegrini (no entiendo que debate quiere abrir Valdano ahora, el chileno no debe durar ni dos días más en la casa blanca) los 98 puntos, no les sirvió para coronarse, primero porque el Barça ha llegado a los 99 y segundo porque ellos se han quedado en 96. Unos números que hubieran valido en cualquier otro año, en cualquier otra liga, pero no en la española, donde al final el tiempo ha dado la razón, el campeón se ha dirimido en el enfrentamiento directo Barcelona-Real Madrid, los dos transatlánticos de nuestro deporte rey, en el que los catalanes han sido mejores. Estamos ante el mejor Barcelona de toda su ya más de centenaria historia. Mi más sincera enhorabuena campeón.
Jornada final de la liga, que como no, aparte de arrojar luz sobre el campeón final, viene marcada por las sonrisas y las lágrimas de quienes logran sus objetivos, se salvan o se clasifican para niveles mayores, y quienes toman el ascensor hacia los infiernos, no han logrado cumplir el objetivo marcado, el talonario se resentirá, y la temporada se puede catalogar de fracaso. Por ejemplo, todo el mundo lo piensa ahora mismo leyendo estas letras. El Real Madrid, claro. 250 millones de euros invertidos para firmar una temporada en blanco. De los fichajes se salva únicamente Ronaldo. Alonso, Arbeloa y Albiol han estado bien pero podrían haber dado mucho más. De Benzema y Kaká mejor ni hablamos, un rotundo engaña bobos ambos jugadores. Muchas lesiones y poco juego. Un timo, como el de la estampita. Pellegrini no se ha visto con mayor traje en todos los días de su vida profesional y claro, le ha quedado anchísimo. Octavos en Copa de Europa, el mayor ridículo en la historia merengue ante el Alcorcón y sí pugna por la liga hasta el último momento pero siempre a remolque, no ganando los dos duelos clave, Nou Camp y Bernabéu. Temporada suspensa para el Madrid, que ahora volverá a tirar de cartera, se comenta que ya hay 200 millones de euros para ser invertidos, y eso que estamos en crisis, será por dinero con Florentino.
La jornada venía partida en dos. El sábado duelo por la Liga Europa. En el Calderón, su afición rendía honores a los campeones el miércoles pasado de la antigua UEFA. Impresionante ver al estadio del Manzanares en comunión perfecta con los suyos. El Getafe que también guardó pleitesía al Atlético no tuvo piedad en el partido y goleó a domicilio 0-3 a los de Quique, que tenían la cabeza puesta en pasado mañana en la final de Copa del Rey ante el Sevilla. Magnífica temporada de los de Michel que se meten dos años después en Europa. Chapó Geta y el Atleti a por su doblete catorce años más tarde.
Dijo adiós y vaya adiós. Etxeberria, “Etxebe” para San Mamés se retiró del Athletic de Bilbao el sábado. 2-0 en el homenaje vencieron los de Caparrós al Deportivo de la Coruña que cierra una deplorable segunda vuelta. Se quitó para siempre la zamarra rojiblanca un histórico de la banda derecha, emocionante adiós, que marchó por la puerta grande como los buenos toreros.
Iba el Villarreal a Zaragoza buscando meter la cabeza en la Liga Europa por vía directa, pero no lo logró. Gran espectáculo de goles entre los de Gay y Garrido. Hasta seis hubo, 3-3 en un divertidísimo partido para despedir el fútbol en Zaragoza hasta el agosto que viene.
19 años tiene, nombre Rodrigo Ríos “Rodri”. Héroe del sevillismo. Gol en el minuto 93, con empate a 2 en Almería, un resultado que mandaba fuera de la Champions a los andaluces, pero en esas que su gol, pasará a la historia del Sevilla, ponía el 2-3 en los Juegos del Mediterráneo y clasificaba para la previa al equipo capitaneado por Antonio Álvarez.
2-0 venció en su campo el Mallorca al Espanyol que durante mucho rato se vio en Copa de Europa, pero no pudo ser. Temporada de diez la que Gregorio Manzano y sus chicos han realizado con el conjunto isleño, que se verá premiada con paseo europeo pero no por la gran competición, un sabor algo amargo el que al final se le quedó a una ensaimada cocinada por largo rato y con mucho esfuerzo.
Quedaba para ayer domingo ver quien ganaba la liga, Barcelona o Madrid, y quien se iba al descenso, Xerez, Málaga, Tenerife, Racing o Valladolid. Ganó el Barça de Guardiola y cayeron “Adelante” Xerez, Valladolid y Tenerife.
En Santander, los locales se jugaban la categoría ante sus vecinos del Sporting, ya salvados, que alinearon un equipo plagado de suplentes y canteranos. El monólogo racinguista se hizo extensible en la primera parte, donde Tchité aprovechó un balón en el área para abrir el marcador. Y fue de nuevo el africano el que aprovechó una jugada embarullada en el área para sentenciar el partido y dejar al Racing un año más en Primera.
Por su parte, el Xerez apuró hasta el final las remotas opciones de quedarse en la máxima categoría pero no pudo pasar del empate a 1 frente a Osasuna en el Reyno de Navarra. Los de Néstor Gorosito se vieron sorprendidos por los navarros que, a pesar de no jugarse nada, salieron a por los tres puntos y pusieron en aprietos a los andaluces. De hecho, fue Osasuna quien se adelantó en el marcador con un gol de “Daddy” que con un potente disparo sorprendió a Renan. Sin embargo, el Xerez volvió a hacer gala de amor propio y se lanzó al ataque. Las llegadas se vieron recompensadas con el gol de Antoñito y el empuje de los andaluces les llevó a rozar al victoria, que finalmente no se cumplió y les devolvió a la categoría de plata un año después.
Tampoco fue capaz de ganar el Tenerife, que necesitaba una victoria en Valencia, pero se encontró con una derrota (1-0) que cerró el sueño de los insulares de alcanzar la permanencia. Alexis remató a los tinerfeños con un certero remate de cabeza en el minuto 90 del encuentro y dejó los tres puntos en manos de los levantinos, que concluyen la temporada terceros. El Tenerife volvió a ofrecer su habitual imagen fuera del Heliodoro Rodríguez López y no fue capaz de reaccionar, a pesar del empate del Málaga ante el Real Madrid.
En el pulso entre Barcelona y Real Madrid con invitados jugándose la vida como Valladolid y Málaga, quien salió perdiendo fue el equipo de Clemente, goleado en el Camp Nou, 4-0 y eso que durante los primeros quince minutos los pucelanos pusieron nervioso a más de uno en Barcelona, pero no pudo ser, y la lógica se impuso al milagro que sería que Javier Clemente se convirtiera en un icono para el madridismo. Venció el equipo de Guardiola que una vez por delante en el marcador remó a favor de corriente y se llevó fácilmente un partido que a su vez ponía en segunda división al Real Valladolid tras muchos años en la categoría dorada del fútbol patrio.
En la Rosaleda el Málaga sufrió hasta el final, empate a 1 con el Real Madrid que condenó a los blancos a quedarse sin título, aún ganando no lo hubieran logrado. Duda adelantó en la primera parte a los malacitanos, y Van der Vaart (ese holandés al que Pellegrini lo le hablaba y que ha resultado cuasi imprescindible en la fase final de la liga) puso las definitivas tablas. “Guti” jugó su último partido con la camiseta que le ha visto llevar el ‘14’ los últimos 14 años. Se va un genio al que la cabeza no le ha acompañado. Pudo romper el cuadro, ser uno de los mejores de la historia, pero se conformó con dejar pinceladas imborrables en el cuadro. Donde vaya mucha suerte Gutiérrez. El Real Madrid echará en falta a su mediapunta, y deberá poner la mente en el próximo año, tras realizar una aceptable liga, muy buena dirán algunos, pero no tanto para un club de la exigencia del Real, que tiene que ganar siempre, y por más que haga 96 puntos si hay un equipo (Barcelona) que te los supera, ya has perdido. Eso le ha pasado al Real Madrid, temporada en blanco, fiel a su más distinguido color.
El Inter de Milán no perdonó y se llevó su quinto 'Scudetto' consecutivo tras ganar (0-1) en el campo del Sienna, gracias a un gol del argentino Diego Milito que dejó el título en manos de los milaneses, a pesar de que el AS Roma tampoco falló (0-2) en su visita al Chievo Verona en la última jornada del Calcio.
Los de Jose Mourinho fueron fieles a su estilo hasta el final y, a pesar de no cuajar un gran partido, lograron un trabajado triunfo por la mínima, que les llevó a subir su segundo peldaño del 'triplete'. Como sucediese a lo largo de toda la campaña Diego Milito volvió a ser clave para el Inter y puso la guinda a su gran temporada con el tanto que dejó el título liguero en Milán.
No obstante, los visitantes sufrieron para lograr una victoria que se hizo esperar mientras llegaban noticias desde Verona del triunfo del AS Roma. Curci, el portero local se coronó como el mejor jugador del partido tras desbaratar en la primera parte varias ocasiones de los interistas.
Conforme avanzaban los minutos, la ansiedad de los visitantes era cada vez mayor. Mourinho decidió poner a todo su arsenal atacante en el campo y dio entrada a Pandev por Motta. Aunque los acercamientos se desvanecían en los últimos metros, fue una jugada personal de Cambiasso la que puso en jaque a la defensa local. El argentino llegó hasta a la frontal del área y asistió en profundidad a Milito, que no perdonó ante el meta y desató la locura entre los aficionados del Inter, que vuelven a celebrar un año más el título liguero.
A la espera de lo que sucediese en Sienna estaba el AS Roma, que partía con una desventaja de dos puntos en la última jornada y necesitaba una derrota del Inter para llevarse la Liga. Una gran segunda vuelta permitió a los romanos llegar con opciones a la última jornada, aunque en el equipo de la capital sabían que necesitan un milagro para ganar su primer 'Scudetto' desde 2001.
Su rival, el Chievo Verona, no opuso resistencia y los de Claudio Ranieri sentenciaron el partido antes del descanso. Primero fue Mirko Vucinic, que ha sido uno de los grandes artífices del rendimiento de los romanos en la segunda parte del campeonato, el que adelantó a los visitantes con un fuerte disparo dentro del área.
No quisieron sorpresas los capitalinos, que resolvieron el encuentro seis minutos más tarde, gracias un disparo lejano de Danielle de Rossi desde fuera del área. La segunda mitad fue de los transistores y los jugadores romanistas esperaron las noticias de Sienna, que les dejaron con el sabor amargo del subcampeonato.
La otra batalla de la última jornada del Calcio se vivió entre Sampdoria y Palermo, que se disputaban la última plaza de Liga de Campeones con dos puntos de ventaja para el primero, que no desaprovechó la oportunidad de visitar las mejores plazas europeas el próximo año.
El equipo de Antonio Cassano, envuelto en rumores sobre un posible pase de su técnico Luigi Del Neri a la Juventus, recibía al Nápoles, ya clasificado para la Europa League, y tuvo que esperar hasta la segunda mitad para lograr el triunfo (1-0). Fue entonces cuando Giampaolo Pazzini rompió la igualdad y logró el tanto de la victoria que desató la locura en el omunale Luigi Ferraris.
El Palermo apuró hasta el final sus opciones de quedarse con la cuarta plaza y logró en el último minuto una amarga victoria (1-2) que no les sirvió. Edison Cavani volvió a ser el mejor futbolista del equipo revelación de la temporada, con dos tantos, uno de ellos en el minuto 90 de penalti, que no sirvieron para culminar el gran año de los sicilianos.
El Chelsea certificó su 'doblete' tras vencer al Portsmouth (1-0) en la final de la 'FA Cup' disputada en el estadio de Wembley y en la que un solitario gol de Drogba a la hora de partido fue suficiente para apagar el sueño de un Portsmouth que falló un penalti que enterró sus opciones.
El conjunto que dirige Carlo Ancelotti, que se proclamó campeón de la Premier hace escasamente una semana, alzó la 'FA Cup' gracias al gol de falta de Drogba, que acabó con el 'muro' de James en el minuto 59, tres después del fallo de penalti de Boateng, que condenó a los suyos.
El marfileño es un jugador total, un delantero con una potencia escandalosa que es el puntal de un Chelsesa que le busca en cada ataque. El africano no defraudó y una vez más se erigió en el guía de los suyos, necesitados de su olfato goleador desde hace seis temporadas.
Y es que el actual campeón de Liga salió a Wembley imponiendo su ley, haciendo gala de su superioridad --primero contra último de la tabla--, pero una y otra vez la madera del marco de James repelió las acometidas de los londinenses.
Lampard, Terry y Drogba, con un ensayo de lo que sería su tanto, se estrellaron con un acertado James y con los postes, que impidieron su gol durante el primer acto. Antes de la media hora de partido, cuando Piquionne ya hizo estrenarse a Cech, Kalou marró una ocasión clamorosa tras no aprovechar un pase de Cole cuando estaba solo, sin el portero enfrente.
Didier Drogba volvió a perdonar antes del descanso en dos ocasiones y el empate se mantenía. Con la sensación de que Goliat había dejado 'vivo' a David, ambos equipos enfilaron el túnel de vestuarios, unos lamentándose por los fallos, y otros con la esperanza del que se ve con opciones.
Tras la reanudación, el Chelsea sufrió el bajón típico del equipo que ha hecho lo imposible para ir ganando y que se ve con las tablas. Esto fue aprovechado por el 'Pompy' para mostrar sus credenciales en el partido, demostrar que no estaba acabado.
Corría el minuto 55 de envite cuando Dindane encaró a Belletti --entró por el lesionado Ballack-- y el ex del Barcelona cometió penalti. Boateng asumió la responsabilidad, pero su disparo, mordido y centrado, fue despejado por Cech, que volvió a dar alas a los suyos mientras hundió a los de Grant.
Tres minutos después, y con la ley del fútbol de 'el que perdona la paga', Drogba provocó una falta fuera del área. Él fue el encargado de colocar el balón, con el mimo propio del que sabe que es su oportunidad. Con su clásico golpeó de interior, Drogba hizo un gran gol y puso en ventaja a los suyos.
El gol acabó con las esperanzas del 'Pompey' y tranquilizó al Chelsea, ávido de un gol que anulara cualquier tipo de sorpresa. Con espacios, los de Ancelotti pudieron hacer el segundo, pero ni Anelka, ni Lampard (que falló una pena máxima) vieron puerta. Aún así, el marcador no se movió y los londinenses pudieron celebrar su primer 'doblete' de la historia.
Gol del uruguayo a tres minutos del final de la prórroga que supuso el 2-1 final y la consecuente consecución de la Liga Europa para los colchoneros
Antonio Blanca
Cambia la historia, cambia la letra del himno del centenario de Sabina “maneras de perder”. Se acabó. Maneras de ganar, lo que ahora toca. El Atlético de Madrid ganó anoche bajo la fría lluvia alemana la primera Liga Europa, antigua UEFA, Copa de Ferias, nomenclatura variada a lo largo de la historia para la misma competición, la segunda a nivel continental.
Al principal escenario europeo ha retornado el Atlético de Quique Sánchez Flores y Forlán. El primero que cogió a un equipo moralmente roto, le ha devuelto la alegría, lo ha sacado del descenso en España, cuarenta y ocho años después ha hecho que se levante una copa europea y aún queda otra final, la del 19 de mayo en el Camp Nou ante el Sevilla por la Copa del Rey. Forlán, “cachabacha”, pichichi eterno, bota de oro, un futbolista con todas las letras, de oro, como sus cabellos, como sus goles, dos ayer, no olvidamos el de Liverpool también en la prórroga. Forlán no ha hecho historia en el Atlético, él desde anoche, con su actuación magistral en el Hamburgo Arena es historia del Atleti.
Papá, ¿por qué somos del Atleti? Respuesta metafísica. Por noches como la de ayer, que resumen en noventa minutos más la media hora de prórroga la esencia del equipo de la ribera del Manzanares. 2-1 al Fulham, los londinenses del multimillonario Al Fayed, que plantaron cara, física sobre todo. Tuvieron los británicos sus opciones, De Gea estuvo a la altura de un porterazo, y con 19 años que le contemplan desbarató una pesadilla para que Forlán convirtiera en realidad un plácido sueño.
Su Alteza Felipe de Borbón vibró en el palco de autoridades. Anoche no era Príncipe, era un “colchonero” más sufriendo con su equipo. Que se adelantaba pasada la media hora con gol de Forlán tras una buena jugada del “Kun” Agüero, no paso por alto la actuación del argentino, partícipe en los dos goles, pieza clave para esta página mágica de la historia rojiblanca y del fútbol.
Cinco minutos después del gol de “cachabacha” llegó el empate de Davies tras una gran jugada de Zamora que puso en evidencia a la defensa atlética, fallo concatenado que puso el interrogante en la grada (también ganó y por goleada la parroquia colchonera). ¿Se iría la copa ante un rival futbolísticamente menor?
La segunda parte fue un quiero y no puedo, el Atlético de Madrid roto físicamente, tuvo dos claras no materializadas, el Fulham también pudo hacer mucho daño, pero fue marcharse su torre zamorana, “Bobby” y dejar de atemorizar al área de De Gea. La final se marchaba a la prórroga, media hora más que encendía las alarmas, salvo Assunçao y Jurado, el resto de jugadores daban síntomas de agotamiento, otros de estar absolutamente fundidos.
Pasaban los minutos, se sufría, el sentimiento de “pupas” era cada vez más palpable, hasta que en el 115, Agüero se vació el alma en una carrera de treinta metros, ganó la pelota, se dio media vuelta internándose en el área por la izquierda, alzó la mirada, indicó con su brazo el pase a Forlán, que se adelantó al central, tocó con el exterior de la bota diestra y suavemente la pelota pasaba la línea, besaba la red, rompía el empate, 2-1, fiesta, campeones, historia, “We are the Champions”, a Neptuno, como quieran, la locura ya estaba implantada. Pitido final, Forlán dos orejas y rabo, el Atlético por la puerta grande. Noche mágica, con victoria épica. No podía ser de otra manera, si el Atleti ganaba la Liga Europa tenía que ser así, en los compases finales, tras fallar goles cantados, tras sufrir ante un rival menor, haciendo que la victoria fuera aún mas placentera, a los cielos del gozo.
El 12 de mayo queda para la historia, palabra repetida en este artículo pero es que el Atlético de Madrid gana títulos por generaciones. Hoy fiesta por todo lo alto con visita a Neptuno tras mucho tiempo. El “dios” ni se acordará de cómo se bailaba, pero bastarán cinco minutos para que recuerde tiempos maravillosos, doblete por ejemplo, como el que se puede repetir tres lustros después.
¡España entera se siente colchonera! Grito de guerra, más verdad que nunca, para todos los que han creído siempre en el Atlético, su afición incansable y de fe inquebrantable, mis felicitaciones. ¡Atléti! ¡Atléti! ¡Atlético de Madrid!