jueves, 8 de mayo de 2008

LA EXCELENCIA PROMETIDA COMO CULMEN A UNA BRILLANTE TEMPORADA

Goleada del Real Madrid al Barcelona en el clásico, en la zona de abajo, Zaragoza, Recreativo y Osasuna se la jugarán en los dos últimos partidos

Antonio Blanca

Se había vendido en esta trigésimo sexta jornada de liga, la antepenúltima, el morbo del pasillo del Barcelona al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Desde una óptica poco deportiva tal vez, buscando más que el reconocimiento al merecido campeón (ha barrido esta liga de principio a fin), la humillación del equipo catalán por tener que realizar el pasillo al conjunto merengue. Expectación desmedida para el clásico por antonomasia de nuestra liga, hacía veinte años que tal efeméride no tenía lugar, en la historia de los pasillos, 2-1 para el Madrid, curiosamente con el entrenador del Real, Bernd Schuster vistiendo la zamarra blaugrana. Pues llegaron las diez de la noche, y ante una multitud de focos, flashes, periodistas sobre el verde del coliseo de Concha Espina, apareció el Barça, que tuvo un comportamiento magistral, caballeroso y noble, deportivo sin ninguna duda, porque aunque a veces se nos olvide, el fútbol es un deporte, y se colocó en orden para realizar el ansiado, que tampoco por ello deja de ser anecdótico desde una perspectiva siempre de premio al campeón y no humillación al rival, y desde Rijkaard a Henry, los jugadores culés lo efectuaron (excepción de aquellos que decidieron por su cuenta propia no dar la cara en Madrid y borrarse del partido). En cuanto al partido, pudimos asistir a un baño descomunal del equipo blanco, en el clásico más descafeinado de los últimos tiempos, que supuso confirmar el ocaso que vive el Barcelona de Rijkaard (la brillantez de este equipo duró los dos años geniales de Ronaldinho) y por fin, el Bernabéu, observó en todo su esplendor, esa excelencia de la que tanto se ha venido hablando durante toda la temporada, anoche se alcanzó, con la lluvia presente, un partido inmejorable del campeón de liga, que demostró su insultante superioridad ante un Barça desalmado, y en el que los once madridistas brillaron a gran altura, especialmente “Guti”, Raúl y Casillas, la columna vertebral de esta “piña-equipo”, junto con un magnífico Diarra, que tuvo momentos de centrocampista de puro músculo, compaginados con otros de velocidad y precisión en el juego, en definitiva, la confirmación de la creación desde aquí del club de fans de Diarra, me pido ser el número uno del mismo.

Hubo más partidos ayer miércoles, con la Champions, el subcampeonato y el descenso en juego. Hoy se pondrá fin a la jornada liguera con el Espanyol-Atlético de Madrid, los de Aguirre deben vencer para seguir manteniendo la cuarta plaza.

En Getafe hubo remontada y de las grandes. 0-2 se puso el Almería e instauró un clima de tensión y nervios, el descenso demasiado cerca. Pero los pupilos de Laudrup rayaron a gran altura, se sacudieron el agarrotamiento inicial y bordaron un gran partido, resultado final, 4-2, virtual salvación y otro gran año de los “azulones”.

Me quito el sombrero con el Levante. Se ha ido a segunda, sí, pero no recuerdo a un farolillo rojo tan digno, que pelee hasta el final, y todo ello con el agravante de no ver ni un duro desde hace meses, incluso año y medio por parte de los jugadores. Todo un ejemplo para muchos futbolistas. Ganó el Deportivo de la Coruña (mejor equipo de la segunda vuelta) 1-0 y se sumó solidariamente a sus compañeros levantinistas en la protesta para que se les pague de una vez por todas.

Cumplió el Villarreal, 0-2 al Recreativo de Huelva dejando al borde la UCI al decano del fútbol español que se jugará su ser o no ser en dos partidos, y mirando al Zaragoza y al Osasuna de reojo. Nihat propuso el subcampeonato de los amarillos culminando un gran partido, que luego el Madrid certificaría imponiéndose al Barcelona.

1-1 entre Betis y Valladolid en el choque del Olímpico de Sevilla por el cierre del Ruiz de Lopera (indignante el trato discriminatorio y desigual que dan las autoridades de nuestro fútbol a los distintos equipos). Los de pucela aún no han cerrado matemáticamente su pervivencia en primera y le quedan dos encuentros en la cuerda floja.

Dos históricos del fútbol español se las veían en condiciones muy diferentes, casi poco creíbles a las proyectadas a principio de temporada. Valencia y Zaragoza peleando por no descender a segunda. El gato al agua se lo llevaron los chés, que merced a un tanto de Silva se llevaron los tres puntos y a falta de uno, le queda la oficiosa salvación. El Zaragoza sigue sintiendo la guadaña de la BBVA muy de cerca, demasiado. Un recuerdo, ¿cómo lo pasarían ayer Quique y Víctor? Mal pensados…

En la Nueva Condomina, partido sin nada en juego. El Murcia de Clemente (el técnico vasco seguirá la próxima campaña) ya descendido a segunda, y el Athletic de Caparrós. Cómo se nota la mano del sevillano en el banquillo de los leones, tras dos años de pánico en las últimas jornadas, el Bilbao vive en la grandiosa calma de saberse salvados. 1-2 vencieron los rojiblancos, volviendo a dejar en evidencia a Javier Clemente, compadezco a la afición de Murcia.

Duelo por todo lo alto en Santander. El equipo revelación el Racing contra el Sevilla. Espadas para combatir por intentar meterse en Champions y asegurar la UEFA. Los cántabros han dicho adiós al sueño de jugar la Copa de Europa. 0-3 venció el Sevilla que aún conserva la esperanza de repetir en la máxima competición continental, tras una temporada macabra para los andaluces, con muchos altibajos, pero que al final, en el sprint final han sabido remendar.

En el último minuto, y por segunda jornada consecutiva cayó el Osasuna de Ziganda. Esta vez fue en Mallorca, por 2-1 y sigue ocupando puesto de caída al infierno de la segunda. Se está cebando con el equipo navarro la mala suerte, y en los dos partidos que le quedan, los “rojillos” deberán dejarse el alma si la temporada 2009 no quieren verse en la categoría inferior. Los de Manzano tiene ahora la UEFA a tiro de piedra, a tres puntitos les queda el Racing.

Lo dicho, ponía cierre a los partidos del miércoles el gran clásico, el Real Madrid frente al Barcelona, en el Bernabéu, con los culés haciendo pasillo al Madrid que tenía la liga ganada desde la jornada anterior. Los de Rijkaard fueron invitados de piedra a la fiesta blanca del Madrid. Un partidazo el realizado por los de Schuster, que ponen a 17 puntos al Barcelona, una distancia que puede ser histórica (el Madrid del alemán sigue registrando récords), y condenando de paso a los azulgranas a jugar la previa de la Champions. 4-1, con goles de Raúl, Robben, Higuaín y Van Nistelrooy. Y pudieron ser muchos más si el Real llega a pisar el acelerador, y a afinar un poco más su puntería. El Barcelona ratificó su paupérrima temporada, su fricción absoluta, y su alma ida. La culpa de todos, desde Laporta a Rijkaard pasando por todos y cada uno de los jugadores, claro que por lo menos los ayer tuvieron la decencia de ir al Bernabéu a que le pusieran la cara roja, otros como Eto’o y Deco quisieron borrarse del mismo. Vergonzoso. El partido supuso la confirmación de lo que ha sido el discurrir de la temporada. Superioridad total y absoluta blanca, de principio a fin, brillando todos los jugadores del Madrid, bordando el juego con hebras de oro, de quilates en forma de diamante de jugada, y cómo fundiéndose en perfecta comunión en todas sus líneas. Este Madrid no tiene figuras mundiales, pero es un equipo, un engranaje que busca asemejarse a la perfección de la maquinaria de un reloj suizo. “Guti” como director de orquesta, Casillas con el salvavidas siempre preparado, y Raúl comandando con sus galones, con los máximos exponentes de este nuevo Real Madrid (sus tres capitanes curiosamente), en el que ya hasta Ramón Calderón cumple con sus funciones, y no saca los pies del plato. En definitiva, el encuentro de ayer, el del pasillo, corroboró lo que ha sido la 2007/08, vimos un choque en el que el Real Madrid de Schuster se asentó en la excelencia futbolística para la que fue concebido en un liga donde ha sido capitán general desde la jornada uno. Enhorabuena.

lunes, 5 de mayo de 2008

ARRASANDO POR LA LIGA

Trigésimo primera liga del Real Madrid dominada de principio a fin y de la que ha sido el mejor y merecidísimo ganador tras remontar épicamente en dos minutos a Osasuna

Antonio Blanca

Desde hace ya unas jornadas atrás se sabía que más tarde o más temprano el Madrid entonaría el alirón y se alzaría como campeón de liga, su 31ª, ahí es nada. La primera de Schuster (ya se merecía el técnico alemán un título como entrenador), la sexta de Raúl (que volvió a coronar a la Diosa Cibeles, esta vez bien entrada la madrugada), la tercera de Casillas (si no ocurre nada extraño sumará su primer Zamora), la segunda liga consecutiva tras 18 años (curiosamente Schuster ganó esas dos ligas con la camiseta blanca), la séptima consecutiva de Diarra (cinco con el Lyon y dos con el Real). Una liga con números significativos, el Real Madrid es el equipo máximo goleador del campeonato y el que menos goles ha recibido. Números de apisonadora, de rodillo, de equipo en definitiva que ha sido el igno y justo campeón, fiel reflejo de su historia, se ha paseado marcialmente por esta liga 2007/2008, poniéndose líder el 26 de agosto, en la primera jornada de esta liga, puesto que ya no soltará, quién sabe si sí o si no, hasta la próxima temporada, y que si se le suma el de la últimas jornadas del pasado campeonato son ya cuarenta y dos jornadas ocupando el puesto número 1 del fútbol español. Liga repito de números espectaculares, primera vuelta de récord, la mejor de la historia, conseguido el “grand slam”, victorias en el Camp Nou (Barcelona), Mestalla (Valencia), Vicente Calderón (Atlético de Madrid) y San Mamés (Athletic de Bilbao), los campos de los equipos fuertes de España. Porque me río de los que hablaban de liga mediocre, de liga regalada al Madrid. Una cosa, que el nivel flojo y paupérrimo de algunos, que sus rivales directos no hayan aguantado el pulso al Real Madrid no es culpa de los blancos, es de éstos, sus rivales, que no han sabido estar a la altura. El Real Madrid ha sido el mejor de esta liga, y por ello, ha barrido, ha jugado partidos con mono de trabajo, otros excelentes, partidos de casta y orgullo, otros de orfebrería barroca, y ahí quedan los números, el segundo a 10 puntos, el tercero a 14, los demás a sonrojante diferencia. Y lo más importante de todo, se ha ganado siendo un equipo, esa virtud que el “juntos podemos” otorgó el año pasado con Capello, ha sido bien explotada por Schuster, y al final del curso, vemos como todos han tenido su cuota de protagonismo, desde Saviola hasta Higuaín, pasando por “Pepe” que se destapa como gran central, los goles de Nistelrooy hasta su lesión, todos han participado y han hecho factible este título, en especial Iker Casillas, Sergio Ramos, “Guti” y cómo no, Raúl, el gran capitán, que no ha vuelto porque nunca se fue, lo único que ha vuelto a su sitio dentro del área y a su relación sentimental con el gol. Diecisiete dianas por ahora, segundo máximo goleador nacional, tercero en el pichichi, y con todo un país rendido a sus pies, lástima que Aragonés esté obcecado en su absurdez. El fútbol le deberá una a Raúl, que sigue engordando su excelente currículo.

La trigésimo quinta jornada de liga, traía precisamente esta cábala, que se cumplió ayer por la noche, la certificación matemática del título por el Real Madrid. Pero había más, mucho más.

Por ejemplo, el 3-0 logrado por el Atlético en el Calderón que sirve a los de Aguirre para respirar en su cuarta posición de acceso a Champions y consagra a Camacho, el joven medio de 18 añitos como un posible nuevo referente para la parroquia colchonera. El “Recre” queda en delicada situación para eludir el descenso.

Por la mínima y en el último minuto ganó el Zaragoza al Deportivo. Marcó Ayala en el 94 y la Romareda entró en éxtasis. Un gol que puede valer una permanencia, aunque todavía queden 3 complicados partidos para los maños. De momento la BBVA está un punto más lejos.

El domingo llegaba con la duda de saber si la pasarela Cibeles sería usada, si el Madrid no tendría ni que llegar al Reyno de Navarra para ser campeón, y si el Camp Nou tomaría represalias con los suyos tras el descalabro de Manchester.

Pues, lo primero quedó patente. Gran partido de Nihat, 2-0 del Villarreal al Getafe para asentarse en la segunda posición y de paso obligar al Real Madrid a ganar si quería ser campeón. La resolución quedaba para las nueve de la noche. El “Geta” preso de los nervios se mete en la lucha por no caer a segunda compartiendo duelo con cinco clubes más.

1-1 entre el Almería de Emery (puede ser técnico del Betis la próxima campaña) y el Betis de Chaparro. Reparto de puntos entre los dos equipos andaluces y a seguir remando con calma hacia la jornada 38. El Almería dejó el sueño europeo.

El Levante está muriendo con honor y la cabeza bien alta. Siendo ya equipo de segunda a más de uno le está dando quebraderos de cabeza. Injusto empate final el que obró Luis García de penalti en el último minuto, para darle un punto al Espanyol y emborronar el golazo de Juanma para los valencianos. La segunda vuelta del equipo “perico” está siendo de pesadilla, sigue sin vencer y ahora las miras se fijan en la Intertoto.

Volvió Renato a la alineación titular del Sevilla y fue el mejor de los de Jiménez. Marcó los dos goles de los sevillistas al Valladolid, que queda en delicada posición. Los andaluces todavía mantienen opciones de meter la cabeza en la cuarta plaza aunque está cada vez más difícil.

3-2 con remontada incluida ganó el Racing al Murcia. Los de Clemente ayer firmaron su bajada a la BBVA. Nuestras condolencias para la familia murciana que se despide de la liga de las estrellas. El Racing mete presión al Atlético y ¿porque no?, todavía piensa que la Champions es posible.

¡Güiza pichichi! ¡Güiza selección! 1-2 ganó en San Mamés el Mallorca al Athletic. Los dos goles de los bermellones los firmó el jerezano Güiza que se está marcando un “slalom” final de temporada increíble, remontándole el pichichi a Luis Fabiano, y anotando un total de 24 goles. Echando papeletas suficientes para ir a la Euro.

Goleó el Barça al Valencia. 6-0 y se tomó un pequeño respiro, que no suturó las heridas de la afición culé que pitó al palco, al banquillo y a los futbolistas. La lucha por la segunda plaza es lo que le queda a los de Rijkaard, que deberán ganar lo que les queda y esperar a la pifia en dos de los tres partidos restantes del Villarreal de Pellegrini. Buen partido de Bojan, de Messi y de Henry (que se reencontró con el gol). El Valencia no se salva, al contrario, se mete de lleno en la dura pugna por no descender a la categoría de plata del fútbol español. En un pañuelo de dos puntos hay metidos seis equipos, fratricida el partido del miércoles próximo entre los chés y el Zaragoza.

Cerraba jornada el Osasuna-Real Madrid. Los de Schuster ya sabían que para ser campeones en esta jornada debían ganar, en territorio enemigo históricamente, campo hostil ante un rival que siempre le tiene ganas a los blancos y que se anda jugando la vida por no caer al infierno de segunda. Y el partido se desarrolló gris en el primer tiempo, mucho juego en medio campo, y poco en ataque, Diarra el mejor de los blancos, Plasil el de los “rojillos”. Los delanteros con pocas apariciones, los porteros con las correctas y justas. Así, todo preveía el 0-0 final, y otra vez a desmontar la fiesta de la plaza Cibeles y a gastarse 50000 euros más. Pero el destino de esta liga guardaba final de infarto, de casta y bemoles, de ensueño para unos y pesadilla para otros, un guión de película de Hitchcock, con suspense, zozobra y apoteosis final. Comienzo de la segunda parte. Primer momento importante, Cannavaro a la calle por doble amarilla (justa expulsión). El Madrid con las dudas mostradas en el choque debía afrontar todo el partido con un hombre menos. Castigo que antojaba el adiós del alirón. Minuto 36, jarreo de agua en Pamplona, diluvio, y en estas que los de Ziganda sacan un córner y Heinze se convierte en Casillas, manotazo a la pelota, penalti de libro, gol de Puñal, 1-0 y la liga cada vez más lejos. Se empieza a sopesar la posibilidad de desmontar el tinglado de Cibeles. Pero el fútbol es grande por estas cosas, por sus finales inciertos y no aptos para cardíacos. Con el agua calando hasta los huesos, las blancas camisetas manchadas de barro, incluso de sangre como Heinze, que tuvo que salir fuera del campo, se botó una falta desde la izquierda, centrada con milimétrica precisión por Higuaín, y Robben saltó como un resorte, rememorando al Dr. Julius Erving, cabeceó el cuero y puso el empate en el minuto 41 de la segunda parte. ¿Se obraría el milagro? Un equipo con más casta que ningún otro, tiró de orgullo, y dos minutos después, en el 43, Higuaín se convertía en héroe para todo el madridismo, en garante de la historia blanca, anotando el segundo gol del Madrid, a pase de Ramos, que tocó arrebato, (participó en los dos goles) y rompiendo el tiro desde lo más profundo del alma hasta el bota de su pierna derecha para fusilar a Ricardo y mandar a todo el Real Madrid de fiesta a Cibeles. Liga justa para los blancos, la trigésimo primera para el mejor equipo de la historia. Así llegó el final de este campeonato, al que al Real de Schuster le han sobrado tres jornadas, al final sí ha sido como Federer, con insultante y abrumadora superioridad aunque a algunos les pese.

RAUL CORONA A LA DIOSA CIBELES


Antonio Blanca

El capitán del Real Madrid, Raúl González Blanco, coronó hoy a La Cibeles con una bufanda y dos banderas del equipo blanco para festejar el trigésimo primer título de Liga del equipo blanco.

Raúl subió a la pasarela preparada para la ocasión, besó a la Diosa, le colocó la bufanda y ondeó una bandera del Real Madrid y de España antes de ponérsela con mimo también en el cuello. Después también le situó otra grande más del Real Madrid como estandarte en el brazo.

El capitán puso el colofón a cuatro horas de espera, cánticos y celebración en la plaza donde los blancos festejan sus títulos. Después de cambiarse en el Santiago Bernabéu a un autobús descapotable blanco especial para festejar las 31 Ligas, el equipo llegó por el Paseo de la Castellana para deleite de sus aficionados con los futbolistas emocionados.

La mayoría de los jugadores aparecieron con banderas de sus países (España, Brasil, Argentina, Portugal, Italia, Malí, Holanda, Portugal...) y ataviados con una camiseta conmemorativa, mientras Sergio Ramos llevaba la de Andalucía y en su pecho lucía la foto del malogrado Antonio Puerta, con una emotiva frase de recuerdo 'siempre con nosotros'.

Con bufandas en la cabeza, gorros y eufóricos por su título, los futbolistas, muchos de ellos con su propia cámara de vídeo, no pararon de saltar, bailar y cantar. "Es precioso, ha valido la pena que hayan esperado y hayamos podido celebrarlo con ellos", decía Schuster a la televión del club.

"Los campeonatos son para ellos, me encantaría estar ahí disfrutando y bailando. También tenemos que aplaudirles nosotros a ellos. Tengo la piel de gallina", añadía Heinze. "Este año hemos ganado fuera, pero están todos aquí. El aficionado del Real Madrid es increíble, expresaba Cannavaro.

Subidos en semáforos, señales de tráfico o árboles, los seguidores madridistas esperaron durante cuatro horas a que el equipo llegara desde Pamplona después de su épica victoria en el Reyno de Navarra. 'Campeones, campeones' fue el cántico más escuchado, pero la gente no se olvidó de su capitán que fue recibido al gripo de 'Raúl, selección', y también se entonaron muchos otros en recuerdo a sus héroes y también al eterno rival.

Más de cien mil seguidores de distintas edades y nacionalidades, y alguno del CSKA campeón de la Euroliga que aprovechó para celebrar también su título llevaron la fiesta hasta pasadas las tres de la mañana y mientras los jugadores emprendían regreso al Bernabéu, donde les esperaban sus familias y el presidente Ramón Calderón, que no acudió a Cibeles.

El Real Madrid logró su trigésimo primer título de Liga y lo hizo gracias a triunfos de renombre en grandes plazas, como la victoria en el Camp Nou, con aquel derechazo de Baptista, la goleada al Villarreal en El Madrigal (0-5) o al Valencia, y rompiendo el maleficio en Getafe, donde no había ganado nunca, además de hoy en un feudo siempre hostil como Pamplona (1-2).

El conjunto blanco comenzó la temporada con tres victorias consecutivas y no perdió hasta la octava jornada, frente al Espanyol en Montjuïc (2-1) porque los de Schuster hicieron del Santiago Bernabéu un auténtico fortín durante la primera vuelta, donde no cedieron un sólo punto.

De hecho, los merengues aprovecharon la excelente racha de su anterior técnico en el sprint final de la temporada pasada, Fabio Capello, para aguantar sin perder en su casa durante más de un año. Desde el traspiés ante el Levante --con aquel gol de penalti de Salva-- hasta el tanto inocente de Uche, que enrojeció a toda Concha Espina cuando su equipo celebraba uno que no era, por fuera de juego, de Robben.

Para aquel entonces, los de Schuster hacían aguas. Con la derrota ante el Getafe acumularon cuatro en los últimos cinco partidos, siendo éste uno de los momentos más dramáticos para el conjunto blanco. Las derrotas ante Almería y Betis, en una Andalucía que se convirtió en maldita esta temporada (también perdió ante el Sevilla) pusieron punto y final a la euforia del entrenador alemán, muy crecido en algún tramo de la misma.

UCHE DESPERTÓ EL MIEDO.

El 'somos como Federer' de Schuster, animado por las goleadas ante Valencia (0-5), Villarreal (1-5) o Valladolid (7-0), se vino abajo como un castillo de naipes cuando el Barcelona se quedó sólo a dos puntos tras la victoria del Getafe en el Bernabéu y la goleada culé al Levante (5-1) en el Camp Nou, donde se vivió la 'reparición' de Eto'o, autor de tres dianas.

Sólo una semana después del asalto del 'Geta', la Liga volvió a dar otro vuelco en su rutinario vaivén que ha protagonizado esta temporada, con la visita del Real Madrid a Huelva y la del Barça a la capital para medirse al Atlético con dos puntos de distancia entre blancos y culés.

Una increíble chilena de Ronaldinho, ahora deshauciado, puso momentáneamente al Barcelona como líder de la Liga, pero el Madrid, con Robinho como jefe de filas, venció en Huelva (2-3) para acabar con su racha negativa en terreno andaluz y dar una nueva prueba de su solidez, o por lo menos, de su efectividad.

Desde entonces, el Bernabéu volvió a ser el fortín de comienzo de campaña a pesar de que el peor Valencia de la historia en Primera División, venciera 2-3 con un gol de Arizmendi en el tiempo de descuento.

Porque el Sevilla (3-1), una jornada después, se llevó buena cuenta de ello, al igual que el Athletic, (3-0), y Osasuna (1-2), que permitió la Liga número 31 de un equipo que repite historia sin el sufrimiento añadido de la temporada pasada, pero con la sensación de que aún falta algo de esencia, algo de fundamento que haga honor al nombre de Real Madrid.

RAUL... Y ESTA LIGA SE ACABO

Carlos de Blas

La volea furiosa de Gonzalo Higuaín cerraba de forma definitiva una liga sentenciada desde Diciembre. El clásico de la primera vuelta retrataba el aura de dos equipos con trayectorias divergentes y se constituía como el mejor oráculo para el desenlace del campeonato. La secuela del torbellino esquizofrénico que supusieron los últimos diez partidos del pasado campeonato han dejado en sus dos protagonistas una resaca que ha durado toda una temporada.

El Madrid comenzó la liga agarrado al chute de adrenalina que le hacía creer que como Spiderman podría saltar por los rascacielos sin caerse. La millonada soltada por Calderón este verano ha dotado al equipo de un mayor fondo de armario, pero el año I de la era Schusterd no ha arrojado diferencias sustanciales. Hay entrenadores como Capello cuya mera presencia en un equipo conlleva todo un legado tanto para lo bueno como para lo malo. Las raíces del italiano se han reproducido y convertido en una enredadera inundando el vestuario blanco. Con ese espíritu transitó el Madrid durante una primera vuelta donde resolvía partido tras partido de la misma forma expeditiva que un verdugo.

Tras la eliminación de Champions llegaron las dudas que el estado de autodestrucción culé tardaría rápidamente en disipar. Los últimos partidos de liga arrojan síntomas de que tal vez por fin empiecen a notarse la rúbrica personal del técnico alemán. Sin embargo en general el Madrid ha resuelto esta liga de forma merecida pero agarrado a la santísima trinidad de las áreas, Raul, Van Nistelroy y Casillas. Junto a ellos apariciones puntuales de una plantilla que aunque huérfana de purasangres está repleta de buenos jugadores. Robinho, Robben, Gago, Higuaín , Baptista, Pepe… Todos absolutamente todos tuvieron su partido de gloria, demostrando que el principal valor de este Madrid es que lleva la palabra equipo tatuada en el pecho. Son conscientes de que esa idea les llevará a la décima espantando los malos sueños galácticos.

Mientras, en Barcelona el equipo comenzó la temporada como un boxeador noqueado. Aún envuelto en sudor un sudor frío tras ver a Tamudo y Sobis haciendo saltar por los aíres el Camp Nou, el equipo destinado a marcar una época ha vivido esta temporada como una continuación de la pesadilla. Un imperio desmoronándose en pedazos y fagocitando a mitos prematuros del club como Ronaldinho o Rikjaard. De nada ha servido Henry, la irrupción de Bojan o el fichar defensas blindados. Cuando en el fútbol se extiende el virus de la decadencia, la fatalidad no descansa hasta hacer a un equipo tocar fondo. El Barcelona no podrá volver hasta haber quemado los despojos de su enfermedad.

El próximo año se antoja apasionante, es de suponer que el Barcelona hará una limpia en el vestuario, sigue contando con una base sólida y prometedora, tal vez con un techo en cuanto a talento más alto que el del Madrid. Sin embargo los blancos parten con la ventaja de dos años de éxitos haciendo de la humildad su leitmotiv, no es previsible un relajamiento. Es improbable otra revolución en verano, pero el equipo está plagado de jugadores que son una promesa en el viento.

Tal vez el año que viene Robinho vuelva a ser la reencarnación de Pelé que llegó del Santos, Higuaín continúe espantando sus fantasmas a base de goles y Gago logra sacar al fín la espada clavada en la piedra dejada por Fernando Redondo. Sneijder, Robben, Pepe un potencial inmenso para un campeón que tras conquistar la liga se enfrentará a un nuevo reto. Reencontrase consigo mismo.

HABRA PASILLO PORQUE YA HAY CAMPEON

Daniel Iglesias

El Madrid ha ganado la Liga. Perdía 1-0 y en el tramo final del choque Robben e Higuain le dieron la vuelta. Pues sí, habrá pasillo en el Santiago Bernabéu como tanto se pronosticó. El gran duelo del fútbol español del próximo miércoles perderá cierto sabor, porque no habrá nada en juego salvo el orgullo del vencedor, que no es poco. El Madrid ha cantado el alirón a falta de tres jornadas para el final con total justicia. Hizo una primera vuelta espléndida, luego tuvo algunos altibajos pero siempre ha mantenido una regularidad de la que han carecido sus perseguidores.

Es el título 31 para el Real Madrid. Ésta será la Liga en la que regresó Raúl para volver a ser decisivo, el año en el que los cientos de millones gastados en fichajes a penas reportaron en beneficio para el equipo y la temporada en la que Guti fue titular indiscutible, liderando al equipo con solvencia y elegancia. Pero brilló por su ausencia, sin embargo, esa excelencia futbolística que buscaba Ramón Calderón contratando a Schuster. Hubo grandes partidos: ante el Villarreal se rozó la perfección, en el Camp Nou también jugó muy bien, además de algunos choques de relevancia en el Bernabéu. Sin embargo, a lo largo de toda la campaña el Madrid ganó más por inercia propiciada por la calidad de sus estrellas que por hacer buen juego.

En cualquier caso, poco importa si Calderón encontró la anhelada excelencia, porque se ha logrado la liga con contundencia, sin pasar apuros. El equipo ha transmitido mucha seguridad, la defensa ha ganado en solidez con respecto al año pasado, con un Cannavaro mucho más enchufado, y un Pepe que ha demostrado que, aunque 30 millones sean demasiados, es un excelente defensa. El Madrid es campeón de Liga, sin excelencias, pero campeón, además de calle, que es lo único que cuenta.

domingo, 4 de mayo de 2008

ALIRON VERSUS SALVACION EN EL REYNO DE NAVARRA

Carlos de Blas

Ha llegado el gran día. Osasuna y Real Madrid se enfrentan en el Reyno de Navarra, en un encuentro que mide la necesidad de puntos de los locales en su lucha por la salvación ante la cuenta atrás de los madridistas al título, y que está condicionado por el resultado del Villarreal que puede convertir al Madrid en campeón antes de jugar. La posibilidad de que el Real Madrid sea campeón antes de saltar al césped del Reyno de Navarra también será seguida de cerca por el Osasuna. No vive ajeno a esta circunstancia, ya que considera una ventaja enfrentarse al líder sin que se juegue nada. Aunque desea centrarse en sí mismo para, al margen de las cábalas, sumar la primera de las dos victorias que necesita para mantenerse en la categoría.

Los 'rojillos', dos puntos por encima del descenso, acumulan tres derrotas consecutivas en casa y perdieron por 1-4 la pasada temporada ante el Real Madrid, aunque querrán demostrar que se crecen ante las adversidades, para lo que ha reclamado el apoyo de su afición. El técnico osasunista, José Ángel Ziganda, acumula las bajas de los lesionados Ludovic Delporte y Margairaz, y de Juanfran Torres, que no puede jugar por el contrato de traspaso del Real Madrid, lo que le llevó el domingo pasado a forzar la quinta amarilla. El encuentro ha sido declarado de 'medio de ayuda al club' por parte de la Junta Directiva osasunista, lo que significa que los socios deben pagar. También es 'partido de alto riesgo' por la Comisión Antiviolencia.

En los deseos de la plantilla del Real Madrid no estaba celebrar el título en uno de los terrenos más hostiles del panorama español. Preferían haberlo logrado la pasada jornada (el triunfo del Villarreal en Sevilla ante el Betis lo impidió) o en la próxima, con el morbo de salir campeón ante el eterno enemigo, el Barcelona, con el estadio Santiago Bernabéu como escenario de la fiesta. Pero Bernd Schuster va a lo suyo y pase lo que pase en el partido de Villarreal ante el Getafe, su equipo titular no estará condicionado, y buscará un triunfo que le permita cerrar con brillantez una temporada, tras su última mejoría de imagen. Tres victorias consecutivas (Murcia y Athletic en el Bernabéu y Racing en El Sardinero), ha sido el golpe en la mesa final para sentenciar la lucha por el título. Y lo ha hecho con una imagen con la que ha disfrutado el madridismo y ha desatado las ganas de repetir título liguero por segundo año consecutivo, un hecho que hacía 18 años que no conseguía.

Schuster recupera en su equipo titular a Cannavaro en el centro de la defensa pero pierde a Guti. No le preocupa en exceso si mira los datos que señalan que el Real Madrid ha ganado todos los partidos en los que no ha sido titular el segundo capitán. También regresa Van Nistelrooy, que disputará unos minutos, recuperado de su lesión de tobillo por la que decidió pasar por el quirófano. Comenzará en el banquillo. Su puesto se lo ha ganado Saviola, después de aguantar la temporada esperando su oportunidad. Su gol y el buen partido ante el Athletic es crédito para seguir de titular. No parece tener tanto Robinho, que desde su lesión no ha vuelto a ser el mismo y puede dejar su puesto en el once a Robben. Schuster ha citado a los 25 miembros de la plantilla, ante la posibilidad de proclamarse campeón.

jueves, 1 de mayo de 2008

PRIMERA FINAL INGLESA DE LA HISTORIA

Victorias de Manchester y Chelsea ante Barcelona y Liverpool respectivamente que disputarán la gran final el próximo 21 de mayo en el Luzhniki de Moscú


Antonio Blanca

El Chelsea venció al Liverpool por 3-2, prórroga incluida, en el partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones gracias a un doblete de Drogba y un penalti transformado por Lampard (qué gran partido se marcó el '8' "blue"), y logró, por primera vez en su historia, un billete para la final de la competición más prestigiosa del viejo continente, será en "business" y de manera más que merecida. Y es que los de Avram Grant comenzaron creando peligro, todo aquel que se habían guardado en el envite de Anfield, donde fueron un tanto más reservones y se llevaron un excelente premio con el autogol de Riise. Sin embargo, los "blues" cambiaron de discurso, para que Drogba, ese mastodonte de ébano se encargara de meter miedo a Reina cada vez que cogía el esférico.

Los "boys" de Benítez no estaban cómodos y solo Torres quiso llevar la iniciativa, aunque no con mucho acierto, Fernando sigue sin aparecer en los momentos grandes, y eso que ayer anotó el tanto del empate, si bien antes falló un clarísimo mano a mano ante Petr Cech, meta sobrio pero que ayer estuvo apunto de cavar fosa profunda por comerse un gol de Babel en la prórroga, siendo el único fallo superlativo que esta mente le recuerda al "gigante" checo. Este fue el único bagaje de un Liverpool en la primera mitad que se preocupó demasiado por zanjar las vías de ataque de los londinenses. Tanto fue así, que el Chelsea se adelantó en una llegada por banda izquierda. Essien arrancó como una bala y pegó a puerta tras sortear a su rival. Reina no pudo atrapar y el rechace le cayó al marfileño Drogba, que golpeó con el alma ante la media vuelta de Riise, lo que supuso el 1-0, y media eliminatoria para los de casa.

Sin embargo, la segunda mitad posibilitó que el Liverpool se adueñara más del balón, o al menos, con ciertas dosis de peligrosidad. Gerrard, con algún disparo lejano, y sobre todo Kuyt, en un remate inverosímil, pusieron en apuros la meta del Chelsea, que perdió su dominio con el paso del tiempo. Así se fraguó el tanto del cinco veces campeón de Europa, a base de mantener la pelota en su poder. Fue una inspiración de Yossi Benayoun, que arrancó en la banda derecha, pero se coló hasta el balcón del área para darle un pase a Torres de muchos quilates (entre las piernas de Carvalho). 'The Kid' no falló y remató a gol con seguridad (1-1). Corría el minuto 64 y todo a favor de los de Benítez, que siguieron intentándolo, con más cautela que bravía, sabedores de que un gol azul les echaba por tierra el de Torres, y les dejaba sin final de Moscú.

Y claro, tanto vigilarse, pues ambos firmaron tablas y se accedió a la prórroga, donde el Chelsea dio un repaso al Liverpool. El Liverpool fue devorado por un Chelsea muy hambriento de esta competición. Acto seguido al chutazo de Essien, Hyypia cometió un inocente penalti sobre Ballack, que transformó un emocionado Lampard, quien ha perdido a su madre recientemente por una enfermedad. Y sin tiempo para respirar, el Chelsea volvió a golpear.

Los discípulos de Benítez se levantaban del gol de Lampard y de repente Drogba les asestó otro golpe. Un excelente pase de Anelka posibilitó al africano poner el 3-1, casi insalvable, aunque no imposible como demostró el Bayern en Getafe. De hecho, a falta de cinco minutos, Babel llevó la emoción de fuerte disparo (3-2, min.117). Emoción que no tendría premio y que deja en bandeja de plata la clasificación para la final a un Chelsea, que sin Mourinho, se jugará el 21 de mayo el título más importante de su historia, no sin antes jugarse, también con el Manchester, el título de Liga.

El Manchester que un día antes, el 29 de abril dejó en la cuneta al Barcelona para abrirle heridas de aquí al final de temporada, ya, dos años sin levantar ningún trofeo. Para hacérselo mirar, tanto Laporta, como los jugadores, como Rijkaard evidentemente, que parece ahora que no ha roto un plato, que le ha dado al Barça desde luego que sí (2 ligas consecutivas y 1 Champions League, ¡hay es nada!) pero que en cinco años, tres de ellos los ha pasado en blanco, y que curiosamente no ha sabido gestionar a un vestuario de magníficos jugadores. Este Barcelona ha durado lo que han sabido cuidar a Ronaldinho.

Una de las mayores desilusiones de estas "semis" me ha resultado Cristiano Ronaldo. Esperaba mucho de él, que fuese resolutivo, artista, con toques de genio, y no un pinturero bohemio, quejándose cada dos por tres al árbitro y dejando posturitas para la foto. Una pena, pero que podrá remediar dentro de 21 días, siendo el héroe de la final, ya veremos...

Los mejores del United fueron sin duda, Park Ji Sun, si me dicen que es un conejito con pilas de "duracell" lo creo a pies juntillas. No paró un momento de presionar en defensa, se vació, dejándose hasta la hiel, y en labores atacantes estuvo plenamente acertado, desbordando cuantas veces quiso a Zambrotta, hecho que no puede decir Cristiano, y mira que ambos tuvieron la cobertura exquisita de un magnífico Evra, el lateral izquierdo del United que se mueve con aires de mariscal. Tévez dio todo un ejemplo de base de baloncesto para marcar los tiempos del choque, y Scholes, que marcó el único gol, golazo del partido.

Los de Rijkaard atacaron mucho, poco por las bandas, demasiado por el centro. Eto'o no encontró el gol, Henry... otros tiempos fueron mejores para el francés que no es ni mala sombra de ese jugador que aterrorizó Europa a finales de los 90. Para Bojan la responsabilidad era muy grande y tenía boleto de gracia. Messi estuvo bien, lo intentó siempre que pudo, pero el físico menor y esa recuperación de su bíceps femoral le pesa demasiado como para romper una semifinal de Copa de Europa. Iniesta otro que hizo un buen encuentro, fue inexplicablemente quitado del tablero por Frank Rijkaard, que sigue sin saber gestionar los cambios, "estilo pato mareao".

Posiblemente en estas semifinales el club blaugrana mereciera mucho, muchísimo más ante el United para no caer eliminado, pero si en 180 minutos no haces un sólo gol al Manchester United, te ocurre que te quedas con la cara de bobo y apeado de la Copa de Europa. Lógico. Ahora a pasar mal final de temporada (¿quién sabe si pasillo al Madrid incluido?), especulaciones, pitos, broncas, malas caras, listas negras y venga, los valientes le echen las culpas a "Ronnie". El Barça tendrá que ante situaciones desesperadas tomar medidas difíciles.

Ahora, la gran final con escaparate de fondo ruso, para Rusia y con amor, irán las tropas de Ferguson y Grant, a atravesar los Urales, donde Napoleón, Hitler o Aníbal perdieron sus guerras, los "red devils" o los londinenses "blues" se alzarán con el cetro más preciado del fútbol mundial a nivel de clubes, unos a por su tercera, los otros a por su primera. Teléfono rojo... volando hacia Moscú.