martes, 17 de marzo de 2015

¡A POR EL BAYER OÉ!

Julio Candela

El partido que marcará la temporada llega más pronto de lo esperado para el Atlético de Madrid. El vigente subcampeón de Europa se juega el crédito ante el Bayer Leverkusen en la vuelta de los octavos de final de la Champions League. El partido de ida finalizó por un ajustado marcador de 1-0 favorable a los alemanes. Si atendemos a los números de Simeone como local en la máxima competición continental, el Atlético pasará a cuartos. Sin embargo, si nos fijamos en los intentos de remontada del 'Cholo', la eliminatoria se pone complicada.

Será un partido 'caliente'. Los aficionados del Atlético llenarán el Calderón, que se convertirá en una olla a presión en la que esperan sea una de las grandes noches europeas del club. 'Caliente' también porque "van a arañar, morder, patear, provocar... Todo lo que conocemos. Y sabemos también que saben jugar al fútbol. Si no, no serían campeones de España y finalistas de la Champions. Va a ser tremendamente difícil para nosotros", según ha dicho Michael Schade, gerente del Leverkusen.

Tiago y Godín por sanción y Siqueira por decisión técnica se han quedado fuera de la convocatoria. Simeone alineará un once formado por Moyá, Juanfran, Miranda, Giménez, Gámez, Gabi, Mario Suárez, Arda, Koke, Griezmann y Mandzukic. Hay motivos para creer (o no) en la remontada.

Motivos para creer: 
1.- Moyá no ha recibido un gol como local está temporada en la Champions League. Suma tres partidos guardando intactas las redes del Calderón. 180 minutos contra el Malmoe, la Juventus y el Olympiakos.

2.- El Atlético lleva cinco partidos sin encajar un gol como local en la Champions League. La fortaleza defensiva de los rojiblancos en Europa se alarga 372 días. Más de un año desde que Kaká superara a Courtois en un Atlético - Milan de octavos. Ni Barcelona ni Chelsea marcaron en los cuartos y en las semifinales. En total, 512 minutos de imbatibilidad atlética en la Ribera del Manzanares.

3.- El Atlético necesita marcar para tener opciones de remontada. Dos de los tres resultados cosechados como local esta temporada le servirán para avanzar de ronda, con el otro forzaría la próroga. Ha ganado por 5-0 al Malmoe, 1-0 a la Juventus) y 4-0 al Olympiacos. El balance es de 10 goles a favor y 0 en contra.

4.- De los resultados que Simeone ha firmado como técnico del Atlético en la Champions, solo quedaría eliminado con uno de ellos si se repite ante el Leverkusen. El único equipo que no perdió el año pasado en el Calderón fue el Chelsea (0-0). El Barcelona cayó por 1-0 con gol de Koke, resultado que forzaría la prórroga. Con el resto se clasificaría.

5.- La primera en el año 2013, cuando el Atlético de Madrid cayó ante el Rubin Kazan en la Europa League. Con un 0-2 en el Calderón y un 0-1 en Rusia, marcador insuficiente para remontar.

6.- La segunda vez, en 2014 ante el Real Madrid en la Copa del Rey. En la ida, el equipo de Ancelotti ganó 3-0 y en la vuelta 0-2.

7.- La tercera se produjo hace poco más de un mes. El Barcelona se metió en las semifinales de Copa después de ganar 1-0 en el Camp Nou y 2-3 en el Calderón pese al gol tempranero de Torres que igualó la eliminatoria durante unos minutos.

La cuarta oportunidad llega ante el Leverkusen. Si los alemanes marcan un gol, el Atlético tendrá que marcar tres. La mencionada fortaleza defensiva será por lo tanto clave, ya que si Moyá 'echa el candado', un 2-0 sería suficiente para pasar a cuartos.

El equipo alemán solo ha defendido un resultado a favor en una eliminatoria de la Champions a lo largo de su historia y pasó de ronda. Empató a 2 en Old Trafford en la 2001/02 y en la vuelta igualó a 1. Esa temporada perdió la final ante el Real Madrid.

En el resto de eliminatorias perdió en la ida (5 veces) y logró remontar una (al Liverpool en la 2001/02). En el resto de participaciones no pasó la fase de grupos o cayó en la desaparecida segunda fase.

Todos los resultados cosechados fuera de casa esta temporada le mantendrían vivo. Ganó por 1-2 al Zenit, empató a 0 en Bénfica y cayó derrotado por 1-0 en Mónaco, resultado con el que forzaría la prórroga en el Calderón.

lunes, 16 de marzo de 2015

CON EL LIDERATO AL CLÁSICO


Ganó sin brillo el Barcelona al Éibar y se aseguró llegar al choque contra el Madrid como primero

Antonio Blanca

Con dos puntos de ventaja saltará el equipo de Luis Enrique en su campo el próximo domingo, en la vigésimo octava jornada de la BBVA donde recibirá al Real Madrid. Una final anticipada para el devenir de esta liga que ahora parece más culé que merengue. También ganó el Real Madrid tras dos derrotas consecutivas y el mal ambiente del pasado martes, cuando el Schalke estuvo muy cerca de apearlo de la Champions League. El fútbol sigue siendo dueño de los estados de forma y de ánimo y a día de hoy, justo en la semana del clásico el Barcelona tiene ventaja sobre el Madrid en ambos aspectos, por más que desde el equipo blanco se lancen desde anoche mensajes para insuflar ánimo entre sus filas. Hacía tiempo, tal vez desde la época de Guardiola, esa que Mourinho se encargó de romper, en la que no llegaba siendo tan claro favorito el Barcelona a un partido contra el Madrid.

La vigésimo séptima jornada arrancó el viernes en Mestalla con la victoria del equipo de Nuno por 2-0 frente al Deportivo de la Coruña y el asalto a la tercera plaza, que hoy lunes ya es un hecho. Grandísima la temporada del Valencia que va a pelearle al Atlético de Madrid el pase directo a la Copa de Europa. Partido solvente y hasta fácil del cuadro valenciano que no pasó apuros ante  los de Víctor Fernández que pelearán por no descender. El gol se retrasó pero llegó en la segunda parte y los tres puntos se quedaron en Valencia.

Ya el sábado de sobremesa en el Cornellá-El Prat hubo empate a cero entre el Espanyol y el Atlético de Madrid. No pasa su mejor momento el equipo de Simeone, que mañana tendrá un compromiso al filo del alambre teniendo que remontar en casa la eliminatoria de octavos ante el Bayer Leverkusen. Casilla enmendó el error de la pasada jornada y con tres soberbias paradas sacó a relucir su categoría así como la falta de gol de este Atleti. Miranda fue expulsado por una agresión y con este punto los colchoneros pierden su tercer puesto en la tabla.

0-2, dos goles de Messi que sigue su triunfal escalada, y ya es pichichi en solitario de la BBVA tras endosar un parcial a Ronaldo de 19-5. Tres puntos para el Barcelona en partido soso, sin buen fútbol que fue sacado adelante por los de Luis Enrique con alguna dificultad y ese empujoncito arbitral de siempre cuando hay dudas. El Barça llegará líder al gran choque del domingo ante el Madrid, en el que llega como favorito y espera dar una puntilla mortal de necesidad a su rival y salir directo a la conquista de la BBVA.

Otra vez Bueno. Llamando a las puertas de la selección española el ex canterano del Real Madrid fue clave en la remontada de un Rayo Vallecano que está de dulce en el momento crucial del campeonato. 3-1 para los de Jémez ante el Granada que sigue hundido en puestos de descenso y cuyas sensaciones para el tercio final de Liga no son nada favorables.

Sigue su fantástico mes de marzo el Athletic de Bilbao. Los de Valverde asaltaron Balaídos imponiéndose 1-2 al Celta de Berizzo. Aduriz esta vez de penalti sigue en racha, y su equipo, finalista copero se asienta en la octava plaza. El Celta por su parte aún con la derrota sigue en mitad de tabla y no parece peligrar su permanencia.

El domingo por la mañana empate aburrido a cero en el Juegos de Mediterráneo de Almería, entre los andaluces y el Villarreal. Los de Marcelino notaron el esfuerzo del pasado jueves en Liga Europa y los almerienses lo intentaron con más fuerza que fútbol pero no lograron ver puerta. Reparto de puntos que deja al Almería abajo a la espera del laudo definitivo del CAS/TAS sobre la pérdida o no de los tres puntos que FIFA le quitó.

El Málaga venció 2-0 a un Córdoba que suma ya ocho jornadas sin ganar, siete derrotas consecutivas y el piloto de alarma se funde. El equipo de Gracia fue muy superior al de Djukic y apuntala con los tres puntos su séptima plaza. El Córdoba parece aferrarse a un milagro para quedarse en Primera, algo que parece casi imposible.

Reyes volvió a deslumbrar en su casa. El Sánchez Pizjuán disfrutó del utrerano en un partido en el que a los de Emery les costó abrir la lata pero finalmente se impusieron con contundencia al Elche que sigue abajo. 3-0, con Bacca en goleador, tres puntos para seguir en la pugna y la posibilidad de meterse en Liga de Campeones el próximo año.

Los síntomas de recuperación le duraron al Real Madrid veinte minutos aproximadamente. El equipo posteriormente se vino abajo físicamente. Algo alarmante a las alturas de la temporada en la que estamos. Lo mejor para los de Ancelotti que volvió a ser abroncado antes y después del partido fue la participación de Modric y los dos goles de Bale, a la postre el 2-0 final. Tres puntos para coger confianza ante el crucial partido del Camp Nou. El Levante fue un equipo taimado y que apenas pisó el área de Navas, titular ayer. Ronaldo sigue alicaído, no encuentra el camino del gol con la facilidad que acostumbra y las sensaciones de haberse recuperado fueron efímeras. El detalle para el recuerdo, un remate de espuela de Benzema que se encontró con el travesaño cuando la obra de arte parecía culminarse. El domingo próximo el futuro de la temporada blanca puede aclararse u oscurecerse.

Esta noche el partido entre Getafe y Real Sociedad cierra la jornada.

jueves, 12 de marzo de 2015

LA CATÁSTROFE BLANCA


El pasado martes el Real Madrid hizo uno de los peores partidos en años ante un rival de inferior calidad y bordeó un ridículo que no llegó por mera fortuna

Antonio Blanca

Los octavos de final de la Champions League de la presente campaña no pasarán a la historia del club blanco. Sí que se recordará la sonora bronca que el público le tributó a sus jugadores tras un pésimo partido, y a su entrenador, Carlo Ancelotti, el capitán del buque al frente de la nave que se hunde inexorablemente. Para el que no conozca al público del Santiago Bernabéu, en Copa de Europa suele ser festivo y afable, serio y severo en Liga, lo que hace ver a las claras lo mal que estuvieron los de Ancelotti, el esperpento de partido que disputaron para que al final de los noventa minutos el Bernabéu por completo abroncara a los suyos.

De enero de 2015, dicen que en Dubái comenzó toda esta debacle, a el 10 de marzo van unos setenta días, dos meses y medio de tedio, mal juego, falta de confianza y de compromiso. Un equipo que dista un abismo de aquel que maravilló a finales de 2014. ¿Qué le pasa al Real Madrid? Un equipo enfermo cuyo entrenador no da síntomas de saber diagnosticar que males le acucian. Puede ser solo un dato más pero Ancelotti que no lleva ni dos temporadas tiene a la mejor plantilla en la historia del Madrid, con un gasto en fichajes de 293’6 millones de euros, que contrastan con los 163 de los tres años de Mou, y son menores en proporción que los 250 millones del año de Pellegrini, sus resultados deben ser exigidos a la altura de lo que tiene.

Ancelotti está al frente de la nave, y se está cayendo con todo el equipo. El italiano ha sido señalado por el dedo acusador del Bernabéu y está muy tocado. Ya ni la Décima se lo va a perdonar. El pasado martes la clasificación a cuartos de final estuvo con la espada de Damocles pendiendo de un hilo, un partido horroroso, a excepción de Ronaldo todos los demás lo mejor que estuvieron fueron vulgares. Bale e Iker Casillas fueron los peor parados. El capitán blanco no está para jugar. Falló en tres de los cuatro goles recibidos, y como Lineker dijo, Casillas es una sombra de ese portero “para lo todo” que fue. Lo positivo, lo único para valorar, la vuelta de Modric. Se lesionó el croata, y el Real Madrid empezó a desinflarse.

Que los jugadores son los principales causantes de esta situación no merece ser cuestionado. Son los once que saltan al campo los que deben dar la cara y sacar los partidos, pero no es menos cierto que el director de orquesta debe encajar los instrumentos de manera que se interprete una bella sinfonía y no un pasodoble pachanguero de las siete de la mañana de cualquier pueblo en sus fiestas de verano, donde el defensa toca la “cucaracha”, el mediocampista “Paquito el chocolatero” y el delantero “El rey”.

El Santiago Bernabéu recordó tiempos pasados. Justo la etapa pre-Mourinho, cuando se sumaron seis años consecutivos cayendo en los octavos. La suerte en el fútbol también cuenta. Esa que le faltó al portugués en la final de Copa frente al Atlético tras bombardearlo a ocasiones. Se quedó en una tanda ante el Bayern cuando remontó en la vuelta (fallos de Kaká, Ronaldo y Ramos). Tras la debacle de Dortmund, solo un gol en la remontada (fallos de Ozil, Higuaín y Ronaldo), y ese arbitraje dudoso en las “semis” de vuelta en el Camp Nou.

Ancelotti está teniendo toda esa fortuna. La vuelta de los cuartos en Dortmund, el testarazo inmortal de Ramos en Lisboa, el palo del martes de Huntelaar. Dicen que el Madrid gana pese a Ancelotti. Discrepo. Veintidós partidos consecutivos y esa manera tan primorosa de hacer fútbol que se le ha visto a este equipo no es fruto de la casualidad.

Tal vez con esa famosa “mano blanda”, que sirvió pero que ya no, esté el italiano cayendo en pecados mortales de necesidad. Está muy bien el compadreo con la plantilla, caerle simpático a los periodistas, pero un entrenador lo que tiene que hacer es entrenar. Su función principal. ¿Cómo y cuanto se entrena? Demasiada concesión a los jugadores, que manifiestan estar con su entrenador en los micrófonos, pero posteriormente en el césped no se ve ese compromiso con el técnico italiano.

Ancelotti no premia al que se lo merece, más entrena y en mejor forma está. Ocurrió con Jesé e Isco el pasado año. Ahora está empecinado con la BBC, sin buscar otras opciones, sin recordar que el mejor fútbol del Madrid llegó con el 4-4-2. Una pésima gestión de minutos con los titulares, sin motivar a los jugadores del banquillo (apenas tienen oportunidades), ya ha quemado a Kroos y está cerca de lograrlo con Isco. Muchas lesiones fruto de una mala planificación deportiva…

El público estalló el martes porque es consciente de esa apatía, de esa falta de entrega y sacrificio, de la no exigencia o la ley del mínimo esfuerzo. De no tratar a todos por igual y establecer gerifaltes en un vestuario que no tiene ni ganas ni confianza, llegando a primar más el individualismo que el colectivo. La gente se percata de tal compadreo, de la pérdida de la cultura del trabajo y el esfuerzo, de la disciplina para saber qué hacer, de los cumpleaños y cenas hasta las seis de la mañana (cada uno en su vida privada hace lo que quiere, pero luego debe cumplir en sus quehaceres laborales).

Los valores del mérito y sacrificio se han perdido (por eso gritó el Santiago Bernabéu el nombre de José Mourinho, no porque quieran el regreso del portugués, o ¿sí?). Eliminados de la Copa en octavos, con la Liga empeñados en tirarla por la borda, la pírrica clasificación para cuartos no invita a pensar en un futuro halagüeño. Quedan dos meses para que se cierre la temporada 2015, y el barco sigue a la deriva sin que Ancelotti sepa los síntomas ni como arreglarlo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

UN MADRID GROTESCO Y APOCADO

Carlos de Blas

Pocas veces se habia pitado tanto a un equipo. El peor partido que se recuerda en el Bernabeu en mucho tiempo. Esa es la sensación con la que ha salido el aficionado del campo tras ver el lamentable espectáculo que ha ofrecido su equipo durante los noventa minutos. El público acabó gritando ¡fuera, fuera! a pesar de que el Real Madrid se había clasificado para los cuartos de final. Y es que rozó la tragedia. Durante diez minutos el drama y el pánico se adueñaron de los aficionados, del entrenador y de los jugadores. No en vano al Madrid le metieron cuatro goles en su propio estadio. Se clasificó, sí, pero con un juego muy malo.

El Real Madrid acabó debajo de su porteria y pidiendo la hora en su propio estadio y después de traer un 0-2 de Alemania. Por poco el Madrid no está fuera de Europa. En el minuto 84 Huntelaar daba la emoción a un partido en el que los alemanes pasaron por encima de los de Ancelotti. Quedaban seis minutos para el final y el conjunto alemán se ponía por delante 3-4. A un solo gol de la eliminación. Y el Schalke las tuvo pero esta vez Casillas estuvo fino para evitarlo. 

Los blancos completaron un decepcionante partido en el Santiago Bernabéu ante un Schalke, en el que brilló con un doblete el holandés Klaas-Jan Huntelaar, que estuvo a un tanto de eliminar al defensor del título. En la recta final el equipo alemán tuvo ocasiones para completar la gesta pero respondió con dos paradas el arquero Iker Casillas, desafortunado antes en los goles que encajó.

Los pupilos del técnico italiano empezaron el choque algo dubitativos, dejando demasiados huecos en la banda izquierda defendida por el portugués Fabio Coentrao. Por ese costado llegó el primer susto de los visitantes, con una jugada culminada por Choupo-Moting con un disparo bastante desviado a la izquierda de Iker Casillas.

El centrocampista Max Meyer comenzaba a hacer estragos en la línea ofensiva de tres cuartos, y precisamente una arrancada suya propició lo que acabaría convirtiéndose en el 0-1. A los 20 minutos, una de sus cabalgadas se tornó en asistencia a la banda derecha para que allí, Barnetta, ejecutase un centro raso aprovechado por Fuchs para controlar y batir a Casillas con un fuerte zurdazo.

Aún con el susto en el cuerpo, la tragedia se mascaba en el Bernabéu, cuyo aficionados pronto encontraron alivio con el empate convertido por Cristiano Ronaldo. Apenas cinco minutos después del tanto inaugural, el atacante portugués conectó un cruzado remate de cabeza a la salida de un córner botado desde la esquina diestra, superando así el marcaje de un defensor y sellando el 1-1.

Pese a todo, el equipo madridista no se encontraba cómodo en el campo y eso se plasmó en la recta final, donde sus constantes desequilibrios defensivos volvieron a poner en aprietos a Casillas. El delantero visitante Klaas Jan Huntelaar avisó con un bonito derechazo que se estrelló en la cruceta del portero blanco, quien en la siguiente jugada ya no pudo evitar el gol. El propio Huntelaar transformó el 1-2 (min.40) al beneficiarse del corto despeje del guardameta local a un tiro de Meyer; Casillas dejó el balón muerto y el 'cazagoles' Huntelaar volvió a adelantar al Schalke.

Cristiano Ronaldo, el más 'enchufado' entre las filas del Real Madrid, salió de nuevo al rescate de sus compañeros, que hallaron un bálsamo con el 2-2 obra del delantero luso. Al borde del descanso, una jugada entrelazada del ataque merengue se consumó en un centro de Coentrao, cuyo pase fue directo a la cabeza de Cristiano; el delantero efectuó un testarazo en suspensión (min.45+1) que bien valió la relativa tranquilidad que el marcador de 2-2 brindaba a la afición madridista.

Evitando que la dinámica de la segunda parte siguiese los mismos derroteros, el atacante francés Karim Benzema se encargó de despejar la inquietud madrileña, firmando el 3-2 en los primeros compases de ese segundo acto. Tras una jugada algo embarullada de Coentrao, el balón le cayó al delantero galo, quien dribló a un defensa por el interior del área alemana hasta deshacerse del portero Wellenreuther con un quiebro y enviar la pelota al fondo de la red.

El Schalke 04, pese a que ya veía lejos de dar la campanada en el Bernabéu, nunca cejó en su empeño y propició más sobresaltos. Casi a renglón seguido del tanto de Benzema, el mediocentro Sané puso de nuevo la igualada con un bonito zurdazo que entró, con rosca y a media altura, en el arco de un Casillas que tuvo más trabajo del esperado en las horas previas.

Los pupilos de Roberto Di Matteo siguieron merodeando al área contraria, quizá con más romanticismo que con razón, ante un Real Madrid que vislumbraba en Casillas la pieza más efectiva de su entramado defensivo. No en vano, el equipo alemán rozó la remontada gracias a otro tanto de Huntelaar (min.84), que en una arrancada a la espalda de la defensa madridista se plantó delante de Casillas para batirlo (3-4) con un potente remate que se coló en la portería ras golpear en el travesaño.

El conjunto teutón achuchó hasta el pitido final, pero sin la fortuna suficiente para coronar una remontada que hubiese puesto patas arriba a la parroquia merengue. Los aficionados germanos que abarrotaban su grada en el Bernabéu, fueron testigos de un buen encuentro de su club que acabó sin el premio deseado durante todo el duelo con sus incesantes cánticos.

Este resultado privó al Real Madrid de lograr el récord de victorias consecutivas en 'Champions League', el cual se queda en las 10 de los merengues y del Bayern Múnich. Ademas, el club madrileño cosechó como local una fea derrota, lo cual no se producía desde abril de 2011 (en semifinales ante el FC Barcelona por 0-2), rompiendo además su racha como invicto en su estadio de los últimos 21 partidos.