jueves, 21 de mayo de 2015

SIN FLOR EN EL CULO


Casi con toda seguridad y después de haber cerrado un año en blanco Carlo Ancelotti será destituido como entrenador del Real Madrid

Antonio Blanca

El Real Madrid ha cerrado la temporada 2014-15 prácticamente en blanco, sin conquistar ningún título de los considerados de gran relevancia, Copa del Rey, Liga nacional o de Campeones. Ahora en la casa blanca analizan las causas que han conducido al equipo a esta situación, para remediarlas y trazar las líneas maestras de un nuevo proyecto que impida que la misma se reproduzca el curso que viene. Acciones que habrán de emprenderse en un contexto marcado por el establecimiento en los medios de comunicación de un clima de debate acerca del futuro deportivo del club a corto plazo del que no resultará fácil abstraerse. El cuarto poder busca culpables y algunas voces, aunque parezca una broma, hasta se han atrevido a señalar al mismísimo Cristiano Ronaldo, incluso por encima de otros jugadores o el propio Carlo Ancelotti.

Qué el italiano es garantía de éxito ha quedado por tierra este 2015. Tras un otoño primaveral, ganando hasta 22 choques de manera consecutiva, enarbolando un fútbol detallista y preciosista, enamorando literalmente a antis y pros, el Madrid ha firmado un paupérrimo 2015.

Mala planificación deportiva, gestión horrorosa de minutos, poco fomento de la competitividad entre los miembros de una plantilla sobre explotada, titulares por decreto, lesiones musculares por doquier, ingredientes que hacen que tras una inversión multimillonaria, el italiano haya desaprovechado una de las mejores plantillas en la historia merengue.

Con lógica y justicia el italiano no es el único causante de el mal 2015, pero sí el principal. En treinta años ningún entrenador que ha cosechado una temporada en blanco se ha mantenido la temporada siguiente al frente del timón merengue. Ancelotti no va a ser la excepción.

De hecho, el curso pasado, el de la anhelada Décima, donde también se ganó la Copa del Rey, el de Reggiolo estaba casi despedido tras los noventa minutos de Lisboa, si bien la cabeza salvadora de Ramos le dejó en el puesto una campaña más. Pero esa suerte que siempre se la ha otorgado al míster italiano parece que se le acabó con el gol de “Chicharito” en el Bernabéu contra el Atlético.

Tras tirar dos ligas de modo consecutivo que parecían más que amarradas, el futuro de ‘Carletto’ parece alejado de Madrid. Ahora suenan varios nombres, y entre todos ellos destacan dos, Jürgen Klopp, ex técnico del Dortmund, muy querido por la afición, y un técnico de la casa, Rafa Benítez, que triunfó en Liverpool y es garantía de títulos, aunque de fútbol encorsetado y defensivo. Esta última opción es la que más llama la atención a la directiva que quiere algo más de mano dura en el próximo gestor del vestuario. Se acabó el “buen rollito”, cada uno debe saber su rol.

lunes, 18 de mayo de 2015

CAMPEÓN FÁCIL


Ya lo dijo Cerezo horas antes y posteriormente su deseo se cumplió y el Vicente Calderón y él mismo pudieron celebrar la Liga junto con el Barcelona

Antonio Blanca

Camino de volver a hacer historia va el Barcelona en unos cinco meses de 2015 primorosos. Con la Liga recién capturada, espera la Copa del Rey en doce días y la Champions una semana después. Luis Enrique que en enero estaba casi despedido, como Zubizarreta (que sí lo fue) ha logrado mantenerse fiel a su estilo y cambiar el intocable que asentó Guardiola. Ahora es el contragolpe y la velocidad lo que mandan en el cuadro culé. Campeones de Liga, la vigésimo tercera, la séptima en once años. Números colosales del Barcelona que con los éxitos deportivos olvida lo nefasto de su gestión, inmerso en problemas judiciales, el propio club, sus dirigentes y una de sus estrellas. El éxito lo calma todo, lo tapa todo. El Barça ganó con merecimiento una Liga que el Madrid como el curso pasado se empeñó en tirar cuando la ventaja era mayor. Los culés aguantaron el órdago de los merengues y se llevaron el título en el Vicente Calderón, que perdió toda su grandeza, se empequeñeció y pareció un equipo alejado de las posibilidades de vencer, perdiendo todo el carácter que Simeone les imprimió. Celebrar el tercer puesto y el título culé como propio así lo atestiguan. Quizá Lisboa y los cuartos de Copa de Europa aún sangran.

Como antaño la jornada trigésimo séptima se disputó a modo de carrusel. Todos los partidos a la misma hora disparando un frenesí de goles y emoción que ya parecía olvidado. En el Arcángel el Córdoba se despedía de su público en Primera tras una desastrosa a la par que penosa campaña. Poca gente en el graderío y de nuevo una derrota más, 1-2 ante el Rayo Vallecano que le hace no haber vencido en ni un solo partido en toda la segunda vuelta y aproximarse a ser el peor colista en la historia de Primera división. El cuadro de Jémez por su parte tiene remotas opciones en la última jornada de meterse en Liga Europa.

A Sandoval le van a realizar un monumento justo al lado de la Alhambra. Impresionante como le ha lavado la imagen al Granada en tres jornadas. Tres victorias consecutivas y la posibilidad de la permanencia en la mano. Victoria 0-3 asaltando Anoeta y creyendo. Sería bonito que lograran la salvación tras un ejercicio imposible de fe.

2-1 se impuso el Villarreal al Málaga en un entretenido partido en el Madrigal. Gerard Moreno por dos veces hizo los tantos de los castellonenses. Sergio Darder marcó el gol del Málaga, posiblemente su último tanto con la camiseta el cuadro andaluz. Los de Marcelino que ya tenían la sexta plaza afianzada se mantuvieron, el equipo de Gracia tendrá que esperar a la última jornada para intentar el asalto a Europa.

A uno en Getafe empataron los de Pablo Franco y el Éibar, que parece irse por el sumidero de la Liga Adelante tras una buenísima primera vuelta, todo tirado por tierra en una nefasta segunda. Merito lo que tiene el cuadro azulón, con cambios de entrenadores, jugadores insignia, impagos, y con una profesionalidad a prueba de balas, los jugadores del Getafe han logrado con toda dignidad mantener la categoría un año más.

El Athletic de Bilbao remontó en el Martínez Valero a un Elche que se dejó ir con dos goles de renta y que vale a los de Valverde su peso en oro para ponerse séptimos y abrir la posibilidad real de jugar en Europa la temporada que viene. 2-3 para los rojiblancos que nunca bajaron los brazos y se empecinaron en darle la vuelta al partido, con un gran San José tirando de los suyos.

El Almería tendrá que esperar a la decisión del TAS/CAS este miércoles para respirar de cara al sábado que viene o tener que pelear con todo por evitar caer a segunda. En el Sánchez Pizjuán pese a ponerse por delante en el marcador, vio como el flamante finalista de la Liga Europa le pasó por encima y consiguió remontar el partido para mantener sus opciones de quedar cuarto vivas. 2-1 final para que los de Emery se lleven tres puntos vitales, una vida que le puede faltar al Almería en la última jornada.

Inoperante el Valencia ante un magnífico Celta de Vigo que se llevó un punto de Mestalla y bien pudieron ser más si los de Berizzo están más acertados cara a puerta en la primera parte. 1-1, la cuarta plaza sin asegurar y en liza para la última jornada. El cuadro gallego cierra con nota una buena temporada.

Otros gallegos que ganaron fueron los del Deportivo de la Coruña, que se impuso 2-0 en su casa al Levante, si bien los tres puntos no fueron suficientes para amarrar la salvación y deberán ir a casa del campeón, el Camp Nou a jugársela el próximo sábado. Los de Víctor Sánchez del Amo fueron superiores y se llevaron los tres puntos con toda justicia.

El Madrid fue a Cornellá-El Prat a jugar su última bala por una Liga que ya estaba más que perdida, en enero y en San Mamés. Cumplió el equipo de Ancelotti, que vio el partido en la grada por sanción. Hat trick de Ronaldo, otro más, para seguir pulverizando récords que de poco le valen al Real Madrid. 1-4 casi sin despeinarse, en un partido sin ritmo. Temporada pobrísima la de los blancos que la cerrarán sin títulos. La incógnita de la continuidad de Carlo Ancelotti lo copa todo en la casa blanca, en treinta años nunca un entrenador que no ha ganado uno de los tres grandes ha seguido. Creo que su ciclo está finito, tras no saber aprovechar al máximo a una plantilla soberbia. Demasiadas lesiones, mala gestión de minutos y planificación deportiva, titularidades por decreto, compadreo… En fin, otro fracaso más, una Liga en siete años, números pobres. El Real Madrid necesita cambios.

Si el Atlético se proclamaba campeón la temporada pasada en el Camp Nou, la 2015 se la llevó el Barcelona en el Vicente Calderón. 0-1, gol de Messi y la vigésimo tercera para los de Luis Enrique. Partido sin demasiadas complicaciones para el Barça que se llevó los tres puntos casi como se esperaba, máxime tras las palabras del presidente del Atleti, Enrique Cerezo, horas previas al choque. El Barcelona creyó, lamió sus heridas en invierno, remó en pos del bien común y se llevó el primero de tres títulos de lo que tiene pinta de ser un 2015 histórico. Enhorabuena.

Por último, y sin ser fútbol, porque veinte años no es nada, porque es el más de los históricos del baloncesto FIBA, también enhorabuena al Real Madrid, a la tercera fue la novena, la Copa de Europa se quedó en Madrid tras una exhibición de baloncesto puro frente a un Olympiakos que lo intentó pero no pudo. El Rey de Europa volvió, loas para él.

viernes, 15 de mayo de 2015

A JUGAR AL PÓKER

José Antonio Moya

Los sevillistas, con el 3-0 de la ida, afrontaron el partido con muchas garantías. Pocos problemas tuvo en Florencia para dominar a un rival que cuando pudo ver puerta se encontró con Sergio Rico, un meta de 21 años formado en la cantera que desesperó en momentos puntuales a sus adversarios.

Salió el equipo español, en el día en el que se cumplía un año de ganar su tercer trofeo de campeón de este torneo en Turín ante el Benfica de Lisboa, con la intención de no dejarse amedrentar en el previsible empuje del equipo local, alentado por una afición que se había ilusionado con la remontada de una semifinal que se había puesto muy difícil hace una semana en el estadio Sánchez Pizjuán.

Así, el técnico sevillista, Unai Emery, sacó a cuatro jugadores de carácter creativo, como Aleix Vidal, Víctor Manchín 'Vitolo', el argentino Éver Banega y el colombiano Carlos Bacca, para acercarse a la meta defendida por el brasileño Norberto Murara 'Neto'.

Esa idea se vio solo en el arranque del partido, porque pronto la formación 'viola' empezó a hacerse dueño del balón.

El entrenador de la 'Fiore', Vicenzo Montella, sorprendió con la alineación como hombre más adelantado de Josip Ilicic, aunque el esloveno es el futbolista que en las últimas semanas más olfato de gol ha tenido en el conjunto de Florencia.

Pronto los italianos tomaron el control del balón y del terreno ante un rival que se dejó dominar, lo que motivó que el Fiorentina pusiera en los primeros apuros a su adversario.

El equipo de Montella tuvo una clarísima ocasión para abrir el marcador y el camino de la esperanza, pero un remate a bocajarro de cabeza del central argentino Gonzalo Rodríguez tuvo la milagrosa respuesta del meta Sergio Rico, rebasado el cuarto de hora de juego.

Ese susto que le entró en el cuerpo a los sevillistas les hizo reaccionar y estirarse otra vez, hasta el punto que una falta lateral fue bien resuelta y culminada por Bacca en el 0-1 a los 22 minutos.

El tanto del colombiano, que suma esta temporada veintiséis tantos entre todas las competiciones, dejó la final de Varsovia cerrada y más cuando cuatro minutos después el central portugués Daniel Carriço puso el segundo en otra buena estrategia y también con la pasividad en la defensa italiana.

El Fiorentina tenía ya que marcar seis goles y ello parecía imposible en un equipo que hasta la conclusión de la primera mitad apareció poco y cuando lo hizo volvió a encontrarse con Sergio Rico, como a la media hora en un fuerte remate del chileno David Pizarro.

El control de los hispalense fue casi total hasta el descanso e incluso el lateral derecho Jorge Andújar 'Coke' tuvo una clara para poner el 0-3.

En la segunda parte ya se esperaba poco del partido, solo las intenciones del Fiorentina por maquillar algo el resultado, aunque otra vez apareció pronto Sergio Rico, con dos intervenciones en la misma jugada, ante los intentos del delantero egipcio Mohamed Salah.

El Sevilla, sin Benega ya en el campo al tener una tarjeta y después de hacer una muy buena primera parte, se dedicó a que pasara el tiempo sin demasiados sobresaltos.

Este nuevo susto para los de Emery llegó a los 66 minutos, cuando el centrocampista polaco Gregory Krychowiak le hizo un penalti a Pizarro, aunque no era la noche de los italianos e Ilicic lanzó la falta muy mal y el balón se le fue alto.

Con los aficionados florentinos abandonado las gradas, transcurrió un encuentro en el que los dos contendientes buscaron los vestuarios para pensar en otras cosas.

jueves, 14 de mayo de 2015

EL SÍNDROME MORATA


El ex canterano del Madrid fue el verdugo del equipo de sus amores en las semifinales de la Champions League dejándolos con la miel en los labios

Antonio Blanca

Fue superior a lo largo de los ciento ochenta minutos el equipo de Allegri. Desde el sorteo se instauró en el subconsciente de todo el mundo que el Real Madrid era claro favorito para pasar a la gran final de Berlín. De todos menos de los jugadores de la Juventus que creyeron en sí mismos. Morata y Tévez junto con un rejuvenecido Buffon fueron los puntales para echar fuera de “su” competición al Real Madrid. Era una oación de oro para intentar el asalto a la Undécima, pero el Madrid la dejó pasar. Debe haber consecuencias.

Tanto en la ida como ayer en la vuelta se jugó a lo que dispuso el equipo italiano, y eso que el tanto de Ronaldo de penalti hacía presagiar que el marcador podía hacerse más amplio. Un espejismo, no se sabe porqué el Madrid no aprovechó ese momento dulce donde la Juve pasó miedo y pudo buscar ese segundo tanto que al menos aseguraba la prórroga. Lo dijo Ramos en zona mixta ya con la realidad dada de bruces, los blancos pensaban que con el 1-0 estaba hecho. Craso error. Tras otro en defensa, tras una posible falta a Casillas (que ayer jugó como antaño), sin que nadie saliera a estorbar, encimar, molestar a Álvaro Morata, éste ajustició al Madrid y de paso a Ancelotti, como si le devolviera el desdén que el italiano tuvo para con el madrileño el pasado curso. Profesional pero madridista, Morata no lo celebró.

A partir de ese gol y con media hora por delante, el Madrid debía tocar a arrebato, pero no pudo. Lo intentó, múltiples llegadas al área italiana que morían en la nada de una defensa bien organizada. Ni el factor “Chicharito”, ni los tiros desde fuera del área de Bale. El Madrid apenas si rompió el entramado defensivo italiano y cuando lo hizo no tuvo puntería alguna. Nadar para morir en la orilla porque no hubo fuerzas suficientes y necesarias para la proeza. Pesó el pasado domingo ante el Valencia, y pesó una temporada donde Ancelotti solo usó trece jugadores en tres competiciones al máximo nivel. Error, otro más.

El Madrid vivió su primavera en otoño, con Isco y Modric estelares, con Ronaldo tirando a puerta y marcando todo, con la defensa impenetrable. El clímax en Marruecos con el Mundial de clubes. Desde ese momento dulce a la par que maldito, nadie por aquel entonces lo vaticinaba tras enganchar 22 partidos ganando de modo consecutivo, el Madrid se desinfló. De golpe y porrazo, sin transición. Los blancos perdieron la magia, apeados en octavos de la Copa del Rey, con algún partido sonrojante, habiendo tirado una Liga que tenían en el bolsillo, solo actuaciones de corazón.

Lo mismo de siempre, inversión millonaria, temporada en blanco. Mala planificación deportiva, mala gestión de minutos, demasiado hacer titularísimo al titular, no fomentando la competencia en el vestuario, pecados de Carlo Ancelotti que puede haberse sentado por última vez en el banco del Bernabéu. En los últimos treinta años ningún entrenador tras haber firmado una temporada en blanco siguió en el Real Madrid. De nada vale ser un toro en invierno si cuando se ganan las competiciones eres un ñu. De nada sirve batir récords de victorias si no conllevan títulos. Con coraje y esfuerzo más ADN Real Madrid se puede ganar, en algunas ocasiones pero ayer faltó el último paso, el cansancio nubló las ideas y el Madrid se ahogó cuando en el horizonte se divisaba Brandemburgo.