jueves, 7 de mayo de 2015

HACIA LA FINAL ANHELADA


Repaso en los quince minutos finales del Barcelona al Bayern de Múnich que le pone con pie y medio en Berlín y abre la posibilidad de una final ante el Madrid si los de Ancelotti remontan a la Juventus

Antonio Blanca

Mal partido del Madrid el martes en Turín ante la Vecchia signora del que salió derrotado por 2-1. De noventa minutos solo los blancos tuvieron veinte buenos, los que van del empate de Ronaldo tras el primer tanto de Morata al cabezazo al larguero de James que hubiera supuesto el 1-2 y haber cambiado el signo del choque y la eliminatoria. Los peores del partido fueron Bale sin lugar a la duda y Ramos. En este caso el experimento del sevillano en el medio salió gaseosa. Ancelotti que se llevó un repaso táctico de Allegri volvió a manejar mal la estrategia, los cambios y los minutos de los mismos, siguiendo machacando a sus jugadores que acabaron el partido exhaustos.

El Bernabéu y sus noventa minutos muy largos, o “molto longi” como refirió hace años el añorado Juanito. La remontada es más que probable posible, desde luego la imagen ante su afición debe de ser muy pero que muy distante y distinta a la vista el pasado martes, sino el sueño de una final Real Madrid-Barcelona volverá a esfumarse.

Porque el Barça con un gran Messi sí que va a estar en Berlín. 3-0 en quince minutos al Bayern de Guardiola. Pep quedó retratado en la que fue su casa. La primera parte estuvo más igualada que la segunda, en la que el Barça dispuso de más ocasiones y en el tramo final dejó la eliminatoria machacada y puede permitirse pensar en la Liga, si es que acaba por la huelga convocada por la RFEF.

Podría o puede haber final Madrid-Barça. Sería el culmen al ciclo de enfrentamientos del clásico, el partido soñado donde el vencedor ganará una parcela de cielo y el derrotado se sentará eternamente en los infiernos del fútbol. Habrá que ver, habrá que esperar, porque primero el Madrid debe voltear a la Juve.

miércoles, 6 de mayo de 2015

UN MADRID GRIS SALE VIVO DE TURÍN

Carlos de Blas

Turín se relamía por el regreso de su coloso a la élite competitiva del viejo continente. El retorno de los bianconeri a las semifinales de la Liga de Campeones después de 12 años de marasmo suponía la recuperación de la mística que ha envuelto a la Vecchia Signora, sobre todo, en su pugna frente al Real Madrid. Esta amalgama de sensaciones encontradas tras superar una particular travesía por el desierto medía su rehabilitación para la gloria frente a la voracidad del club de Chamartín. Los capitalinos arribaban al Juventus Stadium -tan ardoroso como cabía esperar, mucho más que Delle Alpi, mutilado de ambiente por su estructura- con la intención de cimentar su segunda final consecutiva, de camino hacia el objetivo de repetir entorchado y confirmar el carácter histórico de este ciclo Ancelotti.

Massimiliano Allegri desveló buena parte de las variantes que generaban incertidumbre con respecto a la apuesta inicial formando con dos centrales. Así, con un 4-4-2 clásico, Pirlo quedaba flanqueado por la calidad y brega de Marchisio y la sorpresiva presencia de Sturaro. Leichteiner y Evra matizaban su amenaza como carrileros buscando un sistema más equilibrado que el habitual control de la posesión. Vidal figuraría como nexo entre líneas para alimentar la velocidad de Morata y el astuto veneno de Tévez, la gran amenaza por su movilidad. La idea de juego del técnico local reculaba en la intención de dominar el cuero y virar hacia el robo y salida vertical -con la flecha Pereyra aguardando su opción en el banquillo-. El nivel de presión y altura de los laterales definirían la intencionalidad de Allegri para con este primer combate.

Carlo Ancelotti no modificó su propuesta y Ramos competiría como volante tapón, compañía de Kroos en la labor de equilibrio e incrustado entre los centrales -Varane y Pepe- para el balón aéreo y la segunda jugada, y en busca de la ruptura de líneas de pase interiores (patrocinadas por Pirlo). Se desplegaba, pues, otro 4-4-2 con Bale y Ronaldo en una punta fluida que buscaría las cosquillas en el espacio entre la medular y los zagueros italianos. Isco y James, apostados en banda, acompañarían su capacidad creativa para aliñar de lógica la circulación de pelota y guardarían la espalda de Marcelo y Carvajal, hoy muy necesitados de concentración en sus labores sin pelota. El Madrid descartaba el rol fijador de centrales de Chicharito de inicio para responder a una posible intentona de presión intensa turinesa con la amenaza de la contra.

Y, en efecto, el campeón transalpino subió el telón implementando un dominio pleno que se extendió hasta que se traspasara el minuto 20. En dicho intervalo inicial, el sistema de Allegri se disparó hacia una presión volcánica que ahogó la asociación y clama merengues. Consiguió, de manera precoz, robar el balón y la escena al Madrid a través de la intensidad -muy inferior en el despertar madrileño- y los lanzadores de transiciones (Marchisio, Pirlo y Vidal) generaron inestabilidad profunda a la red defensiva española. Así, un mal despeje de Casillas sin remate de Vidal en el 2 de juego anticipaba el calibre del agobio.

La descompensada presión visitante generaba espacios a la espalda de la medular y la mejor ocupación de los espacios y dominio territorial confluyeron en un uso vertical de la posesión que desató la tormenta de ocasiones: Sturaro lanzó sin consecuencias en contragolpe, con los mediocentrtos fuera de juego, en el 3; Morata gana un envío largo a Pepe para intentar una vaselina que atajó Casillas, en el 6; y por último, Marchisio encontraba a Tévez en profundidad, descolgado del radar de Kroos y Ramos en pleno control de la posesión local. El "Apache" chutó potente y cruzado, Casillas estiró su anatomía para sacarla pero Morata, muy concentrado, anticipó para rematar a la red. La resistencia del Madrid aguantó 8 minutos, se abrió el marcador en coherencia con la distancia de pulsaciones pero el guión no cambio.

La Juve jugaba con el ritmo lento y acelerado, con la línea de presión y repliegue, mientras que el recuperar una pelota constituía un desafío para los españoles. Despojados de su identidad relacionada al cuero, ejecutando una presión descompensada, llegando tarde, con menos decibelios y fuera de eje. El tempo era italiano ante la precipitación personificada en Ramos, que perdió dos balones en campo propio a los que la Juve no encontró el remate a gol por poco. Kroos, desde larga distancia y en el minuto 12, sacó a los suyos del atolladero con un chut a la cepa que sacó Buffon luciendo talento. Isco continuó el aislado tipo de llegada con otro lanzamiento lejano directo a los guantes del mito juventino.

Se enfrió el nivel de exigencia de los pupilos de Allegri, que adoptaron el repliegue y salida como método para recoger la ropa y morder en transición. Tévez inauguró el nuevo escenario con remate muy desviado en el balón del 20 de partido y Varane reaccionó con un cabezazo a las nubes tras la falta lateral botada por James. El balón parado, único recurso hasta este tramo.

A partir del primer suspiro que tomó la eliminatoria, el esférico regresó a los dominios madrileños y James, Isco, Kroos, Marcelo y Ronaldo crecieron de manera instantánea. Trazó entonces el Madrid una posesión horizontal salpicada con envíos verticales a la espalda de los zagueros locales, ante la imposibilidad de entrar entre líneas. Isco dibujó el desmarque de Ronaldo, que marró el mano a mano en escorzo al enviar demasiado cruzado su intento. Leichteiner respondió en el 24 agujereando a Marcelo y chutando al lateral de la red. Última llegada clara desde la metamorfosis del paisaje.

Cedió metros la Juve y el Madrid cimentó posesiones extendidas en el tiempo para crecer. Y a fe que encontró frutos a ese movimiento y la conversación recuperaba el acento español. No obstante, la primera asociación elaborada con calma y fluidez gestó el empate. El balón circulaba en banda derecha hasta que cruzó hacia las botas de Carvajal, que encontró el desmarque de James en el interior del área. El colombiano envolvió de terciopelo su centro al segundo poste y Ronaldo cabeceó a la red a placer en el 26. Gol valioso merengue que recompensaba la personalidad necesaria para recuperar el mando y penalizaba el encierro turinés.

Se disparó el primer acto hacia el intermedio con amplias posesiones intrascendentes madrileñas. Las coberturas y vigilancias tras pérdida sólo dejaban hueco a un Morata participativo y el cálculo de riesgos funcionaba. La circulación puntiaguda local quedaba limitada. Tan sólo Marchisio, desde media distancia, encontró espacio para probar a Iker en el 33. La hierba parecía inclinarse hacia la meta de Buffon, si bien no lucía fluidez la combinación de los de Chamartín. Pero, antes del advenimiento del parón, una brillante posesión que concluyó en apertura de Isco y centro de Marcelo pudo poner el 1-2. James, con la portería vacía, remató al larguero. El Juventus Stadium respiró para ganar el descanso. Vidal no había aparecido y el bloque de Ancelotti había encontrado su lugar en esta batalla.

Sin embargo, el conjunto bianconero recuperó la tensión y complicó la estabilidad merengue de nuevo. Se descolgaba el interior chileno y Tévez volvía a hacer daño entre líneas. Abrió el segundo acto con un chut que detuvo Casillas en el 47 y avisó de lo que estaría por venir. La pelota circulaba sin trascendencia en la medular, en terreno de incertidumbre ante la ausencia de un patrón en el juego hasta que el infortunio se cruzó en el camino madridista. Un córner que cerró Marcelo con chut a puerta rebotó en el muro para caer en los pies de Tévez. El dos para dos -Marcelo derribó a Morata- quedó en un mano a mano del Apache con Carvajal. El lateral aguantó bien la carrera pero pifió al intentar robar la pelota y derribó al 10 juventino. El argentino conmutó la pena máxima por el centro y la Juve penalizaba los errores del Madrid de nuevo con saña justiciera. Debía recuperar el rictus el actual campeón de Europa ante el increscendolocal.

Transitó el duelo entonces en el fango del centrocampismo, del que los estiletes no encontraban hueco para sobresalir y generar opciones claras. La pelota pertenecía al Madrid sin consecuencias. Se tornó inquieta la zaga visitante y los técnicos movieron peones en el 65: Ancelotti sacó a un Isco (el mejor del Madrid) para dar entrada a Chicharito y Allegri reaccionó quitando a Storaro para dar entrada a Barzagli. La Juventus figuraba con tres zagueros centrales y el Madrid imponía al mexicano, ratón de área, para liberar de marcajes pegajosos a Ronaldo, Bale y James. Pero no surtió efecto el intento de Carletto. Los actuales campeones de la Serie A subieron la presión para trompicar la circulación visitante y lanzaron a sus carrileros para generar superioridad con balón. El Madrid volvía a quedar partido, con la punta desasistida y desconectada de la elaboración y Allegri estaba imponiendo su sistema. Un inocuo chut de Kroos desde la frontal supuso todo el bagaje ofensivo merengue hasta el último cuarto de hora.

Reculó nuevamente el equipo bianconeroen el tramo final para asegurar este gran resultado desde el achique intensivo y el Madrid avanzó metros en la elaboración, si bien Vidal y Marchisio cerraban con su lucha los pasillos madridistas. No conseguía el equipo español poner en aprietos el catenacciode última hora. El volumen físico no favorecía a la claridad creativa blanca y los minutos se quemaban. Entró en escena Llorente por Morata -sobresaliente- con el fin de dar desahogo al esfuerzo de los suyos y el epílogo dibujó un plano desarrollo con balón monopolizado por el club visitante. Hicieron los propio Pereyra -eléctrico y bregador- por Tévez y Jesé por Bale (inoperante sin espacios). Sin embargo, las modificaciones no mejorarían lo visto.

Pero, a pesar de gozar de más metros y desahogo para morder el tejido defensivo arrinconado, la Juve encontraba caminos para explotar la contra. Casillas detuvo en dos ocasiones el intento de Fernando Llorente para salvaguardar el pellejo de un Madrid despojado de su identidad. El 2-1 obliga a remontar y a repensar la opción de Ramos en la medular, un movimiento que hoy naufragó. La calidad del esfuerzo táctico en defensa no dio la talla -Vidal y Marchisio ofrecieron un clínic de coberturas- y los italianos golpean primero tras penalizar los errores españoles. Ancelotti tiene trabajo considerando que Pogba podría ser de la partida en el Bernabéu. Los madrileños no superaron en intensidad, en calidad ni en las fases ofensiva y defensiva a los vencedores del Scudetto. Como ante el Atlético, el técnico italiano debe descifrar el modo de encontrar oquedades en el carril central, para sacar lustre al juego entre líneas y perfilar una idea que comprometa a todas sus piezas en la labor colectiva de recuperación. No fue éste el día para tomar Turín. El nivel competitivo no resultó el adecuado. Aún así, esta deliciosa eliminatoria llega viva a la vuelta.

lunes, 4 de mayo de 2015

CRISTIANO MADRID


Soberbio partido del portugués en Sevilla que se echó al Madrid a sus espaldas para seguir presionando al Barcelona en la pelea por la Liga

Antonio Blanca

Ciento ochenta minutos. Eso es lo que le queda a la BBVA para escribir su punto final este mayo de 2015. Tres fines de semana para dilucidar quién se hace con el cetro que dejará vacante el Atlético de Madrid. Barcelona y Real Madrid mantienen una dura pugna por hacerse con el mismo. Ninguno quiere dar su brazo a torcer. Al Madrid le queda un gran envite la semana que viene contra el Valencia, sin obviar que los choques ante Espanyol y Getafe pueden ser peligrosos. A los de Luis Enrique les queda ir al Vicente Calderón y recibir a la Real Sociedad y al Deportivo de la Coruña. A priori y aparte de ser los primeros, seguirán con la vitola de favorito pues nadie imagina un Atleti peleón y a morir en la penúltima jornada de liga si tiene ya y para entonces los deberes hechos, para servir en bandeja la Liga a su máximo rival, el de la Décima, el del “Chicharazo”. El Barça tendrá que dar lo mejor de sí, llega no en vano en su mejor momento, pero como digo deberá darlo todo puesto que los merengues los van a llevar al límite para intentar reconquistar un campeonato que dejaron escapar en un fatídico mes de enero.

El viernes la Real Sociedad se llevó la victoria frente al Levante, dando una alegría a su afición. Los de Moyes comenzaron bien el encuentro, algo que pronto se reflejó en el electrónico, gracias a tempranero gol de Finnbogason. 3-0 fue el marcador definitivo para dejar a los donostiarras en zona muy tranquila y para dar algo de nerviosismo a los de Alcaraz en el último tramo del campeonato sobre su permanencia en la BBVA.

Ya el sábado el Barcelona salió con todo en Córdoba y peleó frente a un feble equipo local y al calor que hacía en la capital del Guadalquivir. 0-8, primer hat trick de Luis Suárez con la camiseta culé y deberes hechos para pensar en Champions. Con la goleada los de Luis Enrique no patinaron en una salida bastante simple y el Córdoba firmó algo que se preveía casi desde el inicio de la Liga, el descenso matemático a la liga Adelante. Una temporada entre los grandes es lo que han estado los andaluces, el año que viene deberán intentar el asalto de nuevo a Primera.

El Atlético de Madrid no se aprovechó de un Athletic con bajas importantes y tendrá que continuar luchando para asegurarse la tercera plaza. Los del “Cholo” Simeone tiraron a la basura los primeros cuarenta y cinco minutos, pero tras el descanso espabilaron, encerrando atrás a los de Valverde, que se dedicaron a defender e intentar salir a la contra. El conjunto local apretó en busca de la victoria, pero su falta de puntería y dos errores arbitrales de bulto hicieron que el resultado no se moviera del 0-0, pese a que los rojiblancos marcaran dos goles en posición correcta, algo que el juez de línea no valoró así. Si bien continúan en la tercera plaza a cuatro puntos del cuarto.

El Real Madrid dio un golpe de autoridad en el Sánchez Pizjuán y se mantiene vivo en la lucha por la Liga. Los blancos consiguieron acabar con catorce meses sin que el Sevilla perdiera en casa. Ronaldo sacó su faceta goleadora para ganar él solito el encuentro. El portugués abrió la lata y al minuto siguiente amplió la ventaja. Ambos goles llegaron cuando Krychowiak estaba siendo atendido fuera del terreno de juego. Todo iba redondo para los blancos, hasta que Ramos hizo un penalti en la última jugada del primer tiempo. Bacca no perdonó y dio emoción al segundo acto. Tras el descanso el conjunto de Emery salió algo más enchufado, pero tras una jugada blanca entre Bale y Ronaldo, el portugués volvió a marcar de un cabezazo majestuoso, colocando el 1-3 en el marcador. El Sevilla movió banquillo y obtuvo premio, ya que Iborra dio emoción a los quince últimos minutos, marcando el 2-3 que a la postre fue definitivo. El Madrid sigue presionando al Barcelona y el cuadro de Emery dejó pasar la oportunidad y cae a la quinta plaza.

Al Deportivo de la Coruña no le salen las cosas ni queriendo. Los de Víctor Sánchez salieron al terreno de juego con la clara idea de vencer a un Villarreal que no llegaba en su mejor momento precisamente y que concatena nueve jornadas sin ganar. Mucha intensidad pero el electrónico se mantuvo igual que empezó hasta la segunda parte. Costa con un golazo y posteriormente Borges firmaron el 1-1. Empate que mantiene al Depor en la lucha por la salvación y permite al Villarreal mantenerse en la sexta plaza, de la que esperan no moverse.

En la mañana del domingo Espanyol y Rayo Vallecano firmaron tablas en el Cornellá-El Prat. 1-1 entre los de Sergio González y los de Paco Jémez que en nada satisface a ambos equipos. Ni uno ni otro consiguen escalar puestos en la tabla en la búsqueda de plaza europea.

Debutaba Sandoval en el banquillo del Granada con una victoria clave para mantenerse vivo en la lucha por la salvación. El Arabi, que recuperaba la titularidad tras varias jornadas, demostró que estaba preparado para levantar a este equipo con un doblete imprescindible. 1-2 para los andaluces en Granada que les vale para tener esperanza y vida. El Getafe por su parte sigue teniendo un amplio colchón.

El Valencia se consolida en la cuarta plaza, aprovechando los pinchazos del Atlético de Madrid y del Sevilla. El Éibar lo intentó, pero no pudo con un equipo muy sólido en casa. Otamendi abrió la lata, aprovechando un medido centro de Gayá.  Con el 1-0 se llegó al descanso. En el segundo acto el asedio local continuó, algo que se transformó en un contundente 3-0 en el electrónico, gracias a Parejo y Alcácer. Arruabarrena en las postrimerías anotó un gol que nada valió a los de Garitano. Este resultado acerca al Valencia a la Champions y al Éibar al descenso.

El Elche será equipo de primera la próxima temporada, tras conseguir una victoria (1-2) muy trabajada frente a un Málaga que desaprovechó la ocasión de recortar distancia para los puestos europeos. Jonathas sigue en racha y los de Gracia no supieron recortar distancias ni jugar con un hombre más por expulsión del meta ilicitano Tyton. Los de Escribá han sabido mantenerse y salvo descenso administrativo serán equipo de Primera en la 2015/2016.

Esta noche se cierra la jornada con el partido entre el Almería y el Celta de Vigo.

MOURINHO SIEMPRE VUELVE

Aránzazu Gálvez

El Chelsea es el nuevo campeón de la Premier League con la victoria ante el Crystal Palace en Stamford Bridge. Pone de esta forma el broche de oro a una gran temporada en la competición doméstica, en la que suma 83 puntos en 35 jornadas. El equipo de Mourinho ha sido el dominador y líder destacado con Diego Costa, Cesc, Azpilicueta como protagonistas españoles.

Diego Costa ha sido clave en la consecuión del título. El delantero, que se encuentra lesionado, ha marcado 19 goles en la Premier. Además, Cesc Fábregas ha repartido 17 asistencias y ha marcado dos goles. La estrella del equipo 'blue' y nombrado mejor jugador de la Premier ha sido Hazard. El belga suma 14 goles y 8 asistencias. Su compatriota Courtois ha corroborado lo que mostró en el Atlético y es el portero menos goleado. Su compañero brasileño Filipe Luis le acompañó en la aventura británica, aunque no ha contado tanto para el técnico luso.

Es el segundo título de la temporada tras la Copa de la Liga que ganaron en Wembley en marzo ante el Tottenham. Para ello, el equipo londinense se impuso al Cristal Palace por un ajustado 1-0. El gol lo hizo Hazard, que falló desde los 11 metros, pero aprovechó el rebote para marcar de cabeza.  El Chelsea es el equipo menos goleado de la Premier (27) y el segundo máximo goleador (69) solo por detrás del City.

El conjunto de José Mourinho tiene una ventaja insalvable ya para el Manchester City y el Arsenal, los dos únicos equipos que llegaron con remotas opciones detítulo a las cuatro últimas jornadas. Los 'blues' solo han perdido dos partidos en esta edición de la Premier y su última derrota fue el 1 de enero ante el Tottenham (5-3). Era cuestión de tiempo que pusieran fin a su sequía de cinco años sin reinar en Inglaterra desde el doblete de Carlo Ancelotti en 2010.

El empate del pasado domingo ante el Arsenal y la victoria del pasado miércoles ante el Leicester City dejaron por fin la posibilidad al Chelsea de sentenciar matemáticamente una 'Premier' que ha dominado de principio a fin y que sería conquistada por tercera ocasión en su carrera por Mourinho, ganador ya en 2005 y 2006. Es la quinta liga para el Chelsea en 110 años de historia (1955, 2005, 2006, 2010 y 2015).

El entrenador portugués dijo en rueda de prensa que "no comparo este triunfo con otros logrados en el pasado. Pero debo decir que ganar aquí, en Inglaterra es muy difícil. La Premier está cambiando y todos se hacen más fuertes. Es imposible ganar a ningún equipo por marcadores como 8-0 o 6-0. El Crystal Palace, por ejemplo, vino aquí hoy con una actitud fantástica", aludiendo a la reciente goleada del Barcelona.

"Yo podría haber sido más inteligente y como otros haber elegido un equipo de un país donde es fácil ser campeón, donde pueden disfrutar con calma de su éxito. Pero yo he elegido un país en el que es difícil ganar y un club sin una gran tradición de ganar títulos de la Premier League ya que el último fue en 2010. Yo opto un trabajo difícil", tirando un dardo en esta ocasión a Guardiola.

"Estoy muy feliz y orgulloso pero necesito un descanso. Estoy cansado. No es fácil lidiar con eso, pero finalmente somos matemáticamente campeones y ahora, por fin, podemos respirar, relajarnos y disfrutar".