martes, 8 de julio de 2014

SE FUE EL MÁS GRANDE

Carlos de Blas

El exfutbolista y exentrenador hispano argentino Alfredo Di Stéfano ha fallecido este lunes, a los 88 años, debido a las secuelas de la parada cardiorrespiratoria sufrida el pasado sábado, con lo que deja huérfano al Real Madrid de su Presidente de Honor y del que fue su técnico, pero sobre todo del mejor jugador de todos los tiempos del nombrado 'Mejor Club del siglo XX' por la FIFA.

Cuando Pelé dice de ti que has sido "el más grande", cuando Diego Armando Maradona sentencia que tú junto a Messi y a él sois "los mejores de la historia", cuando Johan Cruyff destaca que en toda su vida solo ha tenido "un ídolo" y ese has sido tú, cuando Zinedine Zidane el día de su presentación resalta que "es un orgullo vestir la camiseta del Real Madrid" porque fuiste tú quien un día la llevó o cuando Lionel Messi sueña con tener algún día en su palmarés "todos los títulos" que ganaste,  pocas cosas más se pueden añadir sobre tu figura.

Esa es la carta de presentación de Alfredo Di Stéfano Laulhé, apodado la 'Saeta Rubia' y la huella que ha dejado en el mundo del fútbol el eterno '9' madridista. Di Stéfano fue un pionero. El primer 'grande' de la historia del balompié, el precursor de esa figura que a posteriori se ha dado en llamar 'todocampista' y el único jugador hasta la fecha capaz de marcar en cinco finales de la Copa de Europa.

Además el hispano argentino fue integrante de dos de las mejores delanteras de la historia del fútbol, dos ataques recordados por todos los amantes del deporte rey. En el primero no fue protagonista, pero consiguió hacerse un hueco en el extremo de ese equipo apodado 'La Maquina' en la década de 1940. Era el River Plate de Muñoz, Moreno, Labruna, Loustau y Pedernera --del que Di Stéfano siempre decía que era el mejor con el que jugó--.

En el segundo, la Saeta Rubia fue la estrella. Era el ataque formado por él, Kopa, Puskas, Gento y Rial en el Real Madrid de la segunda mitad de los años 50 y principios de los 60. El equipo que hizo del club blanco una leyenda en el viejo continente. Entre los cinco suman 22 Copas de Europa, todas ellas con el club merengue, aunque se da la casualidad de que tan solo estuvieron juntos dos temporadas.

Balón de Oro en los años 1957 y 1959 y Súper Balón de Oro en 1989, como reconocimiento a su carrera. El día que la FIFA le entregó al Real Madrid el galardón como 'Mejor Club del siglo XX' en diciembre del año 2000, el por entonces Presidente de Honor de la entidad madridista fue el encargado de recogerlo. Era lo suyo, nadie había hecho tanto por ese galardón como él.

Nacido un 4 de julio de 1926 en Buenos Aires, en el seno de una familia de clase medio-baja, Alfredo Di Stéfano Laulhé vivió una infancia dura en la que el fútbol le sirvió como vía de escape. A los 12 años se unió a su primer equipo, Los Cardenales.

Con 15 años llegó a las categorías inferiores de River Plate, donde se formó y de donde salió cedido a Huracán para volver y ser uno de los referentes del equipo de 'La Banda'. Pero una huelga del fútbol argentino hizo que el jugador se marchase a Millonarios de Bogotá. Allí jugó entre 1949 y 1953 y todavía hoy sigue siendo el segundo máximo goleador histórico del equipo. Por entonces Colombia estaba al margen de la FIFA, por lo que los clubes del país se financiaban con giras por otros países.

En una de esas giras, Millonarios viajó a España y se enfrentó a varios clubes, entre ellos el Real Madrid. Al ver jugar a Di Stefano, el presidente del Real Madrid Santiago Bernabéu quedó prendado y ordenó a su hombre de confianza, Raimundo Saporta, que hiciese todo lo posible por ficharle. Fue la primera vez que las dos figuras más importantes del siglo XX del club de Chamartín coincidieron.

Ahí llegó una de las polémicas más recordadas entre FC Barcelona y Real Madrid. Los catalanes ya se habían fijado en Di Stefano y llegaron a un acuerdo con River Plate, dueño de los derechos FIFA del jugador --que llegó a ponerse la elástica culé--. Mientras el Madrid acordó con Millonarios el pase. La situación se enconó y hubo de intervenir la Delegación de Deportes del Gobierno de Francisco Franco. La decisión que se tomó, vestir dos años la zamarra blanca y después dos años la blaugrana, no sentó bien al Barcelona, que se sintió afrentado y se desentendió del jugador.
Cuando la Saeta Rubia llegó a Chamartín en 1953 el club blanco llevaba 21 años sin ganar la Liga y en ese tiempo tan solo se había alzado con 4 Copas. 11 años después, al dejar el equipo, los madridistas eran considerados el mejor club del viejo continente. Durante sus años en la institución, siempre bajo la presidencia de Bernabéu, ganó cinco Copas de Europa, siete Ligas, una Copa Intercontinental, una Copa del Generalisimo y dos Copas Latinas. Cambió de manera decisiva la historia de un club que hasta su llegada vagaba sin rumbo.

No hay aficionado madridista que hoy, 50 años después de su marcha, no conozca la figura de la Saeta Rubia, que no sepa que era un jugador sin posición fija, que bajaba a recibir el balón a su área para comenzar la jugada y al momento aparecía en el área rival para definir. Pero por encima de todo destaca el idilio que mantuvo el '9' con Europa y que es conocido por todo seguidor blanco.

En la Copa de Europa, creada por iniciativa de Santiago Bernabéu en la temporada 1956-57, el Real Madrid ganó al Stade Reims ese primer año. A partir de ahí y de forma consecutiva cayeron Fiorentina, Milan, de nuevo Stade Reims y Eintracht de Frankfurt. Esta última victoria le permitió disputar y ganar la Copa Intercontinental ante el Peñarol uruguayo. En todos esos partidos, incluyendo la Intercontinental, la Saeta anotó al menos un gol

En 1964 abandonó el club de su vida. Tenía 38 años y su salida no fue todo lo buena que hubiera merecido. Su fuerte carácter le llevó a no querer seguir en el club de Chamartín en otro rol que no fuera el de futbolista y a pesar de su edad, Di Stéfano decidió marcharse al Espanyol para continuar su romance con el balón dos años más.

Por aquel entonces el futbolista había sufrido uno de los mayores trances de su vida. En agosto de 1963 fue secuestrado en Caracas durante dos días. El altercado termino bien felizmente.

Fue internacional en 31 ocasiones con España --ya lo había sido anteriormente 6 veces con Argentina--, pero nunca pudo disputar un Mundial, algo que una figura de su nivel no merecía. El infortunio en forma de lesión antes de Chile 1962 le alejó de ese sueño.

Una vez retirado de la práctica del fútbol pasó a los banquillos donde dirigió a innumerables equipos en España, Argentina y Portugal y donde consiguió hacer campeón de liga a Boca Juniors y River Plate en Argentina y al Valencia en España, club con el que también ganó la Recopa. Además de añadir una Supercopa de España a las vitrinas del Real Madrid.

Di Stéfano siempre hizo gala de un carácter fuerte y a la vez bromista e irónico. Para la posteridad quedarán frases como "No le pido que pare los balones que vayan dentro, basta con que no meta los que van fuera", dirigiéndose a su portero cuando era técnico valencianista, o "Meter goles es como hacer el amor, todo el mundo sabe cómo se hace, pero ninguno lo hace como yo".

En el año 2000 el Presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, le nombró Presidente de Honor del club blanco. Cargo que ocupó hasta el día de su fallecimiento. Ese mismo año publicó su autobiografía titulada 'Gracias Vieja', en referencia a su gran amor: la pelota.

Ahora la Saeta Rubia se marcha, pero quedará para siempre su leyenda.  Su figura perdurará en el fútbol, servirá como ejemplo. Él desde arriba estará observando. Agarrada a una mano Sara, su mujer de toda la vida, en la otra un balón. A sus pies el césped, el lugar donde más cómodo se sintió.

lunes, 7 de julio de 2014

ALEMANIA CONTRA SU BESTIA NEGRA


La selección teutona que ya perdió la final de Corea en 2002 frente a la canarinha busca romper su racha negativa y alcanzar una nueva final doce años después

Antonio Blanca

La cita del estadio Mineirao de Belo Horizonte la asume la selección de Alemania como la primera revancha ante Brasil, que en el único enfrentamiento en un Mundial, en Corea y Japón 2002, logró su quinto título de campeón y apartó del éxito al cuadro germano.

Nunca Alemania se ha impuesto a Brasil en un partido oficial. Los tres que han disputado, dos en la Copa Confederaciones y uno en un Campeonato del Mundo, terminaron siempre del lado del poderoso equipo amarillo.

El 2002 fue el último gran momento alemán en un Mundial. Tres veces campeón, en Suiza 1954, Alemania 1974 e Italia 1990, pretende en Brasil 2014 recuperar su dominio y regresar a la lucha por el título, algo que no sucede desde aquél torneo en Asia.
Alemania, que en Belo Horizonte jugará su cuarta semifinal consecutiva, se estancó en este tramo en la edición que organizó en el 2006 y en la más reciente, en Sudáfrica 2010.

El cuadro que entrena Joachim Low confía en dar el salto al éxito esperado ante un adversario presionado por la obligación de ganar y obtener su sexto trofeo. Lastrado por el recuerdo del “Maracanazo” al que le sometió Uruguay en 1950, la otra ocasión en la que ejerció de anfitrión, el equipo de Luiz Felipe Scolari aspira a cumplir con las expectativas y a repetir la victoria ante un adversario al que siempre la ha vencido con algo en juego.

En aquella ocasión, el equipo germano dirigido por Rudi Voeller formó con Oliver Kahn, Thomas Linke, Christoph Metzelder, Carsten Ramelow, Dietmar Hamann, Jens Jeremies, Bernd Schneider, Torsten Frings, Oliver Neuville, Miroslav Klose y Marco Bode.

Brasil tuvo como once inicial a Marcos, Cafú, Lucio, Roque Junior, Roberto Carlos, Edmilson, Gilberto Silva, Rivaldo, Ronaldinho, Kléberson y Ronaldo.

Dos goles de Ronaldo Nazario proporcionaron el éxito a Brasil. Fue año del 'nueve' brasileño, que disfrutó de un torneo redondo y se erigió como máximo anotador.

El delantero brasileño es, con quince goles, el máximo anotador en la historia de los mundiales, igualado ahora por el germano Miroslav Klose.

Es Klose, precisamente, el único superviviente de aquella final junto con el seleccionador brasileño Luiz Felipe Scolari. Ambos se reencontrarán en Belo Horizonte.
Probablemente en la banda. Klose como suplente alemán en busca de la revancha. Scolari como responsable del combinado sudamericano, al que pretende devolver a la gloria como anfitrión.

domingo, 6 de julio de 2014

KRUL ESFUMA EL SUEÑO

Carlos de Blas

La selección de Holanda alcanzó este sábado las semifinales del Mundial de Brasil, donde se medirá con Argentina, después de echar a la humilde Costa Rica en una tanda de penaltis en la que el meta suplente Tim Krul entró en los últimos instantes de la prórroga para ser el héroe de los holandeses, quienes pusieron fin al sueño costarricense.

La cabeza pensante de Louis van Gaal sigue tirando de una Holanda que llegaba a Brasil con muy pocas papeletas a pesar de su condición de subcampeona. Tras los 90 minutos, la selección 'oranje' se mereció la victoria ante un equipo costarricense que no tiró a puerta ni apenas inquietó a su rival. Sin embargo, el ataque holandés chocó una y otra vez con Navas y los postes, y no acertó a ver red.

El técnico holandés ya lo había previsto y tenía un as en la manga. A pocos segundos del final de la prórroga, Van Gaal dio entrada a su meta suplente, un Krul que no había jugado ni un minuto en el Mundial pero que sin duda sí había estudiado una posible tanda de penaltis. Lo que no esperaba Holanda era fallar tanto y sellar su pase con tanto sufrimiento.

Y es que, la 'naranja mecánica' ofreció una versión demasiado tranquila con lo que había en juego. Dominó y apenas sufrió ante una Costa Rica que guardaba sus espaldas y trataba de no cometer errores. Con poco, Holanda creó buenas ocasiones que comenzaron a encontrase con Navas. Tras dosificar en parte, Holanda apretó más en la segunda mitad y las llegadas comenzaron a ser claras.

Aún así, la épica costarricense y el fantasma de las prórrogas en Brasil comenzaban a sobrevolar en el Fonte Nova Arena de Salvador de Bahía. Ni los desbordes de Robben, ni la teórica superioridad de los de naranja, ni claras ocasiones sacadas más con el corazón que con los pies por parte de los de Costa Rica, terminaba por dar un gol que evitase necesitar 30 minutos más.

En la prórroga, un Sneijder que fue de lo mejor de los suyos se topó con el larguero, el tercer poste de los holandeses. Antes, Ureña tuvo la única y mejor ocasión para los americanos, pero Cillessen salvó a los europeos. La contienda quedó para la lotería, con Navas dispuesto a ser héroe de nuevo, pero Van Gaal tenía al suyo propio en el banquillo. Krul entró, adivinó todos los lanzamientos y paró dos, el último a Umaña, quien dio el histórico pase a cuartos de final a los costarricenses.

jueves, 3 de julio de 2014

COSTA RICA SE PONE DE MODA


Es la selección revelación del Mundial 2014 y el próximo sábado tendrá la oportunidad de continuar haciendo historia y colarse en semifinales si bate a Holanda

Antonio Blanca

Ocurre en todos los Mundiales. Siempre hay sorpresas, selecciones que dejan al mundo boquiabierto por quitarse de encima rivales que se suponían inaccesibles para ellos. Quizá no sea el caso extremo de Costa Rica, porque quien conozca un poco de fútbol sabía de su “potencial”, pero el hecho de que la selección dirigida por Jorge Luis Pinto haya llegado hasta los cuartos de final del Mundial de Brasil, y como campeona del Grupo de la Muerte, donde estaban encuadradas Italia, Uruguay e Inglaterra, sí confiere al combinado tico el papel de auténtica revelación de este Mundial.

Tras eliminar el pasado domingo pasado a Grecia en los penaltis y hacer historia al clasificarse por primera vez entre los ocho mejores del mundo del fútbol, algunos nombres de la selección de Costa Rica empiezan a ponerse sobre la mesa de manera reiterada. Si al inicio de la cita brasileña ya se hablaba mucho de unos cuantos titulares del plantel centroamericano, el partido ante los griegos terminó de consolidar internacionalmente a unos cuantos costarricenses: Keylor Navas, Joel Campbell o Bryan Ruiz, principalmente.

A más nivel, más cotización, más pretendientes, mejor valor de mercado y posibilidades de negocios y margen de beneficios mayores. Que se lo digan al Levante, que se frota las manos, entre la tristeza por la presumible pérdida de su portero y las cifras que cuadran. A cada minuto Keylor Navas vale más. Quien lo quiera deberá pagar la cláusula de rescisión si ansía sacar al guardameta del Levante, club con el que tiene contrato hasta junio de 2015 y que presumiblemente, ante lo accesible de las cifras, verá como el equipo que lo desee hará efectivo los 10 millones de euros de cláusula. Es evidente que el cuadro granota podría haberse beneficiado más todavía del subidón de nivel de su cancerbero, pero también lo es que en Navas no se ha salido del mapa hasta esta temporada y que es ahora en el Mundial cuando está enseñando del todo su cartel al mundo. Según Antena 3, el Real Madrid lo quiere en detrimento de Iker Casillas.

Consciente de lo que podía venir, el Levante buscó antes de Brasil alargar su contrato, pero Navas sabía que podía aspirar a más. Se presume negocio con partes contentas: el que paga, porque se lleva un portero en su madurez profesional (27 años) después de ser el mejor del Mundial, por 10 millones de euros; y del Levante, que obtiene una espectacular cantidad para sus intereses por un portero que igualmente iba a quedar libre, y se iría gratis, en unos cuantos meses.

Por Navas suspiran muchos, pero en España concretamente han puesto sus ojos en él y han dibujado la cifra de los 10 millones el Atlético de Madrid, como sustituto de Courtois, y el Valencia. A Navas, héroe en Costa Rica tras esa manopla sacada en el penalti griego, no le faltará un gran destino. Los tres millones que ofreció el Oporto en su día suenan ahora irrisorios.

El pasado mes de febrero, ante las buenas prestaciones de Joel Campbell en el Olympiakos de Michel, el propietario de los derechos del delantero, el Arsenal, manifestó que su intención era hacer regresar al costarricense al Londres para que vistiera la camiseta de los gunners tras el Mundial de Brasil. Por entonces, Olympiakos había mostrado el interés en que el ariete siguiera con ellos en la 2014/15 y es ahí cuando el Arsenal habló claro: 8 millones de euros. Campbell, de 21 años, tiene hasta 2016 con el Arsenal. Su buen trabajo en el Mundial, más allá del único gol que ha marcado hasta la fecha, en el inaugural contra Uruguay, ha vuelto a dar caché a un joven delantero al que quizá ahora ya sí le llegue el momento del que el Arsenal le llame definitivamente a filas. El Mundial le hace merecedor de ello. Eso o un hipotético traspaso. Pero el que lo quiera, tendrá que poner una buena cifra en el cheque.

Pero si alguien se ha visto reforzado en Brasil, si alguien ha subido para arriba justo en el momento preciso en que su carrera parecía flaquear un poquito ha sido Bryan Ruiz.

En enero estaba cerca de irse cedido al desahuciado Betis y ahora, medio año después, en el Fulham se alegran de tenerlo contratado hasta junio de 2015. Los propios dirigentes del club inglés lo acabaron cediendo al PSV en este 2014 después de que su olfato de gol se resintiera y quizá no hiciera justicia a lo demostrado en el Twente, entidad a la que los londinenses pagaron 8,5 millones de euros por el costarricense en el verano de 2011.

Pues bien, tanto en el PSV como en el Mundial, Bryan Ruiz ha vuelto a crecer. Y el Fulham o se queda un jugador de nuevo en forma y motivado hace negocio suculento con él. De nuevo, todos beneficiados a priori con el papelón mundialista de Costa Rica.
Keylor Navas, Joel Campbell y Bryan Ruiz son los tres que más han sonado en Costa Rica pero no los únicos que han asomado el cuello al mundo en estos días brasileños.

En menor medida, tipos como Celso Borges y Cristian Gamboa, que militan en la competición sueca y en la noruega, respectivamente, quizá estén en disposición de hacer algo más en el Viejo Continente. Son las consecuencias del espectacular Mundial de una Costa Rica que mira al mundo de frente.

miércoles, 2 de julio de 2014

BÉLGICA SIGUE SIENDO LA SELECCIÓN MÁS 'HIPSTER' DEL MUNDIAL

José Antonio Moya

La selección de Bélgica se ha clasificado para los cuartos de final del Mundial de Brasil tras superar, en el tiempo de prórroga, a Estados Unidos (2-1) gracias a los goles de Kevin de Bruyne y Romelu Lukaku que pusieron fin a la excelente defensa 'yanqui', personificada en las paradas de Tim Howard, el gran protagonista del partido celebrado en el Arena Fonte Nova de Salvador de Bahía.

Los 'Diablos Rojos', llamados a ser actores principales en Brasil, se toparon una y otra vez con el portero del Everton y cuantificaron hasta seis ocasiones claras durante la segunda mitad para haber resuelto el duelo sin llegar al tiempo extra. Sin embargo, tuvo que ser ahí, en la prórroga, cuando De Bruyne acabó con la agonía belga.

Parece que la generación de Preud'homme, Gerets y Luc Nilis ya tiene sustituto. Aún les queda una ronda para alcanzar, al menos, el éxito que logró la Bélgica de 1986, pero esta selección se ha ganado el derecho a soñar confirmando todas las expectativas que metían a los centroeuropeos en las quinielas como 'favoritos'.

Pero el pase no fue nada sencillo. Los pupilos de Marc Wilmots, quienes han marcado más las diferencias en octavos --junto a Colombia en su partido frente a Uruguay-- tuvieron que sufrir en el tiempo añadido. Al gol de De Bruyne, que batió con excelente calidad a Howard, le siguió el 2-0, obra de Lukaku tras un intercambio de papeles.

Lukaku, recién entrado al terreno de juego, metió el interior para batir a su compañero de equipo en el Everton y colocar un colchón que parecía insalvable para los de Jürgen Klinsmann, sobre todo por el desgaste físico de los norteamericanos, que parecían no tener más combustible en la reserva.

Fue entonces cuando reaccionó Estados Unidos, más producto de su orgullo que de su fútbol. Y ahí apareció Green, que llevaba un minuto sobre el terreno de juego, para marcar el 2-1 y convertir el final del envite en una auténtica guerra sin cuartel. Cortouis no pudo hacer nada para detener el gran remate.

El portero del Atlético sí se tornó decisivo unos minutos después, cuando una jugada ensayada al borde del área estuvo a punto de suponer el 2-2. La parada fue vital para que los belgas aguantaran el arreón final, y para hacerles conscientes de que los americanos podían dar algún susto en los últimos minutos.

Finalmente, Bélgica supo sostener el triunfo y sacarse el billete para cuartos de final, ronda que no alcanzaban desde el Mundial de 1986. El triunfo les da licencia para meterse entre los ocho mejores del mundo. Su próximo compromiso será el sábado, ante la Argentina de Leo Messi.

martes, 1 de julio de 2014

ALEMANIA SUFRE ANTE UNA DIGNA ARGELIA Y PASA A CUARTOS

José Antonio Moya

Alemania se enfrentará a Francia en los cuartos de final del Mundial de Brasil, con una versión más efectiva que brillante y en la que un solitario gol de Schuerrle y otro postrero de Ozil en la prórroga le fueron suficiente para derrotar (2-1) en los cuartos de final en el Beira Río de Porto Alegre a una Argelia que mereció mejor suerte por la valentía de su fútbol.

Alemanes y franceses medirán así el potencial del fútbol del Viejo Continente, atizado en una primera fase del torneo en la que España, Inglaterra e Italia no pasaron la criba, el próximo viernes 4 de julio en el mítico Maracaná de Río de Janeiro, con el premio de una plaza en las semifinales.

Joachim Loew tuvo que recomponer el puzzle de su defensa y centro del campo para asaltar los cuartos del Mundial. Con Mats Hummels enfermo la zaga alemana estaba integrada por Hoewedes, Boateng, Mertesacker y Mustafi. Schweinsteiger entró por Khedira y Lahm dejó el lateral para ocupar el mediocentro como en el Bayern de Guardiola.

Las piezas, sin embargo, tardaron cerca de 40 minutos en encajar en lugar exacto, pues hasta entonces el dominio y las ocasiones eran de una Argelia presionante, osada y que encontraba una autovía por la banda izquierda de Mustafi, en la que Slimani y Ghoulam eran un tormento continuo.

Una internada del jugador del Valencia Sofiane Feghouli fue el anticipo del gol anulado por fuera de juego a Slimani y un disparo Ghoulam que se marchó fuera por poco de la portería de un hiperactivo Neuer, quien tuvo que salir varias veces de su área para neutralizar la ofensiva de los africanos.

Argelia fue mejor en tres cuartos de la primera parte por su juego por las bandas frente a un rival irreconocible, nada que ver con esa Alemania que goleó (4-0) en su debú en el campeonato frente a la Portugal de Cristiano Ronaldo.

No obstante, los de Loew se desmelenaron en los minutos previos al descanso, en los que con sendos disparos lejanos -ante la imposibilidad de combinar como acostumbra- de Goetze y Kroos, supuestamente pretendido por el Real Madrid, pusieron cerco a la portería de Rais.

Loew recompuso su esquema con la entrada de Andre Schuerrle por Goetze en el inicio de la segunda parte, en la que Alemania era ya más veloz, más vertical y sumaba ya ocasiones con un disparo del propio Schuerrle y un cabezazo de Mustafi para poder tomar la delantera y acercarse al objetivo de los cuartos.

Lahm tuvo que recuperar su posición natural en el lateral por la lesión de Mustafi y Khedira ocupó su lugar en el centro del campo alemán, que acumulaba más posesión, pero no acababa por producir ocasiones de gol ante una Argelia que daba síntomas de cansancio, aunque proyectaba una inmensa sensación de peligro a la contra.

En el tramo final, el tanto definitivo pudo estar en un centro preciso de Khedira desde la banda derecha a Mueller o en un disparo con el exterior del propio delantero del Bayern de Múnich. También en otro testarazo de Schweinsteiger ya en el minuto 90.

Éste llegó en la prórroga en un taconazo en semifallo del mejor jugador del partido, Schuerrle, asistido por ese gigante con aspecto de torpón que llena de una inmensa calidad sus 186 centímetros, Mueller, que esta noche no marcó, pero que enseñó el camino a Alemania para acercarse a las semifinales de Sudáfrica 2010.

Ozil anotó ya casi con el tiempo cumplido un gol que parecía sentenciar a Argelia, que no se dio por vencida y que recortaría la desventaja un minuto después tras conectar con su bota Djabou y salvar la honra de los 'Zorros del Desierto', esta noche un canto al fútbol derrocado por la acostumbrada efectividad alemana.