martes, 17 de noviembre de 2015

EL MITO DEL '7'

Aránzazu Gálvez

Se retira una leyenda del Real Madrid, del fútbol español y del fútbol mundial. Con 38 años, Raúl González Blanco cuelga las botas coronándose campeón de la North American Soccer League (NASL) en filas del conjunto del New York Cosmos. Atrás queda una trayectoria que contempla 22 títulos conquistados en 21 campañas como profesional sobre los terrenos de juego.

Hablar de Raúl probablemente sea hacerlo del jugador más importante de la historia del fútbol español junto con el exbarcelonista Xavi Hernández. A lo largo de su carrera, el Siete del Real Madrid y de España siempre se caracterizó por su trabajo, lucha y carácter sobre el campo, pero también por una calidad que había quienes se atrevían a negarle. Un auténtico líder que lo fue durante muchos años en el club más laureado de todos los tiempos. Doble mérito.

Como “una obra de arte del madridismo” lo definió Jorge Valdano, el hombre que apostó por él para asumir un rol importante en el primer equipo del Real Madrid cuando solo contaba 17 primaveras de existencia. El entrenador argentino acertó de pleno. Aquel 29 de octubre de 1994 descubrió un diamante en bruto, un chico que terminaría por convertirse en un mito del deporte rey.

El primer gol en Primera División de Raúl llegaría una semana después de su debut en La Romareda, frente al Atlético de Madrid, precisamente un conjunto en cuyas categorías inferiores había cursado parte de su formación. Le asistió el danés Michael Laudrup para que golpeara de primeras y enviara el esférico directamente a la escuadra derecha de la portería rojiblanca. El Santiago Bernabéu asistía entonces el nacimiento de uno de sus grandes héroes.

Tenía el gol entre ceja y ceja y, sobre todo, imaginación para inventarlo, para llegar a él. La carrera de Raúl González Blanco contempla numerosas dianas, amén de decisivas, de bellísima factura. Quién no recuerda el famoso tanto del aguanís transformado por el Siete merengue ante el Vasco de Gama brasileño el 1de diciembre de 1998 y que significaría la conquista de una Copa Intercontinental que se le resistía al Real Madrid desde hacía 38 años. O cómo silenció al Camp Nou. O de la manera en que emuló el gol de Emilio Butragueño en Cádiz pero en el mismísimo estadio Vicente Calderón. O sus fantásticas cucharas, aquellas vaselinas de tan particular ejecución. Impresionante.


Por todo esto y mucho más le llamarían Señor Raúl en sus dos temporadas en el Schalke 04. La despedida que le brindó el Veltins-Arena resultó tremendamente emocionante. Después emprendería sendas aventuras primero en Qatar y seguido en Estados Unidos, donde se ha despedido del fútbol en activo definitivamente. ¿Qué nuevos retos le aguardarán a partir de ahora?

lunes, 16 de noviembre de 2015

EL SIETE DE SIEMPRE

En la noche de ayer, con 38 años a sus espaldas y 21 de profesional, Raúl González Blanco, el “Gran Capitán” se marchó del fútbol venciendo la liga de Estados Unidos

Antonio Blanca

1.015 partidos oficiales después y 7.687 días como profesional, don Raúl González Blanco escribió el epílogo de su carrera y prendió el prólogo de una leyenda forjada sobre un balón, gol a gol, carrera a carrera, gota a gota de sudor, de coraje, de valores y de liderazgo. Se va uno de los jugadores más grandes de la historia, pero deja para la eternidad un espejo en el que deben mirarse todos los chicos que sueñan con ser futbolistas. El 15 de noviembre de 2015 se acabó el jugador, nació el mito.

No fue el estadio más glamuroso o el más asolerado, ni el césped más verde, pero a Raúl, curtido en campos de tierra y sobre el duro cemento de un patio de colegio, nunca le importó remangarse y bajar al fango. Siempre le gustó el fútbol de la calle, habría sido el rey del potrero si hubiera nacido en el barrio de la Boca, pero en la Colonia Marconi la vida tampoco era de color de rosa. Nunca cambió el balón por los focos, ni quiso ser otra cosa que futbolista. Nada más y nada menos.

Soportó el peso de la púrpura y tiró del carro a golpe de riñón. En la pobreza y en la riqueza. En la salud y en la enfermedad. En las buenas y en las malas. Nunca fue ni el más rápido, ni el más habilidoso, ni el más técnico, ni el más fuerte ni el más goleador. Pero sí el más pícaro, el más listo, el más callejero. No era el mejor en nada pero a la vez era el mejor en todo.

Aún con el eco del Star and Spangled banner, el ‘7’ de siempre supo que se jugaba una final y no un homenaje, al recibir una fuerte patada de espaldas. Cual resorte se levantó y se encaró con el colegiado, cabeza con cabeza, igual que hizo con el viejo central de la ‘Juve’, Vierchowod, cuando era un pipiolo de 18 años en su primer año en la Champions.

Tres minutos después, acaso para homenajear a su compañero, Cellerino adelantó al Cosmos con un gol made in Raúl. Controló un melón con el pecho, se coló entre los dos centrales, por donde no había sitio, y consiguió disparar cayéndose al suelo, trompicado, con el portero canadiense a media salida. La pelota se alojó botando, celosa de que  no fuera el siete más siete de todos los sietes, el que la alojara en la red.

Se movía Raúl con la libertad de quien conoce todos los atajos del área, pero con el sigilo del depredador, agazapado en el contraluz de un callejón cualquiera, como un carterista del gol. Un regatito por allí, una asistencia por acá, gustándose como su amigo Enrique Ponce a la verónica. Jugaba de delantero, de mediapunta, de centrocampista al lado de Senna, otro ilustre veterano que colgaba las botas anoche. Y si había que bajar a defender, se bajaba. Era Raúl en estado puro.

Ni el estadio, ni el partido, ni el césped, ni el rival eran dignos de los benditos pies de Raúl, pero el 7 jugaba con las mismas ganas y concentración que si fuera el 20 de mayo de 1998 y estuviera en el Ámsterdam Arena. Fue el día que levantó su primera Copa de Europa, La Séptima del Real Madrid. Cualquier pelota que caía por donde él merodeaba, acababa imantada hacia sus pies, como toda la vida.

Era el último partido de Raúl y lo jugó de blanco, un color que le sentó como a una novia camino del altar, un color que defendió y honró como pocos, porque en sus tiempos del Madrid, su camiseta siempre empezaba inmaculada y acababa más sudada que ninguna. Se iba el ‘7’ al descanso con la sensación del deber cumplido, el equipo siempre por encima de todas las cosas, pero con las ganas de arrancarle al fútbol un último gol.

El que falló su compañero Cellerino nada más empezar la segunda mitad, en boca de gol y a puerta vacía, después de una apreciable jugada colectiva del Cosmos. Y el que anuló el árbitro a Roversio después de que Raúl interrumpiera lo justo la salida del portero. Al Cosmos se le ponía de cara el partido después de que Trafford se bailara un zapateado encima de un rival como si fuera Joaquín Cortés. El Ottawa se quedaba con diez.

Se confiaron los neoyorkinos y encajaron un gol dos minutos después, que marcó Heinemann con mucho arte y poca ortodoxia. Como el partido era un circo infame de golpes y pelotazos, apenas tardó un suspiro el Cosmos en volverse a adelantar, después de una jugada por banda que remató Cellerino en plan ” a mí la legión, que los arrollo”.

Raúl y Senna eran los quarterbacks que ponían la pausa a un fútbol atolondrado y de choque. El último partido de Raúl pasaba con el vértigo de su carrera. Y a la carrera dio el ‘7’ su última asistencia. Lo hizo con el exterior cuando vio la carrera del tanque Cellerino, que sellaba su hat trick y un título más, el último, para la laureada carrera de uno de los jugadores más competitivos que jamás haya pisado un campo de fútbol.
Buscó el gol hasta el final para que la pelota besara la red una última vez, aunque no le hacía falta.

Acabó el partido con el último pase. Fue de Marcos Senna para Raúl, justo antes de que el árbitro emitiera el pitido final del encuentro, la última vez que se enfundará el ‘7’. Luego vino el manteo de sus compañeros, igual que en su despedida en el Bernabéu con el Al-Saad, en aquel partido en el que hasta los cimientos del estadio se removieron.

viernes, 13 de noviembre de 2015

EL GOL DEL BETIS

Julio Candela

Un trotamundos que ha pasado a lo largo de su carrera profesional por un total de ocho clubes distintos. La realidad dice que no logró asentarse en ninguno de ellos hasta su llegada al Real Betis, en verano de 2010, donde pasó a convertise en la estrella indiscutible del equipo. A sus 34 años, a Rubén Castro continúa siendo una auténtica máquina de hacer goles y, sin duda, merecería que Vicente del Bosque se planteara su inclusión en las convocatorias de la selección española.

El futbolista natural de las Palmas de Gran Canaria pertenece a esa especie de delanteros irreductibles que se resisten fieramente a que el paso del tiempo haga mella en sus capacidades. Un ejemplo parecido, el suyo, a los de Aritz Aduriz, del Athletic de Bilbao; Alexander Meier, del Eintracht de Franckfurt, oRicardo Oliveira, del Santos.

Hablando de este último, el brasileño, cabe destacar que con 35 años ha encontrado sitio de nuevo en las convocatorias de la Canarinha de la mano de Dunga. Si él ha consumado tal logro, ¿por qué no Rubén Castro iba a poder protagonizar un caso similar en filas de la Roja? Haría falta que Del Bosque valorara únicamente sus magníficas actuaciones sobre los terrenos de juego, sin tener en cuenta la edad que marca su DNI, que al fin y al cabo no deja de ser un simple dato.

Y es que el dato de la edad no debería tener relevancia alguna en el momento en que las estadísticas goleadoras, lo que realmente importa en el fútbol cuando de arietes se trata el asunto, revelan números de la contundencia de los del punta canario.


Rubén Castro acumula la friolera de 122 dianas en cinco temporadas y lo transcurrido de la actual en filas del Betis. Cifras que le sitúan cerca de las que presenta un delantero de la talla de Karim Benzema, que suma 141 tantos en el Real Madrid en una campaña más. Que el español superara la barrera de los 30 goles en los cursos el 2010-11 y el 2014-15 refleja su tremenda facilidad para ver puerta. Quién sabe si podrá conseguir lo mismo en el 2015-16. Desde luego, en el Benito Villamarín lo celebrarían a lo grande.

jueves, 12 de noviembre de 2015

PROBABLE PERO NO POSIBLE

Mucho se viene escribiendo y hablando sobre el futuro del crack portugués en el Real Madrid después de sus declaraciones y guiños al entrenador del PSG y su dueño

Antonio Blanca

Del "mi sueño es retirarme en el Real Madrid", confesado al diario Marca a mediados de octubre, al "en este momento juego para el Real Madrid, pero nunca se sabe", declarado a la revista Kicker a principios de noviembre, han transcurrido apenas dos semanas. Un corto periodo de tiempo en el que se aprecia un cambio de parecer evidente en Cristiano Ronaldo a la hora de referirse a su futuro futbolístico.

Ya sea porque no atraviesa por su mejor momento de juego vestido de blanco o porque la sombra del París Saint-Germain es alargada, el Siete merengue ya no parece tener tan claro que le aguarden muchos años más en el club de Chamartín.

Qué duda cabe de que su marcha representaría un importante inconveniente primero para Rafa Benítez y después para Florentino Pérez. Pero la vida no se acabaría ahí, ni por supuesto el Real Madrid, y en la entidad de Concha Espina no quedaría otra que invertir el dinero obtenido por el traspaso del luso en pos de reforzar el equipo de la mejor manera posible. El inconveniente, que en la actualidad no existe otro futbolista que pueda exhibir un rendimiento traducido en cifras semejante suyo. Sólo Lionel Messi, y pertenece al Barcelona.

En la actualidad no existe otro futbolista que pueda exhibir un rendimiento traducido en cifras semejante suyo. Sólo Lionel Messi, y pertenece al Barcelona
Aun así, el mercado de fichajes ofrecería opciones muy interesantes al conjunto capitalino con las que tratar de paliar un eventual adiós de Cristiano Ronaldo. Dentro de estas, posiblemente las siguientes resultarían las más atractivas: Eden Hazard, Philippe Coutinho, Segio Kun Agüero, Antoine Griezmann, Roman Lewandowski y Marco Reus.

Eden Hazard se encuentra inmerso en un momento delicado en su trayectoria profesional. Nombrado mejor jugador de la Premier League la pasada campaña, en la presente, en un Chelsea desconocido, el peor que se recuerda en años, no consigue arrancar. Con todo y con esto, se trata de un extremo excepcional, con regate, velocidad, gol y talento para asistir, capaz de marcar la diferencia en cualquier momento.

Philippe Coutinho ha crecido muchísimo como futbolista de un tiempo a esta parte. Trescuartista de manual, puede ocupar ambas bandas o la parcela correspondiente al enganche. Dotado de una técnica excepcional y de una exquisita conducción de esférico, su principal arma radica en un disparo a media distancia con pierna diestra espectacular. Pura magia la del brasileño del Liverpool.

Contratar al Kun Agüero aseguraría el acierto. Una máquina del gol el delantero argentino, en la Premier League, en filas del Manchester City, está firmando estadísticas de crack. Florentino Pérez satisfaría un viejo anhelo personal en caso de lograr consumar su fichaje, el cual se le resistió cuando el natural de Buenos Aires militaba en el Atlético de Madrid.
El nombre de Marco Reus siempre suena. Al alemán se le queda pequeño el Borussia Dortmund y, con 26 años, para él ha llegado el momento de elegir entre progresar o estancarse. Su tremenda clase y polivalencia en zona ofensiva, la cual le ha llevado a desempeñarse incluso a modo de punta de movilidad en repetidas ocasiones, lo convierten en una pieza muy codiciada.

Por último, Roman Lewandowski representa en sí mismo la figura del goleador puro. En caso de que Cristiano Ronaldo se marchara del Real Madrid, si en el club blanco se decantaran por sustituirlo por un hombre de las características del polaco, un ariete clásico, Gareth Bale tendría vía libre para actuar en banda izquierda a su antojo, y en Chamartín confían ciegamente en las posibilidades del astro galés. El problema, negociar con el Bayern de Múnich, poco menos que una pesadilla.

lunes, 9 de noviembre de 2015

SIN RAMOS NO HAY PARAÍSO

Derrota inesperada del Real Madrid en Sevilla que deja al Barcelona en solitario al frente de la tabla clasificatoria de cara al parón de selecciones y al clásico del 21 de noviembre  

Antonio Blanca

Son vasos comunicantes. Siempre lo han sido. Cuándo uno luce palmito y todo marcha sobre ruedas, el otro se enroca en una serie de calamidades. El puente aéreo Barcelona-Madrid desde tiempo atrás, mucho, funciona así. Si antes el Madrid ganaba, apenas concedía goles y no había caído en un partido, en el que hizo la undécima ocasión liguera, en Copa de Europa han sido cuatro, por tanto el número dieciséis abrió la caja de los truenos. Rafa Benítez durante estos doce días de cara a un partido que se le antoja crucial para su devenir y el del equipo en la Liga tendrá que lidiar con un vestuario que aún no entiende su forma de llevarlo ni adquiere sus métodos y sobre todo con un gran sector de la prensa que desde que firmó por el equipo de su vida le está esperando con la tizona más que afilada para ahondarle en una herida de momento superflua. Por su parte, el Barça, con su máxima estrella mes y medio lesionado, ha encontrado en Neymar y Luis Suárez sus baluartes para cambiar la inercia de mal juego el equipo y ponerse líderes con solvencia. Ahora es tiempo de partidos amistosos internacionales, ojo a como vuelvan algunos jugadores de los compromisos con sus selecciones, y en el Madrid la premura de ir vaciando la enfermería, así como que el equipo empiece a mostrarse como un equipo con ADN Benítez donde Keylor Navas no sea el referente y Ronaldo se deje de promociones y publicidad y vuelva por sus fueros se antoja cuasi imprescindible para que el Madrid aguante el ritmo blaugrana.

El viernes en el inicio de la jornada once, Las Palmas de Quique Setién sumaron una victoria trascendental. Por su contra, David Moyes se sentó por última vez al frente del banquillo del cuadro de San Sebastián. Mal partido de los donostiarras, que bajan posiciones y muestran síntomas peligrosos. Viera y Araújo, dos canteranos con talento anotaron el 2-0 final y el cuadro canario mira ya la salvación con otros ojos.  

Contra todo pronóstico, por ser en su campo y ser el equipo de moda, el Valencia goleó al Celta en Vigo, 1-5, con un repaso descomunal, lo que permite a Nuno respirar. Los locales fueron superiores a los chés en el primer acto, pero una vez más el futbol demostró que jugar mejor no implica vencer. Paco Alcácer en el 12 y Parejo justo antes del descanso ponían a los suyos por delante pese al gol de Augusto Fernández en el 23. Tras la reanudación, un fallo del Celta permitió a los valencianistas ponerse 1-3 en el marcador y a partir de ese momento pese a la intentona de los vigueses, los goles solo cayeron para el lado visitante. Parejo de nuevo en el 64 y Mustafi en el 77 cerraron una goleada importante. Los aficionados locales pese a la abultada derrota, despidieron a los suyos con una bonita ovación.

Primer punto del Levante de Rubí frente a un Deportivo correoso que debe dar por bueno el punto. Este nuevo conjunto granota demostró personalidad y ganas de tener el balón, pero la falta de acierto de cara a portería les castigó. Empate a uno que deja al Levante colista y al conjunto de Víctor Sánchez del Amo a cuatro puntos de la Europa League.

El Éibar firma su mejor inicio de temporada en Primera frente a un Getafe que lo intentó, pero que sucumbió ante un gran conjunto. 3-1 se impusieron los de Mendilíbar con un grandísimo segundo tiempo. Con los tres puntos lo locales siguen en puestos europeos y el Getafe pierde una vez más fuera de casa, y ya son siete meses sin saber lo que es ganar lejos del Coliseum.

El Rayo Vallecano sacó su garra frente a un Granada que acaba la jornada muy tocado, y su entrenador con el cuello de la corbata asfixiándole más y más. Pese a jugar más de una hora con un hombre más, los de Sandoval se mostraron inoperantes y no sacaron rédito de la ventaja, cediendo ante los de Jémez por 2-1 y continuando en el descenso.

Volvió a vencer el Betis. 0-1 en Málaga con gol de Rubén Castro. Notable fue la actuación de Adán junto con la del delantero. Partido de pocas ocasiones y desarrollo del juego constantemente trabajo. Con la derrota, Javi Gracia queda en la cuerda floja, mientras que el cuadro de Pepe Mel toma una importantísima bocanada de aire fresco.  

San Mamés vivió un partido bonito en la matinal del domingo. Los de Valverde suman la quinta victoria consecutiva por 2-1 al Espanyol, si bien el cuadro “perico” mereció mucho más, un empate mínimo, pero acabó pagando su falta de acierto en la puerta contraria. Williams destacó sobremanera y condujo a los suyos a la victoria y a dar un paso cuantitativo en la Liga, mirando ya con total descaro los puestos europeos.

El Barcelona superó con mucha contundencia a un buen Villarreal que pagó muy caro sus fallos.  En el primer acto el equipo amarillo fue capaz de evitar que el Barça estuviera cómodo, consiguiendo incluso tener una clara ocasión antes del descanso, pero tras el paso por los vestuarios el Barcelona subió su línea, provocando los errores del equipo de Marcelino que vio como Neymar aprovechando una buena asistencia de Busquets abría la lata. Luis Suárez no faltó a su fiel cita con el gol, de penalti, otro más esta temporada. Finalmente, Neymar marcó con una obra de arte el 3-0 definitivo, que deja al Madrid segundo y a ellos líderes en solitario para el futuro gran partido.

Un Atlético de Madrid muy espeso venció en el último suspiro al Sporting de Gijón que aguantó estoicamente hasta ese fatídico minuto, incluso gozando de alguna buena oportunidad para elevar los nervios del Vicente Calderón que pitó a los suyos. Los locales tuvieron la manija del encuentro en todo momento, pero la falta de fluidez hacía que los visitantes pudieran defenderse bien. Los minutos pasaban y los goles no llegaban, algo que reforzaba la idea de los de Abelardo que saliendo a la contra eran capaces de generar alguna ocasión de peligro. Pero, en la última jugada del partido, un balón al área lo pudo peinar Godín para que Griezmann muy atento hiciera el 1-0. Tres puntos vitales para mantenerse en la lucha con los primeros clasificados, si bien es casi imperiosa la mejora que el Atleti debe experimentar en su juego.

El Real Madrid sumó su primera derrota de la temporada frente a un Sevilla que fue clarísimamente de menos a más. Los blancos comenzaron de forma inmejorable, generando claras ocasiones de gol y asfixiando a un Sevilla que se veía superado en todo momento. Pese a generar tanto, el Madrid solo fue capaz de ver puerta una vez por medio de un golazo de Ramos, que cayó lesionado en esa misma jugada. A partir del minuto 30 de la primera parte los visitantes fueron apagándose algo que aprovechó el Sevilla en primer lugar para igualar la contienda antes del descanso por medio de Immobile, y para en la segunda parte sentenciar al conjunto de Benítez por medio de Banega en el 61 y Llorente en el 75. James en el 93 maquilló el resultado. El Madrid pierde el liderato y el Sevilla sale muy reforzado, ya que en el último mes ha conseguido vencer al Barcelona y al Real Madrid. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

LA FLOR DE BENÍTEZ

Con críticas y dudas el Real Madrid se ha plantado sin haber encajado un solo gol y a falta de dos jornadas en los octavos de final de la Copa de Europa

Antonio Blanca

Los campeones de Europa empiezan a desfilar por una primera fase de clasificación que ya cuenta con su cabecilla de grupo a expensas de los últimos bandazos y un sorteo que se espera con ansia. Donde Real Madrid, Manchester United, Benfica, Manchester City, Barcelona, Bayern de Münich, Oporto y Zenit, por lista, lideran.

Como todo alumno que ansía acabar su examen, la jornada cuatro pasó. Ya sólo quedan dos para la prueba final y los pupilos de la Champions parecen ir más liberados. Es el caso del Real Madrid. La prueba más difícil, sin duda, le tocaba al equipo blanco que, ante las bajas y las controversias, se medía a un PSG demasiado benévolo. Un arañazo, tan sólo un 1-0 sirvió para que el conjunto de Rafa Benítez se hiciera con la corona de líder. Una victoria muy sufrida pero que, si se hace caso a pies juntillas de lo que dice el entrenador, "ganaron y son primeros de grupo, aún sin encajar goles. Es positivo".

Otro que avanza en positivo, desprendiéndose los disfraces de "muertos vivientes", es el Barcelona. Comenzaron la fase desorientados, cual zombie pierde el norte (séase Messi), pero rápido aprendieron a sobrevivir. Neymar y Suárez volvieron a imponer la calma y el ritmo y un 3-0 ante un Bate Borisov desaparecido les sirvió para encabezar el Grupo E, a falta de un punto para meterse en octavos. Algunos dirán que fue demasiado fácil. Otros, merecidísimo. El resultado fue que el Barça dominó en un partido que le perteneció de principio a fin, y que si no hubiera sido por la baja de Rakitic, hubiera sido perfecto.

Ni Atlético de Madrid, ni Sevilla, ni Valencia parecen soportar la presión del examen. Con un 5 raspado salvó el encuentro el conjunto de Simeone, que del trajín del viaje sufrió una especie de jet lag que le impidió hacer algo ante un Astana corriente. Fuera por una delantera poco goleadora (la que menos en 10 años) o por un partido mal planteado, la cosa es que el Atleti no pudo localizar ni extraer petróleo, tan sólo un punto que les sitúa segundo del Grupo C, a 2 del Benfica. Al menos, una situación algo más positiva que la del cuadro sevillista y valencianista, que cayeron ante el Manchester City (suspenso comprensible) y el Gent (por falta de poco estudio). Ambos se complican los octavos. Toca "empollar".

Los primeros exámenes prácticamente han pasado y el trimestre toca a su fin. Quedan dos pruebas más y estarán libres. Libres para encarar unos octavos que, a expensas de ser más difíciles, son exámenes que gustan más. Junto a Real Madrid y Barça, el Benfica, con un 2-1 ante el Galatasaray; el Manchester City, 1-3 al Sevilla; el Bayern, 5-1 al Arsenal; el Oporto, 1-3 al Maccabi; y el Zenit, 0-2 al Olympique de Lyon, ya hicieron sus deberes y han estudiado. P.A., progresan adecuadamente. Que no se confíen ni se relajen, y que sigan trabajando para que el himno de la Champions suene con más y más fuerza.

lunes, 2 de noviembre de 2015

MADRID Y BARÇA DEMARRAN

Los dos colosos de nuestro fútbol empiezan a establecer distancia con el resto de equipos y solo el Celta de Vigo les aguanta el pulso

Antonio Blanca

Pasó la décima jornada de la Liga BBVA y en claro se pueden sacar varias notas. La primera es que si no lo remedia algún equipo que sorprenda, la temporada va adquiriendo visos de dirimirse en mano a mano entre Real Madrid y el Barcelona. No realizan ninguno de los dos un fútbol primoroso, es más en no pocas ocasiones conceden ventajas a sus rivales, sobre todo los de Luis Enrique, y sacan sus partidos de modo positivo a trancas y barrancas, pero los sacan y así, tanto merengues como culés se han plantado en la cima de la tabla empatados a veinticuatro puntos, si bien, los de Benítez aún no conocen la derrota. Otra nota es lo bien que lo está haciendo el Celta de Vigo, no falla, es más se sobrepone a marcadores adversos y saca sus partidos hacia delante. Habrá que ver si el fondo de armario les permite llegar alto este año. Por último en la zona baja, el Granada de Sandoval posiblemente acabe acordándose de los cuatro puntos que en dos jornadas consecutivas han dejado ir a final de la temporada. No se puede caer en ese error tan infantil, dejar de sumar tres puntos en las postrimerías de sendos choques.

Arrancó la jornada el viernes en Riazor. El Atlético de Madrid salió de La Coruña con un punto y gracias. A una buena primera parte siguió una pésima segunda. El equipo gallego pasó por encima del colchonero, poniendo su delantero de moda Lucas Péres el 1-1 definitivo aprovechando un error de principiante de Giménez. Empate que mantiene al Atlético de Madrid en la tercera posición aunque se despega de Madrid y Barça, mientras que el Depor aún se mantiene en puestos de Europa League confirmando su gran momento de la temporada.

El sábado como viene siendo habitual en el horario de sobremesa, jugó el Real Madrid ante Las Palmas en el Santiago Bernabéu. Sin pasar apuros, plagado de bajas el Madrid sacó con suficiencia el partido adelante por 3-1, tantos de Isco, Ronaldo y Jesé, y encajando a balón parado fruto de la desidia y falta de atención el primer gol de la temporada en su casa, a Kiko Casilla que ocupaba la meta por primera vez esta campaña en partido oficial. El segundo tiempo sobró de modo rotundo, el Madrid no quiso agredir y Las Palmas, donde debutaba Quique Setién, no se atrevió a dar el paso hacia delante y prefirió contemporizar para evitar un marcador más abultado. Los de Benítez siguen ocupando la primera plaza de la Liga.

El Villarreal ganó a un rival directo en la lucha por Europa. El Sevilla no pudo con un conjunto amarillo muy bien organizado que sufrió más de lo esperado al final. Los de Marcelino fueron capaces de colocarse 2-0 arriba en el marcador gracias a los goles de Mario Gaspar y Bakumbu. Eso junto con la lesión de Gameiro casi al final del choque dejaba a los de Emery con 10, ya que había realizado todos los cambios. Todo cambió con el tanto de Llorente que llevó el miedo a El Madrigal, aunque finalmente los tres puntos se quedaron en Castellón, y el Sevilla afronta una difícil semana recibiendo a Manchester City y Real Madrid.  

El Valencia venció en casa pero Mestalla volvió a pedir la cabeza de Nuno. Siguen los ánimos caldeados por el affaire del entrenador portugués con Negredo, y la parroquia che ya se ha decantado por uno de los dos. Pese a este mal ambiente, gracias a una buena segunda parte, los tres puntos se quedaron en casa al ganar 3-0 al Levante que en el derbi de la ciudad del Turia no pudo pescar en río revuelto.  

El partido entre Getafe y Barça será recordado por el asunto de las máscaras en la noche de Halloween. Varios jugadores culés tras haber ganado el partido saltaron disfrazados por el campo de su rival, en clara falta de respeto sobre todo cuando entraron en rueda de prensa y estaba hablando un rival. Lo gracioso, que en un club plagado de problemas judiciales, Alves apareciera disfrazado de preso. En el terreno de juego, Neymar y Luis Suárez sacaron las castañas del fuego de un Barcelona que no hizo un gran despliegue, pero que se llevó los tres puntos de Getafe ganando 0-2 a los de Escribá, que a la postre era el objetivo principal. Los azulones no pusieron en muchos apuros la meta culé, lo que hizo que el partido no estuviera muy emocionante. Destacó sobremanera Sergi Roberto que está demostrando que puede jugar y dando por lo tanto la razón a Luis Enrique. Ahora les toca pensar en Champions y el Getafe a recuperar la confianza de cara a la próxima jornada de liga.

Ganó el Celta de Vigo en Anoeta después de dieciséis años. Los de Moyes comenzaron bien el encuentro, pero los de Berizzo supieron responder a los dos zarpazos de la Real Sociedad. Cuando el partido tocaba a su fin, antes del minuto noventa, Pablo Hernández se sacó un golazo de la chistera y anotó el definitivo 2-3 favorable a los vigueses. De este modo el Celta sigue tercero y la Real perdió la oportunidad de ganar en casa, algo que aún no ha ocurrido esta temporada.  

En la matinal del domingo el Éibar venció 1-0 al Rayo Vallecano en su casa y se coloca sexto. Los de Paco Jémez no mostraron mucho peligro en ataque, lo que hizo más fácil las cosas a los de Mendilibar, ya que no sólo el conjunto madrileño no creaba peligro, sino que encima el único tanto del encuentro se lo hicieron en propia puerta. Con la derrota el Rayo bordea el descenso

El infortunio vuelve a llamar al Granada. El equipo nazarí llegaba al campo del Espanyol con el objetivo de sumar los tres puntos. Para ello propuso un partido en el que el trabajo tenía que ser la clave y así lo hicieron, consiguiendo ponerse por delante de los pericos merced al gol de Babín. Todo parecía ponerse de cara de los andaluces, ya que pocos minutos después los locales se quedaban con uno menos por la expulsión de Rober por doble amarilla, hasta que apareció Caicedo para hacer el 1-1 en la última jugada del encuentro, minuto 94, desesperando de esta manera al conjunto de Sandoval, que no es la primera vez que ve como se le van los puntos en los últimos minutos.

El Sporting de Gijón venció al son de Halilovic. El jugador cedido por el Barcelona se está convirtiendo en una pieza fundamental del esquema atacante de Abelardo, algo que volvió a demostrar frente al Málaga, ya que además de volver loco a la zaga andaluza, fue capaz de hacer el único tanto del encuentro con el que permite a su equipo sumar tres puntos. El Málaga por su parte intentó apretar, pero la falta de gol volvió a ser evidente. Con este resultado el Sporting suma su primera victoria en casa esta temporada.

Un Athletic de Bilbao muy superior se aprovechó de un Betis inofensivo que suma su tercera derrota consecutiva en casa. Iñaki Williams fue el protagonista de los visitantes, ya que fue capaz de ver puerta en dos ocasiones, poniendo a los suyos 0-2 arriba, pero Rubén Castro desde los 11 metros fue capaz de dar algo de emoción a un partido que Raúl García sentenció en el 87 haciendo el 1-3 definitivo con el que el Athletic se va aproximando a Europa y el Betis a los puestos de descenso, aunque aún está cinco puntos por encima.