miércoles, 25 de abril de 2012
UN BARÇA MUY ESPESO SE QUEDA SIN FINAL
lunes, 23 de abril de 2012
"MOU" FIEL A SU SEGUNDO AÑO
domingo, 22 de abril de 2012
EL MADRID TOMA EL CAMP NOU Y LA LIGA
viernes, 20 de abril de 2012
BAÑO HISTÓRICO SIN SENTENCIA
El Atlético de Madrid consiguió una contundente victoria ante el Valencia CF (4-2), en la ida de las semifinales de la Europa League, gracias a una actuación redonda de los rojiblancos que pasaron por encima de los 'ches', pero que concedieron un gol en el último minuto que deja la eliminatoria muy abierta y que se decidirá en la vuelta en Mestalla.
Pese a ser una semifinal de Europa League, el único equipo que saltó al césped del Calderón con la intensidad necesaria y con las ganas de hacer algo grande fue el Atlético de Madrid. Los de Simeone fueron dueños y señores del juego desde el pitido inicial, teniendo a su merced a un Valencia que parecía que no se jugaba absolutamente nada.
Tan solo tardaron cuatro minutos los rojiblancos para probar por primera vez al meta Alves. El turco Arda Turan comenzó su auténtica exhibición y tras desbordar en banda derecha puso el balón atrás y Diego de primeras engatilló un derechazo que el meta valencianista rechazó.
Ni siquiera esta tempranera ocasión hizo reaccionar a los de Emery, que siguieron con su 'empanada', incapaces de atacar y viéndose desbordados en defensa. En el minuto 10 fue Adrián el que volvió a intentarlo y volvió a toparse con Diego Álves, pero tanto iba el cántaro a la fuente que a los 18 minutos el Calderón estalló de alegría.
De nuevo volvió a aparecer el majestuoso Arda Turan que, tras comerle la tostada a Rami, asistió al corazón del área y Falcao, recogiendo el balón tras tocar en Jordi Alba, puso su cabeza para batir a Alves y poner el 1-0 en el marcador. Un tanto que espoleó aún más a los colchoneros y dejó aún más frios a los valencianistas.
El conjunto 'che' tardó 33 minutos en acercarse por primera vez a la portería madrileña. Concretamente fue con un remate de cabeza de Rami a la salida de un córner que salió rozando el poste izquierdo de Courtois. A partir de ahí el encuentro se equilibró algo más, pero fue el Atlético el que siguió peleando cada balón como si no hubiera un mañana.
En el minuto 45, cuando el colegiado escocés Thomson decidió añadir tan solo un minuto, Feghouli sacó su codo a relucir y golpeó en la nariz de Gabi, sin embargo, el colegiado no decidió sancionarle con la que hubiera sido su segunda tarjeta amarilla. Fue la clave para que el escocés decidiera aumentar el tiempo de prolongación, algo que utilizó el Valencia para asestar un duro golpe al Atlético.
Ya en el 48, en la última jugada de la primera mitad, los 'ches' botaron un córner que prolongó Rami en el primer palo y que Jonas, en el segundo, se encargó de convertirlo en el empate a uno. Un gol que dejó a la grada colchonera helada e indignada con el árbitro a partes iguales y con el que se llegó al descanso.
Si en la primera mitad el Atlético perdonó más de lo deseado, tras la reanudación los de Simeone salieron decididos a finiquitar la eliminatoria. A los tres minutos de la segunda mitad, una falta botada por Diego fue aprovechada por Miranda para cabecear, completamente libre de marca, y volver a batir a Diego Alves.
Con este gol el resultado volvía a la dinámica lógica por lo visto sobre el terreno de juego, pero los rojiblancos no se conformaban con el 2-1 y fruto de esa ambición y de esas ganas Adrián aprovechó el fallo de Topal a la hora de sacar el balón y, tras una galopada, cruzó el cuero ante Alves poniendo el 3-1 que ponía al Calderón en pie.
Los valencianos necesitaban una reacción inmediata, pero el equipo del Manzanares controló perfectamente el encuentro y siguió aprovechando las contras para seguir creando peligro. Las ocasiones siguieron siendo rojiblancas y en el 67 Alves volvió a salvar a su equipo tras detener un primer disparo de Adrián y otro posterior de Falcao.
Sin embargo, la actuación más destacada del meta brasileño se produjo en el 70, cuando Diego lanzó un libre directo a la escuadra derecha de Alves, pero con una buena estirada volvió a evitar la masacre para su equipo. Emery tiró de Canales y Piatti para intentar remontar, pero la eliminatoría quedó vista para sentencia cuando en el 78 el cafetero Falcao se inventó un zurzado desde la frontal que se coló por la escuadra izquierda de Alves.
El 4-1 puso los pelos de punta a la afición rojiblanca y consagró la fiesta total en el Vicente Calderón. Sin embargo, de nuevo en la última jugada del encuentro, en otro córner el Valencia volvió a dar un giro a la eliminatoria. Ricardo Costa cabeceó en el segundo palo y batió a Courtois poniendo el definitivo 4-2. Pese a la victoria, el Atlético dejó a los 'ches' meterse en la eliminatoria y la vuelta en Mestalla decidirá cuál será el representante español en la final de Bucarest.
jueves, 19 de abril de 2012
VENGANZA EN EL CAMP NOU
El FC Barcelona ha dejado escapar una gran oportunidad de sentenciar la semifinal de Liga de Campeones ante el Chelsea con su derrota (1-0) en un Stamford Bridge que le privó de todo lo que le dio en 2009 con el 'Iniestazo', en un duelo que estuvo a punto de tener un 'Pedrazo' en la enésima ocasión clara de gol de unos blaugranas que perdonaron ante un gran Cech.
Sin duda, un gran castigo para los catalanes. El Chelsea tuvo el gol, obra del 'elefante' Drogba, y nada más. El Barça tuvo incontables ocasiones, que se toparon con un Cech que emuló al de los grandes tiempos, con un larguero y con un palo como en el remate de Pedro Rodríguez en el minuto 92, que hubiera premiado el esfuerzo blaugrana durante el choque.
Ahora, el Camp Nou deberá vestirse de gala para intentar vivir una noche mágica como las de antaño, cuando este Barça sufría más de lo que acostumbra a hacer con Guardiola en el banquillo. Seguramente, se sufrió más que nunca con el Chelsea, y tocará volver a hacerlo. Todo lo que no ha entrado esta noche, tendrá que entrar en la vuelta para que el vigente campeón supere a unos 'blues' que serán más rocosos y rácanos en ataque de lo que han sido en su feudo.
El Barça jugó muy bien en la primera parte y dio un recital de juego colectivo para encontrar caminos hacia la portería de Cech, que estuvo muy acertado y tuvo la ayuda de su larguero para mantener la portería a cero. En la segunda se bajó un poco la intensidad, pero la sensación era buena, si bien se pagó el precio más caro posible por no tener el acierto necesario.
Sin reproches posibles para los blaugranas, que jugaron como quisieron con el Chelsea en toda una semifinal de Liga de Campeones, la mala suerte se cebó con los de Guardiola con el gol del quejica Didier Drogba justo antes del descanso en una contra rápida. Era la primera ocasión clara para los de Roberto Di Matteo, y la convirtieron en oro.
A partir de aquí todavía se encerraron más y el Barça siguió dominando pero con menos pegada. A cada minuto que pasaba en el marcador, menos capacidad de morder arriba tenían los 'culés'. Y es que con demasiadas acciones clara falladas, como el larguero de Alexis o su mal remate a bocajarro, en una acción que también protagonizó Cesc, y sobre todo el buen hacer del meta checo fueron claves.
Pese a ello, el Barça no se rindió nunca consciente del valor del gol en el feudo londinense. Tocó y tocó, con el 'take the ball, pass the ball' que empró Guardiola en la rueda de prensa previa, intentando siempre encontrar algún espacio en la cada vez más cerrada y poblada defensa 'blue', ya que los ingleses daban por bueno el 1-0 y no siquiera se desplegaban rápidos al ataque.
Con todo el Barça volcado, el capitán Carles Puyol tuvo una enorme ocasión al peinar un centro de espaldas a la portería que, cuando ya estaban los 'culés' casi cantando el gol, se quedó en nada con el vuelo de Cech. Al final, tras el palo de Pedro, Busquets se encontró el rechace pero envió el balón a las nubes. Estas jugadas fueron el reflejo de lo que fue el partido; voluntad y ocasiones del Barça, Cech y un disparo-gol en el Chelsea.
MOURINHO TIENE QUE APRENDER DE SUS ERRORES
El Madrid tendrá que encomendarse al espíritu de Juanito y de las remontadas para darle la vuelta a la eliminatoria frente al Bayern de Múnich
Antonio Blanca
José Mourinho no tuvo claro cómo jugar al Bayern de Múnich en el encuentro que enfrentó a ambos equipos anoche. Al menos, ésa fue la sensación que dio el técnico portugués, que utilizó un amplio número de combinaciones en el ataque blanco en diferentes momentos del partido. El Real Madrid no encontró el camino para llegar al área rival y acabó pagándolo con la derrota.
El partido para los merengues comenzó con el equipo de gala y una vanguardia que prometía llevar mucho peligro a la portería defendida por Neuer: Di María y Cristiano en las bandas derecha e izquierda, Özil de enganche y Benzema en punta de ataque.
Pero pronto, según pasaba el tiempo y las vicisitudes del encuentro -entre ellas, el gol de Ribéry en el minuto 16-, las inseguridades de Mourinho comenzaron a relucir y los jugadores más adelantados empezaron su particular baile de posiciones: Özil pasó a la banda derecha e intercambió su rol con Di María, quien se situó en la mediapunta del equipo, toda vez que no terminaba de aprovechar su velocidad en la banda.
Sin embargo, con la vuelta al terreno de juego tras el descanso, el técnico luso volvió a dibujar el mismo esquema del principio. Y aunque no le dio mal resultado al Madrid, sino todo lo contrario, ya nada volvería a ser igual para los 'mosqueteros' blancos: Özil metió el gol del empate y Mourinho ya sólo pudo pensar en aguantar el resultado para llegar al Bernabéu con las tablas.
A partir de ahí, la primera decisión fue tapar las subidas de Lahm por la banda derecha tirando a Özil y Benzema a la izquierda y dejando muy solo a Cristiano como único ariete. Ante la evidencia de que ninguno de los dos aportaba el rigor defensivo que buscaba, Mourinho ejecutó el cambio de Marcelo por Özil, que trastocaría ya durante todo el encuentro el juego del equipo.
Después, hacia el final del partido, entraría Granero para reforzar el medio del campo. Pero con la salida de Di María, una nueva preocupación surgió en la mente del entrenador portugués: las subidas del lateral Alaba por la izquierda. Fue entonces cuando decidió que Marcelo pasara del interior izquierdo a la derecha, dejando un hueco en la banda zurda que, a la postre, terminaría siendo decisivo en el resultado final: Lahm entró muy solo por su banda derecha con la única y débil oposición de Coentrao; el lateral alemán centró y Mario Gómez remató a la red.
De esta forma, los miedos de Mourinho se reflejaron como en un espejo en el esquema del equipo y, por tanto, en el juego de los jugadores. Para contrarrestar la mala táctica, 'The Special One' ya ha advertido de que en el Bernabéu, con el estadio a favor, el Real Madrid jugará al ataque para tratar de levantar el resultado adverso.
lunes, 16 de abril de 2012
EL CAMP NOU SERÁ DECISIVO
Con las sufridas victorias por parte del Real Madrid en casa y el Barcelona fuera se sigue manteniendo la distancia de cuatro puntos entre uno y otro adquiriendo un cariz de fundamental el choque entre ambos de este fin de semana
Antonio Blanca
No hay rival menudo ni fácil. En la teoría del fútbol los equipos suman y suman sin poner en liza nada, pero en la práctica, con equipos jugándose la vida por no descender y otros por redondear la mejor temporada de toda su historia, cambia el panorama y los dos transatlánticos del fútbol español sufren en demasía, más de lo esperado para sacar sus partidos adelante, para no perder comba el uno del otro en el sprint final por la BBVA. Solo quedan 5 jornadas hasta el 13 de mayo, día que se pone fin a la liga y entre los merengues y blaugranas solo median cuatro puntos de distancia a favor de los primeros. El sábado 21 de abril (el próximo), a las ocho de la tarde en el Camp Nou, se volverán a ver las caras para batirse en un duelo con tinte de ser vital para el devenir final de la liga. Favorito el Barcelona, por mucho que se diga que el Madrid le tomó medidas al traje en los cuartos de final de la Copa del Rey, sino miren a ver qué equipo juega la final y cual está eliminado. Puede que sea un anticipo de una final histórica y a lo mejor poco recomendable de Champions League. Lo que está claro que quien obtenga un mejor resultado del partido encarará con otra cara y mayor ánimo el tramo final de cuatro encuentros. El Madrid líder, sí, pero con la rémora de haber tirado en menos de un mes una ventaja que ahora le haría más que virtual campeón. El Barça de Guardiola viene que te viene, con mejor y peor juego, con mayor o menor polémica arbitral (que no falte el empujoncito), pero ganando, con Messi estelar y mirando a los blancos cada vez más cerca. ¿Quién se llevará el gato al agua?
Hoy lunes Sevilla y Getafe, Míchel se enfrenta a su ex equipo cierran la trigésimo cuarta jornada, en la que el Sporting ha casi firmado el descenso, y el Racing ídem de ídem.
Cristiano Ronaldo sacó al Madrid del atolladero ante el Sporting de Gijón, penúltimo, con el tanto del 2-1 en el Santiago Bernabeú. Antes, Miguel Ángel de las Cuevas había adelantado a los visitantes, un gol de penalti que luego equilibró el argentino Gonzalo Higuaín. El francés Karim Benzema cerró con el 3-1. El Madrid acumula 85 puntos, cuatro más que el Barcelona, a falta de cinco partidos para la clausura y con las semifinales de la Liga de Campeones a mediados de la semana (los blancos visitan al Bayern Múnich y los azulgranas al Chelsea). El Madrid igualó, con 107, el récord anotador en una temporada que había fijado en 1989-90, de los cuales Cristiano suma 41, los mismos que Messi. Un Madrid que contra pronóstico sudó la gota gorda para dejar en el Bernabéu los tres puntos y obligar al Barça a tener que ganar en el Ciudad de Valencia.
El astro argentino lideró también en la segunda mitad la remontada del Barcelona en el feudo del Levante, que se había adelantado en el minuto 23 con un tanto de penalti de José Javier Barkero. Messi batió en dos ocasiones, la definitiva de pena máxima, al uruguayo Gustavo Munúa para sellar el décimo segundo triunfo consecutivo de su equipo. "Ahora es menos imposible", dijo el técnico azulgrana, Pep Guardiola, en respuesta a una pregunta acerca de si el título ya no está tan lejos como lo veía cuando el Madrid les llevaba diez puntos de desventaja.
El Espanyol rompió una racha de un mes sin ganar y se acercó a las plazas europeas al golear (4-0) al Valencia, tercero con 52 puntos, en un choque en el que los locales elevaron el 2-0 en cinco minutos por medio de Cristian Gómez y Joan Verdú. Álvaro Vázquez y el nigeriano Kalu Uche. Emery con la decisión inexplicable de dejar a Soldado en Valencia ha sellado y confirmado su última temporada al frente del banquillo che.
El Málaga perdió la oportunidad de arrebatar el tercer puesto al Valencia al ceder un empate ante la Real Sociedad (1-1). En el tramo final, el venezolano José Salomón Rondón tuvo la más clara ocasión para deshacer la igualada, pero el arquero chileno Claudio Bravo realizó una gran parada.
El Athletic de Bilbao derrotó en San Mamés al Mallorca con un solitario tanto de cabeza del internacional Fernando Llorente que le mantiene, con 45 unidades, en la pelea europea.
El colombiano Radamel Falcao, en su vigésima segunda diana y la 1.500 de los rojiblancos fuera de casa, otorgó al Atlético de Madrid en casa del Rayo Vallecano un triunfo que coloca al equipo de Diego Simeone a seis puntos de la Liga de Campeones.
El Betis, con el décimo cuarto gol liguero de Rubén Castro, derrotó al Osasuna y, con 42 puntos, se aseguró prácticamente su permanencia en Primera.
El Villarreal hizo todo lo contrario al dejar escapar los tres puntos en el tiempo añadido. El argentino Lautaro Acosta empató para el colista Racing de Santander en el minuto 94 el gol que había logrado el paraguayo Hernán Pérez en el 46. El "submarino amarillo" es cuarto por la cola, con 36 puntos.
El Zaragoza, que marca la línea del descenso, elevó su cuenta a 31 unidades tras derrotar al Granada con un tanto del croata Tomislav Dujmovic a los cinco minutos de juego. Desde luego para quietarse el sombrero con el cambio radical que el bueno de Manolo Jiménez le ha dado al conjunto maño. Olé.