miércoles, 25 de abril de 2012

UN BARÇA MUY ESPESO SE QUEDA SIN FINAL

Jordi Grimau

El Chelsea  consiguió el martes en el Camp Nou el pase a la final de la Liga de Campeones de Múnich gracias a su empate contra el FC Barcelona (2-2) que hizo más que buena la victoria de la ida por la mínima en Stamford Bridge, y se va a luchar por el título al Allianz Arena el 19 de mayo habiendo sido peor que el actual campeón, habiendo sacado el cien por cien de rendimiento a sus acciones y gracias a la mala fortuna de un rival que no pudo hacer más para intentar la remontada.

Sin reproche alguno esta vez para un Barça cuya actitud fue la adecuada, también la manera de transformarla en ocasiones, y esta vez consiguió marcar dos goles que por dos minutos les dieron el pase a la final. Pero el Chelsea, pese a jugar con diez toda la segunda parte por una tontería de Terry, aguantó estoico las cometidas blaugranas, con la suerte de ver a Messi, negado una vez más ante los 'blues', enviando al larguero un penalti y al palo un fuerte disparo.

Y es que el Barça jugó mejor que ante el Madrid, y mostró su voluntad de estar en la final de Múnich desde el primer instante. Fue a buscar y a atacar el doble muro del Chelsea, instalado felizmente en un 4-5-1 con Drogba en punta y el resto de jugadores bien cerrados atrás. La táctica, como en Stamford Bridge, volvió a funcionarles bastante bien pues se fueron al descanso estando en la final.

Seguramente el 2-2 no hizo tampoco justicia con lo visto sobre el césped, pero el Barça de estos últimos días, si tiene algo a corregir, es el encajar goles en las únicas ocasiones que permite que le creen. Como en la ida, como en el 'clásico' del Camp Nou en Liga, el Chelsea volvió a sacar partido de una contra en el descuento de la primera parte, y esta vez con un golazo de vaselina del brasileño Ramires, que aprovechó que Valdés estaba en terreno de nadie. Ya al final, un Torres descansado, y 'obligado' a jugar de lateral, sentenció igualando la contienda en una contra.

No obstante, un Barça liderado por el eléctrico Alexis Sánchez y bajo la batuta de Xavi Hernández había conseguido el objetivo de abrir al Chelsea todo lo que se podía hacer, de desquiciarles con un juego de fútbol sala y someterles a una gran presión. Todo este trabajo dio sus frutos en los goles de Busquets, aprovechando un centro de Cuenca y a portería vacía, y después de Iniesta, que miró a Cech y le batió con una elegancia digna del mago de Fuentealbilla.

Hubo de todo sobre el césped, incluido un susto protagonizado por Gerard Piqué al quedar semiinconsciente por un choque muy fuerte con Víctor Valdés, que salió con todo para evitar un control de Drogba, toda una amenaza constante. El central fue cambiado por Alves y trasladado al hospital para someterse a pruebas.

No obstante, sus compañeros se rehicieron, se pusieron las pilas e incluso subieron un pistón. Continuó el mismo fútbol y por fin, en el minuto 35 de partido y 125 de eliminatoria llegó el tan buscado y merecido gol. Fue Busquets, en su primer gol de la temporada, quien abrió el camino hacia el triunfo.

A renglón seguido, Terry, en una acción que podía haberse ahorrado e impropia de un jugador de su calibre y experiencia, se autoexpulsó al agredir por detrás y sin balón a Alexis con un rodillazo. Con uno menos, el Chelsea se cerró más atrás pero el Barça aprovechó el momento para marcar el segunda, obra de Iniesta y a pase de Messi.

Cuando todo parecía encarrilado, pues en estos instantes el Barça estaba en la final, llegó otra vez el fatídico descuento y el golazo de Ramires. No hubo tiempo para más, y tras el descanso el Barça salió otra vez inspirado y dispuesto a cerrar por la vía rápida la eliminatoria, y estuvo a punto pero Messi envió al larguero una pena máxima cometida por Drogba sobre Cesc.

Y es que con uno menos, y con la lesión de Cahill en los primeros minutos, el delantero marfileño completó su excelente eliminatoria haciendo casi de lateral izquierdo, o donde fuera que pudiera meterse entre la poblada zaga 'blue'. Con Tello para abrir el campo y Keita para reforzar el juego aéreo intentó Guardiola buscar un plus, pero la verdad es que el Chelsea se iba creciendo.

Cuenca tuvo su oportunidad, también Iniesta, e incluso Busquets dentro del área, pero enviando esta vez el balón a las nubes. Los nervios amenazaban con apoderarse de los blaugranas, y más cuando el gol llegó en jugada anulada por fuera de juego de Alves, o cuando Messi envió un disparo raso al palo cuando Cech estaba vendido.

Con Drogba asfixiado, entró Fernando Torres al césped pero para hacer de lateral zurdo, si bien buscándole en posibles contras. No hubo muchas opciones de buscar al español, y es que el Barça jugaba a frontón, pues tenía el control y algunas ocasiones pero siempre se estrellaba en el muro londinense y en un Cech excelso, hasta que el de Fuenlabrada, sólo en ataque y de nuevo en el añadido, volvió a vestirse de 'colchonero' para sentenciar, en una larga carrera en solitario y superando a Valdés. El Barça dice adiós a esta 'Champions' de la mejor manera, también la más amarga, y bajo una ovación de un Camp Nou de mucho mérito, cantando el himno 'a capella'.

lunes, 23 de abril de 2012

"MOU" FIEL A SU SEGUNDO AÑO


Venció y convenció el Madrid contra pronóstico después de cuatro años en el Camp Nou para dejar la liga casi sentenciada a falta de cuatro jornadas

Antonio Blanca

Duelo en la cumbre, con los dos colosos heridos por la contienda europea. Tanto Barça como Madrid necesitan de noches mágicas este martes y miércoles para meter la cabeza en la final del 19 de mayo de la Copa de Europa (puede ser momento vendetta para los de Guardiola). En la tarde noche del sábado, el Madrid dejó casi cerrada una liga que está dominando de principio a fin, batiendo los récords existentes y apabullando con unos números históricos. Pero no todo fue un dulce y nectarino camino de rosas, porque y yo el primero, intuía que los blancos iban a tirar por la borda una ventaja de diez puntos y hacer campeón al Barcelona que había puesto la velocidad de crucero, con Messi en estado de gracia y no iba a perder. La realidad vino a reflejar una cosa bien distinta al ideario que la mayoría de aficionados tenían en su cabeza a las ocho de la tarde del sábado, justo cuando arrancaba el gran clásico. El Madrid jugó como su entrenador dispuso y lo bordaron. Mourinho está a punto de ratificar su profecía, la que dice que cuando está al frente de un equipo por segundo año realiza su temporada más brillante y plagada de títulos (Oporto, Chelsea e Inter son referentes). Con la BBVA casi en el bolsillo queda ahora por ver si el miércoles con el telón de fondo del Bernabéu el Madrid certifica otra noche mágica europea y vuelve a Múnich, sabiendo ya a esas horas si se encontrará al Barcelona, en lo que vendría a significar el partido de los partidos, un Madrid-Barça en final de Copa de Europa. El acabose.

Trigésimo quinta jornada de liga. Poco para poner el broche a la competición, será el 13 de mayo. Dos partidos antes del clásico cuyo resultado decidiría la liga casi al cien por cien. En Gijón el Sporting quiere seguir manteniendo el sueño de la permanencia mientras las matemáticas se lo permitan. Contra nueve, sufriendo una barbaridad pero con tesón y un gran gol de Bilic los asturianos se impusieron al Rayo Vallecano por 2-1 y están a seis puntos del Villarreal. Mientras hay vida hay esperanza.

En Mallorca el equipo local venció 1-0 al Zaragoza que ve truncada su remontada y de nuevo entra en la zozobra de más que un posible descenso. Los de Caparrós vencieron y estuvieron con fuerza y muy seguros, sin casi sufrir. Por el contrario los de Jiménez siguen viendo la escapada a seis puntos y quedando doce se hace muy complicada la salvación.

Tras los dos primeros canapés llegó el gran plato. El Barcelona ante el Madrid. La liga en un brete. Los de Guardiola si ganaban se quedaban a un punto y ponían de rodillas a su rival que habría visto reducida su ventaja en nueve puntos. Nadie daba un duro por el Real, lo dijo Karanka y llevaba gran parte de razón. Le pesó al Barça ser tan favorito y estar obligado a ganar para tener vida en la BBVA, para meterle la gran duda al Madrid y para dejarlo muy tocado tanto para las jornadas siguientes como para la Champions. No pasó. Justo lo contrario. El Madrid de “Mou” estuvo muy bien plantado, con una maraña defensiva que valió para cimentar los ataques, todos clarísimos con Benzema como principal referente. No fue el día de Messi. El Madrid con Pepe a la cabeza lo anuló. El argentino no se vio salvo en el gol del empate de Alexis. Antes Khedira en la primera mitad anotó el tanto 108 (el histórico) para adelantar al Madrid. Con el gol del empata y con veinte minutos por delante, se presagiaba vendaval para el Madrid, la misma historia con el mismo rival. Pero apareció Ronaldo. “Aquí estoy yo” dijo justo al marcar el 1-2 definitivo tras una exquisita asistencia de Ozil. El portugués venció en su duelo particular a Messi. Se hace más “pichichi” y anhela la Champions, pasaporte directo a un nuevo balón de oro. El Madrid después de cuatro año volvió a reinar en el Camp Nou, para mandar al Barça a siete puntos, para salir virtual campeón de liga insuflado de moral para la vuelta de la Copa de Europa, para quitarse la losa de no ganar al Barça, de creer en sí mismo y de incluso desear una final de Champions contra los culés, que ahora son un inmenso mar de dudas.

Empate a uno entre Sevilla y Levante. Golazo de Negredo que marró un penalti a cinco minutos del final del encuentro. Los de Juan Ignacio Martínez siguen firmando grandes actuaciones y quieren hacer historia con la cuarta plaza. Koné puso el empate del partido que en sus prolegómenos vino marcado por un lanzamiento de pelotas de tenis al césped del Pizjuán en protesta por la modificación del horario del partido, a las 22.30 en lugar de las 22, horario de toda la temporada. Pero ya sabemos las argucias de Roures y para que La Sexta pudiera dar un amplio resumen del Barcelona-Real Madrid pues a molestar a toda la afición del Sevilla. Protesta con mucha razón e incluso demasiado suave.

La mañana soleada de domingo vio dos partidos. En Granada el equipo de Resino venció 1-0 al Getafe en un gran partido de los andaluces y se aseguran al noventa por ciento otro añito más en primera división. Los azulones con la derrota ven más lejos el pasaporte europeo.

En Anoeta un gol para paladear una y cien veces. El gol del empate marcado por Carlos Vela para la Real Sociedad. El encuentro acabó 1-1 entre vascos y Villarreal. Los de Lotina pudieron y debieron perder, pero el poco acierto de los donostiarras cara a puerta les permitió sumar un punto y seguir con la seguridad de tener dos partidos de distancia del abismo.

Por la tarde el Racing de Santander a falta de que la próxima jornada las matemáticas lo certifiquen va a descender a la liga Adelante. Cayó ante el Athletic como estaba previsto en el guión. Una plantilla envejecida y corta es lo que tiene. 0-1 el gol de Toquero. Salvo milagro y confabulación de todas las galaxias del Universo, el próximo sábado el Racing de Santander será equipo de segunda división, así que como único consuelo, disfrutar los últimos partidos en la máxima categoría.

Gran partido el vivido en el Calderón en duelo por Europa entre el Atlético de Madrid y el Espanyol. La primera mitad fue buena con máxima igualdad entre los dos equipos. La segunda parte fue aún mejor. Arda Turan se encontró inspirado en dos minutos que valieron para poner el marcador de 3-1 para los de Simeone, para que el Atlético mantenga vivas sus opciones de Champions League inclusive, en la que se avecina una semana crucial para la historia reciente rojiblanca.

Como crucial para el Valencia será también el choque de Liga Europa del jueves. Mestalla recibió a Emery con pitos, a los jugadores con silencio. Animó el estadio che tal vez conscientes de la importancia de meterse como terceros en la Champions League. Ganó el Valencia que lo buscó más que el Betis, que habiendo conseguido el objetivo básico de su temporada, la permanencia se dedicó a vivir pausada y tranquilamente. El conjunto valenciano se impuso por 4-0 y ahora espera el partido del jueves para intentar la proeza y meterse en la final de la Liga Europa.

La jornada se cierra esta noche con el partido entre el Osasuna y Málaga.

domingo, 22 de abril de 2012

EL MADRID TOMA EL CAMP NOU Y LA LIGA

Carlos de Blas

El Real Madrid se impuso anoche en el Camp Nou al FC Barcelona (1-2) en una victoria que deja prácticamente sentenciada esta Liga BBVA, ya que son 7 los puntos que separan a ambos equipos, y con la que casi se encontraron dado que no buscaron demasiado la portería de Valdés y fue el atípico y tranquilo juego de los blaugranas lo que la propició.

Con el duelo del Chelsea en mente (1-0), se vio un partido similar pero de perfil más bajo, y es que si en Stamford Bridge el Barça jugó bien y dispuso de muchas ocasiones de gol, esta noche también dominó el esférico y llegó más que el rival arriba, pero sin tener ese 'punch' necesario para superar a Casillas y, sobre todo, dio la sensación de estar un tanto apagado, de no saber cómo ir hacia la portería de Casillas y al triunfo.

Khedira, aprovechando las dudas de Puyol a la hora de sacar el balón del área pequeña tras quedar éste muerto por un rechace de Valdés, metió la pierna y marcó el 0-1 en la única acción del Madrid en la primera parte, y Cristiano remató la faena en la única contra clara. Los goles hicieron mucho daño y a los blaugranas les costó un mundo meterse en el partido y desplegar sus armas, que se quedaron en el toque pero sin tener pegada arriba.

El Barça no se encontró y pese a dominar el balón no pudo gozar de buenas oportunidades de gol más allá de la que tuvo Xavi poco después del gol de Khedira para intentar empatar. Al de Terrassa se le fue el remate por poco, y tampoco pudo asistir a sus compañeros para crear un juego que, a diferencia del partido contra el Chelsea, no llegó con tanta fluidez.

El Madrid hizo todavía menos, pero tuvo la fortuna de ponerse arriba en el marcador y tener argumentos para irse todavía más atrás y centrarse en el 'patadón' arriba, muchas veces desde el saque de puerta de Casillas. Sin idas claras arriba, el Barça intentó abrir las bandas con Tello y Alves, sin mucha fortuna, mientras que por el centro había pases y pases pero sin la verticalidad deseada.

No llegó la reacción blaugrana tras el descanso. Cuando parecía que Guardiola movería ficha para cambiar el rumbo del partido, en un escenario muy malo para los suyos, saltaron los mismos once jugadores al campo y con el mismo dibujo, por lo que se repitió el bloqueo ofensivo y el Madrid continuó cómodo en un Camp Nou semi vacío por la intensa lluvia que caía.

El primer intento de empatar en el segundo tiempo no llegó hasta el minuto 65, a botas de Xavi con un disparo lejano, y es que tardaron en llegar los cambios. Eso sí, al primer minuto de saltar al césped en cambio por el genio de Terrassa, el chileno Alexis aprovechó un barullo en el área de Casillas para poner el empate y dar alas a sus apagados compañeros.

No obstante, la posible reacción quedó apagada al instante con un gol de Cristiano Ronaldo a la contra, superando la salida de Valdés de fuerte disparo y convirtiendo en excelente la asistencia de Özil. Todo un jarro de agua fría para los blaugranas y éxtasis para los blancos, que pudieron volver a replegarse atrás y con pocos minutos por jugar.

Guardiola dio entrada a Pedro en lugar de Adriano para volcar el juego, muy interrumpido por los jugadores de José Mourinho, en ataque pero el reloj avanzaba sin que hubiera sensación de peligro en unos vigentes campeones que estaban a punto de dar el testigo al eterno rival, y que acabaron por ceder.

viernes, 20 de abril de 2012

BAÑO HISTÓRICO SIN SENTENCIA

Julio Candela

El Atlético de Madrid consiguió una contundente victoria ante el Valencia CF (4-2), en la ida de las semifinales de la Europa League, gracias a una actuación redonda de los rojiblancos que pasaron por encima de los 'ches', pero que concedieron un gol en el último minuto que deja la eliminatoria muy abierta y que se decidirá en la vuelta en Mestalla.

Pese a ser una semifinal de Europa League, el único equipo que saltó al césped del Calderón con la intensidad necesaria y con las ganas de hacer algo grande fue el Atlético de Madrid. Los de Simeone fueron dueños y señores del juego desde el pitido inicial, teniendo a su merced a un Valencia que parecía que no se jugaba absolutamente nada.

Tan solo tardaron cuatro minutos los rojiblancos para probar por primera vez al meta Alves. El turco Arda Turan comenzó su auténtica exhibición y tras desbordar en banda derecha puso el balón atrás y Diego de primeras engatilló un derechazo que el meta valencianista rechazó.

Ni siquiera esta tempranera ocasión hizo reaccionar a los de Emery, que siguieron con su 'empanada', incapaces de atacar y viéndose desbordados en defensa. En el minuto 10 fue Adrián el que volvió a intentarlo y volvió a toparse con Diego Álves, pero tanto iba el cántaro a la fuente que a los 18 minutos el Calderón estalló de alegría.

De nuevo volvió a aparecer el majestuoso Arda Turan que, tras comerle la tostada a Rami, asistió al corazón del área y Falcao, recogiendo el balón tras tocar en Jordi Alba, puso su cabeza para batir a Alves y poner el 1-0 en el marcador. Un tanto que espoleó aún más a los colchoneros y dejó aún más frios a los valencianistas.

El conjunto 'che' tardó 33 minutos en acercarse por primera vez a la portería madrileña. Concretamente fue con un remate de cabeza de Rami a la salida de un córner que salió rozando el poste izquierdo de Courtois. A partir de ahí el encuentro se equilibró algo más, pero fue el Atlético el que siguió peleando cada balón como si no hubiera un mañana.

En el minuto 45, cuando el colegiado escocés Thomson decidió añadir tan solo un minuto, Feghouli sacó su codo a relucir y golpeó en la nariz de Gabi, sin embargo, el colegiado no decidió sancionarle con la que hubiera sido su segunda tarjeta amarilla. Fue la clave para que el escocés decidiera aumentar el tiempo de prolongación, algo que utilizó el Valencia para asestar un duro golpe al Atlético.

Ya en el 48, en la última jugada de la primera mitad, los 'ches' botaron un córner que prolongó Rami en el primer palo y que Jonas, en el segundo, se encargó de convertirlo en el empate a uno. Un gol que dejó a la grada colchonera helada e indignada con el árbitro a partes iguales y con el que se llegó al descanso.

Si en la primera mitad el Atlético perdonó más de lo deseado, tras la reanudación los de Simeone salieron decididos a finiquitar la eliminatoria. A los tres minutos de la segunda mitad, una falta botada por Diego fue aprovechada por Miranda para cabecear, completamente libre de marca, y volver a batir a Diego Alves.

Con este gol el resultado volvía a la dinámica lógica por lo visto sobre el terreno de juego, pero los rojiblancos no se conformaban con el 2-1 y fruto de esa ambición y de esas ganas Adrián aprovechó el fallo de Topal a la hora de sacar el balón y, tras una galopada, cruzó el cuero ante Alves poniendo el 3-1 que ponía al Calderón en pie.

Los valencianos necesitaban una reacción inmediata, pero el equipo del Manzanares controló perfectamente el encuentro y siguió aprovechando las contras para seguir creando peligro. Las ocasiones siguieron siendo rojiblancas y en el 67 Alves volvió a salvar a su equipo tras detener un primer disparo de Adrián y otro posterior de Falcao.

Sin embargo, la actuación más destacada del meta brasileño se produjo en el 70, cuando Diego lanzó un libre directo a la escuadra derecha de Alves, pero con una buena estirada volvió a evitar la masacre para su equipo. Emery tiró de Canales y Piatti para intentar remontar, pero la eliminatoría quedó vista para sentencia cuando en el 78 el cafetero Falcao se inventó un zurzado desde la frontal que se coló por la escuadra izquierda de Alves.

El 4-1 puso los pelos de punta a la afición rojiblanca y consagró la fiesta total en el Vicente Calderón. Sin embargo, de nuevo en la última jugada del encuentro, en otro córner el Valencia volvió a dar un giro a la eliminatoria. Ricardo Costa cabeceó en el segundo palo y batió a Courtois poniendo el definitivo 4-2. Pese a la victoria, el Atlético dejó a los 'ches' meterse en la eliminatoria y la vuelta en Mestalla decidirá cuál será el representante español en la final de Bucarest.

jueves, 19 de abril de 2012

VENGANZA EN EL CAMP NOU

Jordi Grimau

El FC Barcelona ha dejado escapar una gran oportunidad de sentenciar la semifinal de Liga de Campeones ante el Chelsea con su derrota (1-0) en un Stamford Bridge que le privó de todo lo que le dio en 2009 con el 'Iniestazo', en un duelo que estuvo a punto de tener un 'Pedrazo' en la enésima ocasión clara de gol de unos blaugranas que perdonaron ante un gran Cech.

Sin duda, un gran castigo para los catalanes. El Chelsea tuvo el gol, obra del 'elefante' Drogba, y nada más. El Barça tuvo incontables ocasiones, que se toparon con un Cech que emuló al de los grandes tiempos, con un larguero y con un palo como en el remate de Pedro Rodríguez en el minuto 92, que hubiera premiado el esfuerzo blaugrana durante el choque.

Ahora, el Camp Nou deberá vestirse de gala para intentar vivir una noche mágica como las de antaño, cuando este Barça sufría más de lo que acostumbra a hacer con Guardiola en el banquillo. Seguramente, se sufrió más que nunca con el Chelsea, y tocará volver a hacerlo. Todo lo que no ha entrado esta noche, tendrá que entrar en la vuelta para que el vigente campeón supere a unos 'blues' que serán más rocosos y rácanos en ataque de lo que han sido en su feudo.

El Barça jugó muy bien en la primera parte y dio un recital de juego colectivo para encontrar caminos hacia la portería de Cech, que estuvo muy acertado y tuvo la ayuda de su larguero para mantener la portería a cero. En la segunda se bajó un poco la intensidad, pero la sensación era buena, si bien se pagó el precio más caro posible por no tener el acierto necesario.

Sin reproches posibles para los blaugranas, que jugaron como quisieron con el Chelsea en toda una semifinal de Liga de Campeones, la mala suerte se cebó con los de Guardiola con el gol del quejica Didier Drogba justo antes del descanso en una contra rápida. Era la primera ocasión clara para los de Roberto Di Matteo, y la convirtieron en oro.

A partir de aquí todavía se encerraron más y el Barça siguió dominando pero con menos pegada. A cada minuto que pasaba en el marcador, menos capacidad de morder arriba tenían los 'culés'. Y es que con demasiadas acciones clara falladas, como el larguero de Alexis o su mal remate a bocajarro, en una acción que también protagonizó Cesc, y sobre todo el buen hacer del meta checo fueron claves.

Pese a ello, el Barça no se rindió nunca consciente del valor del gol en el feudo londinense. Tocó y tocó, con el 'take the ball, pass the ball' que empró Guardiola en la rueda de prensa previa, intentando siempre encontrar algún espacio en la cada vez más cerrada y poblada defensa 'blue', ya que los ingleses daban por bueno el 1-0 y no siquiera se desplegaban rápidos al ataque.

Con todo el Barça volcado, el capitán Carles Puyol tuvo una enorme ocasión al peinar un centro de espaldas a la portería que, cuando ya estaban los 'culés' casi cantando el gol, se quedó en nada con el vuelo de Cech. Al final, tras el palo de Pedro, Busquets se encontró el rechace pero envió el balón a las nubes. Estas jugadas fueron el reflejo de lo que fue el partido; voluntad y ocasiones del Barça, Cech y un disparo-gol en el Chelsea.

MOURINHO TIENE QUE APRENDER DE SUS ERRORES

El Madrid tendrá que encomendarse al espíritu de Juanito y de las remontadas para darle la vuelta a la eliminatoria frente al Bayern de Múnich

Antonio Blanca

José Mourinho no tuvo claro cómo jugar al Bayern de Múnich en el encuentro que enfrentó a ambos equipos anoche. Al menos, ésa fue la sensación que dio el técnico portugués, que utilizó un amplio número de combinaciones en el ataque blanco en diferentes momentos del partido. El Real Madrid no encontró el camino para llegar al área rival y acabó pagándolo con la derrota.

El partido para los merengues comenzó con el equipo de gala y una vanguardia que prometía llevar mucho peligro a la portería defendida por Neuer: Di María y Cristiano en las bandas derecha e izquierda, Özil de enganche y Benzema en punta de ataque.

Pero pronto, según pasaba el tiempo y las vicisitudes del encuentro -entre ellas, el gol de Ribéry en el minuto 16-, las inseguridades de Mourinho comenzaron a relucir y los jugadores más adelantados empezaron su particular baile de posiciones: Özil pasó a la banda derecha e intercambió su rol con Di María, quien se situó en la mediapunta del equipo, toda vez que no terminaba de aprovechar su velocidad en la banda.

Sin embargo, con la vuelta al terreno de juego tras el descanso, el técnico luso volvió a dibujar el mismo esquema del principio. Y aunque no le dio mal resultado al Madrid, sino todo lo contrario, ya nada volvería a ser igual para los 'mosqueteros' blancos: Özil metió el gol del empate y Mourinho ya sólo pudo pensar en aguantar el resultado para llegar al Bernabéu con las tablas.

A partir de ahí, la primera decisión fue tapar las subidas de Lahm por la banda derecha tirando a Özil y Benzema a la izquierda y dejando muy solo a Cristiano como único ariete. Ante la evidencia de que ninguno de los dos aportaba el rigor defensivo que buscaba, Mourinho ejecutó el cambio de Marcelo por Özil, que trastocaría ya durante todo el encuentro el juego del equipo.

Después, hacia el final del partido, entraría Granero para reforzar el medio del campo. Pero con la salida de Di María, una nueva preocupación surgió en la mente del entrenador portugués: las subidas del lateral Alaba por la izquierda. Fue entonces cuando decidió que Marcelo pasara del interior izquierdo a la derecha, dejando un hueco en la banda zurda que, a la postre, terminaría siendo decisivo en el resultado final: Lahm entró muy solo por su banda derecha con la única y débil oposición de Coentrao; el lateral alemán centró y Mario Gómez remató a la red.

De esta forma, los miedos de Mourinho se reflejaron como en un espejo en el esquema del equipo y, por tanto, en el juego de los jugadores. Para contrarrestar la mala táctica, 'The Special One' ya ha advertido de que en el Bernabéu, con el estadio a favor, el Real Madrid jugará al ataque para tratar de levantar el resultado adverso.

lunes, 16 de abril de 2012

EL CAMP NOU SERÁ DECISIVO

Con las sufridas victorias por parte del Real Madrid en casa y el Barcelona fuera se sigue manteniendo la distancia de cuatro puntos entre uno y otro adquiriendo un cariz de fundamental el choque entre ambos de este fin de semana

Antonio Blanca

No hay rival menudo ni fácil. En la teoría del fútbol los equipos suman y suman sin poner en liza nada, pero en la práctica, con equipos jugándose la vida por no descender y otros por redondear la mejor temporada de toda su historia, cambia el panorama y los dos transatlánticos del fútbol español sufren en demasía, más de lo esperado para sacar sus partidos adelante, para no perder comba el uno del otro en el sprint final por la BBVA. Solo quedan 5 jornadas hasta el 13 de mayo, día que se pone fin a la liga y entre los merengues y blaugranas solo median cuatro puntos de distancia a favor de los primeros. El sábado 21 de abril (el próximo), a las ocho de la tarde en el Camp Nou, se volverán a ver las caras para batirse en un duelo con tinte de ser vital para el devenir final de la liga. Favorito el Barcelona, por mucho que se diga que el Madrid le tomó medidas al traje en los cuartos de final de la Copa del Rey, sino miren a ver qué equipo juega la final y cual está eliminado. Puede que sea un anticipo de una final histórica y a lo mejor poco recomendable de Champions League. Lo que está claro que quien obtenga un mejor resultado del partido encarará con otra cara y mayor ánimo el tramo final de cuatro encuentros. El Madrid líder, sí, pero con la rémora de haber tirado en menos de un mes una ventaja que ahora le haría más que virtual campeón. El Barça de Guardiola viene que te viene, con mejor y peor juego, con mayor o menor polémica arbitral (que no falte el empujoncito), pero ganando, con Messi estelar y mirando a los blancos cada vez más cerca. ¿Quién se llevará el gato al agua?

Hoy lunes Sevilla y Getafe, Míchel se enfrenta a su ex equipo cierran la trigésimo cuarta jornada, en la que el Sporting ha casi firmado el descenso, y el Racing ídem de ídem.

Cristiano Ronaldo sacó al Madrid del atolladero ante el Sporting de Gijón, penúltimo, con el tanto del 2-1 en el Santiago Bernabeú. Antes, Miguel Ángel de las Cuevas había adelantado a los visitantes, un gol de penalti que luego equilibró el argentino Gonzalo Higuaín. El francés Karim Benzema cerró con el 3-1. El Madrid acumula 85 puntos, cuatro más que el Barcelona, a falta de cinco partidos para la clausura y con las semifinales de la Liga de Campeones a mediados de la semana (los blancos visitan al Bayern Múnich y los azulgranas al Chelsea). El Madrid igualó, con 107, el récord anotador en una temporada que había fijado en 1989-90, de los cuales Cristiano suma 41, los mismos que Messi. Un Madrid que contra pronóstico sudó la gota gorda para dejar en el Bernabéu los tres puntos y obligar al Barça a tener que ganar en el Ciudad de Valencia.

El astro argentino lideró también en la segunda mitad la remontada del Barcelona en el feudo del Levante, que se había adelantado en el minuto 23 con un tanto de penalti de José Javier Barkero. Messi batió en dos ocasiones, la definitiva de pena máxima, al uruguayo Gustavo Munúa para sellar el décimo segundo triunfo consecutivo de su equipo. "Ahora es menos imposible", dijo el técnico azulgrana, Pep Guardiola, en respuesta a una pregunta acerca de si el título ya no está tan lejos como lo veía cuando el Madrid les llevaba diez puntos de desventaja.

El Espanyol rompió una racha de un mes sin ganar y se acercó a las plazas europeas al golear (4-0) al Valencia, tercero con 52 puntos, en un choque en el que los locales elevaron el 2-0 en cinco minutos por medio de Cristian Gómez y Joan Verdú. Álvaro Vázquez y el nigeriano Kalu Uche. Emery con la decisión inexplicable de dejar a Soldado en Valencia ha sellado y confirmado su última temporada al frente del banquillo che.

El Málaga perdió la oportunidad de arrebatar el tercer puesto al Valencia al ceder un empate ante la Real Sociedad (1-1). En el tramo final, el venezolano José Salomón Rondón tuvo la más clara ocasión para deshacer la igualada, pero el arquero chileno Claudio Bravo realizó una gran parada.

El Athletic de Bilbao derrotó en San Mamés al Mallorca con un solitario tanto de cabeza del internacional Fernando Llorente que le mantiene, con 45 unidades, en la pelea europea.

El colombiano Radamel Falcao, en su vigésima segunda diana y la 1.500 de los rojiblancos fuera de casa, otorgó al Atlético de Madrid en casa del Rayo Vallecano un triunfo que coloca al equipo de Diego Simeone a seis puntos de la Liga de Campeones.

El Betis, con el décimo cuarto gol liguero de Rubén Castro, derrotó al Osasuna y, con 42 puntos, se aseguró prácticamente su permanencia en Primera.

El Villarreal hizo todo lo contrario al dejar escapar los tres puntos en el tiempo añadido. El argentino Lautaro Acosta empató para el colista Racing de Santander en el minuto 94 el gol que había logrado el paraguayo Hernán Pérez en el 46. El "submarino amarillo" es cuarto por la cola, con 36 puntos.

El Zaragoza, que marca la línea del descenso, elevó su cuenta a 31 unidades tras derrotar al Granada con un tanto del croata Tomislav Dujmovic a los cinco minutos de juego. Desde luego para quietarse el sombrero con el cambio radical que el bueno de Manolo Jiménez le ha dado al conjunto maño. Olé.