jueves, 21 de junio de 2012

ELLOS DEBEN TEMERNOS


A pesar de no haber logrado vencer a Francia en partido oficial, la “Roja” encara el partido del sábado siendo la vigente campeona de la Euro y del Mundo

Antonio Blanca

El seleccionador nacional, Vicente del Bosque, dijo el pasado martes que si España juega como sabe "no debe tener miedo a nadie", incluida Francia. Ayer en rueda de prensa, el portero Víctor Valdés ha ido más allá, mostrando una mentalidad ganadora que pocas veces hemos visto. "Hay que ganar a Francia, jugando mejor o peor", ha recalcado. Los nuestros están confiados y los aficionados también. Entonces, ¿debe España temer a Francia?

Contabilizando todos los partidos, incluidos los amistosos, las dos selecciones se han medido en 30 ocasiones, siendo vencedor España en 13 de ellos, perdiendo en 11 ocasiones y empatando seis veces. Sin embargo, en los partidos importantes, en aquellos donde los nuestros se jugaban una clasificación o incluso un título, España siempre perdió.

El maldito gol de Platini tras fallo de Arconada en la Eurocopa de 1984, el penalti fallado por Raúl en la Eurocopa del 2000 y el partizado de Zidane en el Mundial de Alemania del 2006, entre otras cosas, demuestran que Francia es nuestra 'bestia negra'. Sin embargo, esta vez hay razones para soñar y acabar con la maldición.

La última vez que España se enfrentó a Francia fue el 3 de marzo de 2010, unos meses antes del Mundial de Sudáfrica, cuando los de Del Bosque ganaron 0-2 en Sant Dennis, con el público local ovacionando a los nuestros y pidiendo la cabeza de sus jugadores.

Antes de la Eurocopa de Austria y Suiza, el 6 de febrero de 2008, España también se impuso a la selección ‘bleu’ por 1-0, en un partido disputado en Málaga. Y es que, en partidos amistosos, los nuestros tienen tomada la medida a Francia, pero en partidos oficiales la cosa cambia.

Para hablar de los enfrentamientos entre las dos selecciones, tenemos que remontarnos hasta el 27 de junio 1984.  España llegaba a la final de la Eurocopa después de un torneo en el que la suerte la había acompañado y se enfrentaba a los Platini y compañía, que jugaban en casa y tenían un mejor equipo. Los nuestros aguantaron, pero un fallo de Arconada, tras una falta botada por el astro francés acababa con las esperanzas españolas. Era el principio de la leyenda negra.

Ocho años más tarde, España y Francia se midieron en la fase de clasificación para la Eurocopa de Suecia y España perdió en la ida (3-1) y en la vuelta (0-2) con toda justicia, con Zubizarreta, Michel y Butragueño en el once inicial.

El cuarto enfrentamiento oficial fue en 1996, en la fase de grupos de la Eurocopa de Inglaterra. En ese partido, España empató con un gol de Caminero el tanto inicial de Djorkaeff. Fue el único resultado medianamente positivo en un partido importante.

El destino caprichoso hizo que nos cruzásemos con Francia en la Eurocopa del año 2000, disputada en Bélgica y los Países Bajos, en los fatídicos cuartos de final. Aquel caluroso día en Brujas, Raúl falló un penalti en el descuento que hubiera supuesto el 2-2 y la consecuente prórroga. Continuaba la maldición.

El último recuerdo de un partido oficial que tenemos nos lleva hasta el Mundial de Alemania, donde el equipo francés venció a España por 3-1 en octavos de final con un partidazo de Zidane, a quién el ‘Marca’ quiso jubilar antes de tiempo, y Ribery, que dejaron en agua de borrajas el gol inicial de Villa.

El próximo sábado nos volvemos a ver las caras con Francia, pero esta vez todo es diferente. Lo es porque ganamos la Eurocopa y superamos los cuartos de final ante Italia, uno de los cocos, tras vencer en los penaltis. Lo es también porque fuimos campeones del Mundo en Sudáfrica y porque demostramos que con el balón en los pies no hay quien nos gane. Y lo es sobre todo porque España es simplemente mejor, porque Francia no es lo que era y porque los franceses, así lo han admitido, no nos querían ver ni en pintura, lo que demuestra que nos tienen mucho respeto. Ha llegado el momento de cambiar la historia.

martes, 19 de junio de 2012

PRIMEROS CON MUCHO SUFRIMIENTO

Julio Candela

La selección española de fútbol consiguió este lunes el pase a los cuartos de final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania tras vencer con mucho trabajo a Croacia (0-1), en la tercera y última jornada del Grupo C, en un encuentro donde los de Vicente del Bosque sufrieron hasta el final pero que solventaron gracias a un gol de Jesús Navas en el minuto 88.

La actual campeona estuvo en el alambre. Ni con un '9' puro (Fernando Torres) ni con uno 'falso' (Cesc), jugó fluida, atascada en el esquema defensivo que plantearon los de Slaven Bilic, que al final, sabedores de la victoria de Italia, lo arriesgaron todo.

España olvidó su buena imagen de sus dos anteriores encuentros, y se enredó en un fútbol de toque que nunca dio sensación de verdadero peligro. Sin embargo, Iker Casillas tuvo más trabajo en un partido trabado y tenso, y estuvo ágil para evitar dos peligrosas llegadas. Cuando la agonía se prestaba a alargarse y un gol dejaba fuera a la 'Roja', apareció una buena combinación con los croatas ya más desorganizados y el tanto aliviador de Navas.

Y es que pese a que la posesión nunca se le discutió a España, el combinado hoy vestido de azul sufrió durante la primera mitad sobre todo en la parcela ofensiva. La posesión no se transformaba en ocasiones de peligro y los croatas cortaban una y otra vez el juego español con mucho juego brusco.

Tal era la frustración de España que los primeros dos acercamientos los protagonizaron los centrales. Ramos y Piqué probaron suerte mediada la primera mitad con dos tiros lejanos que metieron algo de miedo a la zaga croata. Sin embargo, los balcánicos a base de contras también se acercaron a la portería de Casillas.

Pranjic, en el minuto 25, obligó a esforzarse al meta madridista que, poco después, vio como su compañero de equipo Sergio Ramos se jugaba un penalti en una jugada con Mandzukic que el colegiado alemán Stark decidió no pitar.

Los primeros 45 minutos siguieron transcurriendo con el mismo guión, con España controlando el balón pero con las ideas nubladas cuando llegaban a línea de tres cuartos. Silva fue el único que rompió esa línea cuando, en el minuto 30, realizó una gran pared con Xavi y cuando lo tenía todo a favor un inoportuno resbalón hizo que no pudiera disparar en plenas condiciones, favoreciendo así el trabajo de Pletikosa. Con esa mezcla de querer y no poder se llegó al descanso.

En la segunda mitad, ni Del Bosque ni Bilic decidieron hacer cambios y el partido transcurrió exactamente igual que en la primera parte. España jugaba con fuego, ya que con la victoria momentánea de Italia, un gol de Croacia mandaba al combinado español de vuelta a casa.

Los croatas eran sabedores de su gran oportunidad, ya que con el empate a cero eran ellos los que se eliminaban y poco a poco se acercaron con más peligro. La oportunidad más clara del encuentro hasta el momento la tuvo el sevillista Rakitic en el minuto 58, cuando aprovechó un centro de Modric y, completamente solo, cabeceó encontrando la respuesta de un Casillas bien colocado.

A partir de ahí, la tensión se acrecentó. El seleccionador español decidió mover el banquillo y dio entrada a Navas y Cesc en sustitución de Torres y Silva. El partido, lejos de cambiar, continuó por la misma línea y Croacia volvió a poner en un puño el corazón de la afición española cuando en una contra Perisic volvió a disparar libre de marca, topándose con Casillas.

El encuentro se convirtió por momentos en un 'correcalles' donde Iniesta lideró el ataque español. El albaceteño espoleó a los suyos en la recta final y propició dos ocasiones que solventó Pletikosa en sendos disparos del propio azulgrana y de Jesús Navas.

Precisamente la combinación del jugador del Barcelona y el del Sevilla propició el delirio en las gradas españolas. En el minuto 88, Cesc se inventó un pase excepcional que rebasó la línea de defensa croata y que le llegó a Iniesta que, tras controlar con el hombro, sirvió al extremo para que a puerta vacía marcara el gol con la misma rabia que lo celebraban los aficionados en la grada y pusiese fin a la agonía.

Un gol que sacudió los nervios del combinado español y que no cambiaba mucho la cosa para Croacia, ya que igualmente necesitaban un gol para clasificarse. En el último minuto, el combinado de Bilic lo intentó con una falta lateral a la que incluso intentó rematar Pletikosa, pero que no supuso ningún peligro para Casillas. España pasa como líder por delante de Italia y se medirá a Francia, Inglaterra o Ucrania, rivales que se jugarán este martes su pase.

lunes, 18 de junio de 2012

RONALDO ENTRÓ EN ESCENA


Colosal actuación de la estrella portuguesa en el decisivo partido de la fase de grupos ante Holanda para darle el pase a los cuartos de final a su selección

Antonio Blanca

Portugal ha conseguido el pase a cuartos de final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania después de imponerse a Holanda (2-1) en la tercera jornada del grupo B gracias a un gran partido de Cristiano Ronaldo, que firmó un doblete.

Los lusos fueron muy superiores a Holanda a lo largo del partido y merecieron la clasificación. Los holandeses comenzaron el encuentro con un juego muy ofensivo, volcados al ataque y buscando los dos goles que necesitaban para conseguir el pase pero se fueron viniendo abajo con el paso de los minutos.

Los de Van Marwijk no tardaron en conseguir su premio, con un gol de Van der Vaart en el minuto 12, con un fuerte disparo desde fuera del área que se colaba pegado al palo derecho de la portería de Rui Patricio. Holanda comenzaba muy bien el partido y se ponía a un gol de los cuartos de final.

Portugal no se iba a rendir pese a verse con el marcador en contra y reaccionaría muy pronto. Postiga tuvo su oportunidad en el minuto 18, cuando se plantó solo ante Stekelenburg, pero su disparo se marchó desviado. Los de Paulo Bento habían encajado el gol con entereza y estaban demostrando que merecían el empate.

Holanda se había vuelto completamente anárquica. La 'Oranje' jugaba más con el corazón que con la cabeza y los lusos lo aprovecharon para hacerse con el control del partido. Cristiano Ronaldo encontraba muchos huecos entre las líneas holandesas y estaba cargando a sus espaldas con todo el ataque luso.

El capitán portugués llegó con peligro hasta en tres ocasiones antes de que aprovechara un pase interior de Joao Pereira para controlar el balón y batir a Stekelenburg a media salida. Cristiano ponía el 1-1 pero seguiría buscando el segundo con un tiro lejano que atajó con problemas el meta holandés y con un cabezazo que se marchaba pegado al poste.

Holanda había desaparecido completamente del partido y Portugal hacía lo que quería, aunque tampoco quería hacer sangre ya que el resultado del Dinamarca-Alemania les favorecía. El empate les daba el pase aunque un gol de Dinamarca podía dejar fuera a Portugal, así que los de Paulo Bento siguieron buscando el gol en la segunda mitad.

Portugal merecía la victoria y el único que lo evitaba era Stekelenburg, que detenía todos los balones que llegaban a su portería. En el minuto 72, casi hacía un milagro al detener un disparo a boca jarro de Nani pero no pudo evitar el segundo de Cristiano. El capitán culminaba una gran jugada colectiva entre Moutinho y Nani que ponía en una posición única a Cristiano para que regateara a Stekelenburg y pusiera el 2-1 definitivo.

viernes, 15 de junio de 2012

PRIMER GOLPE DE ESPAÑA

Carlos de Blas

La selección española no tuvo problemas para vencer (4-0) a Irlanda y devolver las aguas a su cauce en el segundo partido de la fase de grupos de la Eurocopa, en el que los goles de Fernando Torres, que marcó un doblete, Silva y Cesc culminaron la primera victoria, guiada por un excepcional Andrés Iniesta, el mejor con diferencia.

El manchego lideró con firmeza, con la indiscutible obligación de llevar las riendas para no fallar ante Irlanda. Y no se falló. Iniesta marcó la pauta en un choque en el que la ansiedad desapareció como por arte de magia. En apenas cuatro minutos, España ya vencía con gol de Torres.

El 'Niño', protagonista por sus dos goles, acabó con el debate del '9' desde bien pronto. Precisamente una jugada de Iniesta, que se enredó entre tanto tobillo al borde del área, la peleó el de Fuenlabrada --hambriento por responder a las críticas-- y contestó con un lanzamiento inapelable.

El escenario era el mejor posible para sacar la estrella, para dejar fluir el juego de toque y movilidad, de asociación continua. Eso fue el equipo de Del Bosque durante toda la primera mitad. Xavi recuperó su sitio --tras el discreto domingo ante Italia-- y Busquets evidenció que Alonso no es imprescindible a su vera o viceversa.

Los de Trapatoni, físicamente rotos, fueron a menos según avanzaba el encuentro. No había esperanzas para la selección verde, que no tenía argumentos en su zurrón. Ni el veterano Robbie Keane pudo sacar el orgullo de Eire a pasear. Casillas, salvo en un par de lanzamientos, no tuvo que hacer gala de la condición de santo.

El segundo gol no llegó antes del descanso, pero era cuestión de otra fantasiosa telaraña en botas de los locos bajitos. No había dudas. España ejercía con tiranía su dominio. ¿Irlanda? Sí, pasaba por allí, era un mero 'sparring' para un equipo que carburaba a las mil maravillas.

Y en estas apareció Silva, que cedió su egoísmo inicial para acoplarse al buen paladar que le define. El de Arguineguín selló el segundo de forma magistral. El canario, tras dos recortes, batió a Given con un toque de golfista a escasos metros del green. Se trataba de ajustarla, no de romperla.

Esa es quizá la definición del fútbol español. El talento no está reñido ni con la velocidad, ni con la fuerza. Con el 2-0, España siguió buscándola y Xavi, desde el área, pudo haber logrado el tercero con un disparo letal. El meta del Aston Villa metió la mano, pero no pudo hacerlo en las siguientes.

Dos minutos antes de que Del Bosque cambiase a Torres, el '9' acertó con el segundo tras definir con el interior. Cabeza alta, dudas disipadas y goleada al canto. Ya estaba más que resuelto el primer 'match ball' de la selección en esta Euro, y para eso estuvo Torres, nutrido del balón al pie pertrechado en botas de Iniesta y un excelso Xavi.

Y ahí --cuando nadie se acordaba de Arbeloa-- y Cazorla se estrenaba en Polonia, el debate del nueve tomó forma. Cesc reclamó su cuota de minutos para dar la razón a Del Bosque por el planteamiento ante Italia. El culé, con un gesto de rabia, fusiló a Irlanda, que quedó tocada de muerte. Hubo redención, buen fútbol y liderato.

jueves, 14 de junio de 2012

"PICHICHI" MARIO GÓMEZ


El ‘9’ de Alemania puso su mira a tono marcando dos goles a la subcampeona del mundo para dejarla contra las cuerdas en la Eurocopa

Antonio Blanca

La selección de Alemania ha dado un paso más para estar en los cuartos de final de la Eurocopa de Polonia y Ucrania gracias a dos nuevos tantos de Mario Gómez (en la primera mitad) que sentenciaron a una Holanda (1-2) que deberá esperar una carambola, en la última jornada del grupo B, para seguir viva.

Alemania dio una demostración de fuerza y oficio en su segunda victoria en el campeonato europeo. Con 6 puntos lidera el 'grupo de la muerte' y está con un pie en los cuartos de final como primera de grupo. Al contrario, Holanda, subcampeona del mundo, no dependerá de sí misma en la última jornada de la fase de grupos para seguir en liza, donde tendrá que ganar por un mínimo de dos goles a Portugal y esperar que Dinamarca no sume ante Alemania.

Los primeros 20 minutos del gran partido de este miércoles fueron trepidantes. A los 10 ambos equipos ya habían avisado con seriedad a su rival. Primero, Van Persie estuvo cerca de conectar con peligro un centro lejano de Van Bommel. Después, el madridista Özil puso en serios apuros al meta Stekelenburg.

Holanda se hizo con el balón y el encuentro llegó a un pequeño receso. Más que imposición holandesa, el balón fue regalo alemán. Los de Loew optaron por la presión a la salida 'Orange' y por dejar la iniciativa a una Holanda con más necesidad y a la postre ansiedad. Fue entonces cuando Alemania sacó los colores a la débil defensa de la subcampeona del mundo.

En cuanto el partido se detuvo, Alemania solo necesitó elaborar dos pases para crear peligro con premio. Schweinsteiger pudo pensar desde la frontal para encontrar a su compañero del Bayern de Múnich Mario Gómez, quien puso el primero haciendo gala de una gran definición. El combinado germano 'olió la sangre' de su rival y encontró la manera de hacerle daño.

La floja defensa de los de Bert van Marwijk resaltaba más aun el buen hacer de Alemania. Y es que de nuevo, tras el gol, Holanda optó por tener el balón como medio para evitar más goles en contra, pero Alemania no necesitaba mucho para hacer daño. Van Persie fue perdiendo protagonismo y Robben se ahogaba en solitario por la banda.

Sin embargo, antes del descanso Mario Gómez volvió a golpear para Alemania sumando su tercer gol en esta Eurocopa. Tras alcanzar el área por la banda derecha, aparentemente escorado, el delantero de origen español se sacó un espectacular derechazo para poner el 0-2. Holanda se iba noqueada al banquillo tras un golpe de autoridad alemán.

Los cambios de Van Marwijk a priori suponían más fútbol para los de naranja. Van der Vaart facilitó la llegada de balones a los delanteros y Huntelaar, aunque sin especial acierto, supuso más presencia holandesa en el área rival. Aún así, Alemania siguió más metida en el partido, con más intensidad y sin rifar ningún balón, dejando correr el tiempo y aumentar los nervios de su rival.

Las ocasiones de Van Persie y Sneijder, sendos disparos lejanos, mantenían viva a Holanda e incluso le hacían crecer poco a poco aunque Alemania no concedía muchas oportunidades y tampoco renunciaba al ataque. La insistencia del '9' del Arsenal fue lo que recortó distancias en el marcador. Van Persie, el más participativo todo el partido, puso el 1-2 con un gran disparo lejano con la pierna derecha.

Sin embargo y a pesar del gol en contra, Alemania siguió con el fútbol control y apenas permitió más aproximaciones holandesas ni siquiera sustos. La subcampeona del mundo, condenada por su defensa y un rival de altura, no pudo con una Alemania que demostró oficio y experiencia a pesar de su juventud.