lunes, 28 de mayo de 2012

DEL BOSQUE NO ES JUSTO


El seleccionador español confía en el bloque que conquistó el Mundial en 2010 y desecha a jugadores que habían hecho méritos suficientes para estar en el Europeo

Antonio Blanca

El seleccionador español, Vicente del Bosque, ha anunciado la lista definitiva de 23 convocados para la Eurocopa de Ucrania y Polonia, en la que destaca la inclusión de Juanfran, Pedro Rodríguez y Álvaro Negredo y las ausencias de Roberto Soldado y Adrián López, un bloque conformado por los jugadores que conquistaron el Mundial, ya que solo hay cuatro cambios respecto la lista que triunfó en Suráfrica.

La convocatoria completa está formada por Casillas, Valdés, Reina, Piqué, Sergio Ramos, Albiol, Jordi Alba, Arbeloa, Javi Martínez, Juanfran, Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc, Xabi Alonso, Cazorla, Mata, Silva, Pedro, Navas, Negredo, Torres y Llorente.

El técnico español resolvió las últimas incógnitas que restaban y anunció un equipo con cuatro novedades respecto a la plantilla que conquistó el Mundial, de forma que Juanfran, Jordi Alba, Cazorla y Negredo ocupan las plazas vacantes de Marchena, Capdevila y los lesionados Puyol y Villa.

Los interrogantes más inciertos estaban en el ataque, donde Torres y Llorente tenían su plaza asegurada. Para el puesto de ariete, Del Bosque se decantó finalmente por Negredo en detrimento de Soldado y Adrián, mientras que reafirmó su apuesta por los jugadores del Mundial con la citación del azulgrana Pedro, autor de dos goles en la reciente final de Copa, y de Jesús Navas, por lo que Iker Muniain deberá esperar al futuro.

En defensa, el seleccionador ha confiado en Albiol y en el 'reciclado' Javi Martínez para cubrir la baja en el centro de la zaga de Puyol, pese a que el madridista apenas ha contado para José Mourinho esta temporada. En las bandas, Juanfran ocupará la plaza que parecía destinada al lesionado Iraola y Jordi Alba se confirma como lateral zurdo en detrimento de Nacho Monreal.

Donde menos dudas había era en el centro del campo, punto neurálgico del vistoso juego de creación de la vigente campeona europea y mundial. De esta forma, al grupo habitual de 'cerebros' se reintegra Santi Cazorla, campeón en Viena hace cuatro años que no estuvo en Suráfrica por lesión.

Todos estos jugadores componen la convocatoria de Del Bosque, que en cualquier caso aún tiene hasta el miércoles para presentar su lista definitiva a la UEFA. La leve lesión de Cesc Fábregas podría provocar una improbable variación a última hora, pero el técnico ya ha explicado que el cuerpo médico es optimista respecto al estado físico del catalán.

España disputará dos amistosos antes de la Eurocopa, el 30 de mayo frente a Corea del Sur y el 3 de junio frente a China. La vigente campeona debutará en el torneo el 10 de junio frente a Italia. República Irlanda (14 junio) y Croacia (18 junio) son los otros dos rivales en la primera fase.  
Lista definitiva de convocados

PORTEROS: Iker Casillas (Real Madrid), Víctor Valdés (FC Barcelona) y Pepe Reina (Liverpool).

DEFENSAS: Gerard Piqué (FC Barcelona), Sergio Ramos (Real Madrid), Raúl Albiol (Real Madrid), Jordi Alba (Valencia), Álvaro Arbeloa (Real Madrid), Javi Martínez (Athletic) y Juanfran Torres (Atlético de Madrid).  

CENTROCAMPISTAS: Sergio Busquets (FC Barcelona), Xavi Hernández (FC Barcelona), Andrés Iniesta (FC Barcelona), Cesc Fábregas (FC Barcelona), Xabi Alonso (Real Madrid), Santi Cazorla (Málaga), Juan Mata (Chelsea) y David Silva (Manchester City).

DELANTEROS: Pedro Rodríguez (FC Barcelona), Jesús Navas (Sevilla), Álvaro Negredo (Sevilla), Fernando Torres (Chelsea) y Fernando Llorente (Athletic).

sábado, 26 de mayo de 2012

GUARDIOLA SE VA GANANDO

Jordi Grimau

El FC Barcelona conquistó de forma brillante su vigesimosexta Copa del Rey tras arrollar en una demostración de fútbol al Athletic Club por un contundente 0-3, en una final marcada por la exhibición azulgrana desde el pitido inicial, con sus tres goles en los primeros 24 minutos que hundieron a un rival incapaz de encontrar la respuesta al aluvión que se le vino encima.

La fiesta del fútbol español sólo tuvo color azulgrana. En un desenlace un tanto inesperado, no hubo partido, pese a la atención previa que había suscitado el choque, entre dos equipos que habían ofrecido un juego muy vistoso, algo en lo que había sorprendido el conjunto vasco, al que Bielsa había dotado de un estilo con el podía intentar tutear a los de Pep Guardiola.

Pero el Barça cerró la puerta de la fiesta al Athletic, que no tuvo tiempo ni de respirar, y cuando lo quiso hacer, Pedro, en dos ocasiones, y Leo Messi, habían puesto una ventaja en el marcador ya inalcanzable para los 'leones', nuevamente superados por la entidad de la cita, como le sucediese en Bucarest en la Europa League y que repitieron el revés de 1977, cuando perdieron los mismos títulos, y su sequía, que data de 1984, se alargará un año más.

El descanso de semana y media sentó de maravilla a los 'culés', que, además del canario y el argentino, tuvieron a un gran Iniesta y recuperaron el mando y el temple de Xavi. Así, el campeón despidió de la mejor forma posible a Pep Guardiola, el creador de esta voracidad incansable por ganar, que empezó hace tres años en Mestalla y que se cerró en el Vicente Calderón con idéntico título, el decimocuarto en su haber y que sirvió para cerrar brillantemente la temporada.

En cambio, el Athletic pareció no haberse marchado del césped del estadio Nacional de Bucarest. Hace más de dos semanas, salió dormido y Falcao lo aprovechó para darle final y media al Atlético, con dos goles en la primera mitad, uno a los seis minutos de juego.

En esta ocasión, el Barcelona le asfixió desde el inicio y a los dos minutos ya dominaba el partido en el marcador y en el juego. Messi había avisado con un peligroso disparo, y a la segunda, un balón suelto tras un córner, no lo desaprovechó Pedro, elegido por Guardiola en detrimento de Cesc, otra vez en el banco, y deseoso de agarrar algún billete para Polonia y Ucrania.

El balón, obsesión de ambos equipos, fue azulgrana desde el pitido inicial. Bielsa, sabedor de eso, adelantó a Javi Martinez al medio para intentar frenar la mejor virtud 'culé'. Sin embargo, el frenético ritmo de los de Pep Guardiola, con Pedro y Messi eléctricos, desarboló al joven conjunto vasco, que ahora tenía un nuevo examen para comprobar su madurez, examen que no aprobó.

La 'Pulga', al que Iraizoz ya había sacado una mano increíble, se encargó, tras un gran pase de Iniesta, de hacer el 2-0, pero lo peor sería cuatro minutos después cuando Pedro, con un disparo desde fuera del área, hundía su rival, cabizbajo y rendido ya. El Athletic lo intentó, se podría incluso agarrar a un posible penalti de Piqué sobre Llorente, previo al 3-0, pero apenas inquietó a Pinto, que respondió cuando se le requirió.

El equipo catalán, con el marcador encarrilado, bajó un tanto el ritmo, y aunque Messi, siempre acertado en el Calderón, perdonó el cuarto, le dio tregua hasta el descanso.

En la reanudación, Bielsa buscó una reacción con la entrada de Ander Herrera, cuya ausencia del once había sido un tanto sorprendente, y a Iñigo Pérez, en lugar de Susaeta y De Marcos. El conjunto vasco intentó trabar un tanto más el partido para impedir la fluida circulación de balón, e incluso pudo tomar aire en la final pero Ibai envió fuera su vaselina en el mano a mano con Pinto.

Pero los minutos pasaban, y el Athletic no hallaba el gol que le pudiese meter en la final y darle un halo de esperanza. Su afición incansable, no se rendía, pero la portería azulgrana vivía una de sus noches más tranquilas, y el Barça, con el freno de mano echado, buscaba que la final se acabase para vivir la fiesta.

Aún así, Messi tuvo tiempo para hacer uno de sus eslalons, que Iraizoz evitó que fuese el cuarto, y el conjunto bilbaíno firmó prácticamente su rendición cuando Bielsa quitó a un prácticamente desaparecido Llorente, bien controlado por Piqué y Mascherano, por Toquero. El pitido final dio inicio a la fiesta 'culé' y al comienzo de la era Tito Vilanova, mientras que al Athletic le quedará todavía el reto de mantener a su técnico, piedra angular de una temporada exitosa pese a todo.

jueves, 24 de mayo de 2012

"MOU" PARA RATO


Después de dos años al frente del banquillo blanco y con las funciones de mánager general, el luso amplia su contrato hasta 2016   

Antonio Blanca

La noticia explotó el pasado martes a eso del mediodía. Toda una sorpresa, casi sin avisar. José Mourinho renovaba con el Real Madrid hasta 2016 en lo que él mismo ha calificado como "el reto perfecto". Nadie se lo esperaba. Nadie lo sabía. Club y entrenador mantuvieron en completo secreto un proceso que ha sido fugaz, rápido e impecable.

Apenas siete días necesitaron para cerrar una negociación que comenzó la semana pasada pero que se comenzó a fraguar el 27 de abril. Ése día Guardiola anunciaba oficialmente que dejaba el Barça. Ése día Mourinho comenzó a tener más claro que nunca que era el momento de prolongar su vinculación con el Real Madrid.

El adiós de Pep ha sido un motivo más para quedarse. Un motivo importante, al igual que fue también una causa de las filtraciones que en 2011 y 2012 nacieron sobre una posible salida del portugués del Bernabéu.

Mourinho es un ganador nato. No quiere perder. No puede perder. En España, en los últimos cuatro años ese verbo ha sido capitalizado por el Barça hasta extremos que parecían imposibles de frenar.

La campaña pasada, sin ir más lejos, el doblete blaugrana (Liga y Champions) invitaba a pensar que la 'dictadura deportiva' de los culés se podría prolongar por mucho tiempo. Fueron los momentos más duros para Mourinho en el Real Madrid. Fue entonces cuando más dudó de si seguir o no en el Bernabéu. No quería seguir en España si eso suponía tener que vivir a la sombra del mejor Barça de la historia.

Florentino lo convenció a base de prerrogativas y más poder. ¿Valdano? A la calle ¿Los fichajes? Cosa exclusiva del portugués. ¿La comunicación del club? A la medida de sus deseos. Todo era poco para conseguir la continuidad de la principal apuesta del presidente blanco en sus años como presidente blanco.

La tendencia poco a poco comenzó a cambiar. El Real Madrid inició la Liga con energía y el Barça, con dudas. Sin embargo, los primeros enfrentamientos directos reavivaron el fantasma del dominio barcelonista. Casualidad o no, las filtraciones de un posible adiós de Mourinho coincidieron con las derrotas en los Clásicos de Copa y Liga, cuando 'The Special One' volvió a vislumbrar nuevos tropiezos en el largo plazo.

Sin embargo, las aguas se calmaron con el triunfo blanco en el Camp Nou y la eliminación de la Champions del Barça. El Real Madrid, pase lo que pase en la final de Copa, estará por primera vez en mucho tiempo por delante de los culés. Consecuencia: Mourinho y los suyos consiguieron una nueva mejora de contrato que no implicaba más años en el Real Madrid.

Después, la directiva blanca comenzó a rondar al entrenador con una posible renovación, tal y como hace con todos y cada uno de los miembros del equipo a los que le quedan dos años de contrato.

Y entonces Pep dijo 'basta'. El adiós de Guardiola abrió la esperanza en el Real Madrid. Buena parte de sus miembros creen que su marcha del Barça no hará más que poner las cosas más fáciles para que el dominio blanco se extienda. El cambio de ciclo del que hablaba Cristiano, vaya.

Fue entonces cuando Florentino Pérez y José Ángel Sánchez presentaron la propuesta formal a Mourinho y este comenzó a pensarse que merecía la pena prolongar su contrato. Sin Pep en el banco del mayor enemigo, ganar más y más sería más fácil. Ya saben: a Mourinho no le gusta perder. Sólo habría una condición para iniciar las conversaciones: el final de la Liga. Dicho y hecho.

El campeonato concluyó el domingo 13 de mayo y el lunes 14, tras los festejos oficiales, iniciaron las conversaciones que concluyeron con este acuerdo anunciado ayer. Un acuerdo en el que una despedida, la de Guardiola, facilitó una continuidad, la de Mourinho.

lunes, 21 de mayo de 2012

EUROPA SE LA DEVOLVIÓ

Tras tocarla en varias ocasiones y caer de modo injusto y con polémicas arbitrales, el Chelsea al fin pudo lograr su Copa de Europa

Antonio Blanca

Muchos sin sabores, decisiones arbitrales bastante polémicas (gol fantasma de Luis García con el Liverpool y la actuación Ovrebo en las semis contra el Barça), una multimillonaria inversión, ilusiones quebrantadas edición tras edición, el paso de Mourinho por Londres que dejó muy tocado al club, aún le echa de menos, una final perdida en penaltis, un cúmulo de ingredientes amargos para un equipo que en la temporada en la que no iba de favorito y contra pronóstico, se ha adjudicado la Champions League, un trofeo que desde España pensamos que era nuestro, de Madrid o Barcelona, pero que la propia competición se ha encargado de demostrarnos que Europa es muy difícil de conquistar y que no se pueden minusvalorar a los rivales.

El Chelsea conquistó a la heroica su primera Copa de Europa el sábado 19 de  mayo, al filo de la medianoche del día 20, tras una tanda pírrica de penaltis, tras un partido lleno de sobresaltos, tras unas semifinales ante el Barcelona para recordar, tras una final en Múnich ante el Bayern.

El Chelsea ha ganado su Copa de Europa con el más difícil todavía. Dos héroes serán recordados por la hinchada blue. Drogba y Cech. El delantero costa marfileño que marcó el penalti decisivo de la tanda y marcó el gol del empate rozando el minuto 90 de partido, en un derroche de honor futbolístico casi nunca visto sobre un terreno de juego. Si un jugador puede dejarse el alma en un choque, Drogba lo hizo el sábado. Por su parte, el meta checo Cech, fue la estrella contra el Barça, le detuvo un penalti al “gafado” Robben en la prórroga y en la decisiva tanda de penaltis acertó el lugar de todos los lanzamientos, los tocó todos, y detuvo el de Olic y desvió el quinto, el de Schweinsteiger.

Di Matteo que suplió en el banco a Vilasboas (el luso tenía hecho añicos el vestuario londinense) aunó esfuerzos. Le dio a Mata la batuta, Drogba se echó a sus compañeros a la espalda, Lampard volvió a ser aquel medio deslumbrante y con mucho esfuerzo físico, apretando siempre los dientes, y defendiendo dejándose el cuerpo en cada envite, el Chelsea ha reventado las casas de apuestas. De entre los cuatro semifinalistas, nadie hubiéramos apostado por los ingleses, que vuelven a demostrar que el fútbol es impredecible, que no siempre gana quien juega mejor, y que esa llamada “Justicia Divina futbolística” existe, y más tarde o más temprano acaba por darte aquello que en alguna ocasión te quitó. Mi más profunda enhorabuena al Chelsea.

domingo, 20 de mayo de 2012

EUROPA ES 'BLUE'

Julio Candela

El Chelsea se proclamó el sábado campeón de Europa por primera vez en su historia tras imponerse al Bayern de Múnich (1-1) en una emocionante tanda de penaltis (3-4) que se decidió con un lanzamiento de Didider Drogba, impecable durante todo el choque, y bandera del cuadro inglés que ya conoce la gloria del Viejo Continente.

El conjunto de Roberto di Matteo, reservón durante los 90 minutos, forzó la prórroga con un gol del marfileño en el 88. A siete del final Muller marcó el primero del Bayern, que parecía definitivo, y Robben marró un penalti nada más comenzar el tiempo extra. El guión se pintaba de color azul. Todo hacía indicar que ésta era la Champions de los ingleses por mucho que insistiesen los alemanes.

800 millones de euros después (con una final perdida en el camino) el Chelsea de Roman Abramovich ha conseguido, por fin, el premio por el que fue construido: reinar en Europa a toda costa. No hubo luces de colores, ni jugadas para las videotecas, ni tan siquiera plasticidad en el fútbol. Hubo brega, esfuerzo y suerte, mucha suerte.

Desde el comienzo, el Bayern fue quien propuso. Los muniqueses tenían la obligación de luchar contra la maldición que impedía ganar al anfitrión, pero sobre todo, por la necesidad de tomar la iniciativa y convertirse en un digno sucesor del FC Barcelona.

Robben, que jugaba contra sus ex compañeros, fue el primero en avisar con un lanzamiento desde el costado derecho. El holandés --que no quiso lanzar en la tanda final-- no dejó de insistir pese a su mala fortuna y reclamó el balón con constancia, muchas veces avalado por ese desborde que le hace único.

A los lanzamientos lejanos del '10' del Bayern, el conjunto londinense contestó con una falta de Mata que no encontró portería. El español, algo perdido entre tanta maraña creada por Di Matteo, parecía una especie en extinción, sin espacios ni continuidad en el apoyo.

Antes del descanso, el Chelsea todavía tuvo que sufrir un poco más con dos remates de Ribery y Mario Gómez. El francés (menos vertiginoso que otras ocasiones-) se chocó una y otra vez con Cole, que siempre contó con la inestimable colaboración de Drogba, enorme en el trabajo físico.

En ocasiones, el delantero marfileño ejercía de lateral zurdo y olvidaba su principal función. Recordaba a la Grecia de 2004 que se proclamó campeona de Europa. Mucho trabajo, pero poco talento en un equipo de grandes jugadores, castigados a apostar por el balón directo para buscar a su hombre clave.

En la segunda parte, el choque continuó por los mismos derroteros. Los de Heynckes no tuvieron miras para buscar la portería de Cech y Lahm ayudó a crecer a los suyos. Además, la seguridad de Schweinsteiger en la medular daba crédito a los 'locales', que merodeaban el área británica con fiereza, pero sin éxito.

Robben se estrellaba una y otra vez en su jugada fetiche, buscando la diagonal, mientras que Ribery no encontraba el camino para meter mano a un David Luiz pletórico. Sin embargo, tanto conservadurismo se tradujo en el 1-0 a falta de siete minutos. Un magnífico centro de Kroos terminó en la testa de Müller, que remató picado.

El efervescente alemán la dio mal, pero su golpeo descolocó a Cech y le batió por alto. Entonces Di Matteo recurrió a Torres para quemar las naves, pero sin rasgarse las vestiduaras. El de Fuenlabrada, acto seguido, provocó el córner que acabó en el gol de Drogba. Empate y prórroga; el Chelsea ya tenía lo que quería.

Y así pasó, con muchas revanchas por resolver, el conjunto bávaro tuvo 30 minutos para citarse con la historia, sobre todo Robben, tras tres finales perdidas. Pero dio igual porque el holandés erró un penalti a los cinco minutos y desapareció del mapa en la tanda definitiva.

Neuer ejerció de héroe al principio. Marcó el tercero y paró el de Mata, pero sin embargo el Bayern se topó con el azar desde los once metros. Era la primera tanda de penaltis que perdían los germanos en su historia. Era la primera Champions para el Chelsea. Los 'blues' ya tienen en su vitrina el trofeo para que el que fueron diseñados. Torres y Mata, también.

sábado, 19 de mayo de 2012

A POR LA CORONA DE EUROPA

Carlos de Blas

El Bayern de Múnich alemán y el Chelsea inglés se disputarán este sábado (20.45 horas) en el Allianz Arena la gloria continental de la temporada 2011-2012, con los de Jupp Heynckes intentando hacer valer su condición de 'anfitrión' y su mejor apuesta futbolística ante un rival con muchas bajas pero reforzado tras aguantar al FC Barcelona.

En el estadio muniqués, hogar del cuatro veces campeón de Europa, se verán las caras dos formas diferentes de ver el fútbol, el ofensivo y de posesión germana contra el rocoso físico 'blue', pero que han resultado igual de válidos para alcanzar una final por la que muchos no apostaban ya que ambos, con la vuelta fuera, se cruzaban por los que todos consideraban grandes favoritos, Real Madrid y Barça. Ambos también quieren sus particulares revanchas, el Bayern por la final perdida en 2010 ante el Inter, y el Chelsea por la que se le escapó en 2008 ante el United en los penaltis.

Ahora, el tinte del partido cambia cualquier tipo de favoritismo, que podría recaer más sobre el equipo alemán, que busca convertirse en el tercero más laureado empatando las cinco coronas del Liverpool. Ha ofrecido buen fútbol y cuenta con un equipo muy potente de mediocampo para arriba, liderado por Robben y Ribéry, que quiere la revancha por perderse por sanción la de hace dos años en el Bernabéu, y los goles de Mario Gómez.

Además, hasta siete teóricos titulares entre los dos equipos se van a perder la cita, pero en principio, las bajas 'castigan' más a los de Di Matteo, que pierden dos jugadores claves en defensa como Terry e Ivanovic, lo que se agrava por el estado de los otros dos centrales, Cahill y David Luiz, y el medio, con Meireles y Ramires, este último clave ante el Barça.

Los dos han fallado en sus respectivas ligas, y aunque el Chelsea tiene al menos ya en el bolsillo la FA Cup, necesita ganar el título para jugar la 'Champions' del año que viene ya que ha sido sexto en la 'Premier'. El Bayern, por su parte, ha sido dominado en Alemania por el Dortmund, que le ha arrebatado la Bundesliga y la Copa, y no quiere acabar en blanco en su novena final de la máxima competición continental.

De todos modos, el conjunto 'blue' reaccionó a su mal caminar con André Villas-Boas, que no se hizo con el vestuario y fue destituido. Su relevo, Roberto Di Matteo enderezó el rumbo, aunque con poco brillo en su fútbol, pero lo primero que hizo fue logra la remontada en octavos ante el Nápoles y recuperar el espíritu competitivo y rocoso de un equipo experto en la 'Champions', uno de los principales escollos que tendrá que lidiar su rival.

El preparador italiano reemplazaría a Terry, vital por su experiencia para frenar el poderío aéreo de Mario Gómez, por David Luiz, que se lesionó antes de la 'semi' con el FC Barcelona y que formaría pareja con Gary Cahill, aunque ambos siguen siendo dudosos y sus bajas trastocarían todo el once, mientras que en la derecha, en principio, situaría a Bosingwa por Ivanovic.

Las bajas de Meireles y Ramires abren muchas posibilidades en el medio, donde se librará una gran batalla con Schweinsteiger y Kroos, mientras que arriba Didier Drogba, principal baza ofensiva, dejará en el banquillo a un Fernando Torres que afronta la final esperanzado de poder ser clave y coger el 'tren' de la Eurocopa, pese a que Di Matteo dejó entrever la posibilidad de alinearles juntos. El que no debería faltar en el once será Juan Mata, que intentará poner la calidad que le falta a los 'blues', que volverán a apostar por el músculo.

Enfrente un Bayern, con la ventaja de jugar en su estadio y que ha ofrecido un rendimiento más regular en esta 'Champions'. Los de Jupp Heynckes no han perdido en su casa ningún partido y su hoja de servicios, salvo el tropiezo ante el Basilea (1-0) en octavos, está prácticamente inmaculada.

El conjunto alemán era seguramente el tercero en discordia para aspirar a la final antes del inicio de la competición, y demostró su carácter también en la vuelta ante el Real Madrid donde no se descompuso pese a ir perdiendo al cuarto de hora por 2-0, por lo que llegan lanzados a una cita, marcada en rojo en su calendario desde que se dio a conocer que el Allianz Arena sería el escenario de la gran final.

Tymoshchuk y Contento son los mejores colocados para sustituir a Badstuber y Alaba, mientras que Muller recuperaría el sitio perdido en las semifinales en lugar del trabajador Luiz Gustavo, por lo que el Bayern contará con un gran poderío ofensivo ya que al internacional se une la velocidad y habilidad de Arjen Robben y Franck Ribéry, en gran estado de forma ambos, y la contundencia goleadora de Mario Gómez, que con un doblete compartiría el 'pichichi' con Leo Messi.