lunes, 20 de junio de 2016

DE GEA EN LA CAMPAÑA ELECTORAL

A las declaraciones del candidato por el PSOE a la presidencia del Gobierno de España, ha respondido el líder de Ciudadanos manifestando su discrepancia

Antonio Blanca

Se ha colado en la campaña electoral sin comerlo ni beberlo. Cuando una testigo protegida le implicó en un caso de supuestos abusos a menores, la vida de David de Gea cambió. La Policía investigó tanto al guardameta como a Muniain, pero no halló ninguna prueba en contra de ellos. Se metió en el asunto Pedro Sánchez para mostrar cierto desagrado por ver al madrileño defendiendo la portería de la selección nacional. No tardaron mucho en responder al líder del PSOE desde diferentes lugares. El último en contradecir a Sánchez ha sido su rival Albert Rivera, que no dudó en dar la cara por el futbolista.

"No me siento cómodo viendo a De Gea como portero de la Selección española después de ver su nombre salpicado y denunciado por una menor", afirmó Sánchez en una entrevista concedida a 'eldiario.es', dando cumplida respuesta el líder de Ciudadanos este sábado. En declaraciones realizadas a 'Onda Cero', señaló que "no comparto lo que dijo Pedro Sánchez sobre De Gea. Me parece que señalar así... Bastante nos cuesta conseguir ética en la política como para dar lecciones".

"Respeto la presunción de inocencia, pero hay que ponerse del lado de la víctima y, en este caso, estamos hablando de una mujer menor. Si me preguntas, yo estoy con ella", dijo Pedro Sánchez, mientras Albert Rivera expone que "hay que tener máxima precaución con este asunto, lo que no voy a hacer es meterme en el ámbito judicial".

Tiene claro, por otra parte, que "en ocasiones el deporte une más que la política. Un partido de tenis, baloncesto o fútbol ha podido unir más en muchas ocasiones que la política; por ello hay que tomar nota". "En mi tierra, Cataluña, todo lo que represente unión para los españoles durante varios años se ha convertido en algo a prohibir", subrayó.

"¿Cómo puede ser que dos chicas sean agredidas por apoyar a la Selección?", se preguntó Albert Rivera, que el pasado viernes vio en la calle, con la camiseta roja de España, el partido que nuestra selección disputó con Turquía. Para el político, lo sucedido "no tiene ningún sentido. Hemos reivindicado siempre que no vamos a abandonar a los catalanes. No tiene ningún sentido que los catalanes no puedan disfrutar de nuestro deporte nacional. Queríamos que los catalanes pudieran disfrutar de la Selección como cualquier otro español".

Este pasado viernes, tras el España-Turquía, Vicente del Bosque liquidó el asunto con elegancia y con una simple frase dejó claro que las manifestaciones de Pedro Sánchez no le habían agradado demasiado. En la misma emisora, preguntado por las palabras del dirigente socialista, fue muy conciso el seleccionador al afirmar que "no nos preocupan esas cosas, no estamos aquí para ganar votos". En diferentes redes aparecieron decenas de críticas a Pedro Sánchez por parte de unos aficionados que en su mayoría dio la cara por el portero de la Roja.

Porque en este caso como en tantos otros la pena de telediario puede hacer mucho daño a la carrera del deportista que luego debe hacen un ímprobo esfuerzo por lavar una imagen vilipendiada injustamente. Sánchez para variar ha vuelto a meter la pata hasta el fondo. 

jueves, 16 de junio de 2016

LA VIOLENCIA DE LA EUROCOPA

Demasiados actos violentos los que vienen acaeciendo desde el comienzo de la Eurocopa de Francia que aumentan la inseguridad en el país francés

Antonio Blanca

Las peleas se organizan a las afueras de la ciudad, habitualmente en descampados, en bosques o a las orillas de alguna carretera. El motivo de alejarse de la civilización es evitar así el control policial y las cámaras de seguridad. Los propios organizadores son los encargados de grabar los combates, para posteriormente encontrar las fortalezas y debilidades de los grupos combatientes. Previamente se fijan una serie de reglas entre las que la más importante es que la lucha sea cuerpo a cuerpo: nada de armas. Una vez que todo está en orden, cientos de hooligans con una estricta preparación física y amplios conocimientos en artes marciales comienzan una verdadera batalla campal, que, bajo la careta del fútbol enmascara profundos motivos políticos. Ni siquiera a David Fincher se le ocurrió someter a tal locura a Brad Pitt, Edward Norton y compañía en su célebre 'El Club de la Lucha'.

Decía George Orwell que el fútbol internacional no tiene nada que ver con el juego limpio. Que más bien está ligado con el odio, los celos, la jactancia y el placer sádico de presenciar la violencia. Es como la guerra pero sin los tiros. La ampliación de la Eurocopa de Francia de 16 a 24 equipos no solo ha tenido el efecto de que algunas selecciones poco potentes han disminuido el nivel futbolístico del torneo, sino que además ha abierto la puerta a una multitud de países del Este poco acostumbrados a estos eventos, muy violentos y, lo que es peor, con muchas cuentas pendientes entre sí.

No había comenzado la Eurocopa, pero los violentos ya estaban dispuestos a arruinarla. Como ya pasase hace 18 años, cuando en Francia lo que se celebró fue el Mundial, los hooligans ingleses aterrizaban en Marsella y desde el inicio comenzaban las hostilidades. Insultos a personas árabes, sillas que volaban y quema de banderas tunecinas. En 1998 los disturbios duraron tres días y dejaron más de 100 detenidos, pero estos nuevo ultras británicos no son como los de hace dos décadas: no están en forma, beben hasta perder el sentido, van armados y, lo más importante, no están acostumbrados a combatir.

Y eso es precisamente lo que más enerva a los hooligans rusos. Consideran que sus hinchas matriz se han desnaturalizado y, en cierto modo, han traicionado a su forma de vida. Por eso los rusos los odian. Cuando éstos llegaron a Marsella llegaron a un pacto de no agresión con los ingleses para combatir unidos contra los hooligans locales, defensores de los árabes. Pero esa alianza pronto se terminó cuando los rusos también comenzaron a golpear a los ingleses, desatando el terror por la ciudad con unos ataques de 300 hombres organizados más bien como un comando militar que como un grupo de aficionados al fútbol. Y las amenazas de la UEFA no les quitan el sueño, ya que ellos, como ellos afirman: "los ingleses siempre dicen que son los únicos hooligans. Hemos venido aquí ha demostrar que son unas niñas".

Desgraciadamente, el via crucis de los ingleses no acaba aquí. Ya el pasado jueves, con ocasión del Gales-Inglaterra, los hooligans volvieron a ser atacados por hinchas galeses provocando incidentes de menor categoría. Solo un preludio de lo que les espera. El último partido de este auténtico grupo de la muerte les enfrentará a Eslovaquia, otra selección del Este que se ha visto beneficiada del nuevo formato del torneo y que tiene muchas cuentas pendientes con los hooligans. Concretamente de 2004, cuando durante un choque de eliminatorias para la Eurocopa entre ambas selecciones dos ingleses resultaron muertos en Bratislava después de enfrentamientos físicos entre sendas aficiones. Los Yellow Green Hearts, extremistas eslovacos del Zilina, ya preparan una auténtica "caza del inglés" en Saint-Étienne en la que "el fútbol será solo una excusa".

Pero no todo se reduce a Inglaterra y sus malas relaciones. De hecho, apenas hemos empezado a tratar la nómina de aficiones ultras que ya están en Francia, o bien están a punto de desembarcar en el torneo.  De Alemania también ha llegado su propia delegación de radicales. Muy jóvenes y con ideologías de extrema derecha, se han paseado por Lille  con esvásticas, brazos en alto en clara alusión al nazismo y cántitos xenófobos e islamófobos. 18 de ellos fueron detenidos en Dresde con banderas del imperio prusiano cuando trataban de cruzar la frontera que separa su país de Francia.

Por su parte, los polacos tampoco se quedan atrás. Ya organizaron una pelea pactada con los rusos antes de entrar en Francia, y posteriormente atacaron a los aficionados de Irlanda del Norte poco antes del debut de ambas selecciones en el torneo. Nacionalismo, antisemitismo y repulsa de las ideologías de izquierdas, sus señas de identidad son muy parecidas a las de los alemanes, pero las evidentes connotaciones históricas hacían del Polonia-Alemania del pasado jueves uno de los partidos más temidos por la organización.

Sin embargo, había un posible partido especialmente temido por la UEFA, un eventual Ucrania-Rusia en Octavos de Final. Tanto temen los organizadores este posible enfrentamiento con tantas y tan recientes cuentas pendientes que ya adulteraron el sorteo original para impedir que estos malos vecinos pudiesen enfrentarse en la primera ronda. Pero algo se les pasó: el azar unió el destino de ambos grupos en la segunda ronda del torneo, que además es eliminatoria, por lo que un enfrentamiento entre rusos y ucranianos era bastante probable. El mal desenvolvimiento de ambos conjuntos ya ha descartado esa posibilidad y, aunque aún podría darse el enfrentamiento en posteriores ronda, es poco probable que ambos superen sus choques previos.

El partido que la UEFA sí que tendrá que afrontar será el Polonia-Ucrania de la tercera jornada de fase de grupos que se disputará en el Vélodrome de Marsella el próximo martes. Los ucranianos han desplazado ultras neofascistas e incluso veteranos de la guerra con Rusia. Ya protagonizaron algunos incidentes con los alemanes en la previa que enfrentó a ambos partidos, y el riesgo de fuertes choques con los radicales polacos es alto.

La prueba de que en todos estos enfrentamientos poco importa el fútbol es la anunciada llegada de nacionalistas serbios, pese a que Serbia no se clasificó para la Eurocopa. El único objetivo sería atacar a los radicales albanos, país con el que les enfrenta un fuerte conflicto político y bélico desde La Guerra de Kosovo, en la que Albania se independizó de la antigua Yugoslavia. Los últimos combatientes de esta especie de guerra callejera son los húngaros. Después de 30 años, Hungría regresa a una Eurocopa, y con ellos llegan sus ultras. Con cánticos en contra de los gitanos de su país vecino Rumanía y a homenajes a generales húngaros de extrema derecha, además los húngaros ya protagonizaron incidentes homófobos en el choque que enfrentó a su selección con la de Austria, y en la que mostraron pancartas ridiculizando a la artista austriaca Conchita Wurst.

Se espera que ataquen a los ultras rumanos en el Rumania-Albania de la tercera jornada de la fase de grupos que se disputará en Lyon. Los rumanos, de hecho, se podría decir que son los ultras más peligrosos del torneo. No por ser especialmente violentos, sino porque sus ideologías y procedencias están tan mezcladas que ya han protagonizado varios altercados y peleas entre ellos mismos, por las que fueron detenidos hasta nueve de sus miembros en París.

Lo cierto es que debido a su gran mezcla racial, Francia es un país acostumbrado a la congregación de hooligans racistas y violentos en sus torneos. En 1984 el país galo ya organizó una Eurocopa que terminó ganando y en la que los aficionados ingleses causaron destrozos innumerables por París. El equipo local eliminó a Inglaterra por dos goles a cero y eso desató la ira de los hooligans, que causaron daños en la capital francesa de más de 200 millones de pesetas. Peleas en las gradas, coches destrozados y decenas de aficionados ingleses detenidos por las autoridades francesas fueron el resultado. Ese mismo año, en la final de la Copa de la UEFA, un aficionado del Tottenham inglés había fallecido de un disparo y más de 200 fueron detenidos. También los radicales alemanes de Alemania Occidental protagonizaron incidentes racistas con los hinchas de Portugal en los momentos previos al partido que les enfrentó a ambos. Los alemanes fueron detenidos y deportados a su país ese mismo día gracias a una ley especial aprobada por el Parlamento francés antes del torneo.

En 1998 Francia volvió a organizar el Mundial de fútbol de la FIFA y de nuevo Marsella volvió a ser el principal foco de violencia por los enfrentamientos entre los hooligans ingleses y los aficionados tunecinos en la previa del Inglaterra-Túnez de la fase de grupos, que dejaron un bagaje de más de 100 heridos y 150 detenidos. Nuevamente los alemanes fueron los segundos protagonistas, al provocar fuertes altercados con la policía parisina antes del enfrentamiento de su selección contra Estados Unidos. Un trasfondo de odio, xenofobia y racismo que sigue acompañando a los ultras del fútbol europeo más de 30 años después de los primeros incidentes.

lunes, 13 de junio de 2016

EN BUSCA DE LA CORONA EUROPEA

Desde el pasado viernes Francia alberga la disputa de la Eurocopa 2016, que por primera vez es disputada por 24 equipos y en la que España espera reeditar los triunfos de 2008 y 2012

Antonio Blanca

Cada cuatro años esperamos con ansia el momento de ver a los mejores jugadores europeos en acción. Sus países afrontan con ilusión el inicio de la competición soñando con ser Campeones de Europa. Por primera vez, son 24 las aficiones que llegan con ganas de hacer historia.

Y es que la Eurocopa de Francia 2016 será muy especial para todos. El hecho de tener más participantes que nunca ha provocado que muchos países se estén volcando claramente en el torneo. Cuando escuchas hablar a los distintos seleccionadores, muy pocos se descartan para dar la sorpresa. Aquí nadie regalará nada.

Sobre todo porque, tras lo visto en la fase de clasificación meses atrás, no hay ninguna selección que pueda colgarse el cartel de favorita absoluta e ir partido tras partido mirando por encima a los demás. Si bien hay equipos más fuertes que otros, el fútbol actual en el que el físico es muy importante, y la gran calidad de los entrenadores han convertidos a sus equipos en conjuntos muy equilibrados y muy bien trabajados, por lo que las sorpresas están prácticamente garantizadas.

Y no estamos locos. Todos sabemos que Francia, Alemania, España, Inglaterra e Italia son las que más nombre tienen, y que junto con Bélgica, Portugal y Croacia son las grandes favoritas. Pero equipos como Austria, Polonia, Gales o Islandia llegan con la tranquilidad de haber cumplido al clasificarse y con unos sueños y una afición que les van a dar alas en cada partido.

Ciertamente, exceptuando Hungría y quizás Albania, todas las demás deberán ser tenidas en cuenta. Todas. El que de por sentado que ganar a Rumanía, República Checa, Irlanda del Norte, Islandia o Eslovaquia va a ser fácil, seguramente acabe haciendo las maletas antes que ellas.

De momento los sueños se mantienen intactos en 24 países. Unos quieren confirmar su buen momento; otros llenar de esperanza a equipos que llevan tiempo sin jugar al máximo nivel; algunos quieren hacer disfrutar a su país y hay otros que quieren dejar de lado malas experiencias pasadas. Todos tienen un objetivo y todos tienen un motivo para pelear. En Francia nadie regalará nada. Todos quieren reinar en el viejo continente. 

viernes, 10 de junio de 2016

FRANCIA 2016

Aránzazu Gálvez

La selección española afrontará la Eurocopa de Francia con una presión similar a la de hace cuatro años en Ucrania y Polonia, ya que deberá defender el título de campeona, pero aunque lo hará ya sin ser aquel combinado inmerso en una tremenda dinámica ganadora y con una necesaria y obligada renovación que tendrá su primer gran examen. El torneo continental, que arranca este viernes con la disputa del encuentro entre la anfitriona y Rumanía, cuenta con tres favoritas destacadas en las casas de apuestas: Francia (4 a 1), Alemania (5 a 1) y España (6 a 1)

España hizo lo impensable en 2012 con la conquista de su tercer título continental, renovando la corona de 2008 en Austria y Suiza, la cual terminó por quitar complejos e inició unos años de gloria y éxitos culminados en el Olímpico de Kiev. Allí, arrolló a una histórica, Italia, y consiguió lo que nadie había logrado nadie, encadenar Eurocopa-Mundial-Eurocopa.

La ‘Roja’ estaba subido en la ola y se había convertido en la rival a batir por todos, admirada por su fútbol de toque y de exquisito nivel técnico. Sin embargo, todo tiene una fecha de caducidad en el mundo futbolístico y la del combinado nacional tuvo lugar en la siguiente gran cita, el Mundial de Brasil de 2014. Los hombres de Vicente del Bosque buscaban defender título, pero ni siquiera superaron la primera fase, minimizados por Holanda, que saboreó su venganza, y por la dura y competitiva Chile, que dejaron en nada el último partido ante Australia.

Ese partido en Curitiba puso fin no sólo a la andadura mundialista mucho antes de lo esperado sino que terminó con el periplo internacional de algunos de los jugadores claves del dominio de la tricampeona de Europa. Xavi y Xabi Alonso, pilares en el centro del campo, y David Villa, el goleador que ha terminado por ser casi insustituible, se despidieron de la camiseta nacional en Brasil, siguiendo un camino que antes ya había tomado, por las lesiones, Carles Puyol.

Era el momento de iniciar la renovación en el vestuario, que se llevó también a un futbolista como Fernando Torres, héroe en 2008 en Viena. Con el aval de una potente cantera, reflejado en los éxitos de las categorías inferiores, sobre todo de la Sub-21, y una base aún con recorrido para llegar en plenitud a la Eurocopa, parecía que la tarea para Vicente del Bosque sería sencilla, pero nada más lejos de la realidad y desde la Copa del Mundo han aumentado más las dudas.

La fase de clasificación fue más sufrida de lo esperado, sin contar con la pobre imagen dada en los amistosos a domicilio, ahora sí más necesarios por la obligatoriedad de retomar la confianza de una afición, ansiosa ahora de más éxitos olvidando lo complicado que había sido alcanzar la cima.

Encuadrada con un asequible grupo formado por Eslovaquia, Ucrania, Macedonia, Bielorrusia y Luxemburgo, la situación se agravó con la derrota en Zilina ante los eslovacos, que produjo una alarma quizás un tanto irreal porque había dos billetes directos en juego. De todos modos, España no falló más y lo ganó todo hasta el final, aunque sin conseguir una regularidad en su fútbol y con ciertos problemas en la maquinaria ofensiva, que quedaron patentes en el último amistoso antes de viajar a Francia, cuando los de Del Bosque perdieron en Getafe ante la débil Georgia (0-1).

Con todo, la ‘Roja’ llega a Francia, donde ya brilló hace 32 años jugando la gran final ante una anfitriona liderada por Michel Platini y con el recordado fallo de Luis Miguel Arconada ante el ’10′ francés, sabedora que de todas quieren su trono, mucho más difícil de defender, aunque el primer grupo no debería representar excesivos escollos, más allá de una Croacia capaz de todo.

La imprevisible Turquía y la rocosa República Checa, rival de un debut que marcará su camino, se presentan como rivales accesibles para alcanzar los octavos, donde comenzará la hora de la verdad para un equipo que hace cuatro años fue de menos a más hasta acabar exhibiéndose ante la histórica Italia.

Repiten 13 del Mundial y 10 del título europeo en Kiev
Del Bosque ha vuelto a confiar en su columna vertebral, con 13 que ya estuvieron en el pasado Mundial, y 10 que defenderán título, por encima de su estado de forma, lo que ha permitido la inclusión de jugadores ya muy expertos con ‘savia nueva’ como Nolito, Bellerín, Bruno Soriano, Morata o Lucas Vázquez.

El principal dilema para el salmantino reside en la portería donde debe decidir entre el aura que desprende el capitán Iker Casillas o la pujanza de su seguro relevo que representa David de Gea, ya presente en Brasil. Atrás, sin apenas centrales, Sergio Ramos y Gerard Piqué deberán aparcar sus ‘diferencias’ para formar una potente dupla respaldada por dos laterales ofensivos como Juanfran y Jordi Alba.

En el centro del campo aparece mucha variedad, pero parece que son ‘intocables’ Busquets, en un gran estado de forma y sin tener que pensar en su futuro, Iniesta, llamado a ser el líder del combinado nacional, y Silva, con muchas alternativas con Bruno, Thiago, Koke y un Cesc que no ha tenido su mejor año pero que siempre puede ser el recurrido ‘falso 9′.

Arriba está la otra gran duda. Del Bosque descartó, contra todo pronóstico al discutido Diego Costa, su apuesta para el Mundial, y a Alcácer, una de las apuestas para la renovación, confiando el ’9′ a un joven como Morata, brillante con la Sub-21 y maduro tras su marcha a la Juventus, y todo un veterano como Aduriz, gran goleador nacional a sus 35 años y ante su gran oportunidad. Ellos deben ser la referencia ofensiva, acompañados por un Nolito, un jugador ‘distinto’, con gol, desborde y desparpajo, dispuesto a ejercer ese papel de sorpresa que el seleccionador ya usó con Busquets, Pedro o Alba.

La anfitriona se encomienda a Griezmann
La selección francesa afronta ‘su’ Eurocopa con la necesidad de pelear por el título tras los últimos sinsabores, pero sobre todo relanzada en el último año por el potencial de jugadores como el atlético Antoine Griezmann y el juventino Paul Pogba tras la consabida ausencia de la estrella blanca Karim Benzema.

El conjunto dirigido por Didier Deschamps confía en reverdecer viejos laureles ante su público, recordando que las tres últimas veces que han sido anfitriones han salido vencedores. Ganaron la Eurocopa de 1984, con Platini, Giresse y compañía, el Mundial de 1998 con aquella generación encabezada por Zidane, y también la Copa Confederaciones de 2003.

Dieciséis años después de aquella conquista y con el capitán de aquel equipo en el banquillo, el reto de los ‘bleus’ pasa nuevamente por alzar el título el próximo 10 de julio. Los pupilos de Deschamps esperan no lamentar la ausencia de su goleador Benzema, ni la del también madridista Raphael Varane –que se lesionó a falta de dos semanas para la cita– un contratiempo para el conjunto francés solventado con la llamada del sevillista Adil Rami.

Tras su eliminación en los cuartos de final en el último Mundial y en la última Eurocopa, donde ofrecieron un nivel muy por debajo de las expectativas, los bicampeones del Viejo Continente triunfaron por última vez en un gran torneo en el año 2000, en la Euro celebrada en Bélgica y los Países Bajos, con un equipo en el que también estaba el actual seleccionador.

Francia, liberada de la fase de clasificación, disputó amistosos en las fechas FIFA, entre ellos con España y Portugal, a las que derrotó con apuros pero con solvencia, mientras que perdió en sus duelos de más entidad con Inglaterra y Bélgica. Su camino a la Eurocopa, lleno de luces y sombras, no mide el nivel real de una selección cuya principal fuerza será jugar al calor de los suyos.

La Francia actual está diseñada en torno al talento y la juventud, aunque su media de edad se eleve hasta los 27 años. Jugadores como Patrice Evra o Bacary Sagna, en defensa, los porteros Hugo Lloris y Steve Mandanda, habituales desde antes del descalabro en Sudáfrica 2010. Quién no estará es el exmadridista Lassana Diarra, sustituido por Morgan Schneiderlin, del United, a última hora.

Un equipo que pone sus esperanzas en los goles de Griezmann y en la aportación de Pogba. El centrocampista juventino, codiciado por media Europa, no ha vivido su mejor temporada en el Calcio, pero su prodigioso físico y su juventud le pueden ayudar a cotizarse aún más, mientras que el colchonero ha acabado el curso con 32 dianas y a un gran nivel, aunque vendrá más ‘cargado’ por la final de la Liga de Campeones.

De todos modos, la situación cambió para Francia cuando Karim Benzema quedó apartado definitivamente de la selección el pasado mes de abril. La polémica generada a finales de 2015 en torno al supuesto chantaje con un vídeo de contenido sexual en el que aparecía su compañero Mathieu Valbuena, le terminó por privar de una cita en la que el jugador del Olympique de Lyon, también habitual para Deschamps, tampoco estará.

Alemania, con más hambre de gloria
La selección alemana afronta la Eurocopa de Francia con la vitola de máxima favorita, un privilegio que le concede tanto su pasado, ya que el único tricampeón junto con España, como su presente, con un equipo muy poderoso y conjuntado que se proclamó campeón mundial hace dos años en Brasil al mando de su gran artífice, Joachin Löw.

La ‘Mannschaft’ es el valor seguro por excelencia en el fútbol de selecciones, ese equipo que, independientemente de la calidad de su plantilla, siempre rinde al máximo nivel, una condición histórica que ha refrendado bajo el mando de Löw, quien esta a punto de cumplir una década en el cargo.

Desde que el técnico de Schönau se hizo cargo de la selección sustituyendo a Jürgen Klinsmann, Alemania siempre ha alcanzado como mínimo las semifinales de los cinco grandes torneos disputados en este periodo, pero solo logró tocar la gloria en Brasil, donde superó a Argentina con un gol de Mario Götze en la prórroga (1-0).

La histórica goleada en semifinales de aquel Mundial ante la anfitriona (1-7) fue la sublimación de una generación macerada durante años con nombres propios muy claros: Manuel Neuer, Bastian Schweinsteiger, Thomas Müller, Mesut Özil, Toni Kroos o el capitán Philipp Lahm, que abandonó la selección tras el Mundial.


En la Eurocopa, Alemania lleva dos décadas sin saborear la gloria -en parte por culpa de España- después de proclamarse campeona en 1972, 1980 y por última vez en 1996, con la única final que se resolvió por ‘gol de oro’, anotado por Olivier Bierhoff ante la República Checa (2-1). Ahora, buscará el cuarto entorchado en su duodécima participación, para la que se clasificó como primera del Grupo D.

jueves, 9 de junio de 2016

EL "BUEN" LADRÓN

La estrella argentina del Barcelona acusada de fraude fiscal se sentó la pasada semana en el banquillo de los acusados aduciendo febles argumentos en pro de su no culpabilidad

Antonio Blanca

La indignación de los españoles ante la corrupción es selectiva como demuestra la tranquilidad con la que Messi y su padre han afrontado el proceso por defraudar más de cuatro millones de euros a la Hacienda Pública Española, que seguimos siendo todos como bien sabe la Infanta desde el banquillo de la Audiencia Provincial de Palma. El rasgamiento colectivo de vestiduras ante el supuesto chorizo de traje y corbata se muestra sin embargo indiferente si éste va en chándal y encima juega en cierto equipo, buque insignia de un movimiento político. Aún estamos esperando a que el inmaculado público del Camp Nou, tan reivindicativo ante otros agravios, silbe al ídolo que presuntamente les roba con la misma vehemencia con la que reaccionan ante el himno de España que aún más presuntamente les oprime, incluso les “roba”.

Porque lo que nadie podrá discutir a estas alturas es que esos cuatro millones distraídos a Hacienda son los que luego van al autobús público, el hospital público, la escuela pública y hasta las embajadas de Cataluña en el extranjero en las que ya sabemos que la Generalitat gusta de gastarse el dinero de todos. Ni por esas ha bajado el ritmo de ventas de camisetas blaugranas con el ‘10’ a la espalda. No consta que se hayan resentido tampoco las ofertas para grabar spots publicitarios. No se le ha exigido siquiera una disculpa en alguna pancarta descarriada entre el mar de esteladas que habitualmente inunda el estadio culé. No digamos ya una dimisión o una pena cautelar de banquillo hasta que se aclare todo.

"Sso firmaba lo que me daba mi papá" es otra forma de hacerse el tonto como aquella ministra que alegaba desconocer lo que su marido aparcaba en el garaje. Sin embargo a aquella sí se le crucificó como a tantos otros presuntos que optaron por el "no me acuerdo" o el "no lo sé" sin que se diese siquiera el beneficio de la presunción de inocencia. En el caso de Messi fueron 4 millones de euros de más los que entraron en su cuenta. Es decir, o Messi realmente tiene dificultades para comprender una sencilla suma o aquí lo que hay es un claro caso de opulencia ante el que la sociedad, tan dada a cuestionar siempre al que tiene mucho, también se está inhibiendo. No es lo mismo llamarse Amancio Ortega que Messi como no es lo mismo ser Infanta que delantero centro.

Tanto el caso del futbolista argentino como el de otros compañeros de profesión a los que también cazaron en un renuncio similar han sacado a relucir una indignación de salón ante la corrupción en la que queda claro que el problema no es que te roben, sino quién te robe. Indignación ideológica y no ética, por tanto. Es verdad que a Messi no le elegimos en las urnas para que nos represente a todos, tan solo son legión quienes corean su nombre o se gastan 100 euros en ponerse su nombre en la espalda. Algo en la España adocenada y sectaria del siglo XXI comprensible meridianamente. 

miércoles, 8 de junio de 2016

LAS ESTRELLAS CULÉS PROTAGONISTAS DE ESTAFAS

Julio Candela

Neymar es acusado por la Fiscalía de un delito de corrupción entre particulares, con una pena de hasta dos años de cárcel y multas millonarias, por engañar al fondo brasileño DIS, propietario del 40% de los derechos federativos de su pase, cuando fichó por el club catalán. Seg adelantó anoche la cadena SER también pide que se sienten en el banquillo su padre y su madre, el club y el expresidente Sandro Rosell, pero solicita el archivo de la causa Josep Maria Bartomeu, actual presidente del Barcelona.

Para esclarecer el caso, el fiscal pide que se sienten en el banquillo el futbolista Neymar, su padre, su madre, los expresidentes del Barça y Santos, Sandro Rosell y Odilio Rodrigues; los clubes (FC Barcelona y Santos) y la empresa de los padres de Neymar, N&N. A Neymar y a su padre, les atribuye un delito de corrupción, con penas de cárcel de entre seis meses y dos años. Al Barcelona y a Sandro Rosell los acusa de lo mismo, además de atribuirles un delito de estafa impropia, como al Santos y a su expresidente, Odilio Rodrigues.

Según la Fiscalía Neymar firmó a espaldas del fondo brasileño que tenía sus derechos federativos, los contratos con el Barça. El Barça acabó pagando a DIS el 40 por ciento de los 17.100.000 euros que se estableció como traspaso al Santos por los derechos federativos del jugador, pero en realidad el Barcelona pagó 25.171.000 por este concepto, por lo que a DIS le correspondían 10.068.400 euros, y el Ministerio Público entiende que el fondo brasileño debe ser indemnizado con un total de 3.228.440. El FC Barcelona, según el escrito de la Fiscalía, simuló contratos para pagar menos a DIS, y uno de esos contratos fraudulentos también lo firmó Neymar.


Además, el Barça engañó al fondo brasileño al contestarle por carta el 11 de diciembre de 2012, cuando ya había pagado un anticipo de 10 millones a Neymar. El FC Barcelona manifestó que el fichaje de Neymar costó 57.100.000 euros, pero según la Fiscalía el coste de la contratación fue de 83.371.000 euros, a los que habría que sumar otros 13 millones de euros que se dejaron de ingresar a Hacienda con la estructura fraudulenta creada para el fichaje.

PETARDO ANTE LA 147 DEL MUNDO

Jaime Trevijano

El presunto trámite en que el duelo de este miércoles parecería ser disfrazado por la selección española se tornó en un resbalón a tener en cuenta. La imprevista derrota (0-1), que corta de cuajo la inercia propulsada ante Corea, ofreció un muestrario de conclusiones, casi todas negativas, entre las que destaca como optimista la visión que interpreta este fiasco prematuro como un aviso a tiempo de revertir el punto de no retorno.

Georgia cimentó su histórica victoria sobre le rigor táctico y el compromiso agónico colectivo, en un esfuerzo coral que complicó la fluidez asociativa a una España demasiado lenta y horizontal. Con el paso de los minutos, los pupilos de Del Bosque, que apostó por dos extremos de inicio -Nolito y Lucas Vázquez, que respondieron con sus atributos-, amainaron el ritmo combinativo y descuidaron las pulsaciones sin pelota, exponiendo una ruptura de líneas que supo aprovechar el conjunto de la Europa del Este. La fisura le costó a De Gea el único gol del enfrentamiento, un golpe demasiado pesado -sorprendentmente- para la autoestima nacional. Okriashvili adelantaba a su débil pero comprometido vestuario a cinco minutos del descanso.

Exigió el anunciado sujeto pasivo el tono competitivo que reclamará la Eurocopa, y las probaturas de España no funcionaron. No obstante, la soledad de Busquets y la espesura de Cesc (paradigmática de su año y de su concentración con el seleccionado) y Thiago susurran la viabilidad de la firmeza del doble pivote (Bruno-Sergio), ya que los vigentes campeones de Europa no produjeron opciones de remate con asiduidad ni zanjaron las escapadas del limitado frente ofensivo oponente como corresponde. Revishvili, guardameta georgiano, contuvo pero no protagonizó el baile, pues el encierro no se materialiazó en tormenta de disparos.

La entrada de Iniesta y Silva dio otro aire a la faceta creativa, con Alba, Koke y Bellerín asumiendo atribuciones en ataque. Aduriz no conectó con la dinámica de su esquema (tan descontextualizado como los rematadores puros reclutados con anterioridad), primero, ni con la diana, después. Desprovisto de un flujo de llegadas y de puntería en el último tercio, la posesión alcanzó cotas absolutas de control (72%) y futilidad. La relación de opciones de disparo (13 a cuatro) e intentos entre palos (tres a dos) emerge reresentativa. El problema no fue de acierto, sino anterior. Quedan subrayados, pues, los deberes que ha de acometer Vicente del Bosque, ya que el debut ante la República Checa podría significar un planteamiento rival similar.

La detección de soluciones a la ortodoxia defensiva ajena y al desbalance físico-táctico propio sin pelota constituye el desafío del cuerpo técnico. La autocomplacencia con balón y la desatención, arquetípicos del naufragio brasileño, han recuperado vigencia en el peor momento. Lo que se antojaba como una probatura insustancial ha remarcado la necesidad del trabajo solidario y la paciencia como abono para que la calidad técnica marque diferencias. Seis días separan este tropiezo del debut continental. Hay tiempo, pero las flaquezas ya han aflorado.

"Es verdad que el partido lo tomamos como una buena oportunidad para ganar confianza y generar buen ambiente y ha sido una decepción. No es que hayamos jugado rematadamente mal, sino que lo que es más inusual ante un contrario tan replegado es que no hemos estado acertados", avanzó el seleccionador en su lectura del partido para, a continuación, confesar que "hoy no hemos encontrado soluciones, no hemos tenido profundidad, no había acciones individuales, no chutábamos a gol...".

"También hay partes buenas, como la seguridad en el juego, el dominio de la situación, que ha sido perfecto, pero ha faltado lo más importante", expuso el entrenador, al tiempo que consideró el envite como una derrota que no hay que justificar, sino aceptar: "En la primera parte hemos estado como no entendiendo el partido y amontonábamos gente en una zona inútil. No hay que justificar la derrota, pero hay que aceptarla. Ahora tenemos un reto extraordinario y no nos debe afligir en nada este resultado".


Por último, el artífice de la contestada convocatoria que renunció al estado de forma de Saúl, Isco o Javi Martínez explicó que "lo que hemos hecho hasta ahora no lo quita el partido de hoy. Hemos hecho algunas cosas bien y no quiero ser absolutamente pesimista. La parte final, la más importante, ha sido mala. No hemos hecho acciones individuales y no hemos tirado a puerta. Que puedan marcar un gol entra dentro de lo posible, pero que no hayamos hecho gol es una decepción grande". El equilibrio, entonces, sigue siendo un concepto excluido de los parámetros de análisis en el discurso de la selección, a pesar de su influencia en los resultados de la nacional y de cualquier equipo de fútbol (Casemiro y el Real Madrid campeón de Europa dan buen testimonio de ello).