lunes, 14 de noviembre de 2016

EL TERCER HOMBRE

En plena pugna por el ‘9’ de la selección entre Diego Costa y Álvaro Morata surge a sus treinta y seis años, Aritz Aduriz, como otra posibilidad

Antonio Blanca

Julen Lopetegui siempre ha sido discreto, como jugador primero, ahora como entrenador. No llamaba la atención especialmente, salvo por sus paradas cuando le dejaban ponerse entre los palos, que para su desgracia no fue con la constancia que habría deseado. Una vez convertido en entrenador, trasladó su moderación a su relación con la prensa, a la que trata con enorme respeto, pero ante la que rara vez se abre de verdad. Por tanto, resulta natural que ahora como seleccionador, con mucha diferencia la mayor responsabilidad que ha adquirido en su vida, su mesura sea todavía más evidenciada. Siempre deja la puerta abierta a las preocupaciones que puedan existir, como la hipotética vuelta de Casillas al equipo nacional, los jugadores que se quedan fuera de la lista, o los que están en la misma disputando un puesto en el once. Vamos que sabe manejar con la soltura de un avezado “capoteador” el cargo.

En el caso de los delanteros, Lopetegui ha hablado en el campo, que es el lugar donde más alto y más claro se pronuncian las ideas, aunque no se emita ningún sonido. De los cuatro partidos en los que han coincidido Álvaro Morata y Diego Costa en plenitud física, el técnico ha escogido en tres de ellos al ariete del Chelsea, que ha correspondido su confianza con tres goles. En el otro, jugó Morata, pero unas molestias le mandaron al banquillo y Costa pudo jugar casi setenta minutos en Bruselas contra Bélgica.
Ahora, en noviembre, Lopetegui añadió una nueva alternativa al frente de ataque con Aritz Aduriz, al contrario que lo que había decidido en octubre, sesión aquella en la que solo contó con Costa y Morata. Si el seleccionador esperó hasta el último momento para contar con el ex del Atlético fue porque su idea era que fuera de la partida contra Macedonia, como lo había sido con anterioridad. Es su '9' de confianza, el que le ha dado el peso del ataque que no acertó a ofrecerle Vicente del Bosque, que acabó por preferir a Morata para que asumiera esa carga durante la Eurocopa, con un resultado bastante óptimo, al marcar tres goles en los cuatro partidos que jugó.

Sin Costa, el partido ante los macedonios era una oportunidad estupenda para Morata. Lopetegui cuenta con él y le da su apoyo siempre que tiene ocasión, pero hasta el momento lo había utilizado como segunda opción, y su titularidad contra Macedonia fue, finalmente, un segundo plato. Como decimos, de haberse recuperado Costa del hematoma que sufría, habría jugado de inicio en Granada. Por ello, el madridista podía agarrarse con goles al puesto y obligar a Lopetegui a plantearse de nuevo su estrategia en el manejo de la opción para la delantera.

Indiscutiblemente, el partido de Morata fue más que aceptable. Desde su debut hace ahora dos años, Morata cayó de pie en la selección, como el delantero que le faltaba a España después de las ausencias (que no retiradas, ojo con la diferencia) de Villa y Torres. Se asociaba con los centrocampistas creativos españoles con naturalidad y explotaba los espacios generados por la circulación del balón, lo cual es una de sus mayores virtudes como atacante. Le faltaba gol, eso es cierto, porque en sus primeras ocho participaciones apenas marcó uno ante Ucrania, pero su conexión con el equipo era muy buena, mejor que la de Diego Costa con una diferencia bien notable. Este vínculo con sus compañeros se volvió a apreciar en Los Cármenes, pero esta vez Morata no tuvo la fortuna de encontrar el gol, que al final es la vara sobre la que medir a los delanteros. Probó en repetidas ocasiones al portero contrario sin acierto, se enfurruñó porque cayó varias veces en el área sin que el árbitro apreciara nada punible y se marchó con un golpe que lo dejó tocado y cabreado. Hizo todo lo que tenía que hacer, menos lo más importante, en resumen.

En medio de esta preciosa lucha ha surgido un tercer contendiente presto a acudir con sus mejores armas al campo de batalla. En su momento, cuando Del Bosque llamó a Aduriz a la Eurocopa se le veía como una alternativa esporádica, únicamente para cubrir la baja de Diego Costa, y que el donostiarra no tendría hueco una vez volviese el hispano-brasileño a la selección. Pero es que este señor de 35 años se está haciendo cada vez mejor. Conforme cumple años va aumentando sus registros, convirtiéndose en un delantero superior, en justo lo que no tiene ahora mismo la Absoluta: un rematador nato. Los cinco goles que le endosó al Genk en la última jornada de Europa League obligaron a Lopetegui a incluirlo en la convocatoria.

Ha tenido poco tiempo para demostrar si tiene el nivel de España, pero cuando ha jugado, ha rendido. Su gol a Macedonia es otra muestra más de lo que es: un goleador nacido para hacer lo que hace. De hecho, sus dos tantos como internacional han llegado saliendo desde el banquillo. Pero en el Athletic marca goles siempre, da igual el momento y por eso su candidatura a ser el '9' titular de la selección está muy viva. ¿Por qué el viejo no iba a competir con los jóvenes? Y aún falta Iago Aspas por debutar. Todo esto sin contar con Paco Alcácer, que si no juega en el Barça, lo va a tener muy complicado para volver a la selección.

domingo, 13 de noviembre de 2016

CON SOLVENCIA

Carlos de Blas

La España de Lopetegui había mostrado un juego exquisito hasta la fecha, pero no siempre se puede rozar la perfección. La pelota fue de 'la Roja', aunque sin tanta profundidad como habitualmente. Un gol en propia puerta abrió un camino que se presentaba tortuoso hasta que Silva apareció para coger la batuta y no soltarla jamás. De sus botas nació el 2-0 y el 4-0 en un partido de fogonazos.

Dos minutos de juego bastaron para dejar claro cómo iba a ser el partido en Los Cármenes. España monopolizaba la pelota a su antojo ante el muro macedonio. Un muro férreo que estaba cómodo desmenbrándose para salir al contragolpe.

De hecho, pese al dominio incesante del cuero español, las dos primeras grandes aproximaciones de peligro fueron de los visitantes.

Corrían cuatro minutos cuando De Gea salvó un remate en el área pequeña que ni siquiera el jugador macedonio se esperaba. Todo nació en un córner, el punto débil de los de Lopetegui en Granada. Normal, por otra parte, faltaban Gerard Piqué y Sergio Ramos, y en su ausencia Pandev aprovechó otro saque de esquina para cabecear a su antojo. Por suerte para los nuestros, la pelota rozó el poste, por fuera.

Con un Thiago Alcántara de menos a más, asociado en la banda derecha con Vitolo, el juego español comenzó a dar de sí lo que prometía en los primeros instantes.

Morata era el hombre gol elegido para el duelo ante Macedonia. Se mostró voluntarioso como siempre, pero negado como nunca de cara a portería. El delantero del Real Madrid se fabricó un tiró desde la frontal con doble regate previo al defensor. Lástima que el golpeo fuese muy desviado.

El atacante gozó poco después de un rechace en el área para superar a Dimitrievski, el portero que sustituyó al Aleksovski lesionado en el calentamiento, pero perdió la lucha individual. No parecía el día, porque en el rebote el tiro de Silva que iba a gol lo despejó la defensa.

El punto de mira estaba desviado así que para marcar España contó con la inestimable colaboración de sus rivales. En un centro de Carvajal con destino Morata, Velkovski anotó uno de los tantos de su vida, aunque nunca lo habría querido hacer en su propia portería.

El remate fue imparable para Dimitrievski y Los Cármenes estalló de alegría. Un gol justo para España, pero sin alardes. Los mismos que faltarían en los últimos 10 minutos de primera mitad. La verticalidad del juego español brillaba por su ausencia.

Andalucía tiene un color especial y España también lo tuvo en el inicio de la segunda mitad. Enfilados a la bota izquierda de David Silva, los ataques y las ocasiones se sucedieron.

Dimitrievski tuvo que emplearse a fondo para repeler un disparo a bocajarro de Morata. El fallo fue lo de menos, porque el ariete se dolió de su rodilla mientras reclamaba penalti. No lo hubo, pero sí un daño que le obligó a retirarse más tarde y dejar su puesto a Aduriz.

Después de un susto provocado por una indecisión entre Bartra y De Gea (el del Dortmund estaba muy despistado), Silva no envió un balón a gol a centro de Vitolo inexplicablemente.

El canario no contactó con la pelota, pero se redimiría de su error en la acción siguiente. Su desmarque lo vio Thiago Alcántara y Silva puso un centro perfecto al segundo palo. Allí, el incombustible Vitolo cabeceó para hacer el merecido 2-0.

20 minutos de fútbol de gran nivel de España que le sirvieron para hacer el 'break', pero como en la primera parte, tras el gol los de Lopetegui se durmieron en los laureles.

Macedonia creció. De Gea protagonizó una parada de antología a un tiro de Bardi y la zaga, con Bartra a la cabeza, dejaba una sensación de vulnerabilidad constante.

Felizmente para los intereses españoles, Macedonia no encontró puerta y permitió a España vagar con el balón en los pies, vagar hasta que la tocaba Silva.

El canario estaba de dulce, y aunque no participó en el 3-0 de Monreal a centro de Carvajal, en el cuarto fue pieza clave con una asistencia que dejó pasar su compañero Vitolo. Aduriz marcó su segundo gol con la Selección a placer para cerrar el triunfo.


Una goleada engañosa que da tres puntos cruciales para seguir líderes de grupo. Italia es segunda con 10 puntos, los mismos que España.

jueves, 10 de noviembre de 2016

OTRA ESTRELLA CULÉ EN EL BANQUILLO

Se está convirtiendo en peligrosa costumbre asociar al Barcelona y a alguno de sus futbolistas con la justicia derivado de hechos delictivos

Antonio Blanca

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata propone sentar en el banquillo de los acusados al presidente del Fútbol Club Barcelona, Josep María Bartomeu, a su antecesor en el cargo, Sandro Rosell, así como al propio club catalán, además de a Neymar y a sus padres por el fichaje del delantero brasileño a raíz de una querella de la empresa carioca DIS, que gestionaba el 40% de sus derechos federativos. Los delitos por los que se les juzgará son el de corrupción entre particulares y estafa impropia, aunque al ‘11’ blaugrana y a sus progenitores sólo será por el primero de los delitos.

De la Mata recuerda en su resolución que la Sala de lo Penal ordenó reabrir la causa el pasado mes de septiembre y continuar las diligencias por el trámite del procedimiento abreviado, en contra de su criterio que era el de archivar la causa. Fue un recurso de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, estimado por la Sala, el que ha hecho que se reabra el asunto. El Ministerio Público pedía el archivo para Bartomeu, pero ahora el magistrado decide llevar a juicio a todos los investigados.

Según explica el magistrado, tal y como establece la Sala de lo Penal, el contrato firmado en 2011 por el que Neymar recibiría 40 millones de euros para fichar en el futuro por el Barcelona “habría alterado el libre mercado de fichaje de futbolistas, al impedir que el jugador entrase en el mercado conforme a las reglas de la libre competencia, de modo que se obtuviera una mayor cantidad económica por el traspaso”, constituyendo el delito de corrupción entre particulares.

Si el objetivo y finalidad de este contrato fue directamente alterar el mercado de fichajes de futbolistas, según estima la Sala (…) entonces es razonable pensar que los dos directivos que intervinieron en su firma”, en alusión a Rosell y Bartomeu, entonces presidente y vicepresidente, respectivamente, “fueron responsables de esta decisión, de la firma del contrato y conscientes de esta finalidad ilícita”.

A juicio del magistrado, la actuación de ambos directivos se realizó sin informar a la Junta Directiva, ni al Santos, ni a DIS como propietaria del 40% de los derechos federativos del jugador y, todo ello, mientras el jugador tenía contrato en vigor con el club brasileño. “Ambos directivos conocieron obviamente cada una de estas circunstancias plenamente cuando decidieron firmar este contrato. Circunstancias que, al entender de la Sala, son los indicios principales del delito de corrupción entre particulares” y “sitúan a ambos directivos como responsables de los hechos”.

Respecto a la solicitud del fiscal para el archivo respecto de Bartomeu, De la Mata insiste en que tuvo “perfecto conocimiento y participó en todos los elementos que la Sala considera que sustentan la existencia de delito: participó de la decisión de firmar este contrato ilícito conociendo que se infringían los Reglamentos FIFA y contribuyendo a mantener al santos y a DIS en la ignorancia absoluta de estas operaciones contractuales”.

Igualmente considera el juez responsable de los hechos a las partes contratantes en esos contratos, esto es, Neymar da Silva JR y Neymar da Silva Santos.

En relación con el propio FC Barcelona y la sociedad N&N, el titular del Juzgado Central de Instrucción nº 5 considera que también son responsables por cuanto los hechos descritos fueron realizados por representantes legales de ambas entidades “sin que además conste (de hecho, lo acreditado es la situación contraria) que se hubieran adoptado por el órgano de administración de cada una de las entidades mecanismos o modelos de organización y control para prevenir delito de esta naturaleza”.

En el caso al delito de estafa impropia por los tres contratos suscritos en 2013 cuando el FCB anticipa la contratación de Neymar Jr (sin esperar que quedara libre de compromisos con su entonces club, el Santos, a partir de julio de 2014), el juez recuerda que fueron considerados por la Sala como “una simulación consciente y urdida para la comisión de la estafa”.

Asumiendo esta premisa establecida por la Sala, el juez considera que “es claro que los directivos que tomaron estas decisiones -en alusión a Bartomeu y Rosell- que las articularon en este paquete de contratos simulados sin más fin que ocultar el importe real del contrato, que no dieron cuenta la Junta Directiva, que no reportaron a la Asamblea de Socios y que firmaron los contratos comprometiendo a la entidad barcelonista a realizar todos estos pagos, pueden ser responsables de tales conductas, debiendo dirigirse el procedimiento contra ellos”.

De igual manera se dirige el procedimiento por estafa impropia contra el FC Barcelona y El Santos como personas jurídicas por cuanto los hechos fueron cometidos por los representantes legales de ambas entidades.

lunes, 7 de noviembre de 2016

EL BARÇA NO PIERDE COMBA

Tras los traspiés de Madrid y Barça en Champions League los dos máximos candidatos a obtener el cetro liguero tuvieron en la Liga Santander el conducto para volver a la senda de la victoria

Antonio Blanca

Goles, polémica, récords... Cada jornada de La Liga Santander deja detalles para recordar y en la undécima fecha el Sevilla sufrió de nuevo a su peor pesadilla, Leo Messi. El delantero echó por tierra el buen hacer sevillista con gol y asistencia en el Sánchez Pizjuán, pero no es el único protagonista de la jornada. Guidetti, Soriano, Ronaldo, los árbitros e incluso un asistente de Juande Ramos en el Málaga... todos tienen su momento de gloria.

1. Málaga 3-2 Sporting de Gijón: un gol para tirarse por los suelos
Málaga y Sporting protagonizaron uno de los partidos más igualados de la jornada. Los asturianos se adelantaron en dos ocasiones pero Sandro puso el 2-2 en el marcador en el 65'. La expulsión de Castellano debilitó a los visitantes y Santos hizo el 3-2 definitivo desatando la locura en La Rosaleda. Tanto que un asistente de Juande Ramos se tiró al suelo desde el banquillo.

2. Granada 1-1 Deportivo: alivio y frustración para los gallegos
Por fin. Por fin Florín Andone marcó un gol. El delantero llamado a liderar el ataque deportivista este año anotó su primer tanto tras 11 jornadas, aunque no fue suficiente para conseguir los tres puntos. El motivo, un error de los árbitros, que anularon un gol legal a Ryan Babel por fuera de juego. No es la primera vez que los colegiados perjudican al Deportivo esta temporada y Garitano explotó en rueda de prensa. "Nos toman por tontos", aseguró el técnico encolerizado tras el encuentro.

3. Real Sociedad 2-0 Atlético: el peor Atlético de Simeone en la historia
En la segunda mitad del partido llegaron los goles. Gabi cometió el primer penalti de su carrera en 371 partidos en Primera sobre Yuri, aunque fue un error infantil. Vela se encargó de transformarlo con un toque sutil que engañó a Oblak. El equipo rojiblanco encajaba así gol en cuatro partidos consecutivos por segunda vez desde que está Simeone. Más tarde, Correa cometería otro penalti que certificaría la derrota rojiblanca. Con 21 puntos tras 11 jornadas, el de la actual campaña es el peor Atlético de Diego Simeone.

4. Osasuna 0-1 Alavés: el Reino de Navarra, un 'chollo' para los rivales
Seis partidos en casa de Osasuna en la presente Liga y ninguna victoria. Dos empates y cuatro derrotas hunden en el penúltimo puesto de la clasificación a los rojillos con 7 puntos. Es el peor Osasuna de la historia tras 11 jornadas, debido en gran parte a su sangría en casa. Lejos quedan los tiempos en los que El Sadar o el Reino de Navarra era uno de los campos más difíciles de La Liga.

5. Las Palmas 1-0 Eibar: la suerte arbitral se inclina a favor de Las Palmas
"Tengo la duda de si al revés hubiera tenido los huevos de pitarlo", estas fueron las contundentes palabras de Quique Setién, entrenador de la UD Las Palmas, después de que su equipo perdiese ante el Villarreal por un penalti inexistente en los últimos minutos, hace dos jornadas. Desde entonces, los errores arbitrales se tornaron en beneficios para el equipo canario, que empató ante el Celta 3-3 con un penalti de Sergi Gómez cometido fuera del área, y ganó contra el Eibar con un derribo muy dudoso sobre Roque Mesa en los últimos instantes. Árbitros, un día te dan y otro te quitan.

6. Real Madrid 3-0 Leganés: Cristiano, una renovación en su peor momento
El luso está firmando su peor arranque goleador desde que llegó en 2009 al Real Madrid, con solo cinco tantos en diez jornadas de Liga y dos en cuatro de Champions.
Además, por primera vez se ha quedado por quinto partido consecutivo sin marcar en el Bernabéu, una marca insólita para un futbolista renovado hasta 2021 por el club blanco, y que la jornada pasada cumplió el 'rosco' de la Liga, marcando a todos los rivales a los que se ha enfrentado. Ronaldo este año, una de cal y otra de arena.

7. Celta de Vigo 2-1 Valencia: la canción de John Guidetti se afianza en Balaídos
Partido aguerrido el protagonizado por Celta y Valencia en Balaídos, y en esos lares que se diría en Galicia, el que mejor se mueve es John Guidetti. Una jugada ensayada a la salida de un córner la finalizó el sueco con un remate de cabeza que dio los tres puntos a los celestes. En el día en el que Iago Aspas estrenaba brazalete de capitán, el sueco fue protagonista y su canción sonó en Balaídos. Sí, 'The Guidetti song', tema musical del grupo sueco Badpojken, es ya una canción popular en Vigo y con cada gol suyo, Balaídos la reproduce al unísono.

8. Espanyol 0-0 Athletic Club: los 'leones' no se comen al 'periquito'
No es que al Athletic se le dé mal visitar al Espanyol, es que se le da horrible. No ganan a los blanquiazules a domicilio desde hace 18 años en lo que ya es una verdadera maldición. El cambio de estadio del Espanyol no cambió la situación.

9. Villarreal 2-0 Betis: festival de golazos amarillos
Todo planteamiento táctico se puede ir al traste si te marcan goles indefendibles. Precisamente eso debió pensar el técnico del Betis Gustavo Poyet, que vio cómo dos trallazos imparables de Trigueros y Soriano sepultaban a su Betis.

10. Sevilla 1-2 Barcelona: Messi, la bestia negra del Sevilla
El argentino empató el partido cuando su equipo agonizaba (en fuera de juego posicional de Rakitic) y dio una asistencia a Suárez que supuso el 1-2 definitivo. Messi es el jugador que más goles ha marcado en la historia del fútbol al Sevilla (27), y siempre ha visto puerta en el Sánchez Pizjuán desde el 2003. Una barbaridad.

viernes, 4 de noviembre de 2016

LA COPA DE EUROPA MÁS ROJIBLANCA

Julio Candela

Después de cuatro jornadas de Champions va aclarándose el panorama en los grupos, aunque nadie sabe ahora mismo si será mejor quedar primero o segundo de cara a los posibles rivales en los octavos de final. Lo que sí está claro es que el Atlético de Madrid ha demostrado ser el equipo más solido en esta primera fase, tanto por números como por sensaciones. La próxima jornada vivirá una prueba de fuego: la visita a Múnich.

Porque el equipo entrenado por Simeone es el único que suma 12 de 12 puntos posibles. Esta fase de grupos está siendo una de las más igualadas de los últimos tiempos, en las que equipos como el Bayern, el Real Madrid o el Barcelona ganaban y goleaban. Los alemanes y los azulgranas han perdido un partido y los blancos suman la mitad de sus partidos por empate.

La estadísticas revelan que el Atlético es el que mejor rentabiliza los goles. Si en la Liga se ha soltado en ataque, en la Champions ha marcado cinco que le han servido para lograr cuatro victorias. Porque Oblak sigue siendo casi inexpugnable y solo el Rostov ha logrado marcarle un gol. El Bayern, el PSV y los rusos en su estadio, se quedaron a cero.

Solo el Sevilla y el Leicester mejoran los números defensivos del Atlético. Todavía no han encajado ningún gol en las cuatro primeras jornadas, sin embargo, aún no están clasificados matemáticamente para octavos.

Los rojiblancos han metido nueve goles menos que el Barcelona, siete menos que el Real Madrid y seis menos que el Bayern, pero no por falta de ocasiones. Han disparado 57 tiros sobre la portería rival, solo menos que el Bayern (72), Rea Madrid (65) y 17 más que el Barcelona.

El Atlético dispara más a puerta que otros equipos que venden un juego más ofensivo, como pueden ser el Dormund (56), el Manchester City (55) o el PSG (51).

Después de 360 minutos de juego, el Atlético de Madrid lidera la tabla de los equipos que más kilómetros hacen en cada partido. Los rojiblancos acumulan un total de 466.394 metros en lo que va de Champions. Le siguen el Rostov y el Monchengladbach.

El Bayern ocupa el puesto número 21 con 436.252 metros recorridos. El Real Madrid está tres puestos por debajo con 433.321 metros. Mientras, el Barcelona es el segundo que menos corre de toda la Champions, 423.823. Tiene el dudoso honor de ser el equipo más 'vago' de la competición el Besiktas, un dato más que curioso.


Cabe destacas la labor encomiable de Koke y Gabi en el centro del campo. El Atlético es el único equipo de toda la Champions que tiene a dos futbolistas en el 'top 10' de jugadores con más kilómetros. El vallecano ya ha recorrido 48.785 metros y el capitán, 46.757. El que más ha corrido hasta el momento ha sido Aleksandr Golovin, del CSKA (49.357m).

jueves, 3 de noviembre de 2016

DE LA APATÍA A LA INSOLENCIA

Puede que el empate fuese demasiado castigo para el Madrid si solamente nos atenemos a las ocasiones de gol del choque pero la disposición de los jugadores rozó lo lamentable

Antonio Blanca

Desidia, desgana, falta de compromiso, prepotencia, soberbia, impotencia, apatía, todos estos adjetivos tienen uno que los aúna, que tal actitud es intolerable en un equipo como el Real Madrid. Estas “ganas” fueron las que demostraron los jugadores blancos, solamente salvables Mateo Kovacic y los minutos finales de Lucas Vázquez. Un partido vergonzante ante un rival mucho más flojo que el cuadro merengue, el Legia de Varsovia que no es que ya empatara remontando una desventaja de dos goles, es que a punto estuvo de llevarse el partido. Zidane que falló estrepitosamente en el planteamiento del encuentro con solo dos mediocampistas y cuatro atacantes que ni bajaban a defender ni daban apoyo en mediocampo, ha sido el principal responsable de una debacle que no por sorprendente se veía venir. Al Real le cuesta bastante sacar adelante sus partidos con tranquilidad, cuando vence es por la mínima y da síntomas de agotamiento. Bien es cierto que cuando el rendimiento físico de los jugadores debe estar en la cumbre es en la primavera, pero la imagen que día sí, día también ofrece el Madrid es deplorable.

Todos los condicionantes del encuentro en Varsovia lo convertían en un duelo extraño. Frío sin público, enorme diferencia de nivel. Mantener la concentración no era sencillo para los jugadores del Real Madrid que por momentos sintieron que jugaban más un partido de entrenamiento que de Champions y lo acabaron pagando.

Pretendía golear Zinedine Zidane, con la calculadora en la lucha por el liderato de grupo con el Borussia Dortmund, y como era irrefrenable ya el empuje de Álvaro Morata, inventó algo nuevo con tal de no sentar a Benzema. Morata y la BBC. Un 4-4-2 solo sostenido defensivamente por Kroos y Kovacic. Renunció al equilibrio y se estrelló.

Y eso que no dio tiempo a ver como se asentaban en un día extraño, cuando Bale dejó uno de los goles que el día de su retirada aparecerá entre los mejores de su carrera. De un cambio de juego desde el costado izquierdo, sacó tras bote de balón sin controlarlo, un zurdazo a la escuadra desde el pico del área con un giro de cuerpo espectacular. Era el segundo 55 y el Real Madrid ya ganaba.

Nada hacia pensar que en el terreno donde el Dortmund marcó seis, el Real Madrid no se pasease. El Legia mostraba menos peligro del que la ilusión le impulsó a generar en el Santiago Bernabéu. Explotaba la banda de Coentrao para llegar al área madridista, pero no conseguía inquietar a Keylor Navas. Mientras, su debilidad defensiva convertía en peligro cada llegada del Real Madrid. Bajo palos evitaba Padzan el segundo, tras un remate de cabeza de Varane al centro medido de Kroos de córner.

Le faltaba continuidad en el ritmo de juego al Real Madrid para golear, pero sentía que generaba peligro a poco que pisaba el acelerador. Malarz se lucía a un disparo potente de Benzema y un córner dejaba tres ocasiones de gol para Bale, Benzema y un taconazo de Cristiano que no pasaba una muralla humana.

El riesgo era contagiarse del ambiente de una noche atípica. El silencio influye en el factor psicológico y la diferencia de nivel invitaba a la relajación. Una pérdida en el centro del campo podía ser mortal. Kovacic tuvo una y regaló la opción de correr. Poco después mostraba una extraña pasividad en la marca y permitía a Odjidja Ofoe, avanzar, pensar y sacar un zurdazo imparable para Keylor. Era un justo castigo a la desidia.

Pero lo peor estaba por llegar en la segunda parte, cuando el Real Madrid fue víctima de su caos táctico. Jugando con Bale y Cristiano en bandas nunca habría ayudas defensivas. Zidane comprobó que juntar a más hombres de ataque no es sinónimo de goles y las acciones de peligro llegaban en acciones individuales, principalmente de Bale, el más brillante arriba.

El inesperado hundimiento llegó con una falta de actitud preocupante. Coentrao cometía una de las pocas faltas y Guilherme rozaba la escuadra en una falta que era un aviso. Radovic agradecía las faltas de ayudas defensivas y la pasividad de la zaga madridista para empatar. Nadie salió a intentar frenarlo. Su derechazo se encontró además con el error de Keylor, muy lejos de su versión salvadora del pasado curso.

Fue cuando a base de golpes despertó el Real Madrid, con Cristiano intentando tirar del carro pero de vuelta a la falta de puntería. Lo intentó de todas las maneras posibles pero sin suerte. Zidane retocaba una pizarra que le falló y dejaba defensa de tres. Los riesgos los pagó caros. Keylor salvó un contraataque del rival y nada pudo hacer ante el derechazo pegado al palo de Moulin. Tres madridistas para defender a cuatro rivales. Prijovic dejó el disparo cómodo a su compañero para que Legia saborease un día histórico en competición europea.

Ya solo quedaba la heroica al Real Madrid que empató gracias a la visión de Carvajal, que asistió de tacón a la subida de Kovacic que soltaba un derechazo a la red. Y en el último impulso, con el partido pudiendo caer para cualquier bando, el travesaño evitaba el tanto del triunfo madridista tras el remate de Lucas. El traspié ante el rival más débil del grupo complica acabar primero de grupo al equipo de Zidane, prácticamente obligado a ganar al Sporting en Portugal y al Dortmund en el Bernabéu tras una noche que por la irregularidad de su fútbol, se veía venir.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

NAUFRAGIO EUROPEO

Jordi Grimau

Si tienes a un equipo comandado por Sergio Agüero a tu merced, no le puedes perdonar la vida. El Barça brillaba como es habitual en el césped del Etihad Stadium gracias a un gol de Messi, el de siempre, pero un error en la salida de balón dio alas a los de Pep. La presión alta fue la consigna de los segundos 45 minutos y no cesó en ningún momento, arrasando al Barcelona. Un 3-1 que sacó a relucir las deficiencias del Barcelona cuando Busquets no puede aguantar al equipo por sí solo.

Con la lección aprendida del 4-0 de la ida en el Camp Nou en un partido en el que Messi destrozó al City, y con Agüero, esta vez sí, en el terreno de juego. Así salió el City de Guardiola en un choque calificado por el propio técnico como una final.

La presión asfixiante a la salida de balón del Barça se hizo patente desde el minuto 1. Del mismo modo que los azulgranas pusieron de manifiesto que robarles el cuero no iba a ser tan fácil.

En un duelo con planteamientos similares con el contraataque por bandera, el primero en crear peligro fue el City.

Agüero, omnipresente en los primeros minutos, regaló un pase atrás a Sterling. El internacional inglés no tiró de primeras pero sí le tiró un recorte a Umtiti antes de irse al suelo. El público del Etihad reclamaba penalti encolerizado, los jugadores 'citizens' más de lo mismo, pero el colegiado le mostró la amarilla al atacante por simular supuestamente. Y hay que recalcar el 'supuestamente', ya que el contacto existió entre ambos, siendo la acción muy dudosa.

El fútbol es un juego de contrastes. Cuando mejor estaban los locales (no por ocasiones pero sí por sensación de peligro), un contraataque azulgrana fue mortal.

Despejó Mascherano, el City cometió un error gravísimo sin dejar ningún jugador cerrando la réplica, Neymar corrió la banda y asistió a su mejor socio: Messi. El argentino llegó en carrera y asestó un golpe durísimo al City. Messi se su bestia negra con seis tantos en seis encuentros frente al equipo de los hermanos Gallagher.

Liam había elegido la lista de reproducción que sonó en el partido, pero con el gol del '10' los seguidores no tenían ganas de cánticos, y los jugadores, tampoco.

Si los de Guardiola habían sido un bloque, con el 0-1 se descosieron por completo. El Barça dominó a su antojo durante 15 minutos, tiempo en el que Suárez gozó de dos oportunidades para sentenciar el choque.

Sin embargo, los papeles se invirtieron. Si la diana azulgrana llegó en la cúspide futbolística 'citizen', el empate tenía que ocurrir a punto de tocar fondo, y así fue.

Un error en la salida de balón de Sergi Roberto lo recuperó Agüero en la frontal. El amigo de Messi abrió a la banda y Sterling centró al segundo palo para que Gundogan firmase el 1-1. Locura en el Etihad, que pudo ser más porque en la siguiente jugada un contragolpe cinco para tres pudo suponer el 2-1. Fútbol en estado puro.

Mentalizados a por la victoria. Así volvieron al terreno de juego los hombres de Pep. En tres minutos, dos ocasiones claras de Sterling y Agüero que fueron el preludio de una obra de arte con dos autores.

El Barça, superado en la medular en los contragolpes, cometió una falta en la frontal que le costó muy cara. De Bruyne colocó el cuero con mimo y decidió tirar al palo del portero. La pelota fue directa a la escuadra, sí, pero Ter Stegen pudo hacer más. El alemán también colaboró en la remontada 'citizen'.

A partir de ahí entró en escena un 'déjà vu' de Balaídos. El Barcelona se partió en dos como en la derrota por 4-3 ante el Celta, y el que más sufrió fue Busquets, su brújula.

Las transiciones rápidas de los de Guardiola se convirtieron en una pesadilla. Una tras otra llevadas en volandas por el 'Hey Jude' de la afición 'citizen'.

Agüero buscaba su gol con ahínco. Primero no conectó con la pelota en el segundo palo y después un cabezazo, ganándole el salto a Mascherano, pudieron aumentar la ventaja, pero no era la noche del argentino de cara a gol. En el juego estaba siendo clave para su equipo.

El repaso en la segunda parte del City estaba siendo equiparable a los 15 minutos mágicos de los culés en la primera mitad.

De Bruyne no empujó a gol el cuero por centímetros y solo un error de Stones propició un contragolpe azulgrana que terminó André Gomes con un disparo al larguero. Demasiada fuerza le imprimió el luso.

Sabedores de que aguantar una ventaja mínima ante el Barça es muy peligroso, el City siguió a lo suyo. El ida y vuelta se convirtió solo en ida y lo peor para los intereses españoles estaba por llegar.

De Bruyne dio un pase al hueco perfecto al recién entrado Navas. El español apuró la línea de fondo y le regaló el gol a Agüero, pero como ya dijimos no era su día. El papel protagonista lo llevaba Gundogan y el centrocampista aprovechó el rechace para hacer el 3-1. Justo premio para la espectacular temporada de un jugador que estuvo lesionado un año y medio.


Luis Enrique no encontró soluciones y el Barça claudicó. Tercera derrota de la temporada tras Alavés y Celta y dudas en el juego de posesión. El Barça especula más que juega, algo no habitual. Pep Guardiola ganó su final y, por fin, un partido al Barcelona de Messi. Y ojo, con el 41% de posesión de balón.