lunes, 29 de enero de 2018

EL EMPUJÓN DE SIEMPRE

El Barcelona remontó al Alavés merced a una deplorable actuación de Iglesias Villanueva que hace que los culés lleven casi tres años sin un penalti en contra

Antonio Blanca

El viernes se inició la vigésimo primera jornada de la Liga con el choque vasco entre Athletic de Bilbao y Éibar que finalizó con empate a uno que le vale a los armeros para continuar cerca de puestos de Liga Europa y sin embargo al Athletic no le saca de la zona media baja de la tabla.

El sábado Levante y Deportivo también se repartieron un punto cada uno tras su empate a dos goles, como ocurrió en la Rosaleda entre el Málaga y el Gerona que firmaron tablas con un empate a cero.

El Madrid llegaba a Mestalla lamiéndose las heridas por la vergonzosa eliminación copera del pasado miércoles. Los de Zidane jugaron sesenta minutos buenos y media hora (en la segunda parte) que estuvieron a merced de los de Marcelino. El Valencia nunca le perdió la cara al partido, pese a ir cayendo 0-2, con dos tantos de penalti anotados por Cristiano Ronaldo en la primera mitad del encuentro. El Madrid supo sufrir, y cuando entraron Lucas Vázquez y Asensio (en esta ocasión Zidane sí acertó con los cambios al quitar a un cansado Benzema y un mediocre Bale) contaron los de azul turquesa con más profundidad, hecho que propició el definitivo 1-4, sumando dos jornadas consecutivas de goleadas y revertiendo poco a poco la mala situación en la que el Real Madrid se halla inmerso.

El Villarreal venció 4-2 a la Real Sociedad en un buen partido de los castellonenses para no perder la estela del cuarto en discordia, el Madrid, y de paso distanciarse del Sevilla, que ahora es sexto. Los donostiarras con esta derrota empiezan a asomarse al descenso, y el puesto de Eusebio se tambalea por primera vez desde que se hiciera cargo del equipo vasco.

El Barcelona sufrió ante el Alavés, que mantuvo el tipo en el Camp Nou durante setenta minutos pero terminó por claudicar ante el arreón final azulgrana, que no aflojan en la carrera por el liderato de La Liga Santander y al que solo le amenaza, de lejos, el Atlético Madrid, que se reencontró con el triunfo en el choque ante el Las Palmas.

La sesión fue propicia una vez más para el cuadro de Ernesto Valverde. Jornada a jornada sus perseguidores caen uno tras otro. Solo el Barcelona prolonga partido a partido una estabilidad y una inercia ganadora que le mantiene al alza.

El Atlético se recuperó del traspié que tuvo el pasado fin de semana. Está a once puntos. El Valencia, que pretendía formar parte de la pelea y discutir, al menos, la segunda plaza al combinado rojiblanco, ya está más pendiente de resguardar el tercer lugar, al que se aproxima el Real Madrid. El equipo de Marcelino García está a seis del Atleti y a trece del Barcelona.

El cuadro de Ernesto Valverde padeció más de lo esperado ante el Alavés, que ya dio la campanada en el Camp Nou el pasado año. Con ese talante se plantó también en esta ocasión. Incluso vio cerca el objetivo de puntuar al tomar ventaja en el marcador con el gol del sueco John Guidetti en el primer tiempo. El líder no pudo cambiar el sino del partido hasta la aparición en escena del colegiado que volvió a favorecer sin ningún tipo de miramientos los intereses blaugranas. Los dos goles (Luis Suárez y Messi) no debieron subir al marcador, y a los vitorianos se le hurtó un penalti por mano clara de Umtiti. Errores que llevaron al Alavés a salir derrotado finalmente y al cuadro de Valverde a sumar la sexta victoria consecutiva.

El Atlético Madrid reforzó la segunda plaza con un triunfo firme ante el Las Palmas, que no termina de salir del pozo. Fue al contraataque como el cuadro de Diego Pablo Simeone se reencontró con el triunfo después de los tres contratiempos consecutivos sufridos en las últimas fechas. El empate contra el Girona la semana pasada y el doble revés sufrido contra el Sevilla que le echó de la Copa. Fue en la última media hora como el cuadro rojiblanco solventó su compromiso. Tantos de Antoine Griezmann, Fernando Torres y Thomas Partey, que echaron por tierra la resistencia isleña, que solo mantuvo el tipo durante una hora.

Fue una victoria esencial para el Atlético, que reafirma sus expectativas y que le asienta en el segundo puesto, beneficiado por la derrota ante el Real Madrid del Valencia, al que supera ya en seis puntos y a la espera de algún tropiezo del Barcelona para aferrarse a cualquier atisbo de opción hacia el liderato del torneo.

El conjunto rojiblanco está instalado en un objetivo lejano este año para el Sevilla, distanciado aún más de los puestos de Liga de Campeones después de que el Getafe le arrebatara dos puntos en el Sánchez Pizjuán en el tiempo añadido. El equipo madrileño arrancó un empate en la prolongación del partido, con tanto de Ángel Rodríguez, y dejó helado al bloque sevillista, que se veía con los tres puntos después del gol marcado por el colombiano Luis Muriel cuando revolucionó el juego de los suyos en la segunda mitad. El paso al frente en la Copa del Rey y la victoria en Cornellá ante el Espanyol avistaban una recuperación que fue incapaz de rubricar el plantel de Vincenzo Montella con el Getafe. Sin un juego brillante tuvo más ocasiones que el rival. Pero el tanto de Ángel afeó su hoja de servicios en la jornada.

El Leganés, sin embargo, sí prolongó la dinámica copera. Supo cambiar de registro. Aparcar la euforia de la Copa y trasladar a la Liga sus buenas sensaciones. Demostró el conjunto pepinero que no vive solo de un día de gloria y ante el Espanyol exhibió oficio para sacar los tres puntos, desplazar de la tabla al conjunto catalán y asentarse en una zona cómoda. El partido redondeó una semana para el recuerdo. Completó su clasificación para las semifinales de la Copa del Rey después de eliminar al Real Madrid con un triunfo en el Santiago Bernabéu con una importante victoria liguera. Asier Garitano rotó con pocos miembros en su once de la heroicidad copera. Sin embargo, aunque cambiaron las piezas no se modificaron ni la actitud ni el planteamiento conscientes los jugadores de que no aprovechar sus oportunidades supone dejarle el lugar a otro. El infortunio de Borja Hermoso, que marcó tres goles aunque dos en su propia portería, lastró al Espanyol, siempre por debajo en el marcador. El primer autogol del zaguero visitante fue a los diez minutos aunque Marc Navarro empató al inicio de la segunda mitad. Miguel Guerrero volvió a adelantar al Leganés a la hora de juego. El partido quedó sentenciado con otro tanto en su meta de Hermoso, que anotó también el segundo del Espanyol, pero a solo dos minutos del cierre.

sábado, 27 de enero de 2018

SE CONOCEN LAS SEMIFINALES

Julio Candela

El cruce entre FC Barcelona y Valencia CF y el enfrentamiento entre Leganés y Sevilla serán las semifinales de la Copa del Rey, tras el sorteo que se llevó a cabo el pasado viernes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (Madrid), y de ellas saldrán los dos equipos que se disputarán el título.

Los blaugrana, que disputan su octava semifinal consecutiva, jugarán la ida en el Camp Nou a diferencia de las dos anteriores eliminatorias y la vuelta será en Mestalla, que será el escenario que decida la eliminatoria.


En el otro cruce será Butarque quien acoja el partido de ida mientras que el Sevilla jugará la vuelta en el Ramón Sánchez Pizjuán delante de su afición. Los partidos de ida se disputarán la semana que viene, el 31 de enero y el 1 de febrero, mientras que los duelos de vuelta se jugarán los días 7 y 8 de febrero.

Así, en un principio y siempre jugando con la teoría, la final de Copa del Rey de 2018 debiera ser disputada por el Barcelona y el Sevilla, si bien, Valencia y Leganés respectivamente harán todo lo posible por evitar que la lógica futbolista impere. 

jueves, 25 de enero de 2018

FIN DE CICLO

En la tónica general de la temporada, el Madrid de Zidane tiró la Copa con un partido bochornoso en casa ante el Leganés, dejando al francés tocado y casi hundido

Antonio Blanca

Histórico Leganés. No se conformó con alcanzar los cuartos de final de la Copa del Rey por primera vez sino que extendió la machada hasta, de momento, semifinales, tras ganar al Real Madrid en el Santiago Bernabéu por 1-2. Todo tipo de odas sin paliativos.

El conjunto “pepinero” dio buena muestra de su solvencia defensiva en la ida, en la que sin embargo se quedó con la miel en los labios tras un toque de clase de Asensio en el último minuto dando el 0-1 para el Real Madrid. Siendo de nuevo el equipo que mostró mejor imagen, esta vez no ya la fortuna, sino el trabajo bien hecho, recompensó con merecimiento al Leganés.

Partía en su estadio con esa ventaja el conjunto blanco. Creyendo que lo de la ida fue un accidente, como lleva pensando que sucede en la temporada, el equipo de Zidane apenas mostró un mínimo interés por generar peligro. Ramos y Benzema entraron en el once titular, de nuevo compuesto en su mayoría por el hipotético equipo B. Sin embargo, los nombres, por delante, seguían siendo los de Benzema, Isco, Asensio y Lucas Vázquez.

No fue una cuestión de menosprecio al rival. La cara del Real Madrid fue la misma hoy que la que le lleva acompañando desde septiembre. Se difumina ya el eco del que es actual campeón de Europa y de Liga y crecen los silbidos y reproches en la grada. Los actores principales son aquellos que levantaron los trofeos; los secundarios, en su mayoría jóvenes con hambre de demostrar cosas. Sobre el papel, la planificación no tenía fallo aparente, como reflejaron los éxitos en verano, uno de ellos contra el eterno rival. Sobre el campo, algo está provocando un cortocircuito. Aquel Madrid no se encuentra.

La defensa sigue siendo endeble en cuanto se la azuza un poco, cualquier equipo de mayor o menor calidad puede hacerle daño. El primer tanto del Leganés, llegó a poco que se presionó a Achraf atrás y Nacho falló en el pase. Lo aprovechó Eraso para firmar un golazo con una ejecución que hizo olvidar el regalo del que vino. Un 0-1 que igualaba la eliminatoria y hacía justicia a lo que se veía sobre el campo.

Tras el descanso, Benzema tardó dos minutos en igualar con otro tanto de belleza, picando la pelota sobre Champagne después de una pared con Lucas Vázquez. Menos de diez minutos después, Pires se zafó de Theo en un córner y con un testarazo inapelable anotó el 1-2. El famoso runrún del Bernabéu eran ya pitos. La machada para el Leganés estaba más cerca que nunca, pero aún quedaba más de media hora por delante.

Zidane buscó cambiar la dinámica dando entrada a Carvajal y Modric en lugar de Achraf y Llorente. Garitano (que le dio un repaso portentoso a su colega francés), por su parte, se blindaba con Mantovani y Raúl García. Champagne, desde su portería, se dedicaba a perder el máximo tiempo posible viendo que el supuesto toque de corneta blanco, antaño un arma que hacía temblar las zagas más potentes de Europa, no llegaba, hasta esta identidad ha perdido este Madrid.

El tercer cambio de Zidane, aquel en busca del último revulsivo, no fue otro que el de Mayoral por Isco, siendo el malagueño de los más activos buscando la portería rival. Un cambio muy sorprendente, abucheado por la grada, en la primera gran pitada contra el astro francés.

Así, Champagne hacía su primera parada en el minuto 81 de partido. ¡Minuto 81 para la primera y el 84 para la segunda! Datos sonrojantes para un equipo que estaba obligado a presentarse en la final de Copa. Tales intervenciones fueron vitales para evitar el gol. Tras eso, la nada. Un centro detrás de otro buscando un rematador que no llegaba.

Como si fueran toques a una puerta preguntando si hay alguien ahí. La respuesta sigue sin llegar y en tres semanas es el PSG de Neymar, Cavani y Mbappé el que visita el Bernabéu. Es la Liga de Campeones, una competición que otras veces ha sido capaz de resucitar al Madrid más moribundo. Queda por ver si se podrá decir aquello de "este muerto está muy vivo" o, sin embargo, se ponen los últimos clavos a una temporada que, de momento, está siendo para el olvido. Zidane no merecería acabar así, con tan mal recuerdo, pero su tozudez y ceguera le han llevado a esta situación, no saber gestionar la plantilla, una mala planificación deportiva y de fichajes, olvidar la meritocracia y poner por decreto a ciertos futbolistas, le han hecho dilapidar todo el crédito que se ganó con dos años inolvidables, que en el Madrid son eso, historia y parte del pasado. 

miércoles, 24 de enero de 2018

LA ESPERANZA DE LA SEGUNDA VUELTA

Carlos de Blas

No estoy preocupado”, “podemos levantar esto”, “sólo necesitamos una victoria”, “voy a demostrar que puedo resolver estos problemas en situaciones difíciles”… Zidane lo tenía (tiene) claro. El Real Madrid iba (va) a reaccionar. Su experiencia le avala. Llegó al banquillo tras la destitución de Benítez, en un momento complicado, y acabó la temporada levantando los brazos para ganar su primera Champions como entrenador. Y el pasado curso, más de lo mismo. Tras los dimes y diretes y las deudas iniciales, su equipo acabó en el Bernabéu celebrando Liga y Copa de Europa (la segunda consecutiva). De nuevo, el amago de ‘hacer un Ancelotti’ quedó en simulacro. Fue el preludio del mejor año de la entidad, con cinco títulos en las vitrinas del museo.

Quizás todo esto sea cosa de Zidane o del club. Da igual. Lo cierto es que el conjunto blanco, en las dos temporadas que preceden a la actual, comenzó mal y terminó por todo lo alto. ¿Y este curso? Parece que puede ocurrir lo mismo, aunque con algunos matices. El Real Madrid comenzó el curso con autoridad ganando la Supercopa de España y la de Europa ante Barcelona y Manchester United respectivamente. Brilló en un primer momento, pero fue cayendo lentamente en Liga. Casi sin querer, se fue dejando puntos y –a pesar de su triunfo en el Mundialito de Clubes–, volvió a la competición doméstica hasta quedarse a 19 puntos del Barcelona (con un partido menos).

Pero la primera vuelta ha pasado, y en esta segunda parece que todo ha cambiado. Tras ese fatídico partido contra el Villarreal (0-1), el Real Madrid ha reaccionado. Lo hizo contra el Leganés, sin hacer su mejor partido, pero cumpliendo con una victoria en los últimos minutos, como antaño (0-1). Y, de nuevo, el pasado fin de semana, contra el Deportivo, el conjunto de Zidane se alzó para espantar todos los fantasmas de un plumazo: marcó siete goles (7-1) y dio un golpe encima de la mesa.

Ante el Deportivo, con la BBC en el campo 273 días después, el Real Madrid volvió a funcionar. Cristiano Ronaldo y Bale, ambos con un doblete, se auparon entre aplausos –y eludieron los pitos–; la defensa, herida en los últimos encuentros, se rehízo para conceder solo un gol y contribuyó al ataque con dos goles de Nacho; y Modric, quizás uno de los señalados este curso, anotó y generó juego desde el centro del campo. El equipo, por fin, se pareció a aquel que arrolló al Barcelona en la Supercopa de España o al que se hizo con siete títulos en un año, el mejor de la historia de la entidad.

Ahora, el Madrid tiene que confirmar todo eso contra el Leganés. Ganó en la ida (0-1, tanto de Asensio) y tratará de hacer lo propio en la vuelta (miércoles, 21:30 horas). No le queda otra. La clasificación para las semifinales de la Copa del Rey significaría mucho para el club en este momento. En primera instancia, porque dejaría al conjunto blanco a tan solo tres partidos de levantar un título. Y, en segundo lugar, en caso de acceder a la final, la clasificación daría un importante impulso de moral de cara al encuentro contra el PSG.

Eso sí, el Bernabéu no verá sobre el césped a los jugadores que aplastaron al Deportivo el fin de semana. Zidane volverá a contar con la segunda unidad –la que ha llevado al Madrid hasta cuartos de final– de cara a clasificarse para las semifinales. Bale y Cristiano Ronaldo, por tanto, quedan descartados. En su lugar jugarán Borja Mayoral y Asensio. Marcos Llorente, como en Butarque, dirigirá al equipo en el centro del campo, y en defensa Achraf, Sergio Ramos, Theo y Nacho o Varane completarán el equipo.


La segunda vuelta ha comenzado… ¿Y si termina con dos títulos: Copa del Rey y Champions?

EL SEVILLA DESTROZA AL ATLÉTICO DE SIMEONE

José Antonio Moya

El Sevilla volvió a ganar al Atlético de Madrid (3-1) en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey, como ya hizo en la ida (1-2), y en un buen partido se mostró muy efectivo y eliminó a un conjunto colchonero que lo intentó hasta el final, pero sin éxito por su falta de claridad y puntería.

Los andaluces se adelantaron a los 25 segundos con un tanto de Escudero, tras una bonita y vertiginosa jugada, y aunque el Atlético empató a los 13 minutos con otro gran gol, de Griezmann, en el segundo tiempo el Sevilla aprovechó de nuevo la mala salida al campo de su rival para marcar a los 3 minutos Banega de penalti y luego sentenció a la contra con el 3-1 de Sarabia.

El Sánchez Pizjuán acogía un duelo de orgullo y honra, de los de 'taquicardia', pues, tras el 1-2 del Sevilla en el Wanda Metropolitano que supuso su resurrección -luego venció por 0-3 al Espanyol- tras 5 partidos sin ganar en Liga-, el Atlético, un equipo de carácter y que nunca se arredra ante las adversidades, tenía que marcar dos goles y no encajar. Por ende, debía de salir a por todas.

Sin Diego Costa, su artillero más en forma (3 tantos y 2 pases de gol en 5 partidos-), al lesionarse ante el Girona, a los rojiblancos no les quedaba otra. Diego Simeone apostó arriba por el argentino Correa y los franceses Gameiro y Griezzman, consciente de que tenían que ir al ataque sin remisión, quizás a contraestilo, para remontar.

Sin embargo, el Sevilla, que repitió el once de sus dos últimas victorias con el único cambio de Jesús Navas de lateral por el galo Corchia, también sabía lo que se jugaba. Quería olvidarse de la renta de la ida y no especular, y lo demostró pronto con una salida eléctrica que descolocó y le exigió aún más, si cabe, al Atlético.

Y es que a los 25 segundos, en una jugada vertiginosa, sublime y con varios toques rápidos y precisos, los hispalenses se adelantaron por medio de Sergio Escudero, que hizo el 1-0 a centro de Sarabia y asestó un golpe psicológico a los colchoneros, que necesitaban ahora dos goles para forzar la prórroga y tres para ganar la eliminatoria.

Fue el premio a un comienzo muy fuerte, con mucha concentración e intensidad, del conjunto del italiano Vincenzo Montella, aunque los madrileños, superado el mazazo inicial, fueron capaces de reaccionar rápido y, tras avisar el uruguayo Godín con un cabezazo a los dos minutos que Rico paró en dos tiempos, pronto apareció Griezzmann.

A los 13 minutos, y cuando su equipo ya se había hecho con el mando del medio campo con Gabi, Koke y Saúl Ñíguez escorado a la banda izquierda, el francés aprovechó un robo de balón en la frontal del área local para empatar con un gran gol, de una volea por alto, al ver adelantado a Sergio Rico, poco afortunado en esta acción.

Esto animó a los rojiblancos, que siguieron ganándole ligeramente la partida en el centro al dúo Nzonzi-Banega, con Vrsaljko y Saúl muy incisivos como carrileros y la movilidad de Gameiro y Grizzmann, muy suelto e implicado cerca del área, si bien los sevillistas no se descompusieron en un choque vibrante, de gran tensión e intensidad.

Aún así, el Atlético exhibió una mayor peligrosidad y con varias llegadas, sobre todo por las galopadas de Vrsaljko, pudo igualar la eliminatoria en un remate alto de Griezzman, una acción de Gameiro que, en plancha, no llegó de milagro a un pase del croata o un nuevo tiro del francés, solo, que salió alto tras otro centro de Vrsaljko.

Sus intentos fueron baldíos, pues se llegó al descanso con 1-1 y con todo por decidir.

En la reanudación, no obstante, los de Simeone volvieron a salir despistados y lo pagaron caro. Así, en el primer minuto, una internada por la izquierda del argentino 'Tucu' Correa acabó en penalti al derribarle en el área Saúl y, aunque Moyá se tiró a donde iba el balón, Banega lo convirtió en el 2-1 con un tiro ajustado.

Esto ya deshacía la opción de la prórroga y obligaba a seguir marcando dos goles a un Atlético que se fue con más descaro arriba y acosó con fuerza y fe a los sevillistas, pero sin precisión.

Ángel Correa acarició el 2-2 a los 7 minutos de esta mitad, pero, solo en el área, quiso fusilar a Rico y éste, con un paradón, salvó un gol cantado. Simeone quemó sus naves al dar entrada pronto a Fernando Torres, el belga Yannick Carrasco y el ghanés Thomas Partey, por Gabi, Correa y Giménez, los tres con tarjeta.

El Sevilla aguantó bien, se vació y se defendió con orden, aunque el Atlético, totalmente volcado en busca de la épica, tuvo alguna ocasión como en un cabezazo alto de Godín a la hora de juego.


Sin embargo, fueron los de Nervión los que sentenciaron con el 3-1 a once del final al culminar Sarabia una contra, tras recortar a Godín y batir con un tiro ajustado a Moyá. A partir de ahí, el Atlético ya precisaba marcar cuatro goles, lo que ya fue una empresa imposible pese a los intentos postreros de Carrasco y Gameiro.

lunes, 22 de enero de 2018

DOS GOLEADAS CON DISTINTO SIGNIFICADO

El Madrid volvió a la senda del triunfo arrollando al Deportivo con un gran Bale y el Barça anotó una “manita” al Betis para asir más de media Liga

Antonio Blanca

Fin de semana que dio cabida a la primera jornada de la segunda vuelta de La Liga, que como hecho más capital arrojó el enésimo golpe del Barcelona en la batalla por el título. Los azulgrana viajaban al Benito Villamarín para enfrentarse a un Betis envalentonado tras golear al Sevilla y asomarse a Europa. Tuvieron que soportar los pupilos de Valverde el desafío de presión, defensa adelantada e intensidad dispuesto por el valiente sistema de Setién (sus equipos siempre son goleados por los culés). El esfuerzo verdiblanco aguantó la primera parte y el inicio de la segunda, pero a partir del minuto 50 fallaría el fuelle de los locales y el favorito camparía a sus anchas. Los barceloneses firmarían, a partir de ese momento un ramillete de ocasiones claras, desarrollando un gran fútbol. Con Buquets y Rakitic gobernando el centro del campo hasta domar a los contrincantes, los visitantes crecieron y amortizaron los espacios que dejaba la espalda andaluza en su arriesgada propuesta. El primer tanto, que supuso un punto de inflexión, sería anotado por el croata. A pase de un Luis Suárez que anotaría un doblete, al igual que Lionel Messi, desatado en transición. El argentino saldría relamiéndose y el técnico del bloque catalán también, después de ver que su vestuario sigue hambriento. El 0-5 cosechado por los culés les impulsó hasta una distancia de 11 puntos con respecto al segundo y 15 sobre el tercero.

Porque el Atlético de Madrid resbaló en el Wanda Metropolitano, en su choque ante el Gerona. Griezmann adelantó a los rojiblancos, pero Simeone sentó al francés y a Diego Costa para aferrarse a la gestión defensiva de la discreta ventaja y, al final, Portu congeló a la tribuna rojiblanca con las tablas definitivas. El equipo sorpresa del curso sacó un punto del coliseo colchonero.

Nada pudo capturar el Valencia de su visita a Gran Canaria. Las Palmas de Paco Jémez sacaron una inesperada fortaleza mental para remontar el gol precoz anotado por Santi Mina. El colista necesitaba reaccionar y lo hizo, evidenciando un mayor compromiso y urgencia ante la medular física con la que Marcelino le entregó el cuero a los isleños. Así, Jonathan Viera empató antes del entretiempo y la infantil expulsión de Gabriel en la reanudación terminó por decantar el reparto de puntos. Calleri aprovechó la tesitura y los amarillos bien pudieron golear a la contra a un conjunto levantino que acabaría con 9 y contrariado.

Los pinchazos de rojiblancos y valencianistas fueron aprovechados por el Real Madrid, Villarreal y Sevilla. Los de Chamartín estaban obligados a ganar, pues cuando jugaron estaban provisionalmente fuera de los puestos de la Liga de Campeones. A pesar de conceder el tanto inaugural a Adrián, el vigente campeón del Mundial de Clubes refutaría el cambio de actitud y brindaría a su sufrida afición un esfuerzo colectivo que desembocó en goleada, pues la pegada aparecería de la mano de Bale. El galés, Marcelo, Casemiro y Nacho serían los mejores del terapéutico triunfo merengue. El central canterano celebraría dos goles, al igual que un Cristiano Ronaldo que abandonó el verde herido y sangrando (por una cruel patada de Schar, que podría haberle costado el ojo derecho), cuando el Deportivo había bajado los brazos.

Justo por detrás, a un punto de los capitalinos, se posiciona el Villarreal que salió a flote de la visita que le realizó el necesitado Levante. El submarino mandaría, sin matices, con las dianas de Trigueros (de penalti) y de Cheryshev. Sólo un penalti rematado a las redes por Roger, en la última jugada del partido, salvaría la dignidad de los granotas.

El Sevilla mantuvo el pulso para cerrar la Europa League, pero figurar a tres puntos de los de Zidane. Los hispalenses gozaron de una plácida victoria en Cornellá (0-3). Montella sigue alimentando la reacción del camarín que dirige y esta vez anotaron el 'Mudo' Vázquez, Sarabia y Muriel.

A cuatro puntos de ese escaño está el Celta de Vigo, el único equipo de los que vislumbraban las plazas que dan acceso a las competiciones continentales. Los vigueses hicieron sangre de la crisis que atraviesa la Real Sociedad tomando Anoeta. Se adelantaron los donostiarras, con gol de William José en el comienzo, pero Iago Aspas y Maxi Gómez remontaron con todo merecimiento. Así, los vigueses se destacaron por encima de Getafe, Gerona, Betis y Éibar, pues todos estos clubes no sumarían de tres en tres.

Los azulones lucharon para domar a un Athletic de Bilbao que también queda, de momento, fuera del rango de acceso a la Europa League. Los rojiblancos se adelantarían dos veces, con goles de Williams y Raúl García, pero los azulones, competitivos, empatarían, defendiendo el Coliseum, gracias al acierto de Jorge Molina y Ángel.

Por último, a falta del partido de este lunes, que mide al Éibar y al Málaga, el descenso está ocupado por los malacitanos como colistas, Las Palmas como penúltimos y el Deportivo decimoctavo. Dos puntos por encima está el Levante y sólo tres el irregular Alavés. Los vitorianos no terminan de afianzar el efecto inyectado por Abelardo y no escapan de la quema. En esta fecha llegaron a granjearse un 2-0 ante el Leganés (obra de Munir y Pedraza), pero los pepineros llegarían a la orilla para sellar las tablas, con goles de Gabriel y Zaldúa (minuto 89). Por todo ello, salvo el título, el resto de objetivos siguen en el aire.

jueves, 18 de enero de 2018

EL ESPANYOL DA LA SORPRESA Y EL VALENCIA LA EVITA

Jornada de Copa del Rey en la que el Sevilla remontó en diez minutos al Atlético en el Wanda, el Barça volvió a perder después de más de cuatro meses y el Valencia acabó cumpliendo en casa

Antonio Blanca

Los cuartos de la Copa del Rey comenzaron, hoy en Butarque el Madrid vuelve a examinarse y se aventura que otro suspenso sería fatal para el equipo y Zidane. Ayer, saltó la sorpresa por partida doble. El Atlético de Madrid cayó derrotado frente a su público contra un Sevilla que tan solo necesitó de diez minutos para darle la vuelta al marcador tras el tanto de Diego Costa. Pero la verdadera noticia llegó desde la ciudad condal, donde el indestructible Barcelona pereció por tercera vez en la temporada (no hay que olvidar el doble baño del Real Madrid en la Supercopa). Lo hizo a manos de un conocido suyo como lo es el Espanyol.

Así y como es lógico en el deporte, el Barça no es invencible. Lo vino a certificar con un sabor muy dulce, su rival en el derbi barcelonés, el Espanyol. Cinco meses hacía que los hombres de Valverde no experimentaban lo que era marcharse de un campo de fútbol con un marcador contrario superior al suyo. Cosas del fútbol, tuvo que ser contra sus otros archienemigos. El partido comenzó como tienen acostumbrados a mostrar los azulgranas. Posesión de la bola y ataque en tres cuartos de campo. Daba la sensación de que la ida de los cuartos de final solo iba a tener un protagonista, y ese se teñía de granate y azul. Dos intervenciones de otro viejo conocido como lo es el arquero Diego López mantenía dentro del encuentro a los pericos. Los locales tan solo tuvieron una oportunidad en la primera mitad de probar a Cillessen, pero el esférico se marchó desviado. Ya en la segunda parte llegaron las acometidas blanquiazules. Los culés dispusieron de una oportunidad clara para adelantarse mediante un penalti lanzado por Messi, pero Diego López en un excelso movimiento detuvo la pena máxima. Tres estiradas de Cillessen evitaron el tanto local. Pero como el que la sigue la consigue, al final llegaría la recompensa. Melendo, en el 88, perforó las redes de la portería rival, poniendo fin a una temporada redonda para los blaugrana.

El grato estado de forma de los rojiblancos y el mal momento que atravesaban los sevillanos iba a dar 'buen fútbol y emoción' a los locales como dice la canción. El encuentro arrancó parejo. Situaciones de ataque continuo en idas y venidas eran la tónica del partido. Lo consiguió Costa en la primera que tuvo, pero el colegiado decretó falta de Griezmann en la acción del gol. Lo intentó Muriel en un mano a mano, pero resolvió estrellando el cuero en el cuerpo de Moyá. El choque, con esa sintonía, se iría a los vestuarios. En la segunda nada cambiaría, salvo el marcador. Centros de izquierda a derecha y viceversa por parte de ambos conjuntos serían el devenir del encuentro. Entre idas y venidas llegó el tanto de Costa a tiro cruzado con la izquierda. Pero Moyá quiso que el partido siguiera igualado y, con muy poca fortuna, mandó un centro que no llevaba peligro al fondo de su propia red. Ya en el tramo final, un mano a mano de Correa acabaría dando la vuelta al marcador a favor del equipo andaluz. Palo para los madrileños y euforia para los andaluces, que cuentan con un gran marcador para la vuelta en Nervión.

El otro encuentro fue el jugado en Mestalla entre el Valencia y el Alavés con dos propósitos diferentes. El de los ches, llegar al sitio que les corresponde en esta competición, después de no superar los cuartos desde un ya lejano 2008. El de los vascos, emular la temporada pasada consiguiendo su segundo billete consecutivo a la final de esta competición. Muy posesiva arrancó la primera parte. Los dos conjuntos pretendían hacerse con el esférico en este arranque de los cuartos de final. La primera batalla se la llevarían los locales, que con el cuero en sus botas generaron una ocasión, bien blocada por el portero Sivera. Pero en ese ámbito serían los vascos los que superaran al cuadro de Marcelino con dos intervenciones para Doménech. La segunda parte, al igual que la del encuentro que se estaba viviendo en ese mismo momento en Madrid, fue la de los goles. Sobrino adelantó a los de Álava en el luminoso. Pero seis minutos más tarde, la revelación del conjunto valenciano, Guedes, devolvería las tablas al encuentro. Rodrigo, gracias a un excelente pase de Santi Mina, rompería el empate del marcador y certificaría la remontada en tierras levantinas.